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20 mayo 2012

Vitrubio, los 10 libros de la Arquitectura, parte 11 - Arq. Tania Arévalo Lazo






“De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”


Llegamos al final de esta travesía arquitectónica, este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el último libro de esta tratado, el número 10. Esta última sección habla sobre las maquinarias para la construcción, luego unas conclusiones finales.

El décimo libro de la obra desarrolla los siguientes temas:

   LIBRO X.

Maquinaria para la construcción. Levantamiento y tracción de pesos; invento de Ctesifón; hallazgo de la cantera de Éfeso; artificios para sacar agua, cochlea, máquina de Ctesibios.

               1.De las máquinas y sus diferencias con lo que se llama órganos
               2.De las maquinas de tracción
               3.De las maquinas y los pesos
               4.Continuación del anterior
               5.De otra maquina tractoria
               6.De la ingeniosa invención de Chersifronte para el transporte de cargas pesadas
               7. Del hallazgo de la cantera con cuya piedra se hizo el templo de Éfeso
               8. De la línea recta y de la circular y de los principios de todo movimiento
               9. De las clases de órganos para sacar agua
              10. De las ruedas de agua y de los molinos de agua
              11. De la cóclea, que saca gran cantidad de agua, pero no muy alto
              12. De los órganos hidráulicos
              13.De la manera de medir las distancias en viaje por tierra ( en carruaje) o por mar ( en navío)
              14.De las catapultas y de los escorpiones, las catapultas y de los escorpiones
              15. De la construcción de las ballestas
              16.De las proporciones de las ballestas
              17.De la manera de cargar las ballestas y las catapultas
              18.De las máquinas de ataque
              19.De la tortuga que se hace para cegar fosos
              20.De otras clases de tortugas
              21.De las defensas


LIBRO X.


               1.De las máquinas y sus diferencias con lo que se llama órganos

Se define una máquina como un conjunto de piezas de madera que permite mover grandes pesos. El movimiento de una máquina se fundamenta en las propiedades de la rotación circular. La primera clase de máquinas se denomina «escansoria». La segunda clase es la máquina que se mueve por la acción del aire, en griego «pneumaticon»; y la tercera es la máquina de tracción, en griego «baruison».

De todas estas máquinas, unas se mueven mecánicamente y otras se utilizan como instrumentos o herramientas. La diferencia entre las máquinas y los órganos parece consistir en que las máquinas logran sus objetivos con el concurso de vanos operarios y con un mayor esfuerzo, como son las catapultas y las prensas de los lagares; los órganos obtienen sus efectos simplemente con el manejo experto de un solo hombre competente, como son los movimientos giratorios de las ballestas de mano o de los «anisociclos (Instrumento que dispara flechas mediante muelles y circulos desiguales). Como se puede ver, tanto las máquinas como los Órganos son necesarios en la práctica, pues, sin su ayuda, todo lo que exija un esfuerzo resultará muy dificultoso.



               2. De las maquinas de tracción

Comenzaremos por las máquinas que es preciso disponer para la construcción de los templos y para la ejecución de obras públicas. El nombre de este dispositivo mecánico es tripastos, ya que gira mediante tres poleas. Cuando tiene dos poleas en el aparejo inferior y tres en el superior, se llama «pentaspaston».

Si hay necesidad de preparar máquinas para mover grandes pesos, deberán disponerse maderos más largos y más gruesos; se procederá como se ha dicho, esto es, por la parte más alta se sujetarán con unas clavijas —abrazaderas— y por la parte inferior con unos tornos o rodillos de mayor tamaño. Hecho esto, se colo­carán unas maromas, aflojadas previamente; en la parte superior de la máquina se sujetarán unas amarras, apartadas de las maromas y si no hubiera sitio donde atar­las, se hundirán en el suelo unas estacas encorvadas, se asegurarán apisonando la tierra a su alrededor, para que las maromas queden bien sujetas. Con una cuerda se atará un aparejo de poleas en la parte más alta de la máquina y desde la polea se dirigirá una soga hasta una estaca y hasta una polea inferior, fijada en la estaca. La soga se introducirá en torno a la polea y se dirigirá de nuevo hacia la otra polea que habrá quedado fijada en lo alto de la máquina. Después de pasar en torno a la polea, se hará descender la soga desde la parte superior hasta el rodillo, situado en la parte más baja, y se atará en el eje del rodillo.

               3.De las máquinas y los pesos

Cuando actúan de manera concordante, como con principios, sus movimientos y capacidades producen estos efectos, aun siendo dos factores distintos y opuestos: uno es el movimiento rectilíneo —en griego, «eutheiam»— y otro, el movimiento circular —en griego, «cycloten»—. Ahora bien, ni el movimiento rectilíneo sin el circular, ni el movimiento circular sin el rectilíneo pueden lograr el levantamiento de los pesos.



               4.Continuación del anterior

Pasaré a explicar ahora los órganos que se han ideado para extraer agua, así como los diversos tipos en los que se han clasificado. En primer lugar, voy a tratar sobre el «tympano» (o tambor) (en el sentido de rueda hidraulica). Ciertamente no eleva el agua a gran altura, pero sí saca un gran caudal de agua en breves momentos. Se fabrica un eje con el torno o con el compás, reforzando sus extremos con láminas de hierro. Rodeando su parte central se coloca un tambor hecho con tablas ensambladas entre sí, que se encajará sobre unos troncos con sus puntas protegidas con láminas de hierro, debajo de los bordes del eje. En la parte hueca del tambor se instalan ocho tablas transversales desde el eje hasta la circunferencia del tambor, que dividan al tambor en espacios iguales. El frente exterior del tambor quedará cerrado mediante unas tablas, dejando unas aberturas de medio pie por las que accederá el agua a su interior. De igual modo, a lo largo del eje se dejan unos orificios que se correspondan con cada uno de los espacios. Se dejará todo bien embreado, como se hace con las naves, y se hará girar por unos hombres pisando encima (no queda suficientemente claro como harían girar esta rueda hidráulica).

Así el agua entra por los orificios abiertos en el frente, va a parar a las aberturas del eje y se vierte sobre un barreño de madera, colocado debajo, mediante un canal que lo conectará. Así se suministra agua abundante para el riego, o bien para licuar la sal en las salinas (se necesita agua dulce para eliminar el fuerte sabor de la sal marina).


               5. De otra maquina tractoría

Siguiendo un proceso parecido se fabrican unas ruedas fluviales, tal como lo hemos descrito. En torno a su parte frontal se fijan unas paletas, que, al ser empujadas por la corriente del río, inician un movimiento progresivo provocando el giro de las ruedas; sus cubetas van sacando el agua que la elevan hacia la parte más alta, sin la presencia y sin el esfuerzo de operarios; sencillamente, al girar por el impulso de la corriente del río, suministran el agua que se necesite.

               6.De la cóclea, que saca gran cantidad de agua, pero no muy alto

También se puede utilizar una cóclea especial, que saca gran cantidad de agua, aunque no la eleva a la misma altura que la rueda. Veamos su estructura: se toma un madero cuya longitud en pies sea igual a los dedos de su grosor y se redondea con toda exactitud. Con un compás se dividirán sus puntas en un cuarto de círculo y después en un octavo; así nos quedarán ocho partes; se trazarán cuatro diámetros de manera que, colocado el madero en posición horizontal, se correspondan exactamente las líneas de un extremo con las de otro; según sea el espacio que mida la octava parte de la circunferencia del madero, exactamente lo mismo medirán los espacios que separen las líneas longitudinales. Situado el madero en posición horizontal, se trazarán unas líneas desde uno hasta el otro extremo, que se correspondan con toda precisión. De esta manera, los espacios delimitados tanto circular como longitudinalmente serán iguales. Donde se dé la intersección de las líneas longitudinales con las circulares, se marcarán unos puntos.

               7. De la manera de medir las distancias en viaje por tierra (en carruaje) o por mar (en navío)

Nuestra reflexión se centra ahora en un ingenioso sistema que no es nada inútil, sino que ofrece una estudiada estructura ideada por nuestros antepasados; se trata de conocer el número de millas que hemos recorrido, bien sea sentados dentro de un carruaje, o bien navegando por el mar. Procédase de la siguiente manera: las ruedas del carruaje medirán cuatro pies de diámetro; se señalará un punto o una marca en la misma rueda y se iniciará el movimiento giratorio de la rueda a partir de ese punto; cuando la rueda dé un giro completo se habrá reco­rrido con toda certeza un espacio de doce pies y medio.

               8.De las catapultas y de los escorpiones

Catapultas, máquinas ideadas para proteger ante los peligros y para satisfacer las necesidades defensivas; me refiero a la construcción de escorpiones y ballestas, así como a las proporciones que regulan su estructura.

Todas las proporciones o dimensiones de tales máquinas están condicionadas a la longitud que posea la flecha que deben lanzar; el tamaño del agujero, en el travesaño, medirá una novena parte de la longitud de la flecha; a través de unos agujeros se tensan las cuerdas retorcidas, que deben mantener los brazos de la catapulta. La altura y la anchura de ese travesaño depende del diámetro de los agujeros. Las piezas de madera, situadas encima y debajo del travesaño —denominadas «peritreta»— tendrán el grosor del diámetro del agujero y la anchura de un diámetro más tres cuartas partes; en sus extremos, un diámetro y medio. Las pilastras (se refiere a las piezas verticales de apoyo) a derecha e izquierda —sin contar las mechas o espigas— tendrán una altura de cuatro diámetros (del agujero) y una anchura de cinco diámetros; las espigas, de medio diámetro (En todo el capítulo el diámetro es el del agujero del travesaño. Se toma como módulo. La dificultad del texto latino es extraordinaria pues Vitruvio usa unos signos que han sido interpretados de muy diversas mane­ras. 
Nosotros seguimos la tabla de equivalencias de E. Schramm («Erlauterung der Geschiitzbeschreibung bei Vitruvius,» pág. 719). Desde la pilastra hasta el agujero habrá una separación de medio diámetro y desde el agujero hasta la pilastra central 3/4 del diámetro. La anchura de la pilastra central será de un diámetro más 3/16 partes y su grosor de un diámetro. La concavidad donde se coloca la flecha en el pilar central medirá 1/4 del diámetro. Los cuatro ángulos que se forman en los laterales y en los fren­tes se asegurarán con piezas de hierro, o bien con agujas de bronce y clavos. La longitud del canalito —en griego «syrinx»— medirá diecinueve diámetros. La longitud de las regletas —que algunos denominan «labios, bordes»— clavadas a derecha e izquierda del canalito será de diecinueve diámetros; su altura y su anchura, simplemente de un diámetro. Además se clavarán dos regletas, sobre las que se colocará un rodillo de una longitud de tres diámetros y una anchura de medio diámetro. El grosor del «labio» que queda fijado a las espigas con abrazaderas de madera —llamado también «cofre o caja»— es de un diámetro y su altura de medio diámetro. La longitud del rodillo es de cuatro diámetros y su grosor, de nueve


               9.De las proporciones de las ballestas

Se toman unos maderos con una longitud importante, donde se fijarán unos apoyos en los que se encajen los rodillos. En la parte intermedia de los maderos se hacen unos pequeños cortes marcando unas muescas, en las que se sujeta el armazón superior de las catapultas, y se fija con unas cuñas, con el fin de que no se mueva cuando se tensen las cuerdas. Dentro del armazón superior se incluyen unas cajitas de bronce, donde se colocan unas clavijas de hierro o pequeños ejes, que en griego se denominan «epizygidas».

A continuación se meten los cabos de las cuerdas o cables por los agujeros del armazón superior, se hacen pasar hasta la otra parte y se atan en los rodillos; cuando se tensan las cuerdas por medio de unas palancas, al pulsarías con las manos emitirán un mismo sonido o tono. Para que no se aflojen, se dejan bien apretadas en los agujeros, con la ayuda de unas cuñas. Pasándolas al otro lado, se tensan asimismo en los rodillos con la ayuda de las palancas, hasta que emitan también un mismo tono. De esta manera se preparan las catapultas mediante el bloqueo de las cuñas hasta que su sonido sea correcto, en perfecta consonancia.

Sobre estos detalles he expuesto todo lo que me ha sido posible. Quede el que trate ahora sobre las máquinas de ataque y las máquinas de combate; unas máquinas que permiten salir victoriosos a los generales y ofrecer una defensa definitiva a las ciudades.

10. De las máquinas de ataque

             
Veamos, en primer lugar, cómo se descubrió el ariete de ataque, según dicen. Los cartagineses habían fijado su campamento con el objetivo de iniciar el ataque a Cádiz. Previamente se habían apoderado ya de una fortaleza que intentaron demoler por todos los medios; como no poseían instrumentos de hierro suficientes y capaces para lograr su objetivo, tomaron un madero y, sosteniéndolo con sus manos, golpearon con su punta múltiples veces la parte superior del muro, consiguiendo derribar las hileras más altas de piedras; con este sistema, poco a poco y siguiendo un orden, derrumbaron toda la fortificación.

Poco después, un artesano de Tirio, llamado Pefrasmeno, estimulado por el descubrimiento de este ingenio, puso en vertical un mástil y colgó de él otro madero atravesado, imitando una balanza; llevándolo hacia adelante y hacia atrás, con golpes violentos derribó todo el muro de Cádiz.

              11.De las defensas

Dejo explicados los datos que me han parecido más útiles sobre los escorpiones, las catapultas y las ballestas, así como sobre las tortugas y las torres; me he referido también a sus inventores y al método que se debe seguir para su construcción. No me ha parecido necesario escribir sobre las escaleras ni sobre los cabrestantes, dado que su estructura es bastante simple; incluso los soldados tienen práctica en construirlas, sin que les ayude nadie. No prestan la misma eficacia ni en todos los lugares ni en las mismas circunstancias, pues son muy distintas unas fortificaciones respecto de otras y también son diferentes los efectivos de cada nación.

Muy distinto es preparar máquinas contra enemigos audaces y temerarios que contra enemigos diligentes o contra asustadizos.

Así pues, si alguien quisiera prestar atención a estas disposiciones, podrá elegir de la extensa variedad que he ido exponiendo y podrá optar por una de ellas, sin necesidad de más ayudas; será capaz de tomar una resolución, sin la más mínima duda, frente a cualquier exigencia impuesta por la naturaleza del lugar o por las circunstancias. La verdad es que no veo necesario plasmar en mis escritos una explicación sobre las máquinas de defensa; evidentemente los enemigos no dispondrán sus máquinas de ataque siguiendo las instrucciones que he ofrecido; con frecuencia, sus ingenios bélicos son destruidos sin ninguna clase de máquina, simplemente con una inmediata y rápida toma de decisiones tácticas. Según se dice, así fue lo que le sucedió en concreto a los rodios.

Todos estos conocimientos fueron la base para las grandes máquinas de construcción, hidráulica y se quiera o no también las de ataque y defensa. En este último capítulo nos alejamos un poco de la arquitectura con respecto al diseño, pero mostramos un punto importante que fueron las máquinas para poder levantar los bosquejos plasmados en papel.




CONCLUSIONES


Completamente dichosa de vivir de Arquitectura, feliz de haber podido compartir con mis lectores este conocimiento. Vitruvio plantea tantas teorías básicas, que en realidad son muy ciertas, y hasta nosotros la pudiéramos emplear, tan sólo si utilizamos el criterio y la razón, puntos clave para poder diseñar y construir como se debe.

En este libro hemos visto desde como comenzar a distribuir los espacios, la proporción, la forma, la simetría, la armonía, la limpieza, el orden, el medio ambiente, los materiales, etc, hasta como se construye paso a paso un edificio.

Sigamos leyendo e investigando, no nos conformemos con conocer lo necesario… busquemos más. Hasta siempre.


BIBLIOGRAFÍA



      1. De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
      2. www.artifexbalear.org
      3. www.almendron.com/arte/arquitectura

      http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
      www.todoarquitectura.com


Arq. Tania Arevalo Lazo 
Universidad Ricardo Palma
Premio Koriwasi 2009, a la mejor alumna de la carrera de Arquitectura FAU URP
Proyectos y Obras en Tarapoto.
Docente Universitaria
 

Ex alumna de la Universidad Nacional Autónoma de México por  intercambio.

19 abril 2012

VITRUVIO_LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA PARTE 10 : Arq. Tania Arévalo Lazo

 
“De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”

Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro XI, que habla sobre las medidas del tiempo y los relojes.

El noveno libro de la obra desarrolla los siguientes temas:
  
LIBRO IX.
Medidas del tiempo y relojes. Astronomía; la tierra, los planetas, el sol, las estrellas. 
 
1.De las relaciones del gnomón según los rayos solares y las sombras - del mundo y de los planetas
2.De las fases lunares
3.Como el Sol, entrando por los 12 signos, acrece o disminuye la duración de los días y de las horas
4.De las constelaciones a la derecha de Oriente, entre la zona de los signos y el Septentrión
5.De las constelaciones situadas entre la zona de los Signos y el Mediodía
6.De la Astrología aplicada a la adivinación de los movimientos y de las estaciones
7.De la descripción de los analemmas
8.De algunas especies de relojes- De los inventores de los relojes de agua y de los relojes invernales o anafóricos
9.De los relojes de agua
10.De los relojes de invierno llamados anafóricos

   Es muy curioso cómo hemos llegado casi al final de este legado de arquitectura. Hemos visto de todo en lo que comprende los inicios de la arquitectura, claro está que no compite con las tecnología de hoy en día, pero que sí es la base de todas las construcciones existentes. Es grandioso! Continuamos entonces con el noveno libro del Tratado de Arquitectura del gran Vitrubio.
 
LIBRO IX.

1.De las relaciones del gnomón según los rayos solares y las sombras - del mundo y de los planetas
 

Ciertamente es un fenómeno regulado por la mente divina, que proporciona una profunda admiración a quienes consideran por qué la sombra del gnomón, en el equinoccio, es de una determinada longitud en Atenas, de otra diferente en Alejandría y también distinta en Roma; en Placencia su longitud es diversa, como lo es en otras partes del mundo. Esta es la causa de que sean muy diferentes los trazos y las sombras que proyectan los relojes, cuando nos referimos a un lugar o a otro: la longitud de las sombras en el equinoccio determina de un modo concreto la disposición de los analemas, que actúan de referencia para fijar los husos horarios, de acuerdo con las sombras del gnomón y la ubicación geográfica de cada lugar
 

El Sol recorre el espacio, trazando un recorrido, el cual en un punto del planeta, siempre será igual, si es que el punto (edificio) no se mueva.

Es muy interesante, puesto que la orientación del sol, la salida y el oculatamiento generan un principio importante para el diseño de un edificio, desde su ubicación – orientación con respecto a los vanos, analizando y considerando el clima.

2. De las fases lunares
 
 
He aquí la teoría de Beroso (Astrónomo babilonio del siglo IV a. C.), que llegó desde la ciudad o país de los caldeos y divulgó en Asia la ciencia de su propia ciudad natal: la Luna es un globo mitad luminoso y mitad de color azul oscuro; cuando completa su recorrido y pasa bajo el disco del Sol, en ese momento es atraída por los rayos, y la fuerza del calor del Sol —debido a la potencia de la luz Solar— hace girar su parte luminosa hacia la luz del Sol. Cuando la Luna sufre esta atracción y su parte superior queda orientada hacia la esfera del Sol, entonces su mitad inferior —que carece de iluminación— parece oscura, por analogía con el aire que la rodea. Cuando la Luna se sitúa en perpendicular a los rayos del Sol, toda la luz queda exclusivamente en su cara superior y en esa situación se llama «primera Luna» (Luna nueva). Cuando la Luna, siguiendo su curso, llega a la parte oriental del cielo, disminuye la atracción del Sol y el borde extremo de su parte luminosa emite hacia la Tierra un resplandor que tiene la forma de una línea muy tenue; de aquí que se llame «segunda Luna». Según va retrasando su rotación diaria, sucesivamente se denomina «tercera Luna», «cuarta Luna». En el séptimo día, cuando el Sol está situado en el occidente, la Luna ocupa la región intermedia del cielo, entre el oriente y el occidente y, al distar del Sol un espacio igual a la mitad del universo, la Luna presenta a la Tierra la mitad de su parte brillante. Pero, cuando entre la Luna y el Sol media una distancia equivalente a todo el universo y cuando el Sol, situado al occidente, está opuesto o en frente del principio de las fases lunares, la Luna brilla a gran distancia libre de los rayos solares y, en el día decimocuarto, formando un circulo completo, emite el esplendor de todo su disco; según van decreciendo los días siguientes hasta completar el mes lunar, la Luna vuelve de nuevo a situarse bajo el disco y los rayos solares y así va completando el cómputo de los días del mes.

3. De la Astrología aplicada a la adivinación de los movimientos y de las estaciones

Vitruvio ha ido exponiendo el movimiento del firmamento en torno a la tierra, así como la disposición de los doce signos del Zodiaco y de las constelaciones septentrionales y meridionales, con el fin de que todo quede suficientemente claro. De este movimiento del firmamento, de su curso contrario al Sol a través de los signos y de las sombras equinocciales de los gnomones se infieren las figuras de los analemas. 

Los restantes aspectos que dimanan de la astrología, como las consecuencias que se producen en el devenir de la vida de los hombres por los doce signos, los cinco planetas, el Sol y la Luna, debemos dejarlos en las reflexiones calculadas de los Caldeos, pues es un tema específico de ellos toda la ciencia de los horóscopos, que les permite ofrecer una explicación de los hechos futuros y pasados, basándose en cálculos astronómicos. Los pueblos, que descienden de los Caldeos, nos han legado sus descubrimientos, en los que se destacan su ingenio y su intuición. En primer lugar, señalamos a Beloso que se estableció en la isla y en la ciudad de Cos, donde abrió una escuela para enseñar esta ciencia. En segundo lugar, a sus discípulos Antipater y Atenodoro, quienes nos dejaron una razonada teoría de los horóscopos, basada no en el momento del nacimiento, sino en el momento de la concepción.

4.De la descripción de los analemmas

De sus estudios astronómicos debemos separar algunas nociones y debemos explicar el acortamiento y la prolongación de los días, mes a mes. Veamos: mientras dura el equinoccio de primavera y de otoño, el Sol, situándose en Aries y en Libra, proyecta una sombra que equivale a ocho de las nueve partes del gnomón, en la latitud de Roma.

En base a este principio, debe  tomarse la sombra equinoccial en el mismo lugar donde haya de construirse el reloj; y si, como sucede en Roma, la sombra equivale a ocho partes de las nueve que tiene el gnomón, descríbase en un lugar plano una recta y exactamente desde su parte central levántese a escuadra una perpendicular, que se denomina gnomón. Desde la línea trazada sobre el plano se medirán, con la ayuda del compás, nueve segmentos iguales en la misma línea del gnomón; donde quede marcado el segmento noveno se fijara el centro, señalado con la letra A; abriendo el compás desde este centro hasta la línea del plano donde aparecerá señalada la letra B- descríbase una circunferencia, denominada “meridiana”; después tómense ocho de las nueve partes que quedaron medidas desde la línea del plano hasta el centro del gnomón y marquense en la misma línea del plano donde figurara la letra C. 

Esta será la sombra equinoccial del gnomón. Desde el punto de vista señalado con la letra C trácese una línea pasando por el centro, donde se señalo la letra A: esta línea representa un rayo del Sol en el equinoccio; a continuación, abriendo el compás desde el centro hasta la línea del plano, se marcaran dos lineas nuevas de igual longitud a ambos lados (del centro): en el lado izquierdo de la circunferencia se señalara la letra “E”, y en el derecho la letra “I”. Ambas letras se señalaran en las partes extremas de la circunferencia; por el centro se trazara una linea que dividira el circulo en dos semicírculos iguales; los matemáticos denomina a esta linea horizonte (Debe tomarse como una recta trazada sobre la proyección que representa un rayo del Sol). 
 


Todos estos estudios referenciales del gran Vitriubio, han servido de influencia en la astronomía, base importante para definir el circuito del sol alrededor de la tierra y de acuerdo a los meses del año, que son diferentes en cada estación. Al desconocer esto, nos sorprendemos cómo en el mes de febrero y marzo un rayo de sol entra por tu ventana e ilumina directamente a tu rostro, cosa que no pasa en los meses de agosto y setiembre. Es porque el sol cumple un recorrido diferente cada día, así que es importante conocerlo para poder orientar nuestros edificios con criterios bioclimáticos. Es básico e importante. El próximo mes estaremos culminando esta serie de artículos que dividen en 11 partes el compendio de arquitectura del gran Vitrubio.

BIBLIOGRAFÍA

1.De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
2.www.artifexbalear.org
3.www.almendron.com/arte/arquitectura
http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
www.todoarquitectura.com

Arq. Tania Arevalo Lazo
Universidad Ricardo Palma
Premio Koriwasi 2009, a la mejor alumna de la carrera de Arquitectura FAU URP
Proyectos y Obras en Tarapoto.
Docente Universitaria
ex alumna de la Universidad Nacional Autónoma de México por  intercambio.


17 marzo 2012

VITRUVIO_LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA Parte 9 - Arq. Tania Arévalo Lazo

 
“De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”

Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro VIII, ya casi al final de este tratado que está conformado por 10 números, el tema del libro octavo son los acueductos y la conducción de aguas.

El octavo libro de la obra desarrolla los siguientes temas:

 LIBRO VIII.

Acueductos y conducción de aguas. Agua de lluvia y fuentes; canales y conductos.

i. De la manera de encontrar agua
ii. Del agua de lluvia
iii. De las aguas calientes y de la naturaleza de varias fuentes, ríos y aguas
iv. De las propiedades de algunas otras fuentes
v. Cómo es posible conocer la calidad de las aguas
vi. Del modo de nivelar las aguas, y de los instrumentos necesarios para ello
vii. De los modos de conducir el agua
viii. De los pozos y cisternas



i. De la manera de encontrar agua

El agua es imprescindible para la vida, para satisfacer necesidades placenteras y para el uso de cada día. Si hay manantiales que hacen fluir el agua al descubierto, será muy sencillo disponer de ella; pero si no aflora al exterior, deben buscarse y deben captarse bajo tierra sus manantiales.
Toda población necesita de una fuente de agua para vivir y desarrollarse. Como en la novela “100 años de soledad” donde la población de Macondo se asienta a las orillas del río, y así comienza toda una civilización.



iii. De las aguas calientes y de la naturaleza de varias fuentes, ríos y aguas.
También existen fuentes calientes de las que brota un agua de excelente sabor y tan agradable al paladar. Estas aguas son naturalmente extraordinarias. Pueden emplearse adecuadamente de acuerdo al diseño que se desee planear para esta fuente natural.

v.Cómo es posible conocer la calidad de las aguas
Deben realizarse las siguientes experiencias y pruebas para detectar la calidad del agua. Si se trata de aguas corrientes y al descubierto, antes de emprender su conducción, obsérvese y examínese atentamente la constitución de los miembros de las personas que viven en sus alrededores; si poseen cuerpos robustos, un color fresco de la piel, unas piernas sin defectos y ojos limpios, el agua será de inmejorable calidad.

vi .Del modo de nivelar las aguas, y de los instrumentos necesarios para ello

Vitruvio explica que ahora el método más conveniente de conducir el agua a las viviendas y a las ciudades.
El primer paso es un estudio del nivel del terreno.
El nivel se fija con la ayuda de la dioptra (Tablilla metálica levantada perpendicularmente en cada extremo de una alidada, provista de un orificio para dirigir visuales) con niveles de agua, o bien con un corobate. 




vii.De los modos de conducir el agua
La conducción del agua se puede hacer de tres maneras: por conductos mediante canales de albañilería, por medio de tuberías de plomo o bien por cañerías de barro.






 

Es muy interesante cómo Vitrubio pensaba en todos los detalles, no sólo arquitectónicos sino también de ingeniería. El acceso al agua es la fuente de vida, es decir indispensable, y es necesario pensar en ello como prioridad ante cualquier diseño. En el siguiente artículo hablaremos sobre el libro 9no, donde tocaremos el tema de La Medida del Tiempo y los Relojes. El tiempo es muy importante en nuestras vidas y de ello dependen también las más grandes obras arquitectónicas.

BIBLIOGRAFÍA
  • De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
  • www.artifexbalear.org
  • www.almendron.com/arte/arquitectura
  • http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
  • www.todoarquitectura.com




Arq. Tania Arevalo Lazo
Universidad Ricardo Palma
Premio Koriwasi 2009, a la mejor alumna de la carrera de Arquitectura
Proyectos y Obras en Tarapoto.
Docente Universitaria
ex alumna de la Universidad Nacional Autónoma de México por  intercambio.

18 febrero 2012

VITRUVIO_LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA 8 : Interiores de las casas - Arq. Tania Arévalo Lazo

“De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”
Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro VII, en el cual el gran maestro Vitruvio  nos ilustra sobre los interiores de las casas. De alguna u otra manera nuestro hogar, las viviendas son nuestra principal protección y a través de los años las características funcionales, espaciales y formales se han mantenido, porque apuntan a un solo objetivo, cobijar a la familia con sus necesidades básicas. Veamos a continuación como era la visual que tenía el gran Vitruvio.

LIBRO VII.
Interiores de las casas. Pavimentos, enlucidos, pintura; preparación del mármol para enlucidos; colores naturales y artificiales (rojo, azul, ocre, blanco de albayalde, púrpura).
i.Del enlucido y de los pavimentos
ii.De la maceración de la cal para los enlucidos
iii.De la disposición de las bóvedas y de la mampostería y del enlucido
iv.De los enlucidos en lugares húmedos
v.De la manera de pintar las habitaciones
vi.Del mármol y cómo se le ha de preparar para los enlucidos
vii.De los colores naturales
viii.Del minio y del azogue
ix.De los colores artificiales, y en primer lugar del negro de humo
x.Del azul y del amarillo
xi.De la púrpura
xii.De los colores artificiales que imitan la púrpura, el ocre, la crisocola y el índigo
 
LIBRO VII

i.Del enlucido y de los pavimentos


El «pavimento de cascotes», que es el paso previo para el enlucido, con el fin de que se haga con sumo cuidado y previsión y lograr así una sólida base. Si se ha de echar sobre el suelo, debe averiguarse previamente si el suelo es completamente sólido; posteriormente se nivelará y se extenderá una capa de cascotes y gravilla.



Los pavimentos que vayan a quedar al aire libre deben adaptarse a tal finalidad, pues al hincharse por la humedad los entramados, o al disminuir su volumen debido a la sequedad, o bien al combarse, sufren variaciones que ocasionan serios problemas en los pavimentos; además, las escarchas y los hielos reducen su dura­bilidad. 

Cuando se haya echado una primera capa de cascotes en seco, cúbrase con otra capa de ripios, que, bien apisonados, deben tener un grosor no menor de un pie; colocada esta capa, como antes se ha descrito, se extenderá el pavimento con pequeñas piedras de mosaico de dos dedos de espesor aproximadamente y con un desnivel de dos dedos por cada diez pies; si se prepara todo correctamente y queda todo perfectamente alisado, el pavimento resultará impecable. Para que el mortero que va entre las junturas no sufra daños provocados por las heladas, se cubrirá cada año con heces de aceite, antes del invierno, y así se evitará que penetren las escarchas.

ii.De la maceración de la cal para los enlucidos

 
Terminado el tema de los pavimentos, pasemos ahora a explicar lo referente a los enlucidos. Se logrará un buen enlucido si se maceran las mejores piedras de cal mucho tiempo antes de que se utilicen, con el fin de que, si hubiera algunas piedras que no están suficientemente cocidas en el horno, queden bien cocidas tras permanecer largo tiempo en maceración, sin interrupción.

iii.De la disposición de las bóvedas y de la mampostería y del enlucido

 
Cuando las circunstancias exijan formar techos abovedados, procédase del siguiente modo:
Se debe colocar unos listones —o pequeñas vigas— rectos que guarden entre sí una distancia no mayor de dos pies.



Fijados los listones, se sujetarán entre si mediante una textura de cañas griegas aplastadas, que se atarán con cuerdas de esparto hispano, según lo exija la curvatura de la bóveda.
Por la parte superior de este armazón de cañas que forma la bóveda, se extenderá una capa de mortero, de cal y de arena, con el fin de que no pasen al enlucido las posibles gotas que cayeran de los entramados o del techo.
Cuando ya estén colocados y entretejidos los techos abovedados, se dará una capa de yeso con la llana por toda su parte inferior, luego se igualará alisándola con arena y, por fin, se enlucirá con greda o con mármol.
Una vez enlucida la bóveda, deben colocarse debajo unas cornisas muy finas y sencillas, pues parece que así son más idóneas; si las cornisas fueran de grandes proporciones, caerán por su propio peso, ya que no pueden mantenerse en su sitio.

Así pues, los enlucidos que están perfectamente elaborados no se vuelven ásperos con el paso del tiempo, ni palidecen sus colores cuando se limpian o se lavan, a no ser que se hubieran plasmado de manera descuidada y en seco. Si los enlucidos se han hecho en las paredes tal como hemos descrito, poseerán solidez, brillantez y se conservarán en perfectas condiciones de manera permanente. Pero si únicamente se ha aplicado una capa de arena y una de marmol fino, su finura reduce considerablemente su consistencia, acaba rompiéndose con facilidad y no poseerá el brillo que produce el pulimento, precisamente por su reducido grosor.

vi. De los enlucidos en lugares húmedos

    Vitruvio ha descrito la manera más conveniente de preparar los enlucidos en lugares secos; ahora explica la manera de prepararlos en lugares húmedos, de forma que puedan mantenerse sin deficiencias.
    En primer lugar, en las estancias cerradas que están al nivel del suelo, desde la parte más baja dcl pavimento hasta una altura de tres pies aproximadamente, se dará una primera mano de una mezcla de polvo de barro, en lugar de arena, y se allanará bien con objeto de que estas partes del enlucido no se deterioren por causa de la humedad.
    De igual modo, según se vaya levantando la pared se irán dejando unos respiraderos; ya que, si la humedad no tuviera salida ni por la parte inferior ni por la superior, se extendería inevitablemente por toda la pared nueva. Hecho esto, se dará a la pared una mano de polvo de barro, se alisará bien y finalmente se dará una última mano con el enlucido.
    Se asegurarán a la pared posteriormente unas tejas curvadas, en toda su verticalidad, desde la parte más baja hasta la parte superior; se untarán de pez por su parte interior, cuidadosamente, con el fin de que no penetre la humedad. Además, tanto en la parte inferior como en la parte superior, sobre la bóveda, deben tener también unos respiraderos.
    A continuación se blanquearán con cal y agua, para que no se produzca un rechazo de la mezcla de ladrillo molido; debido a la sequedad que los ladrillos adquieren en los hornos, no pueden ni recibir ni mantener la mano de cal, salvo que la cal interpuesta consolide ambos elementos entre sí y facilite su unión. Una vez que se eche una mano de la mezcla de polvo de barro en lugar de arena, se allanará bien y se concluirá con diversas capas, tal como antes se dijo al tratar sobre los enlucidos.




    v.De la manera de pintar las habitaciones
    Ya desde tiempos antiguos se mantiene la costumbre de pintar también otras estancias, como son las de primavera, otoño y verano, e incluso los atrios y peristilos, utilizando un método muy especial y plasmando diversos objetos. La pintura es una representación o reproducción de lo que existe o puede existir, como, por ejemplo, hombres, edificios, naves o cualquier otra cosa que se tome como modelo, para ser imitado y representado mediante los perfiles exactos de sus cuerpos. Los antiguos, que iniciaron su uso en los enlucidos, imitaron las distintas variedades y la disposición de planchas de mármol y posteriormente representaron diversas combinaciones de festones, de plantas y de triángulos.




    vi.Del mármol y cómo se le ha de preparar para los enlucidos

    El mármol no tiene las mismas propiedades ni la misma calidad en todos los lugares; hay sitios donde los bloques de mármol contienen brillantes corpúsculos, como granos de sal. Triturados y reducidos a polvo, ofrecen grandes posibilidades para su uso. Donde no hay canteras de esta clase de mármol, se triturarán los pedazos que saltan cuando los labran los marmolistas y, una vez cribado, ya se puede utilizar en las obras. Hay colores de diversas tonalidades: unos poseen un tono natural, en ciertos lugares, según las canteras de donde se extraen; otros, a base de mezclar diversas sustancias y mediante un tratamiento específico, logran resultados muy prácticos en las obras, semejantes a los colores naturales 




    vii.De los colores naturales

    Los colores que surgen de manera natural, como es el color ocre. Se encuentra en muchos lugares. El mejor era el «ocre ático», pero actualmente carecemos de él, pues cuando en Atenas rentabilizaron sus minas de plata, abrieron unas galerías bajo tierra para apropiarse de la plata y si se encontraban una vela de ocre casualmente, seguían trabajando en ella como sí fuera de plata. Por ello, los antiguos utilizaron abundantemente el ocre para el enlucido en sus obras.
    De muchos lugares se extrae, y en abundancia, el almagre o tierra roja, pero es raro encontrarla de buena calidad. 




    viii.Del minio y del azogue

    Cuando las glebas están secas, se van triturando con pisones de hierro; luego, se lavan y se cuecen repetidas veces hasta que se eliminan las impurezas y así se logra que salgan sus colores.
    Cuando el minio, debido a que ha perdido el azogue, ha dejado las cualidades naturales que tenía, se vuelve naturalmente blanco y muy suave.
    Y cuando el minio se utiliza en los enlucidos de estancias cerradas, permanece con su propio color sin sufrir alteraciones; pero en lugares abiertos, como son los peristilos, salas de tertulia y otros similares, donde puedan penetrar los rayos del sol y el resplandor de la luna, el minio resulta afectado, se estropea y se ennegrece produciendo la fuerza de su color.

    ix.De los colores artificiales, y en primer lugar del negro de humo
    El negro, pues es extraordinariamente práctico y necesario en las obras, con el fin de que se sepa el proceso de su preparación, siguiendo los pasos exactos de los artesanos.
    Se construye una sala, similar a un lacónico, se enluce cuidadosamente con mármol y se pule. Delante se coloca un pequeño hornillo con unos tubos que comuniquen con el lacónico; se tapa la boca del hornillo con cuidado para que la llama no se propague fuera de él: a continuación, se pone resina en el hornillo.

    xi.Del azul y del amarillo

    En Alejandría se halló el primer procedimiento de preparación del azul; posteriormente Vestorio organizó su fabricación en Puzol. El método y los elementos de su composición son objeto de admiración y de asombro.

    xii. De la púrpura
    De tegoría superior, una extraordinaria distinción y una exquisita sua­vidad para la vista. Se obtiene a partir de unas conchas marinas que proporcionan este color; para los estudiosos de la naturaleza ofrece una especial fascinación que supera otras muchas sustancias naturales, pues no posee un solo y exclusivo color en los distintos parajes donde se crían las conchas, sino que presenta diversos matices de modo natural, como consecuencia del curso del sol. La púrpura que se obtiene en el Ponto y en la Galia tiene un color negro, ya que son regiones situadas cerca del septentrión; si seguimos avanzando entre el septentrión y el occidente, encontraremos una púrpura de color cárdeno; la púrpura que se recoge en las proximidades del equinoccio oriental y occidental presenta un color violeta y la que se halla en regiones meridionales tiene un tono rojizo; idéntico color rojo tiene la púrpura que encontramos en la isla de Rodas y en otras regiones cercanas al curso del sol. Cuando se recogen estas conchas, las abren en todo su contorno con instrumentos de hierro; de las hendiduras, como si fueran lágrimas, fluye un liquido que se recoge y se tritura en el mortero; se llama «ostro» precisamente porque se extrae de fragmentos de las conchas marinas. Por causa del salitre, se seca muy rápidamente salvo que se mezcle con miel.

    v.De los colores artificiales que imitan la púrpura, el ocre, la crisocola y el índigo+

     
    Un método de obtener colores purpúreos consiste en teñir greda con la secreción de las raíces de la rubia y con tinte violeta. Igualmente, es posible obtener otros colores a partir de las flores.

    Es importante recalcar que antiguamente los colores se obtenía naturalmente, ahora podemos tener a nuestra elección un sinnúmero de gamas de colores maravillosos. Todo esto a partir de colores de la naturaleza. La tecnología avanza, pero los inicios parten de lo mismo, de años de investigación y experiencias aprendidas. Si Vitruvio pudiera observar lo que tenemos hoy en día, se quedaría asombrado y extasiado de a lo que hemos llegado, y todo lo que se viene más adelante. La vivienda común ha evolucionado y ha mejorado las condiciones de vida para las familias.
    En el siguiente artículo de este maravilloso compendio de teorías  de nuestro gran Vitruvio, veremos el libro 8, con el tema: Acueductos y conducción de aguas. Agua de lluvia y fuentes; canales y conductos.

    BIBLIOGRAFÍA

    De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
    www.artifexbalear.org
    www.almendron.com/arte/arquitectura
    http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
    www.todoarquitectura.com


    Arq. Tania Arévalo Lazo
    Docente Universitaria, Proyectista y Constructura
    Premio Koriwasi FAU-URP, Intercambio  con la UNAM

    18 diciembre 2011

    VITRUVIO LOS 10 LIBROS DE LA ARQUITECTURA PARTE 6 – Edificios Públicos : Arq. Tania Arévalo Lazo



    “De Architectura constituye la suma de la arquitectura y la urbanística grecorromanas”

    Continuamos con este recorrido analítico de la extraordinaria obra del gran mentor Vitruvio Polion, un arquitecto e ingeniero romano, quien plasmó en un tratado denominado Los diez libros de la Arquitectura, los conocimientos y principios básicos que han regido por años en todas las teorías y prácticas de la Arquitectura. Esta ciencia que forma parte de nuestras vidas y es el inicio de las civilizaciones. Ahora veremos el Libro V, que nos ilustra sobre las grandes Obras Públicas, los teatros, baños, palestas, puertos y edificios construidos sobre el agua.
    A base de su conocimiento empírico, el gran Vitruvio plasmó en estos escritos todos sus conocimientos. Una gran similitud con los ya actuales reglamentos que existen para las edificaciones, como el RNE.

    El quinto libro de la obra desarrolla los siguientes temas:

    LIBRO V.
    Edificios públicos. Foros, basílicas, curia, etc. Teatros; su situación, armonía, partes; la escena; los teatros griegos. Baños. Palestas. Puertos y edificios construidos sobre el agua.
    i.Del Foro y de las basílicas
    ii.Del Erario, de la Cárcel y de la Curia
    iii.Cómo se debe construir un teatro para que su situación sea saludable
    iv.De la armonía
    v.De los vasos del teatro
    vi.De la forma del teatro
    vii.Sobre la elección de lugares armónicos para los teatros
    viii.De los pórticos detrás del escenario y de los paseos
    ix.De las disposiciones y partes de los baños
    x.De la forma cómo han de construirse las palestras y los xistos
    xi.De los puertos y de las obras de albañilería bajo el agua

    LIBRO V
    i.Del Foro y de las basílicas


    Los griegos construyen sus foros de forma cuadrada, con pórticos muy amplios y dobles, adornados con abundantes columnas, con alquitrabes de piedra o de mármol y en los pisos superiores colocan unos paseos.
    Las basílicas están cerca de los foros, se debe encontrar en la parte más cálida, con el fin de que durante el invierno sea posible dedicarse a los negocios sin las incomodidades del mal tiempo. 



    ii.Del Erario, de la Cárcel y de la Curia

    El erario, la cárcel y la curia deben quedar contiguos al foro, de manera que conjunto de sus proporciones esté en consonancia con el mismo foro. El erario era un lugar donde se guarda el tesoro público de la ciudad y la curia era una subdivisión del pueblo, más o menos identificada con una tribu.

    iii.Cómo se debe construir un teatro para que su situación sea saludable


    Una vez que ya ha sido establecido el foro, debe elegirse el lugar más favorable y saludable para el teatro, donde se desarrollen los juegos durante los días dedicados a los dioses inmortales, tal como se dice en el primer libro, al tratar sobre las condiciones más salubres en la construcción de las ciudades.
    Todo será mucho más sencillo si los cimientos se asientan en un monte; pero si la orografía obliga a construir el teatro en un lugar llano o pantanoso, los cimientos deberán ahondarse y asentarse tal como dijimos en el libro tercero, al tratar sobre la cimentación de los templos.


    Debe tenerse también en cuenta que el lugar no ahogue la voz sino que permita que se difunda con toda claridad, lo que podrá conseguirse si se elige un lugar donde no se produzcan resonancias.

    iv.De la armonía
    Cuando se modula la voz mediante cambios o alteraciones, a veces resulta grave, a veces aguda. La voz se articula de dos maneras: una posee una continuidad prolongada y otra se interrumpe con intervalos diferenciados.
    Las clases de modulaciones son tres: la primera se llama en griego harmonía; la segunda chroma y la tercera díatonon. La modulación «armónica» se forma artísticamente y por ello su canto posee una extraordinaria e importante prestancia. La modulación «cromática», debido a su exquisita sutileza y a la contigüidad de sus sonidos, produce un resultado muy agradable. La modulación «diatónica» es más natural, posee una mayor separación de sus pausas o intervalos y resulta de gran sencillez.



    v.De los vasos del teatro
    En coherencia con estas leyes y en base a cálculos matemáticos se harán unos vasos de bronce, en proporción a las dimensiones del teatro. Se fabricarán de modo que, cuando se golpeen emitan un sonido acordado en cuarta, quinta y, siguiendo un orden, hasta la doble octava.
    Siguiendo este método, la voz que se expande desde la escena, como si fuera desde el centro, va difundiéndose y al golpear las cavidades de cada uno de estos vasos, alcanza un volumen mayor, se incrementa su claridad potenciada por el vaso que tenga el tono acorde con ella. Por el contrario, si el teatro va a tener mayores dimensiones, divídase su altu­ra en cuatro partes y dejaremos tres series o hileras transversales de celdillas, una para la armónica, otra para la cromática y la tercera para la diatónica.

    Muchos de nosotros pensaremos que cada año se han levantado en Roma muchos teatros que no respetan para nada las normas que hemos reflejado; pero nos equivocamos en un aspecto importante: los teatros públicos están construidos con madera y poseen tal cantidad de entablados que a la fuerza logran una buena acústica, como podemos observar al oír a los actores que cantan acompañados de citaras ya que, si desean cantar en un tono más agudo, simplemente se giran hacia las puertas del escenario y así se ayudan para potenciar más la resonancia de su voz. Pero cuando los teatros se construyen con materiales sólidos, es decir, de mampostería, de piedra o de mármol que imposibilitan la resonancia de las voces, entonces debe recurrirse a los vasos de bronce, tal como hemos descrito. 
    Actualmente existen técnicas modernas para captar mejor la acústica en el interior de los teatros, auditorios u otros. Pero es muy interesante conocer, cómo lo hicieron nuestros ancestros, ya que a partir de ellos hemos perfeccionado las técnicas.



    vi.De la forma del teatro

    La planta o disposición del teatro debe ordenarse de la siguiente manera:              de acuerdo al diámetro de la parte más inferior (orquesta), trácese una circunferencia tomando como centro el punto medio de dicho diámetro y descríbanse cuatro triángulos equiláteros, a igual distancia, que toquen la línea circular.
    La longitud del escenario debe medir el doble del diámetro de la orquesta. La altura del podio o pedestal estará al mismo nivel de la altura del estrado, que será una duodécima parte del diámetro de la orquesta, incluyendo la cornisa y el cimacio.
    No obstante, no es posible que todos los teatros se adapten a estas proporciones de simetría de una manera total, por lo que conviene que el arquitecto se preocupe de observar las proporciones precisas para conformar la simetría, adecuarlas a la configuración del lugar y a la magnitud de su obra.

    vii.Sobre la elección de lugares armónicos para los teatros

    Después de exponer con todo detalle y con todo cuidado lo que precede, debe ahora ponerse la máxima atención en el tema que nos ocupa. En efecto, debe tenerse muy en cuenta el lugar que se elija, donde se despliegue la voz sua­vemente y no sea obstaculizada por algún elemento, haciéndose incomprensible. Hay diversos lugares que, de modo natural, obstaculizan las vibraciones de la voz —disonantes—, provocando un falso eco, que los griegos llaman catechauntes; o bien lugares que reproducen por el eco los sonidos —circunsonantes—, que los griegos denominan periechountes; o bien lugares con resonancias —resonantes—, en griego antechountes, y también hay otros lugares donde retumba la voz —consonantes— de nombre synechountes.

    Los disonantes son lugares en los que la voz primera, al elevarse, choca con cuerpos sólidos superiores, es rechazada y desciende impidiendo la elevación de las voces siguientes; los circunsonantes son lugares en los que la voz, al esparcirse por todas partes, apaga sus sonidos intermedios y va desapareciendo sin marcar las terminaciones, ofreciendo un significado muy incierto; los resonantes son lugares en los que la voz, al chocar con un elemento sólido, elevándose, se articula erróneamente, produciendo al oído un doble sonido; en los lugares consonantes la voz, potenciada por las partes inferiores va elevándose con mayor volumen y llega al oído con un significado muy nítido. Por tanto, si se pone un cuidado especial en la elección de los lugares para el teatro, el problema de las voces de los actores quedará prudentemente subsanado, bajo el punto de vista de su efectividad. Con estas diferencias quedan indicados los diversos trazados de los teatros: los que se diseñan con cuadrados siguen la modalidad de los griegos y los que se diseñan con triángulos equiláteros, son latinos. Si alguien desea hacer uso de estas normas logrará un gran éxito en la construcción de los teatros.



    viii.De los pórticos detrás del escenario y de los paseos

    Detrás del escenario deben disponerse unos pórticos para que el público pueda recogerse desde el teatro, por si por alguna ocasión lloviera, el público tuviese donde cobijarse.

    ix.De las disposiciones y partes de los baños
    Para los baños, se debe escoger un lugar cálido, opuesto al viento del norte. En la sala de los baños calientes la luz debe entrar por el lado del poniente; si la naturaleza o situación del lugar no lo permite, en ese caso tomará la luz del mediodía, ya que el tiempo fijado en los baños, va desde el mediodía hasta el atardecer.

    x.De la forma cómo han de construirse las palestras y los xistos
    En las palestras deben formarse peristilos cuadrados o alargados; el perímetro del paseo que las circunvala medirá dos esta­dios, en griego diaulon; tres pórticos serán sencillos y un cuarto pórtico será doble, que estará orientado hacia el sur con el fin de que, cuando arrecien tor­mentas acompañadas de viento, el agua no pueda penetrar en la parte interior. En los tres pórticos sencillos se ubicarán unas espaciosas «salas de tertulia» con asien­tos, donde puedan exponer sus opiniones y puedan discutirías los filósofos, los retóricos y otros hombres de ciencia a quienes agradan estos estudios.

    Los peristilos deben distribuirse en la palestra, como anteriormente se ha descrito. Fuera de la palestra se abrirán tres pórticos: uno, para quienes salen del peristilo y los otros dos, situados a derecha e izquierda, para que se ejerciten los atletas; de estos dos pórticos, uno quedará orientado hacia el norte, tendrá dobles columnas y una anchura extraordinaria; el otro pórtico será simple; entre la parte próxima a la pared y entre la que está al lado de las columnas se trazarán unos lin­des, a modo de senderos, excavados en su parte intermedia, cuya anchura no será menor de diez pies.

    xi.De los puertos y de las obras de albañilería bajo el agua

    Si los puertos están favorablemente colocados de modo natural, han de tener unos acróteras o promontorios salientes, que irán formándose siguiendo la naturaleza del lugar, dibujando unas curvaturas o senos, ya que tal estructura parece ofrecer magníficos resultados. En tomo al puerto se levantarán las atarazanas, o bien unos accesos que posibiliten la entrada al mercado; deben colocarse unas torres a ambos lados y desde estas torres, por medio de unas máquinas, se facilitará el que se crucen unas cadenas.


    Es importante como a través de técnicas sencillas de construcción, aprendidas de forma empírica y luego transmitidas por generaciones, tenemos la base importante para las construcciones de la actualidad. En el siguiente tomo veremos el libro número 6 de este tratado de Architectura, del gran Vitruvio, el tema será: Las Edificaciones Privadas.


    BIBLIOGRAFÍA

    De Architectura – Marco Lucio Vitruvio Pollino
    www.artifexbalear.org
    www.almendron.com/arte/arquitectura
    http://www.arqhys.com/libro-vitrubio.html
    www.todoarquitectura.com



    Arq. Tania Arevalo Lazo
    Universidad Ricardo Palma Premio Koriwasi 2009a la mejor alumno de la carrera de Arquitectura
    Proyectos y Obras en Tarapoto.
    ex alumna de la Universidad Autónoma de México por  intercambio.


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