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17 marzo 2012

VITRUVIO_LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA Parte 9 - Arq. Tania Arévalo Lazo

 
“De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”

Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro VIII, ya casi al final de este tratado que está conformado por 10 números, el tema del libro octavo son los acueductos y la conducción de aguas.

El octavo libro de la obra desarrolla los siguientes temas:

 LIBRO VIII.

Acueductos y conducción de aguas. Agua de lluvia y fuentes; canales y conductos.

i. De la manera de encontrar agua
ii. Del agua de lluvia
iii. De las aguas calientes y de la naturaleza de varias fuentes, ríos y aguas
iv. De las propiedades de algunas otras fuentes
v. Cómo es posible conocer la calidad de las aguas
vi. Del modo de nivelar las aguas, y de los instrumentos necesarios para ello
vii. De los modos de conducir el agua
viii. De los pozos y cisternas



i. De la manera de encontrar agua

El agua es imprescindible para la vida, para satisfacer necesidades placenteras y para el uso de cada día. Si hay manantiales que hacen fluir el agua al descubierto, será muy sencillo disponer de ella; pero si no aflora al exterior, deben buscarse y deben captarse bajo tierra sus manantiales.
Toda población necesita de una fuente de agua para vivir y desarrollarse. Como en la novela “100 años de soledad” donde la población de Macondo se asienta a las orillas del río, y así comienza toda una civilización.



iii. De las aguas calientes y de la naturaleza de varias fuentes, ríos y aguas.
También existen fuentes calientes de las que brota un agua de excelente sabor y tan agradable al paladar. Estas aguas son naturalmente extraordinarias. Pueden emplearse adecuadamente de acuerdo al diseño que se desee planear para esta fuente natural.

v.Cómo es posible conocer la calidad de las aguas
Deben realizarse las siguientes experiencias y pruebas para detectar la calidad del agua. Si se trata de aguas corrientes y al descubierto, antes de emprender su conducción, obsérvese y examínese atentamente la constitución de los miembros de las personas que viven en sus alrededores; si poseen cuerpos robustos, un color fresco de la piel, unas piernas sin defectos y ojos limpios, el agua será de inmejorable calidad.

vi .Del modo de nivelar las aguas, y de los instrumentos necesarios para ello

Vitruvio explica que ahora el método más conveniente de conducir el agua a las viviendas y a las ciudades.
El primer paso es un estudio del nivel del terreno.
El nivel se fija con la ayuda de la dioptra (Tablilla metálica levantada perpendicularmente en cada extremo de una alidada, provista de un orificio para dirigir visuales) con niveles de agua, o bien con un corobate. 




vii.De los modos de conducir el agua
La conducción del agua se puede hacer de tres maneras: por conductos mediante canales de albañilería, por medio de tuberías de plomo o bien por cañerías de barro.






 

Es muy interesante cómo Vitrubio pensaba en todos los detalles, no sólo arquitectónicos sino también de ingeniería. El acceso al agua es la fuente de vida, es decir indispensable, y es necesario pensar en ello como prioridad ante cualquier diseño. En el siguiente artículo hablaremos sobre el libro 9no, donde tocaremos el tema de La Medida del Tiempo y los Relojes. El tiempo es muy importante en nuestras vidas y de ello dependen también las más grandes obras arquitectónicas.

BIBLIOGRAFÍA
  • De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
  • www.artifexbalear.org
  • www.almendron.com/arte/arquitectura
  • http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
  • www.todoarquitectura.com




Arq. Tania Arevalo Lazo
Universidad Ricardo Palma
Premio Koriwasi 2009, a la mejor alumna de la carrera de Arquitectura
Proyectos y Obras en Tarapoto.
Docente Universitaria
ex alumna de la Universidad Nacional Autónoma de México por  intercambio.

18 febrero 2012

VITRUVIO_LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA 8 : Interiores de las casas - Arq. Tania Arévalo Lazo

“De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”
Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro VII, en el cual el gran maestro Vitruvio  nos ilustra sobre los interiores de las casas. De alguna u otra manera nuestro hogar, las viviendas son nuestra principal protección y a través de los años las características funcionales, espaciales y formales se han mantenido, porque apuntan a un solo objetivo, cobijar a la familia con sus necesidades básicas. Veamos a continuación como era la visual que tenía el gran Vitruvio.

LIBRO VII.
Interiores de las casas. Pavimentos, enlucidos, pintura; preparación del mármol para enlucidos; colores naturales y artificiales (rojo, azul, ocre, blanco de albayalde, púrpura).
i.Del enlucido y de los pavimentos
ii.De la maceración de la cal para los enlucidos
iii.De la disposición de las bóvedas y de la mampostería y del enlucido
iv.De los enlucidos en lugares húmedos
v.De la manera de pintar las habitaciones
vi.Del mármol y cómo se le ha de preparar para los enlucidos
vii.De los colores naturales
viii.Del minio y del azogue
ix.De los colores artificiales, y en primer lugar del negro de humo
x.Del azul y del amarillo
xi.De la púrpura
xii.De los colores artificiales que imitan la púrpura, el ocre, la crisocola y el índigo
 
LIBRO VII

i.Del enlucido y de los pavimentos


El «pavimento de cascotes», que es el paso previo para el enlucido, con el fin de que se haga con sumo cuidado y previsión y lograr así una sólida base. Si se ha de echar sobre el suelo, debe averiguarse previamente si el suelo es completamente sólido; posteriormente se nivelará y se extenderá una capa de cascotes y gravilla.



Los pavimentos que vayan a quedar al aire libre deben adaptarse a tal finalidad, pues al hincharse por la humedad los entramados, o al disminuir su volumen debido a la sequedad, o bien al combarse, sufren variaciones que ocasionan serios problemas en los pavimentos; además, las escarchas y los hielos reducen su dura­bilidad. 

Cuando se haya echado una primera capa de cascotes en seco, cúbrase con otra capa de ripios, que, bien apisonados, deben tener un grosor no menor de un pie; colocada esta capa, como antes se ha descrito, se extenderá el pavimento con pequeñas piedras de mosaico de dos dedos de espesor aproximadamente y con un desnivel de dos dedos por cada diez pies; si se prepara todo correctamente y queda todo perfectamente alisado, el pavimento resultará impecable. Para que el mortero que va entre las junturas no sufra daños provocados por las heladas, se cubrirá cada año con heces de aceite, antes del invierno, y así se evitará que penetren las escarchas.

ii.De la maceración de la cal para los enlucidos

 
Terminado el tema de los pavimentos, pasemos ahora a explicar lo referente a los enlucidos. Se logrará un buen enlucido si se maceran las mejores piedras de cal mucho tiempo antes de que se utilicen, con el fin de que, si hubiera algunas piedras que no están suficientemente cocidas en el horno, queden bien cocidas tras permanecer largo tiempo en maceración, sin interrupción.

iii.De la disposición de las bóvedas y de la mampostería y del enlucido

 
Cuando las circunstancias exijan formar techos abovedados, procédase del siguiente modo:
Se debe colocar unos listones —o pequeñas vigas— rectos que guarden entre sí una distancia no mayor de dos pies.



Fijados los listones, se sujetarán entre si mediante una textura de cañas griegas aplastadas, que se atarán con cuerdas de esparto hispano, según lo exija la curvatura de la bóveda.
Por la parte superior de este armazón de cañas que forma la bóveda, se extenderá una capa de mortero, de cal y de arena, con el fin de que no pasen al enlucido las posibles gotas que cayeran de los entramados o del techo.
Cuando ya estén colocados y entretejidos los techos abovedados, se dará una capa de yeso con la llana por toda su parte inferior, luego se igualará alisándola con arena y, por fin, se enlucirá con greda o con mármol.
Una vez enlucida la bóveda, deben colocarse debajo unas cornisas muy finas y sencillas, pues parece que así son más idóneas; si las cornisas fueran de grandes proporciones, caerán por su propio peso, ya que no pueden mantenerse en su sitio.

Así pues, los enlucidos que están perfectamente elaborados no se vuelven ásperos con el paso del tiempo, ni palidecen sus colores cuando se limpian o se lavan, a no ser que se hubieran plasmado de manera descuidada y en seco. Si los enlucidos se han hecho en las paredes tal como hemos descrito, poseerán solidez, brillantez y se conservarán en perfectas condiciones de manera permanente. Pero si únicamente se ha aplicado una capa de arena y una de marmol fino, su finura reduce considerablemente su consistencia, acaba rompiéndose con facilidad y no poseerá el brillo que produce el pulimento, precisamente por su reducido grosor.

vi. De los enlucidos en lugares húmedos

    Vitruvio ha descrito la manera más conveniente de preparar los enlucidos en lugares secos; ahora explica la manera de prepararlos en lugares húmedos, de forma que puedan mantenerse sin deficiencias.
    En primer lugar, en las estancias cerradas que están al nivel del suelo, desde la parte más baja dcl pavimento hasta una altura de tres pies aproximadamente, se dará una primera mano de una mezcla de polvo de barro, en lugar de arena, y se allanará bien con objeto de que estas partes del enlucido no se deterioren por causa de la humedad.
    De igual modo, según se vaya levantando la pared se irán dejando unos respiraderos; ya que, si la humedad no tuviera salida ni por la parte inferior ni por la superior, se extendería inevitablemente por toda la pared nueva. Hecho esto, se dará a la pared una mano de polvo de barro, se alisará bien y finalmente se dará una última mano con el enlucido.
    Se asegurarán a la pared posteriormente unas tejas curvadas, en toda su verticalidad, desde la parte más baja hasta la parte superior; se untarán de pez por su parte interior, cuidadosamente, con el fin de que no penetre la humedad. Además, tanto en la parte inferior como en la parte superior, sobre la bóveda, deben tener también unos respiraderos.
    A continuación se blanquearán con cal y agua, para que no se produzca un rechazo de la mezcla de ladrillo molido; debido a la sequedad que los ladrillos adquieren en los hornos, no pueden ni recibir ni mantener la mano de cal, salvo que la cal interpuesta consolide ambos elementos entre sí y facilite su unión. Una vez que se eche una mano de la mezcla de polvo de barro en lugar de arena, se allanará bien y se concluirá con diversas capas, tal como antes se dijo al tratar sobre los enlucidos.




    v.De la manera de pintar las habitaciones
    Ya desde tiempos antiguos se mantiene la costumbre de pintar también otras estancias, como son las de primavera, otoño y verano, e incluso los atrios y peristilos, utilizando un método muy especial y plasmando diversos objetos. La pintura es una representación o reproducción de lo que existe o puede existir, como, por ejemplo, hombres, edificios, naves o cualquier otra cosa que se tome como modelo, para ser imitado y representado mediante los perfiles exactos de sus cuerpos. Los antiguos, que iniciaron su uso en los enlucidos, imitaron las distintas variedades y la disposición de planchas de mármol y posteriormente representaron diversas combinaciones de festones, de plantas y de triángulos.




    vi.Del mármol y cómo se le ha de preparar para los enlucidos

    El mármol no tiene las mismas propiedades ni la misma calidad en todos los lugares; hay sitios donde los bloques de mármol contienen brillantes corpúsculos, como granos de sal. Triturados y reducidos a polvo, ofrecen grandes posibilidades para su uso. Donde no hay canteras de esta clase de mármol, se triturarán los pedazos que saltan cuando los labran los marmolistas y, una vez cribado, ya se puede utilizar en las obras. Hay colores de diversas tonalidades: unos poseen un tono natural, en ciertos lugares, según las canteras de donde se extraen; otros, a base de mezclar diversas sustancias y mediante un tratamiento específico, logran resultados muy prácticos en las obras, semejantes a los colores naturales 




    vii.De los colores naturales

    Los colores que surgen de manera natural, como es el color ocre. Se encuentra en muchos lugares. El mejor era el «ocre ático», pero actualmente carecemos de él, pues cuando en Atenas rentabilizaron sus minas de plata, abrieron unas galerías bajo tierra para apropiarse de la plata y si se encontraban una vela de ocre casualmente, seguían trabajando en ella como sí fuera de plata. Por ello, los antiguos utilizaron abundantemente el ocre para el enlucido en sus obras.
    De muchos lugares se extrae, y en abundancia, el almagre o tierra roja, pero es raro encontrarla de buena calidad. 




    viii.Del minio y del azogue

    Cuando las glebas están secas, se van triturando con pisones de hierro; luego, se lavan y se cuecen repetidas veces hasta que se eliminan las impurezas y así se logra que salgan sus colores.
    Cuando el minio, debido a que ha perdido el azogue, ha dejado las cualidades naturales que tenía, se vuelve naturalmente blanco y muy suave.
    Y cuando el minio se utiliza en los enlucidos de estancias cerradas, permanece con su propio color sin sufrir alteraciones; pero en lugares abiertos, como son los peristilos, salas de tertulia y otros similares, donde puedan penetrar los rayos del sol y el resplandor de la luna, el minio resulta afectado, se estropea y se ennegrece produciendo la fuerza de su color.

    ix.De los colores artificiales, y en primer lugar del negro de humo
    El negro, pues es extraordinariamente práctico y necesario en las obras, con el fin de que se sepa el proceso de su preparación, siguiendo los pasos exactos de los artesanos.
    Se construye una sala, similar a un lacónico, se enluce cuidadosamente con mármol y se pule. Delante se coloca un pequeño hornillo con unos tubos que comuniquen con el lacónico; se tapa la boca del hornillo con cuidado para que la llama no se propague fuera de él: a continuación, se pone resina en el hornillo.

    xi.Del azul y del amarillo

    En Alejandría se halló el primer procedimiento de preparación del azul; posteriormente Vestorio organizó su fabricación en Puzol. El método y los elementos de su composición son objeto de admiración y de asombro.

    xii. De la púrpura
    De tegoría superior, una extraordinaria distinción y una exquisita sua­vidad para la vista. Se obtiene a partir de unas conchas marinas que proporcionan este color; para los estudiosos de la naturaleza ofrece una especial fascinación que supera otras muchas sustancias naturales, pues no posee un solo y exclusivo color en los distintos parajes donde se crían las conchas, sino que presenta diversos matices de modo natural, como consecuencia del curso del sol. La púrpura que se obtiene en el Ponto y en la Galia tiene un color negro, ya que son regiones situadas cerca del septentrión; si seguimos avanzando entre el septentrión y el occidente, encontraremos una púrpura de color cárdeno; la púrpura que se recoge en las proximidades del equinoccio oriental y occidental presenta un color violeta y la que se halla en regiones meridionales tiene un tono rojizo; idéntico color rojo tiene la púrpura que encontramos en la isla de Rodas y en otras regiones cercanas al curso del sol. Cuando se recogen estas conchas, las abren en todo su contorno con instrumentos de hierro; de las hendiduras, como si fueran lágrimas, fluye un liquido que se recoge y se tritura en el mortero; se llama «ostro» precisamente porque se extrae de fragmentos de las conchas marinas. Por causa del salitre, se seca muy rápidamente salvo que se mezcle con miel.

    v.De los colores artificiales que imitan la púrpura, el ocre, la crisocola y el índigo+

     
    Un método de obtener colores purpúreos consiste en teñir greda con la secreción de las raíces de la rubia y con tinte violeta. Igualmente, es posible obtener otros colores a partir de las flores.

    Es importante recalcar que antiguamente los colores se obtenía naturalmente, ahora podemos tener a nuestra elección un sinnúmero de gamas de colores maravillosos. Todo esto a partir de colores de la naturaleza. La tecnología avanza, pero los inicios parten de lo mismo, de años de investigación y experiencias aprendidas. Si Vitruvio pudiera observar lo que tenemos hoy en día, se quedaría asombrado y extasiado de a lo que hemos llegado, y todo lo que se viene más adelante. La vivienda común ha evolucionado y ha mejorado las condiciones de vida para las familias.
    En el siguiente artículo de este maravilloso compendio de teorías  de nuestro gran Vitruvio, veremos el libro 8, con el tema: Acueductos y conducción de aguas. Agua de lluvia y fuentes; canales y conductos.

    BIBLIOGRAFÍA

    De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
    www.artifexbalear.org
    www.almendron.com/arte/arquitectura
    http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
    www.todoarquitectura.com


    Arq. Tania Arévalo Lazo
    Docente Universitaria, Proyectista y Constructura
    Premio Koriwasi FAU-URP, Intercambio  con la UNAM

    18 diciembre 2011

    VITRUVIO LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA PARTE 6 – Edificios Públicos : Arq. Tania Arévalo Lazo



    “De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”

    Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro V, que nos ilustra sobre las grandes Obras Públicas, los teatros, baños, palestas, puertos y edificios construidos sobre el agua.
    A base de su conocimiento empírico, el gran Vitruvio plasmó en estos escritos todos sus conocimientos. Una gran similitud con los ya actuales reglamentos que existen para las edificaciones, como el RNE.

    El quinto libro de la obra desarrolla los siguientes temas:

    LIBRO V.
    Edificios públicos. Foros, basílicas, curia, etc. Teatros; su situación, armonía, partes; la escena; los teatros griegos. Baños. Palestas. Puertos y edificios construidos sobre el agua.
    i.Del Foro y de las basílicas
    ii.Del Erario, de la Cárcel y de la Curia
    iii.Cómo se debe construir un teatro para que su situación sea saludable
    iv.De la armonía
    v.De los vasos del teatro
    vi.De la forma del teatro
    vii.Sobre la elección de lugares armónicos para los teatros
    viii.De los pórticos detrás del escenario y de los paseos
    ix.De las disposiciones y partes de los baños
    x.De la forma cómo han de construirse las palestras y los xistos
    xi.De los puertos y de las obras de albañilería bajo el agua

    LIBRO V
    i.Del Foro y de las basílicas


    Los griegos construyen sus foros de forma cuadrada, con pórticos muy amplios y dobles, adornados con abundantes columnas, con alquitrabes de piedra o de mármol y en los pisos superiores colocan unos paseos.
    Las basílicas están cerca de los foros, se debe encontrar en la parte más cálida, con el fin de que durante el invierno sea posible dedicarse a los negocios sin las incomodidades del mal tiempo. 



    ii.Del Erario, de la Cárcel y de la Curia

    El erario, la cárcel y la curia deben quedar contiguos al foro, de manera que conjunto de sus proporciones esté en consonancia con el mismo foro. El erario era un lugar donde se guarda el tesoro público de la ciudad y la curia era una subdivisión del pueblo, más o menos identificada con una tribu.

    iii.Cómo se debe construir un teatro para que su situación sea saludable


    Una vez que ya ha sido establecido el foro, debe elegirse el lugar más favorable y saludable para el teatro, donde se desarrollen los juegos durante los días dedicados a los dioses inmortales, tal como se dice en el primer libro, al tratar sobre las condiciones más salubres en la construcción de las ciudades.
    Todo será mucho más sencillo si los cimientos se asientan en un monte; pero si la orografía obliga a construir el teatro en un lugar llano o pantanoso, los cimientos deberán ahondarse y asentarse tal como dijimos en el libro tercero, al tratar sobre la cimentación de los templos.


    Debe tenerse también en cuenta que el lugar no ahogue la voz sino que permita que se difunda con toda claridad, lo que podrá conseguirse si se elige un lugar donde no se produzcan resonancias.

    iv.De la armonía
    Cuando se modula la voz mediante cambios o alteraciones, a veces resulta grave, a veces aguda. La voz se articula de dos maneras: una posee una continuidad prolongada y otra se interrumpe con intervalos diferenciados.
    Las clases de modulaciones son tres: la primera se llama en griego harmonía; la segunda chroma y la tercera díatonon. La modulación «armónica» se forma artísticamente y por ello su canto posee una extraordinaria e importante prestancia. La modulación «cromática», debido a su exquisita sutileza y a la contigüidad de sus sonidos, produce un resultado muy agradable. La modulación «diatónica» es más natural, posee una mayor separación de sus pausas o intervalos y resulta de gran sencillez.



    v.De los vasos del teatro
    En coherencia con estas leyes y en base a cálculos matemáticos se harán unos vasos de bronce, en proporción a las dimensiones del teatro. Se fabricarán de modo que, cuando se golpeen emitan un sonido acordado en cuarta, quinta y, siguiendo un orden, hasta la doble octava.
    Siguiendo este método, la voz que se expande desde la escena, como si fuera desde el centro, va difundiéndose y al golpear las cavidades de cada uno de estos vasos, alcanza un volumen mayor, se incrementa su claridad potenciada por el vaso que tenga el tono acorde con ella. Por el contrario, si el teatro va a tener mayores dimensiones, divídase su altu­ra en cuatro partes y dejaremos tres series o hileras transversales de celdillas, una para la armónica, otra para la cromática y la tercera para la diatónica.

    Muchos de nosotros pensaremos que cada año se han levantado en Roma muchos teatros que no respetan para nada las normas que hemos reflejado; pero nos equivocamos en un aspecto importante: los teatros públicos están construidos con madera y poseen tal cantidad de entablados que a la fuerza logran una buena acústica, como podemos observar al oír a los actores que cantan acompañados de citaras ya que, si desean cantar en un tono más agudo, simplemente se giran hacia las puertas del escenario y así se ayudan para potenciar más la resonancia de su voz. Pero cuando los teatros se construyen con materiales sólidos, es decir, de mampostería, de piedra o de mármol que imposibilitan la resonancia de las voces, entonces debe recurrirse a los vasos de bronce, tal como hemos descrito. 
    Actualmente existen técnicas modernas para captar mejor la acústica en el interior de los teatros, auditorios u otros. Pero es muy interesante conocer, cómo lo hicieron nuestros ancestros, ya que a partir de ellos hemos perfeccionado las técnicas.



    vi.De la forma del teatro

    La planta o disposición del teatro debe ordenarse de la siguiente manera:              de acuerdo al diámetro de la parte más inferior (orquesta), trácese una circunferencia tomando como centro el punto medio de dicho diámetro y descríbanse cuatro triángulos equiláteros, a igual distancia, que toquen la línea circular.
    La longitud del escenario debe medir el doble del diámetro de la orquesta. La altura del podio o pedestal estará al mismo nivel de la altura del estrado, que será una duodécima parte del diámetro de la orquesta, incluyendo la cornisa y el cimacio.
    No obstante, no es posible que todos los teatros se adapten a estas proporciones de simetría de una manera total, por lo que conviene que el arquitecto se preocupe de observar las proporciones precisas para conformar la simetría, adecuarlas a la configuración del lugar y a la magnitud de su obra.

    vii.Sobre la elección de lugares armónicos para los teatros

    Después de exponer con todo detalle y con todo cuidado lo que precede, debe ahora ponerse la máxima atención en el tema que nos ocupa. En efecto, debe tenerse muy en cuenta el lugar que se elija, donde se despliegue la voz sua­vemente y no sea obstaculizada por algún elemento, haciéndose incomprensible. Hay diversos lugares que, de modo natural, obstaculizan las vibraciones de la voz —disonantes—, provocando un falso eco, que los griegos llaman catechauntes; o bien lugares que reproducen por el eco los sonidos —circunsonantes—, que los griegos denominan periechountes; o bien lugares con resonancias —resonantes—, en griego antechountes, y también hay otros lugares donde retumba la voz —consonantes— de nombre synechountes.

    Los disonantes son lugares en los que la voz primera, al elevarse, choca con cuerpos sólidos superiores, es rechazada y desciende impidiendo la elevación de las voces siguientes; los circunsonantes son lugares en los que la voz, al esparcirse por todas partes, apaga sus sonidos intermedios y va desapareciendo sin marcar las terminaciones, ofreciendo un significado muy incierto; los resonantes son lugares en los que la voz, al chocar con un elemento sólido, elevándose, se articula erróneamente, produciendo al oído un doble sonido; en los lugares consonantes la voz, potenciada por las partes inferiores va elevándose con mayor volumen y llega al oído con un significado muy nítido. Por tanto, si se pone un cuidado especial en la elección de los lugares para el teatro, el problema de las voces de los actores quedará prudentemente subsanado, bajo el punto de vista de su efectividad. Con estas diferencias quedan indicados los diversos trazados de los teatros: los que se diseñan con cuadrados siguen la modalidad de los griegos y los que se diseñan con triángulos equiláteros, son latinos. Si alguien desea hacer uso de estas normas logrará un gran éxito en la construcción de los teatros.



    viii.De los pórticos detrás del escenario y de los paseos

    Detrás del escenario deben disponerse unos pórticos para que el público pueda recogerse desde el teatro, por si por alguna ocasión lloviera, el público tuviese donde cobijarse.

    ix.De las disposiciones y partes de los baños
    Para los baños, se debe escoger un lugar cálido, opuesto al viento del norte. En la sala de los baños calientes la luz debe entrar por el lado del poniente; si la naturaleza o situación del lugar no lo permite, en ese caso tomará la luz del mediodía, ya que el tiempo fijado en los baños, va desde el mediodía hasta el atardecer.

    x.De la forma cómo han de construirse las palestras y los xistos
    En las palestras deben formarse peristilos cuadrados o alargados; el perímetro del paseo que las circunvala medirá dos esta­dios, en griego diaulon; tres pórticos serán sencillos y un cuarto pórtico será doble, que estará orientado hacia el sur con el fin de que, cuando arrecien tor­mentas acompañadas de viento, el agua no pueda penetrar en la parte interior. En los tres pórticos sencillos se ubicarán unas espaciosas «salas de tertulia» con asien­tos, donde puedan exponer sus opiniones y puedan discutirías los filósofos, los retóricos y otros hombres de ciencia a quienes agradan estos estudios.

    Los peristilos deben distribuirse en la palestra, como anteriormente se ha descrito. Fuera de la palestra se abrirán tres pórticos: uno, para quienes salen del peristilo y los otros dos, situados a derecha e izquierda, para que se ejerciten los atletas; de estos dos pórticos, uno quedará orientado hacia el norte, tendrá dobles columnas y una anchura extraordinaria; el otro pórtico será simple; entre la parte próxima a la pared y entre la que está al lado de las columnas se trazarán unos lin­des, a modo de senderos, excavados en su parte intermedia, cuya anchura no será menor de diez pies.

    xi.De los puertos y de las obras de albañilería bajo el agua

    Si los puertos están favorablemente colocados de modo natural, han de tener unos acróteras o promontorios salientes, que irán formándose siguiendo la naturaleza del lugar, dibujando unas curvaturas o senos, ya que tal estructura parece ofrecer magníficos resultados. En tomo al puerto se levantarán las atarazanas, o bien unos accesos que posibiliten la entrada al mercado; deben colocarse unas torres a ambos lados y desde estas torres, por medio de unas máquinas, se facilitará el que se crucen unas cadenas.


    Es importante como a través de técnicas sencillas de construcción, aprendidas de forma empírica y luego transmitidas por generaciones, tenemos la base importante para las construcciones de la actualidad. En el siguiente tomo veremos el libro número 6 de este tratado de Architectura, del gran Vitruvio, el tema será: Las Edificaciones Privadas.


    BIBLIOGRAFÍA

    De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
    www.artifexbalear.org
    www.almendron.com/arte/arquitectura
    http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
    www.todoarquitectura.com



    Arq. Tania Arevalo Lazo
    Universidad Ricardo Palma Premio Koriwasi 2009a la mejor alumno de la carrera de Arquitectura
    Proyectos y Obras en Tarapoto.
    ex alumna de la Universidad Autónoma de México por  intercambio.


    17 noviembre 2011

    VITRUBIO, LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA PARTE 5 - ARQ. TANIA AREVALO LAZO

    “De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”


    Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro IV, que habla sobre los templos griegos, sus columnas y adornos.

    El cuarto libro de la obra desarrolla los siguientes temas:
    LIBRO IV.
    Los templos. Columnas, adornos, el orden dórico, distribución de las naos y pronaos; situación del templo en la ciudad; proporciones de las puertas; templos toscanos; situación de las aras de los dioses.

    I.De los tres ordenes de columnas: de su origen y de su invención (Y de la simetría del capitel corintio)
    II.De los ornamentos de las columnas y de su origen
    III.Del orden dórico
    IV.De la distribución interna de las celas y del vestíbulo
    V.De la orientación de los templos
    VI.De las proporciones de los vanos y de los jambajes en los templos
    VII.De las proporciones en los templos toscanos
    VIII.De los templos redondos y de otras clases
    IX.Como deben instalarse los altares de los dioses

    LIBRO IV


    I.De los tres ordenes de columnas: de su origen y de su invención (Y de la simetría del capitel corintio)

    Las columnas corintias, salvo el capitel, tienen todas sus proporciones semejantes a las jónicas. Pero la mayor altura de los capiteles corintios hace que parezcan relativamente más esbeltas y más delgadas, pues la altura del capitel jónico no es más que la tercera parte del diámetro de la columna, mientras que el capitel corintio es tan alto como todo el diámetro del fuste, y por tanto estas dos partes del diámetro que acrecientan el capitel corintio dan a la columna una altura que la hace parecer más esbelta.





    II.De los ornamentos de las columnas y de su origen

    En todos los edificios se coloca encima un maderamen al que se da diversos nombres, según los diferentes usos a que se le destina.



    III.Del orden dórico

    Se pensaba que las columnas del orden dórico no eran apropiadas para los templos, porque hay algo en esta que es incómodo y embarazoso en sus proporciones.
    Pero no porque el dórico carezca de belleza, majestad y elegancia, sino sólo porque la distribución de los triglifos y de las métopas resulta embarazosa y no deja libertad alguna al arquitecto.


    IV.De la distribución interna de las celas y del vestíbulo

    La longitud del templo se fijará de modo que sea el doble de su anchura; la cela será una cuarta parte más larga que ancha, incluyendo la pared donde se colocarán los batientes de la puerta. Las otras tres partes se extenderán hasta las pilastras embutidas en las paredes del pórtico; estas pilastras deben tener el mismo diámetro que el de las columnas. Si el templo va a tener una anchura mayor de veinte pies, colóquense dos nuevas columnas entre las dos pilastras, que separan las alas del templo de la superficie del pronaos. Igualmente, los tres intercolumnios, que quedarán entre las pilastras y las columnas, se cerrarán mediante galerías de mármol, construidas de forma delicada, con sus propias puertas que faciliten el acceso al pronaos. Si la anchura va ser mayor de cuarenta pies, colóquense por la parte interior unas columnas frente a las otras columnas, situadas entre las pilastras. Las columnas interiores tengan la misma altura que las columnas colocadas en la fachada, pero sus diámetros irán disminuyendo de la siguiente manera: si el diámetro de las que están en la fachada fuera una octava parte de su altura, las interiores tengan una décima parte; si tienen un diámetro de una novena o décima parte, las interiores tendrán una parte proporcional, pues al ser interiores no se notará si algunas columnas son más delgadas. 


    V.De la orientación de los templos

    Antiguamente, los templos eran de gran importancia, eran los primeros en la construcción, pues creían mucho en sus dioses.
    La orientación de los templos de los dioses inmortales debe establecerse de la siguiente forma: si no hay ningún obstáculo y si se presenta la oportunidad, la imagen sagrada, que será colocada en la cela, se orientará hacia el occidente, con el fin de que quienes se acerquen al altar para inmolar o sacrificar víctimas, miren hacia el oriente y hacia la imagen sagrada situada en el templo; así, quienes dirijan sus súplicas contemplarán al mismo tiempo el templo y el oriente y dará la impresión de que las mismas imágenes son las que contemplan a los que elevan sus súplicas y sacrifican sus víctimas, por lo que es preciso que los altares de los dioses queden orientados hacia el este.








    VI.De las proporciones de los vanos y de los jambajes en los templos

    Consideremos en primer lugar de qué orden han de ser para fijar las proporciones de las puertas exteriores y de sus jambas. Los órdenes o estilos de las puertas son tres: dórico, jónico y ático.
    Conviene respetar en la construcción de los templos dóricos, jónicos y corintios y lo he expuesto como mejor he podido, haciéndome eco de las costumbres y usos establecidos. Pasaré ahora a tratar cómo conviene construir los templos de estilo toscano.


    VII.De las proporciones en los templos toscanos

    El solar donde va a construirse el templo divídase en seis partes en cuanto a su longitud, y su anchura tendrá cinco de estas partes. Distribúyase su longitud en dos partes iguales: la parte interior quedará reservada para las celas y la que quede contigua a la fachada será para colocar allí las columnas. En diez partes se dividirá su anchura: tres de estas diez partes serán para las celas más pequeñas, situadas a derecha y a izquierda, o bien para las naves laterales; se darán cuatro partes para la nave intermedia.

    VIII.De los templos redondos y de otras clases


    Además de los templos ya estudiados, se construyen otros templos circulares: unos, se llaman monópteros, sin cella y únicamente con columnas; otros, perípteros. Los templos que carecen de cella poseen un estrado y un acceso con gradas que ocupan una tercera parte del diámetro del templo. Sobre los pedestales se levantan las columnas cuya altura coincide con el diámetro de los pedestales, desde un extremo hasta el otro extremo de la pared; su ancho sea una décima parte de su altura, incluyendo los capiteles y las basas. El arquitrabe tenga una altura coincidente con la mitad del diámetro de la columna. El friso y los demás elementos que se colocan sobre el arquitrabe, se dispondrán tal como hemos descrito en el libro tercero, al tratar sobre las proporciones.

    IX.Como deben instalarse los altares de los dioses

    Los altares estarán orientados hacia el este y siempre a un nivel más inferior que las imágenes que vayan a situarse en el templo, para que, quienes realicen sus súplicas y sus sacrificios, puedan contemplar la divinidad ocupando distintas alturas conforme al respeto y al decoro de cada divinidad.




    Es muy interesante poder analizar los inicios de la arquitectura, los principios básicos que fueron el principio de todo lo que vivimos hoy.
    La arquitectura que transmitimos en nuestros proyectos no son pura coincidencia, son fruto de las enseñanzas, experiencias y aprendizajes a lo largo de nuestras vidas. Los templos griegos son el inicio, la unidad arquitectónica al mismo nivel que la vivienda, considero, ya que contiene los mismos lineamientos de espacio, función y forma que observamos en cada edificio que diseñamos.
    Nos encontramos en el siguiente capítulo de los 10 libros de Arquitectura del gran Vitruvio, en esta revista “Apuntes de Arquitectura” que tiene como objetivo fundamental transmitir recortes de esta pasión intrínseca en nuestro respirar, la arquitectura.

    BIBLIOGRAFÍA


    1.De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino

    2.www.artifexbalear.org

    3.www.almendron.com/arte/arquitectura

    http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html

    www.todoarquitectura.com


    17 agosto 2011

    VITRUBIO LOS 10 LIBROS DE ARQUITECTURA PARTE 3 - Arq. Tania Arevalo Lazo


    “De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”


    Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro II, que habla sobre los materiales de construcción.

    El primer libro de la obra desarrolla los siguientes temas:

    LIBRO II. 

    Materiales de construcción. Ladrillos, arena, cal, mortero, puzolana; canteras; la madera; el abeto.
    I.De la vida de los hombres primitivos y de los principios de la Humanidad, así como del origen de los edificios y de sus progresos
    II.De los principios de las cosas según las opiniones de los filósofos
    III.De los adobes
    IV.De la arena
    V.De la cal y de cuál es la mejor piedra de que se hace
    VI.Del polvo de Puzol
    VII.De las canteras
    VIII.De las clases de edificaciones
    IX.De la madera. De lo que hay que observar al cortar la madera para construir y de las cualidades superiores de algunos árboles

    LIBRO II

    I.De la vida de los hombres primitivos y de los principios de la Humanidad, así como del origen de los edificios y de sus progresos


    En los primeros tiempos, los humanos pasaban la vida como las fieras salvajes, nacían en bosques, cuevas y selvas y se alimentaban de frutos silvestres. En un momento dado, en un lugar donde espesos bosques eran agitados por las tormentas y los vientos continuos, con la fricción de unas ramas con otras provocaron el fuego; asustados por sus intensas llamas, los que vivían en sus aledaños, emprendieron la huida. Después, al calmarse la situación, acercándose más y más, constataron que la comodidad y las ventajas eran muchas junto al calor templado del fuego; acarreando más leña y manteniendo el fuego vivo invitaban a otras tribus y, con señas, les hacían ver las ventajas que lograrían con el fuego. En este tipo de reuniones o encuentros, como emitían sonidos muy confusos e incomprensibles, fijaron unos términos provocados por su trato cotidiano.



    Con el fin de actuar lo mejor posible, comenzaron a hablar entre ellos designando con nombres los distintos objetos más útiles y, por casualidad, surgieron las primeras conversaciones. Por tanto, habían surgido las asambleas y la convivencia, precisamente por el descubrimiento del fuego.




    Las primeras comunidades de humanos se agruparon en un mismo lugar en un número elevado, y dotados por la naturaleza de un gran privilegio respecto al resto de animales, como es el que caminaran erectos y no inclinados hacia adelante, observaron las maravillas del universo y de los cuerpos celestes, e igualmente manipularon los objetos que querían con toda facilidad con sus manos y sus dedos y, así, unos construyeron techumbres con follaje, en aquellas primitivas agrupaciones humanas; otros excavaron cuevas al píe de la montaña, e incluso otros, fijándose en los nidos construidos por las golondrinas, imitándolos, prepararon habitáculos donde guarecerse, con barro y con ranuras.


    Al observar unos las chozas de otros y al ir aportando diversas novedades, fruto de sus reflexiones, cada vez iban construyendo mejor sus chozas o cabañas. Mas al tener los humanos una enorme capacidad natural imitativa que -aprende con facilidad, día a día mostraban unos a otros sus logros, satisfechos de sus propios descubrimientos, y, de esta forma, cultivando su ingenio en las posibles disputas o debates, lograron construir cada día con más gusto y sensatez. 



    En un primer momento, levantaron paredes entrelazando pequeñas ramas con barro y con la ayuda de puntales en forma de horquilla colocados en vertical.

    Otros levantaban las paredes, después de secar terrones de tierra arcillosa, uniéndolos asegurándolos con maderos atravesados que por la parte superior cubrían con cañas y follaje, con el fin de protegerse de las lluvias y de los fuertes calores. Posteriormente, las techumbres, incapaces de soportar las borrascas de las tempestades invernales, fueron sustituidas por techos de doble pendiente, y así, cubriendo con barro las techumbres inclinadas, consiguieron que se deslizaran las aguas de lluvias. 


    Ahora bien, como con la práctica diaria lograron adquirir unos métodos más adecuados para la construcción, utilizando su talento y su astucia y gracias a su actividad cotidiana, consiguieron una buena técnica o profesionalidad; fueron potenciando su habilidad en sus obras y se consiguió que, quienes fueron más diligentes y constantes, profesaran ser artesanos.




    II.De los principios de las cosas según las opiniones de los filósofos

    Tales fue el primer filósofo que pensó que el agua era el principio de las cosas.
    Heráclito de Éfeso afirmó que era el fuego.
    Demócrito y posteriormente los epicureos, afirmaron que el principio de todas las cosas eran los «átomos».
    Los pitagóricos añadieron al fuego (de Heráclito) y al agua (de Tales), el aire y la tierra.



    Por tanto, como parece que todas las cosas son un conjunto de tales átomos y que se originan a partir de ellos, y además, como los átomos se diversifican en innumerables especies de sustancias, según Vitruvio, conviene poner de manifiesto la diversidad y diferencia de sus usos, las propiedades que éstas poseen en las edificaciones, para que, una vez conocidas, quienes piensen construir no cometan ningún error, sino que dispongan de los recursos adecuados y apropiados para sus construcciones.

    III.De los adobes

    Vitruvio habla primero sobre los adobes, indica de qué tierra es menester hacerlos, no se debe hacer con tierra que contenga gravas ni otros elementos que puedan disminuir la capacidad resistente del adobe. 


    Los adobes se deben hacer de tierra blancuzca gredosa, o de almagre, o de marga consistente,1porque estos tipos de tierra se identifican por su pastosidad, tienen tenacidad y no son pesados, y como consecuencia tiene trabajabilidad, pues es moldeable.
    Luego se pasa a poner en moldes, y agregando arena fina este se retira suavemente, dejando secar el adobe durante treinta días.


    IV.De la arena

    Lo primero de que debemos ocuparnos, en las obras de mampostería, es de la selección de una arena que sea adecuada para el mortero, esto es, que no tenga tierra mezclada.
    Las clases de arena son: negra, blanca, roja y carboncillo. De estas cuatro clases, la más idónea será la que, al frotarla fuertemente con las manos, produce un crujido; este efecto no se consigue con la arena mezclada con tierra, pues no tiene aspereza. De igual modo, la arena mas idónea es la que, envuelta en un vestido blanco, al sacudirla después, no mancha si ensucia, ni deja sedimento de tierra. Si no hay arenales de donde extraer la arena, deberá cribarse la de los ríos o bien la grava del litoral marino. Pero esta clase de arena tiene el siguiente inconveniente: se seca con mucha dificultad y las paredes no soportan fácilmente grandes cargas, si no se dejan descansar con interrupciones y no se levantan bóvedas sobre ellas.

    V.De la cal y de cuál es la mejor piedra de que se hace

    Explicadas ya las diversas clases de arena, nos ocuparnos, con el mismo cuidado, sobre la cal que se obtiene por calcinación de piedra blanca o sílice; la cal que resulte de piedra dura y compacta será muy útil en la construcción y la que resulte de piedra más porosa será mejor para los enlucidos. 

    Cuando la cal queda apagada, se mezcla con arena de cantera, en proporción de tres cuartas partes de arena por una de cal; si se trata de arena de rió o de mar se mezclaran dos partes de arena por una de cal; así se hará una exacta y justa proporción de la mezcla.

    Se conseguirá una mezcla de mejor calidad para su uso, si se añade a la arena de rió o del mar una tercera parte de arcilla machacada y cribada. Por tanto, cuando se echa agua y arena a la cal, se consigue consolidar la obra y la razón parecer ser que, como todas las sustancias, las piedras también están compuestas por los cuatro elementos básicos: las que poseen mas aire, son blandas; las que poseen mas agua, resultan mas dúctiles por su humedad; las que tienen mas tierra son mas duras y las que tienen mas fuego son quebradizas.
    Por tanto, cuando la cal mantiene abiertos sus poros, se mezcla fácilmente con la arena, se une conjuntamente y, al secarse, logra la solidez de los edificios si la mezclamos con piedras de cimentar.

    VI.Del polvo de Puzol

    Encontramos también una clase de polvo que encierra verdaderas maravillas, de un modo natural. Mezclado con cal y piedra tosca, ofrece una gran solidez a los edificios e incluso en las construcciones que se hacen bajo el mar, pues se consolida bajo el agua.
    Parece que esta particularidad se debe a que, bajo las montañas, hay tierras ardientes y abundante agua caliente, que no se darían si no hubiera en las profundidades magma en grandes cantidades, que arde o bien por el azufre, o bien por el alumbre, o por el betún.



    Así, al permanecer el fuego en la profundidad, el calor de sus llamas va abrasando los intersticios telúricos configurando una tierra ligera y la toba, que surge aquí, no contiene nada de agua. Por tanto, como estos tres factores, originados por una causa similar como es la fuerza del fuego, coinciden en una sola mezcla, al absorber agua a la vez, se unen formando un todo compacto y endurecido, que adquiere mayor solidez por causa del agua, y ni las olas ni el ímpetu del mar pueden deshacerlos o disolverlos. Este hecho es indicativo de que en estos parajes hay también fuego.
    Esta clase de arena, que es el carboncillo, se da en muchos lugares al quemarse la tierra interiormente por la intensidad y la fuerza del vapor subterráneo.

    VII.De las canteras

    Se ha hablado de la cal y de la arena y de sus diversas cualidades. Siguiendo el orden, se desarrolla en este gran tratado de la arquitectura, el tema sobre las canteras de las que se extraen piedras talladas y piedras toscas que utilizamos para la edificación.
    Son piedras que poseen muy diversas y distintas propiedades. Unas, en efecto, son blandas, otras son templadas, otras piedras son duras.
    Las piedras blandas poseen la cualidad de que, después de extraerlas de las canteras, se manejan con toda facilidad. Si se colocan en lugares cubiertos, mantienen perfectamente el peso de la obra, pero si están en lugares abiertos al cielo, se desmenuzan y se deshacen debido a los hielos y a las escarchas; igualmente, junto a la costa del mar se disuelven carcomidas por el salitre y no resisten ni el oleaje ni las mareas. Si queremos concluir las obras sin ningún defecto, deben prepararse las piedras de antemano de la siguiente manera:
    Se extraerán las piedras en bruto con anticipación, aproximadamente de dos años antes del momento de edificar, esto se realizará preferiblemente en verano y no durante el invierno. Y amontonadas en tierra se mantendrán a cielo raso.
    Las que durante estos dos años queden dañadas por los agentes climáticos, se deberán colocar en los cimientos; las restantes, que estén intactas, como probadas por la misma naturaleza, darán solidez y firmeza en las construcciones que se levanten a lo alto. Estas precauciones deben tenerse en cuenta también con las piedras para la mampostería.

    VIII.De las clases de edificaciones


    Según Vitruvio, encontramos dos tipos de edificaciones: el reticulado, ahora de uso general; y el antiguo que se llama incierto, de éstos el más elegante es el reticulado, pero está también dispuesto a agrietarse, pues sus asientos se encuentran en el mismo sentido, y no tienen una fuerte traba que lo haga resistente, en cambio el segundo tipo, el incierto, como las piedras están unidas unas sobre otras, unidas y trabadas entre sí, constituyen una estructura no elegante, pero sí más sólida que la del reticulado.

    De todas maneras en ambos tipos de edificación, se debe levantar paredes con piedras muy pequeñas, para que los muros bien provistos de cal y arena duren más tiempos. En esta sobras se siguen dos procesos, el isódomo, y el otro el seudoisódomo, el primero es aquel en que todas las hiladas están hechas con un espesor igual, y el segundo en el que los órdenes de las hiladas son irregulares y desiguales.

    IX.De la madera
    De lo que hay que observar al cortar la madera para construir y de las cualidades superiores de algunos árboles

    La madera debe cortarse en el intervalo de tiempo que media entre el otoño. No es conveniente cortarla en primavera, pues todos los árboles están a punto de brotar y concentran su energía para hacer florecer su follaje y sus frutos de cada ano. Cuando están sin hojas y húmedos, por motivo de la estación del año, son inútiles y poco aptos, debido a su porosidad. Exactamente por la misma razón, en el otoño, al madurar sus frutos y en consecuencia marchitarse su follaje, reciben las raíces de los árboles toda su savia de la misma tierra, y vuelven a renovar su anterior robustez.
    La fuerza del frió invernal les da consistencia y los mantiene como comprimidos, durante esta estación. Por tanto, si se tala su madera durante este tiempo; será una madera apropiada.

    Es muy interesante como Vitrubio abarca temas amplios de acuerdo a su experiencia, ya que como sabemos, además de ser proyectista se ha desarrollado en el campo de construcción, así que gracias a sus conocimientos adquiridos nos transmite las características primordiales de los materiales a emplearse en las edificaciones. En el siguiente artículo continuamos con el análisis de Los diez libros de la Arquitectura – Libro III.


    BIBLIOGRAFÍA

    1.De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino

    2.www.artifexbalear.org

    3.www.almendron.com/arte/arquitectura

    http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html

    www.todoarquitectura.com

    ARQ. TANIA AREVALO LAZO
    Docente Universitaria
    Gerente de Empresa Constructora
    Proyectista Independiente
    Premio Koriwasi Universidad Ricardo Palma
    Estudios de Intercambio en la UNAM Mexico


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