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24 febrero 2013

Con un colega en un cafè,compartiendo una gran experiencia -Arquitecta Maria Cecilia Coronado Jimenez




 













MIL GRACIAS A TODOS USTEDES, EN ESPECIAL AL ARQ. ALFREDO MUJICA Y FAMILIA POR SU HOSPITALIDAD Y ATENCIONES RECIBIDAS DURANTE TODA MI VISITA, PORQUE CADA MINUTO QUE PASE EN LIMA, SIEMPRE ME HICIERON SENTIR COMO SI NUNCA HUBIERA SALIDO DE MI CASA, ESO ES PERFECTO. 

Abrazos miles para todos.

MARIA CECILIA CORONADO JIMENEZ

Arquitecta independiente de 29 años y supervisora del Departamento de Prosperidad Social (D.P.S) y Colombia Humanitaria, oriunda de Popayán-Cauca Colombia, autora de diversos poemas publicados en el periódico EL LIBERAL, revista Trazos y en un catalogo de cocina Caucana realizado por el SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE (SENA) de su ciudad natal; hasta principios del 2011, perteneció como miembro activo de la SOCIEDAD COLOMBIANA DE ARQUITECTOS REGIONAL CAUCA (S.C.A) ha realizado estudios sobre Gestión de Calidad, Pedagogía, Formulación de Proyectos, Arquitectura Bioclimática y Artículos Científicos.

15 febrero 2011

POPAYAN, ACUARELA ARDIENTE - Arq. María Cecilia Coronado Jimenez



Atardecer?

Manto en hilos de oro, que se tejen bajo el cielo, en donde al relajarme escucho, miro y admiro la briza de sucesos, momentos de duelo, además risas entre el viento, camino embriagada de dicha, me siento sobre la piedra a enmarcar con mi mirada sus caricias. Regreso cada dia a sus antiguas calles, camino despabilada, tranquila y segura, con una constante dicha que desencadena solo besos, nada de furia.


El pasado se guarda detrás de sus nubes desembocando cada dia miles de rebosados abrazos, se entrelasa en las figuras humanas y emana la empatia total de su luminosidad. Mientras desfila permite el albergue mental de cientos de cosas ardientes fuera de control, egos inflados, proceres homenajeados durante el tiempo, abraza y llora en nuestro lecho, mientras sonrie en la lejania, quemando u observando a miles y cientos dar sus ultimos suspiros en sus momentos de viejos, achaques e iras. 

Escucho canta soprano el fuego en su cercania, durmiendo en la profundidad del cielo mientras despierta el concierto de campanas, que yase  en el nido del que a él lo ilumina. Queda suspendida en el osono tanta dicha y juega en los reflejos del charco tanta vida, toma fotografias movedisas al asote de un pie pequeño corriendo entre la compañía de cubiertas y riachuelos, el juego de alcanzar su brillo con la pupila cristalina, entra por vanos al escape de las sombras para desalojar al desierto en lineas de los muros ya resueltos, aquella oscuridad apagada es una voz ensendida, en donde hace turismo en la noche y deslumbra de dia, empujado por la neblina corre colina arriba y deja en una estela de fervor a Popayán teniña de su fuerte anilina en su constante calor.



Promuevo la bienvenida a ver desde la lejania, un despertar y dormir de un solo dia, en donde una mirada perdida se llena de aquella luz que rebosa ardida nuestro interior dormido en la magia de esa inmensa dicha de lograr cautivar y arrebatar cientos de suspiros ante su forma y compasión. 

Ofrezco un 2x1, una oportunidad para expresarle a un dia de estos el regalar un instante, solo un giro, ese segundo que puede perderce al emanar en medio de los labios neblina amarga y desaprovechar el sueño despierto de un atardecer tan grande en donde refleja el carisma natural cantante del silencio y dibuja la silueta de lo que en parajes variados lo enmarcan y resaltan como lampara aventurera, un safari a galope de una fotografia que contrasta su magestuosidad con tinta blanca colonial.

Ésta, mi pluma de siempre, 
Hoy relata un sentimiento más puro y constante, 
Desde que el amanecer lo mueve 
Desde que una sonrisa lo inspira a pasear. 
Aquella pompa,  
Tiene una sazón precisa  
Desde que su galanteo eterno 
La sustenta y justifica.
 Aquellos infinitos años de dominio 
Responden a imponencia y jerarquia
 Desde que su belleza confunde 
El paraiso con la fantasia.

…Un atardecer en Popayán, el mejor papel regalo para envolver una vida, una sonrisa, una tarde junto a ti o junto a él. Miles de conceptos entre la acuarela del horizonte, entre un allá que se despide al anochecer, para volver a correr el telón en la mañana siguiente con el aplauso de las aves.

Con mucho cariño una fracción lo mejor de mi ciudad a nivel nacional, para APUNTES DE ARQUITECTURA.


MARIA CECILIA CORONADO JIMENEZ


Arquitecta de 27 años, oriunda de Popayán-Cauca Colombia, autora de diversos poemas publicados en el periódico EL LIBERAL, revista Trazos y en un catalogo de cocina Caucana, realizado por el SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE (SENA) de su ciudad natal; ha realizado estudios sobre Gestión de Calidad y Pedagogía. Actualmente es miembro activo de la SOCIEDAD COLOMBIANA DE ARQUITECTOS  REGIONAL CAUCA (S.C.A) y estudiante de FORMULACION DE PROYECTOS.

19 enero 2011

Rogelio SALMONA !!! - Arq. María Cecilia Coronado J.

Cuando llega un segundo en el que calla el mundo, solo escucho la esencia de la magia en la brisa chocante contra los caracoles rojizos que trasforman su espacio tridimensional, en el hábitat perfecto de la humanidad contemporánea que se sumerge en el mundo del lector al navegar en el entorno de circunferencias perfectas, femeninas en su silueta e imponentes como el efecto de la luz sobre la geometría inmensa, en los bosquejos rayados bajo el puño y letra del más sofisticado e inspirado en el sol y monstruosidad, de la sabana de Bogotá.

No existe tiempo ni espacio para lidiar con mediocridades, solo se desglosa la poética de un creador sencillo y nervioso, un defensor a capa y espada de su intimidad, su secreto de facilidad para esparcir el lápiz y dejar huellas permanentes en el ojo del alma, un creador que siempre desconfiaba de las demás sombras, en las que a distancia se sumergía, para desplegar su pasión por vivir y crear sus diseños en medio de tantos secretos que solo con el transcurrir del tiempo, se fueron escabullendo por donde los vanos y puertas permitieron dar solución y dieron la bienvenida a ese acaparamiento de paisaje que sus obras siempre asaltan sin oportunidad alguna de compartir, un dialogo constante entre lo interno y lo externo.

Para el padre de la arquitectura Colombiana, el levantamiento de mega proyectos peatonales innecesarios, siempre fueron un desperdicio, un atentado a lo ya creado con lógica, una solución mediocre y ostentosa a un simple problema de movilidad vehicular, que fácilmente se podría solucionar con un re-diseño vial, respetando en su totalidad, la morfología de los barrios, la cultura de la ciudad que los mismos habitantes han ido posando en ella para construcción de sus perfiles. Es molesto ser testigo de los defectos. Él sabía que la tierra era sagrada, que el cielo y las estrellas hacían parte de sus diseños, que el agua y los rayos del sol, tenían ya, ejes establecidos e invisibles sobre sus diseños y que el ladrillo a la vista, era lo natural de sus espacios.

Eso era el Arq. Salmona, un creador que al viajar a Francia y haber trabajado en los talleres de Le Corbusier, había aprendido la verdadera veracidad, manifestando su gran talento en el oficio, entregando toda su energía, plasmando en sus rayones un arte perfecta, un mundo diferente, exacto y placentero, en donde representaba buena arquitectura para el hombre fuera de lo cotidiano, logrando una realidad fantástica con el auxilio de gigantesca maquinaria bajo el ritmo de la incontrolable libertad de sus diseños, en donde hacía para todos lo que en realidad necesitábamos, lugares de encuentro y comunicación, puntos para el intercambio de bienes e ideas de pasado y futuro, una cultura que existe y existió, sabía que lo justo eran lugares con un final de humanidad, hizo de la ciudad una realidad materialista que hospeda verdaderas construcciones, sueños en levantamiento que conforman los poblados, permitiendo todos los días la continuidad de la ciudad, solo que algunos no se preocupan por hacerlo con compromiso, es decir, derraman una gigantesca pobreza creativa. 

La ciudad en el tiempo, se ha convertido en la gran oferta enriquecedora de la humanidad, dentro de esta se guardan cientos de fachadas, que limitan el espacio público del privado, esa tridimensionalidad que encierran sus corredores interiores, esos recovecos de misterio y oscuridad, conocidos por el Arq. Rogelio como el barrio ajeno pero que pertenece al que lo recorre, aunque sea por un instante. La urbe es la alegría y la congoja, es la realidad, es nuestro entorno. La destrucción de nuestro mundo es la tristeza representada en la privatización del espacio público, el acaparamiento de las circulaciones peatonales por parte de la movilidad vehicular, se ven carcomidas en sus filos derramados, pisoteados por la barbarie del hoy, el daño en el diseño urbano hecho por el individuo ignorante nos retrocede a lo primitivo de cada perímetro consolidado, luchando contra la otra sociedad que protege y hace respetar, defienden su refugio, saben que es uno de los tantos vestigios en los valores civiles, comprenden que es en la ciudad donde el pensamiento, TOMA FORMA.


Hay que evitar la anti-ciudad. Si se planea mal por lo tanto se ejecuta mal y esto suele ser el resultado de lo frio y vacio, detalles que no contribuyen a la suavidad de todo espacio reconocido como la ciudad, sino a algo baldío, muerto o desperdiciado. Recuperar nuestros perímetros, es recuperar la poesía extraviada, hay que recoger lo de un lejano pasado, volver a lo nuestro, hay que ser humilde con nuestro mundo, nos convertimos en un montón de egoísmo tecnificado, somos terrorismo sin armas y con ellas; acabamos, pisoteamos, marchitamos y desaparecemos nuestro propio hogar. Nos damos la oportunidad de destruir, pero jamás la de levantar cada trozo con rigor invencible, rimando formas y tonos con el increíble azul de ese inmenso manto que cubre cada ciudad, sediento de armonizar una arquitectura de realidad, una arquitectura temporal, un diseño que huya de los modos.


MARIA CECILIA CORONADO JIMENEZ
 
Arquitecta de 27 años, oriunda de Popayán-Cauca Colombia, autora de diversos poemas publicados en el periódico EL LIBERAL, revista Trazos y en un catalogo de cocina Caucana, realizado por el SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE (SENA) de su ciudad natal; ha realizado estudios sobre Gestión de Calidad y Pedagogía. Actualmente es miembro activo de la SOCIEDAD COLOMBIANA DE ARQUITECTOS  REGIONAL CAUCA (S.C.A) y estudiante de FORMULACION DE PROYECTOS.

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