TRADUCE APUNTES A CUALQUIER IDIOMA

16 junio 2020

EL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE LA CIUDAD DE HUARAL - JORGE CÁRLOS ALVINO LOLI - URP - UNMSM





El Patrimonio Arquitectónico de la ciudad de Huaral[1]

Jorge Carlos Alvino Loli[2]
URP-UNMSM

Este modesto trabajo está dedicado a la histórica
ciudad de Huaral, a sus edificios y a su gente.

1. Introducción

La historia de la gente de la costa central andina, específicamente de la gente limeña, va acompañada en gran medida de la historia de sus ciudades, de esos lugares que el ser humano ha culturizado y en los que a través de los años ha modificado su propia vida. El presente ensayo intenta acercarse a la historia de una de las ciudades más importantes del departamento de Lima, de una de aquellas que forma parte del llamado Norte Chico, y que en las últimas décadas, ha alcanzado gran preeminencia y vitalidad  social, nos referimos a la ciudad de Huaral.

Huaral es una de las ciudades que debido a su cercanía y vínculo histórico y económico con la ciudad de Lima adquiere una identificación especial; por un lado es parte de un sistema cercano y accesible a otras ciudades similares como Chancay (que se encuentra en el propio valle), Huaura, Supe Huacho o Barranca, las que poseen similitudes y potencialidades de las cuales nos interesa identificar el patrimonio arquitectónico; por otro lado su historia es auténtica, única y con características especiales. En esta ocasión, a partir de su arquitectura e historia, queremos acercarnos a la ciudad de Huaral y apreciar su proceso histórico, el cual a veces fue pausado o drástico, pero últimamente dramático e incontenible.


 2. Antecedentes geográficos históricos

Huaral se encuentra ubicada en el valle bajo del río Chancay, cerca al río del mismo nombre; los canales prehispánicos y los modernos (por ejemplo el canal La Esperanza) determinan muchos de los caminos rurales y posibilitan un paisaje campestre con algunos distanciados puntos de población rural que se consolidaron alrededor de las haciendas las cuales constituyen también un importante patrimonio arquitectónico del valle. La ciudad de Huaral se encuentra casi al medio de todo este sistema de caminos y elementos geográficos (figura 1), por ella pasan los principales caminos y rutas (excepto la Panamericana Norte).


2.1 Contexto arqueológico

En el valle de Chancay existieron muchos sitios arqueológicos aunque hoy lamentablemente muchos han sido destruidos. De los más antiguos, de hace 5,000 a 2,000 años de antigüedad, sólo han llegado a nuestro tiempo aquellos que eran muy grandes por lo que muchos investigadores (referenciando uno de sus aspectos) consideran ceremoniales. Uno de los más antiguos es el denominado “Alacrán” o “Las Shicras”, ubicado a 11 kilómetros al este de Huaral en la zona denominada Pisquillo Grande. 

Otros sitios más cercanos a Huaral, por el tiempo transcurrido, se han convertido en aparentes “montículos” y no son tan distinguibles para la mayoría, en la literatura arqueológica se les denomina como “Templos en U”. Cercano a la ciudad de Huaral se encuentra uno de estos conocido como San Jacinto el cual se acompaña de otros edificios similares de menor tamaño; su cercanía al río, la ubicación en un terreno llano y la posible disposición de canales de regadío hacen que sea uno de los sitios que los primeros pobladores de la ciudad de Huaral debieron conocer. 

Otro de los sitios cercanos fue el de Cerro Sipán, ubicado aproximadamente a 2.5 kilómetros al norte de la ciudad de Huaral; este sitio presenta edificios de tapia de grandes dimensiones emplazados en un cerro; es muy probable que sea un sitio administrativo del siglo XVI, pero no se ha investigado. 

Finalmente un sitio mencionado por documentos se refiere al sitio de Huaral Viejo, ubicado a 4 kilómetros al norte de Huaral (figura 2) e investigado por Max Uhle; su destrucción a finales de la década de 1920 no permitió, hasta donde sabemos, registros planimétricos ni fotografías, solo sabemos que se asociaba a la cultura Chancay por los materiales obtenidos. Finalmente, creemos que pudo existir una conexión vial entre este asentamiento ya desaparecido con el lugar denominado “Los Naturales”, aunque esto sea más que una hipótesis.


2.2 Virreinato y reestructuración social del valle

La llegada de Hernando Pizarro al valle, en el verano de 1533, marcó la llegada del hombre europeo y el inicio de dramáticos cambios sociales pues a los pocos años se establecieron las encomiendas y posteriormente las reducciones; al parecer dos de las primeras encomiendas en el valle les fueron otorgadas a Jerónimo de Aliaga (encomienda de Huaral) y a la Corona (Chancay o Aucallama); a esto hay que añadir que ya en 1539 se había adjudicado a los dominicanos de Lima la encomienda de Palpa, la que quizá posteriormente se unió a Aucallama (Keith, 1970:22). 

Las encomiendas se configuraron en una institución plenamente colonial por medio de la cual la Corona Española reconocía y premiaba a un conquistador (que recibiría el nombre de encomendero) con una cantidad de “indios” en calidad de tributarios. Pero el territorio no fue entregado en posesión al encomendero, ni sus pobladores fueron considerados esclavos, sino que estos eran sometidos a evangelización y debían tributar en especias dos veces al año (Del Busto, 2004: 50); con este nuevo sistema se iniciaría el adoctrinamiento de los indígenas por parte de los encomenderos y frailes, paralelo a una feroz extirpación de idolatrías (Matos Mar, 1964:302). Los ayllus (base económica y social tan importante anteriormente) fueron sustituidos entonces por el sistema de haciendas, fundándose pueblos (para indígenas y españoles) los cuales determinaron una redistribución y dependencia poblacional en el valle. El sistema de reducciones replanteó el original proceso de urbanización en los andes.

En 1544 ya existían cinco encomiendas: dos en la margen izquierda del río (Aucallama y Palpa) y tres en la derecha (Huaral, Zupillán y Chancayllo) pertenecientes a Aliaga, Ruy Barba Cabeza de Vaca[3]También sabemos que hasta 1550 “la tierra tenía escaso o ningún valor para la mayoría de los españoles, con excepción de las que estaban más próximas a la ciudad” (Keith, 1970:14); sin embargo las encomiendas constituyeron políticamente la posibilidad de los españoles en asentarse con poder, en reemplazo de la anterior estructura social dominante (Tawantinsuyu), aunque a nivel de curacas (la autoridad) con mecanismos políticos locales influenciados por los españoles”

La población en el valle de Chancay durante el siglo XVI según fuentes provenientes de visitas  eclesiásticas y documentos tributarios estudiados por Robert Keith alcanzaba cerca de 1,000 personas indígenas tributarias, las cuales se concentraban en los pueblos de Huaral (encomiendas de Huaral, Zupillán y Chancayllo) y Aucallama, además Keith estima que la población presentaba una acelerada declinación desde 1570 en donde pudo alcanzar alrededor de 5,000 personas (Keith, 1970:20); sin embargo esta declinación se explica por las epidemias que significaron en la costa una drástica mortandad. 

Según David Cook (Cook 1988), entre 1524 a 1526, se introdujo en América del Sur la viruela hemorrágica, antecediendo a la llegada de las tropas españolas; entre 1530 a 1532 se extendió la viruela y la sarampión en los Andes y en 1546 se extendió la mortal plaga o tifus, también entre 1558 a 1560 una epidemia de influenza coincidió con un rebrote de la viruela hemorrágica. Finalmente todas estas epidemias rebrotaron entre 1585 y 1591 (Viruela, sarampión, paperas, tifus e influenza).


2.3 Fundación de asentamientos en el valle de Chancay en el s. XVI

Un caso singular de ocupación temprana es la de Palpa, pues es la primera hacienda del valle, que desde 1539 hasta 1919 estuvo en posesión de los dominicos (Matos, 1969:145); este pueblo antecede pues a muchas ciudades.

Según la Real Ordenanza del 21 de marzo de 1551[4] se establecen las “reducciones” de las poblaciones indígenas (quienes vivían dispersos en los cerros con acceso a los valles y quebradas) las que tenían el objetivo de evitar su fuga, principalmente a la sierra, pero otro objetivo era la enseñanza del cristianismo y la aplicación de los tributos, mitas y obrajes; de esta manera sería el Virrey Antonio de Mendoza Marqués de Mondéjar (1490-1552) quien comenzaría a aplicar esta directiva en los territorios andinos. 

En el valle de Chancay, Aucallama fue una de las principales “reducciones indígenas” y tuvo como nombre el de Santo Domingo de Real de Aucallama (Matos 1964:304-307); su fundación se realizó en 1551 y sería el centro de todas las poblaciones de la margen izquierda del valle bajo incluyendo Palpa (posiblemente también a los pobladores del gran sitio de Pisquillo Chico), Pasamayo, Caqui y Pancha La Huaca, alcanzando probablemente una población fue superior a dos mil habitantes. Pasarían algunos años para que, en 1562, en la zona del puerto de Chancay se fundara la Villa de Arnedo, actualmente la ciudad de Chancay[5].

La reducción de Huaral se fundó el cuarto trimestre de 1551 “como asiento de naturales bajo la advocación de ´San Juan Bautista de Huaral´ en reemplazo de la población prehispánica llamada `Guaral-Viejo´” (Rosas, 1976: 60), “… que fue durante los 16 primeros años del colonialaje la mayor de las que habitaban los naturales de la zona” (Ipinze 2005 [1957]: 120). 

Huaral Viejo o Guaral Viejo, arqueológicamente es casi una incógnita; se conservan breves informes de las excavaciones que Max Uhle realizó en 1903 en ese sitio y vagas referencias históricas de la década de 1920 cuando finalmente fue destruido durante los trabajos de la “Irrigación La Esperanza”; de esta manera caracterizar arquitectónicamente esta antigua población, “la mayor” según el historiador Elías Ipinze, nos es imposible, ni siquiera sabemos con exactitud su ubicación aunque creemos que pudo estará 4.3 kilómetros en dirección 17º NE del centro de la plaza de Huaral (figura3). 

También es necesario indicar que en Huaral confluirían varias poblaciones de la margen derecha del valle: “… Guaril, Huando, Jecuán, Acután, Huaca-Puquio, Huayán, Cuyo y otros” (Ipinze, 2005 [1957]: 120); Matos ratifica la existencia de algunos de éstos: “Antes de la Conquista existían… en la margen derecha, Chaygua o Huayllán, Huando, Jecuán, Guaral, Huaca-Puquio (La Huaca) y Cuyo”. (Matos Mar 1964:301).

Un personaje importante, según documentos de 1567 que rescata Ipinze, fue el “cacique y fundador don Martín Guaral Paico” (Ipinze, 2005 [1957]: 124) dueño “…casas, solares y huertas en el barrio de ´Los Naturales´ y en la Calle Real” (Ipinze 2005 [1957]: 127). Finalmente en 1570, los Visitadores Juan Martínez de Rengifo y el fray Bartolomé Martínez, llegaron a Huaral y efectuaron una refundación estableciéndose ese año también el Cabildo de Indios de Huaral. Finalmente: “En Huaral los indios ´naturales´ fueron distribuidos, con solares y huertas, incluso parcelas de cultivo, en la zona que ha recibido el mismo nombre de Naturales, en Huando y ´García Alonso´ y los indios ´forasteros´ o mitimaes ocuparon la población, los solares y huertas de la Huaquilla” (Ipinze 2005[1957]: 124)

2.4 Haciendas durante el Virreinato

Las haciendas en el valle de Chancay han sido la estructura económica de sustento y marcaron sin duda su organización social por siglos, su origen puede ser agrupados según Keith (1970: 49) debido a: 1) mercedes virreinales o a los fundadores de Arnedo (Palpa, Torre Blanca, Jesús del Valle, La Huaca, Chancayllo, Laure, Buenavista, Gallegos, Chacarilla y Las Salinas); 2) por mercedes posteriores o compra a los indígenas (Huando, Jecuán La Calera, Retes, García Alonso y Esquivel) o 3) por subasta pública de tierras baldías o de las comunidades (Galeano, Cuyo, Guayán, Hornillos, Boza, Miraflores y San Juan). En el caso de las tierras de Huaral estas no fueron tomadas por las haciendas pues fueron otorgadas a la reducción de Huaral (Ipinze 2005 [1957]: 38-40).

Se ha considerado que a la llegada de los españoles a los Andes las poblaciones se subdividían y se organizaban en hunus de 10,000 tributarios al Tawantinsuyu manteniendo a veces al curaca como autoridad local; siguiendo este principio el historiador Ipinze cree que en el valle de Chancay fueron “tres las agrupaciones incaicas, con sus correspondientes subdivisiones y ayllus o parcialidades, dependientes estos del pueblo principal”; estas serían Chancay, Aucallama y Cuyo. En el caso que nos interesa Ipinze señala que existieron los siguientes ayllus: Supllán o Supillán (entre Huaral y Chancay), Guaral Paico (Huaral Viejo), Chanca–Ayllo (Chancayllo), Raure o Laure, Jecuán,Huando, Chaygua o Guayan, Huaca Puquio (La Huaca o Santa María del Puquio) y “Sullca-Cumpi” (cercano a Chancay); de éstos los dos primeros se encontraban, teóricamente, muy cerca a la actual ciudad de Huaral.

 

3. Aproximaciones teóricas y conceptos

Consideramos importante estructurar preliminarmente un orden de registro y análisis sobre la realidad arquitectónica de la ciudad; es difícil acceder a la información y posiblemente existan muchas limitaciones en las fuentes, por ejemplo planos o contratos de construcción, pero de todas maneras creemos necesario un avance introductorio.

Huaral, como las otras ciudades del Norte Chico, comparte cierta similitud en su contexto geográfico, geopolítico y hasta cierto punto económico. Históricamente también pueden relacionarse culturalmente las sociedades que las habitaron en la antigüedad, creemos que una larga tradición de costumbres y creencias se mantienen en las personas en la forma de ver la vida y cómo reaccionan ante la modernidad y los cambios. Dicho esto, la arquitectura puede estar relacionada y se puede evidenciar en sus edificios, tanto en tipologías, estilos, sistemas, etc., pero esto sólo es una hipótesis, una imagen que se nos presenta luego de estudiar las ciudades mencionadas y a la que se tiene que agregar datos más profundos.

Una observación preliminar determina que gran parte de la evidencia arquitectónica se ha perdido, por lo que recurrimos a fuentes antiguas que nos ayuden a reconstruir, al menos fragmentariamente, la imagen arquitectónica de Huaral: su estructura urbana original, su crecimiento, los principales referentes urbanos y su importancia social, los edificios principales, su forma y estilo y caracterizar tentativamente ese tiempo. 

Hemos recurrido a fotos antiguas de la ciudad para analizarlas, siempre de la primera mitad del siglo XX; una primera limitación aparece y es la de no contar fidedignamente con la referencia exacta, es decir quién y cuando tomó la foto; algunas de estas no poseen los créditos originales (las que probablemente se han perdido en el tiempo) y son difundidas de manera confusa al igual que pasa en otros casos en las redes sociales. 

Tampoco existe una apropiada documentación y difusión histórica en la propia ciudad; las investigaciones profundas pasan por buscar en archivos de otras ciudades o instituciones no oficiales. Finalmente, los mismos edificios antiguos se encuentran en franco proceso de destrucción por diferentes motivos, pero principalmente por un interés económico y comercial.

Aun así, hemos tratado de identificar algunos edificios que presenten “patrones” o formas arquitectónicas, dentro del área antigua, que nos proporcionen esa imagen del patrimonio arquitectónico con el que aún cuenta la ciudad.

El ordenamiento cronológico que a veces mencionamos es relativo basado en el estilo, principalmente de las fachadas de los edificios, las cuales a veces presentan varias remodelaciones. Es necesario indicar que estos “estilos” los hemos comparado con el proceso arquitectónico que hubo en Lima, de donde creemos se tomaron muchos elementos de referencia y de donde tenemos con más precisión la data cronológica. Algunos conceptos también son tomados teóricamente de la ciencia del urbanismo y nos ayudan a ver el proceso mismo de crecimiento del tejido urbano de la ciudad, la lógica de las formas y su entendimiento social. 

El área histórica ha sido recorrida íntegramente y se ha comprobado la desaparición de algunos edificios representativos. Resumiendo, hemos ordenado tres niveles de análisis preliminar, los que por supuesto, este ensayo no abarca en su totalidad:


- Análisis de la geomorfología y el tejido urbano actual.

Registro de la trama asociada a la geomorfología del sitio y contexto geográfico (canales, cerros etc.).

Definición de lotes y forma, de trayectos, nodos, etc.


- Análisis Histórico arqueológico:

Registro de edificios arqueológicos que pudieron influir en el trazo urbano de la ciudad, sobre todo en el centro histórico (edificios cementerios, etc).

Registro de documentos que indiquen fenómenos sociales que pudieron implicar causas de trascendencia urbanística (Reducciones, traslados, fundaciones, celebraciones)


- Análisis arquitectónico edificatorio.

Registro de edificios y su tipología particular. Registro de edificios antiguos y estilos para así lograr una cronología relativa de transformaciones en la ciudad. Definición de funciones arquitectónicas y espacios públicos.

También hemos considerado algunas definiciones:


Edificio: Objeto existente o construido.

Tipo: Esquema abstracto, distributivo, o funcional o formal. Síntesis de todos los rasgos. Concepto del objeto realizado.

Tejido urbano: El tejido es la coexistencia de varios edificios presente en la mente de quien construye en él.

Trayecto: Vía de unión con los edificios. Estructura apropiada para el acceso a un lugar.

Banda de pertenencia: Cada frente de trayecto, formada por el conjunto de parcelas servidas por éste.

Nodo: Punto singular. Intersección de dos trayectos o bifurcación de un trayecto.

Trayecto matriz: Trayecto que vincula dos polos.

Barrio: Conjunto edificado integrado por historia y cercanía.

 

4. La ciudad de Huaral

4.1 Emplazamiento

La ciudad de Huaral actualmente es una de las más importantes en la costa norte del departamento de Lima; se ubica en la margen derecha del valle bajo del río Chancay (a 3 kilómetros del mismo) y se emplaza sobre los 180 m.s.n.m., sobre el terreno aluvial con pocas elevaciones inmediatas como cerro San Cristóbal, cerro Sipán y cerro Andoma, distante 10 kilómetros al oeste del gran cerro Macatón (461 m.s.n.m.). En pocas palabras podemos contextualizarla con las siguientes características posicionales:

1. Emplazado en área agrícola, inmediato al río y rodeado de fértiles terrenos.

2. Centro de articulación de haciendas del valle bajo que estaban dispersas y eran hasta cierta medida autónomas.

3. Comunicación hacia los cuatro puntos cardinales, principalmente de este (haciendas del interior: Palpa, Saume, Cuyo, etc) y hacia el oeste (principalmente hacia el puerto de Chancay, pasando por la Hacienda Esquivel y Torre Blanca).

En el momento de su fundación y durante mucho tiempo pertenecía al antiguo Corregimiento de Chancay, después de la Independencia de la República, el 31 de octubre de 1890, se promulgó la ley para la creación del distrito de Huaral, instalando su primer Municipio el 1 de abril de 1893 siendo su primer alcalde Don Luís Colán Ramos y, el 11 de mayo de 1976 se convirtió en Provincia de Lima.

En cuanto al espacio central de la ciudad, la Plaza, se atribuye a Luís Paulet Romero, alcalde de Huaral en 1896; pocos años después su configuración aparece en una antigua foto (figura 6) al parecer tomada por el arqueólogo Max Uhle: era un llano apisonado, sin jardines ni mobiliario y sólo era atravesado por su lado sur por el tren que venía de la hacienda Palpa (y que atravesaba por un puente de hierro el río Chancay) y se dirigía a Chancay[6]

En 1921 con motivo de las celebraciones por el Centenario de la Independencia la Colonia China donó un monumento a la Libertad[7]. Asimismo se remodeló la plaza trazando las vías de circulación y añadiendo mobiliario urbano; creemos que parte de este proyecto integral se plantan una serie de palmeras que permanecerán varias décadas. Posteriormente se construyó al centro dela plaza una fuente circular.


4.2 Los edificios referenciales

La Iglesia San Juan Bautista de Huaral

Se dice que en 1891 las lluvias destruyeron el techo de la iglesia que “… sus celchas estaban construidas en forma de pirámide truncada, ofreciendo un techo plano y angosto” (Montalvo 1991 [1940]: 21); este tipo de techumbre debió ser similar, a mayor escala, de la que aun presenta la capilla de Caqui. Al año siguiente se reconstruyó por una estructura abovedada y más grande; entonces la iglesia aún no tenía torres solamente un muro a la izquierda de donde colgaban las campanas (figura 6). En el proceso de reconstrucción se encontró en uno de sus adobes una inscripción alusiva a la fundación del templo que incluía la fecha de 1810 (Montalvo 1991 [1940]: 21).

La primera torre fue construida en 1913 y se ubica a la derecha de la nave principal; su estructura de madera es interesante (figura 7) y logra un remate muy similar a las antiguas puntas neogóticas que presentaba la Iglesia de San Pedro en Lima; Posteriormente estas cambiarían y adoptarían la forma de las de la Catedral de Lima, incluyendo sus característicos óculos.

La portada es muy sencilla y sólo presentaba un gran portón con pilastras y entablamento (figura 7 y 8); creemos que presentaría líneas de diseño de un neoclásico simple el cual con la reconstrucción de la techumbre, la evidente fuerza formal del primer arco fajón y el acento puntual del óculo central decorado con vidrios polícromos presentaría un neogótico muy moderado; este estilo se adoptaría también en el muro perimetral hacia el boulevard Del Solar. Posteriores reconstrucciones desaparecerían un pequeño frontón después de 1972 (este elemento habría sido añadido cerca de 1925) y reducirían la portada a su mínima expresión. Ya en 2017 se derrumbó el sector este de la bóveda por lo que actualmente la iglesia se encuentra en reparación. 

El interior es muy sencillo incluyendo un altar mayor de y un sencillo coro; se tiene noticias que en años pasados se han perdido los valiosos altares coloniales del Sagrado Corazón de Jesús y la Santísima Virgen del Carmen, además del púlpito, tallados todos en madera[8].

 

Municipalidad

Durante la gestión de Hermilio Higueras se construyó el primer edificio Municipal en 1899 (Rosas 1993: 200); posteriormente en 1906 se construyó el segundo piso con una escalera especial (figura 13 y 17) y se implementaron locales escolares en los bajos (Montalvo 1991 [1940]: 35). Debido a la cercanía de las festividades por el Centenario de la Independencia este edificio fue implementado con algunas decoraciones características del momento como balaustradas, remates curvos, etc. (figura 18)

Durante la larga gestión del alcalde Ernesto Tovar se realizaron cambios significativos en la Plaza y el edificio municipal; finalmente en 1929 se inauguró un nuevo edificio que seguía el diseño simétrico y de fachada virtual del anterior pero con estilo más abierto, sin escalera frontal y con rasgos neorenacentistas[9] (figura 22, 23, 24 y 25); este edificio se mantendrá varias décadas hasta 1972 cuando será reemplazado por uno más amplio y de concreto.

 El Mercado

Un edificio interesante es el llamado Mercado monumental ubicado al final del boulevard Del Solar en su llegada hasta la calle 28 de Julio. El edificio tiene aproximadamente 30 x 30 m. y presenta un diseño especial muy recurrente en los edificios de este tipo en las ciudades provinciales o barrios de la ciudad de Lima. Podemos ubicar esta tipología por ejemplo en el distrito del Rímac en el llamado Baratillo (1909) o Limoncillo (1924), también encontramos un edificio similar en Supe Pueblo y Barranca; lo que caracteriza estos mercados es su diseño estructural con madera y encuentros de metal, así como su espléndida techumbre de tijerales (figura 79, 80, 81 y 82).


 4.3 Las calles

Calle Derecha

Como hemos indicado es una vía que podemos considerar matriz porque a ella confluyen o la cruzan varias, además su proyección en sus extremos se han desarrollado posteriormente. Originada por la vía del tren se evidencia un ancho variable que linda entre los 6 y 8 metros. Por otro lado los lotes se adosan lateralmente sin que exista un aparente orden estratégico. Los edificios no poseen retiro y posiblemente durante casi treinta años consolidaron una secuencia que se mantiene hasta hoy. Los edificios originales se encuentran muy modificados externamente, sin embargo desde la Plaza de Armas podemos indicar algunos edificios importantes.

El nº 440 (figura 39), existente hasta 2004, era un edificio de dos pisos posiblemente anterior a la Guerra con Chile, con balcón corrido y de sobrios vanos. Otro edificio importante era el ubicado en el nº 483 (figura 50) con tienda, balcón con solárium y decoraciones en yeso; destacable por su altura hace pocos años fue demolido.

Cruzando la tradicional calle de Ánimas aún sobrevive en el nº 519 un edificio de dos pisos con balcón y ventana asimétrica; otro edificio similar en el nº 571, despojado ya de sus dos pequeños balcones de antepecho. También hay restos de balcones largos con balaustrada (hoy desapreciados todos). Otro edificio de dos pisos (figura 42), de antigua composición se encontraba en el nº 673; sufrió un incendio hace 10 años.

Aun así en la actualidad quedan algunos edificios, muy alterados, que permiten sin embargo distinguir que la gran mayoría de ellos eran el tipo PV (puerta-ventana) en su variante 1, es decir de un solo piso con cornisa acentuada: el tipo PVP (puerta-ventana-pasaje) es numeroso aún, entre estos dos se pueden mencionar los nº 565, 581, 603, 690, 700-710, 736-756, 739, 751, 783, 781, 812, 841, 870 a 900 y 906 presentan las presentan sin o con tienda incluida, en este último caso existe una mayor proporción cerca a la av. Naturales. En estos aún se conservan la puerta con ventana americana y ciertos tratamientos a los muros como almohadillados o zócalos elevados y el 906 conserva el mástil.

Nikumatsu Okada fue un inmigrante japonés que llegó al Perú en 1899 y trabajó como peón en la hacienda Palpa y durante muchos años de trabajo llegó a convertirse en un gran empresario agrícola. La llamada Casa Okada en el nº 633 de Derecha simboliza parte de ese progreso y proyección social que había logrado. 

Dos lotes colindantes en este de la calle Derecha y sobre el boulevard de Del Solar presentan el mismo estilo de alto primer piso para comercio y segundo piso con balcones de ladrillo, todo decorado con cenefas y molduras neoclásicas tardías; sobre el frontispicio de Del Solar aparece su monograma “N-O” y la fecha de 1930 (figura 46, 47 y 48). Algo posterior es el edificio ubicado entre Derecha y 28 de Julio, llamado “Edificio Julio López Vílchez e hija” con fechado de 1953 (figura 49).

Otro edificio importante en la vida social de Huaral es el nº 725 presenta un edificio que en su fachada tripartita se organiza en torno al art decó; esta transformación a otro estilo no es muy abundante como en otras ciudades costeras.

El nº 730 es una fachada de un tardío exotismo chino con la llamada “puerta luna”; probablemente este edificio haya reemplazado la antigua la casa “agencia” en donde se efectuaban ceremonias tradicionales de ese país (Montalvo 1991 [1940]: 58); asociado a esta tendencia social se nos presenta el nº 860, antigua sede de la “Sociedad Chen kung Tong”, logia china muy importante entre el siglo  XIX y XX. El edificio  presenta un tipo distinto y singular, con retiro y triple vano, sin duda un diseño cuidado y de autor desconocido por el momento; en su frontispicio indica el nombre de la sociedad (ligada a la actividad masónica) y la fecha de 1936 (figura 64, 65 y 66).

Un edificio especial es el Hotel Lenci (figura 67 y 68) pues es uno de los pocos edificios que aún subsiste ruinosamente en el nº 582. Sin duda su diseño es originada de una composición neoclásica y que la fecha de construcción es de 1905 (Buitrón 2005: 17); los cuerpos y las calles formadas por elegantes pilastras parecen demostrar esta sugerencia; un elemento importante ya destruido su gran cornisa, uno de los elementos más llamativos de la calle en su época. Hoy, como mencionamos se encuentra en inminente peligro de destrucción.

La calle Derecha forma parte vital de la vida social en Huaral; durante el siglo XX un referente especial en esta calle fue el llamado “Puente”, ubicado en el cruce entre la calle Derecha y la avenida 28 de Julio por donde discurría una acequia de gran sección, al parecer fue construido por Sebastián Cahuas en 1906 (figura 57).  Este lugar era un hito o nodo urbano, cercano al mercado, al cinema y físicamente visible por el puente mismo, constituyó de hecho en el punto de separación “de los dominios de dos enconados bandos ´Los de arriba y los de abajo´” (Montalvo 1940 46).

Av. García Alonso

Es una calle que posee sólo algunos edificios antiguos y muy densos dedicados al comercio; el nº 938-42 (figura 40) es un edificio de dos pisos y balcón central de madera, uno de los más antiguos de la ciudad.

Av. Los Naturales

Es una avenida extensa, casi rural, sobre la cual existen edificios modestos en su mayoría. El nº 205 ubicado en una esquina presenta una fachada simétrica académica sencilla pero de doble e interesante cornisa. El nº 343 presenta un retiro con un rasgo art decó sencillo pero recurrente en ciertos edificios de Huaral: un muro pretil bajo con machones escalonados. Otro edificio del nº 507 presenta la misma característica pero con decoraciones de bruñas y uso de barandas de fierro. Muchos otros inmuebles presentan la estructura arquitectónica de los ranchos presentes en las haciendas.

Calle 28 de Julio

Abierta por el alcalde Ulvio Lara Sándor en 1912 (Montalvo 1991 [1940]: 200) se proyecta de norte a sur en dirección a la Huaquilla. Entre los edificios más distinguibles se encuentra el edificio esquinero con el nº 101 era un clásico inmueble de interesantes espacios comerciales y elegante cornisa horizontal (figura 69), sobre un remate ubicado en la esquina se mantenía un fechado escrito de 1935 (hoy destruido). El nº 115 y el 157 también presentan esa característica. Un ejemplo de edificio cuya estructura se ha modificado es la del nº 120 que tiene una fachada de dos pisos con balcón central, construido en ladrillo y fechado en su frontispicio en 1952.

Otro edificio aún conservado es el edificio llamado Emma de Colán, fechado en su frontispicio en el año de 1953; consta de tres pisos con acceso a los superiores independiente y de gran tienda en el primero; distingue este tipo comercial.

En el cruce de 28 de Julio y Derecha existen tres sencillos edificios de una sola planta pero que representan el tipo comercial en esquina de la época. Otros edificios modestos pero antiguos son el nº 336 con puerta americana, el nº 349 y el nº 348. El nº 364 pose una remodelación en art decó con rejas forjadas; de la misma manera el nº 413 tiene remodelaciones con rasgos buque. Conforme esta calle se interna en el barrio de La Huaquilla aparecen edificios modestos, similares a ranchos de haciendas con puerta americana y cuyo frente apenas llega a los 4 metros. En cuanto al Cementerio Municipal de La Huaquilla su análisis requiere otro espacio pero podemos adelantar que es tan antiguo como la ciudad.

Av. Cahuas

Avenida abierta en 1895 sobre unos terrenos donados por Sebastián Cahuas fue conocida inicialmente como calle “Nueva” y posteriormente adquiriría el nombre de su benefactor. Durante la primera mitad del siglo XX mantuvo una constante que fue la de presentar edificaciones casi exclusivamente en su banda o lado sur. Su trazo es recto y amplio (casi 13 m. de ancho) vincula la esquina de la Plaza de Armas en donde se encuentra la Iglesia con el Mercado y posteriormente con la avenida Naturales en donde actualmente se encuentra ubicada la Cruz de Caminante.

El nº 852 presenta un retiro que deja ver el ángulo del lote con respecto a la calle (casi 30º) y ciertos rasgos racionalistas modernos. El ladrillo y cemento con el vidrio adquiere cierto orden en proyectos similares. El nº 823 es un interesante inmueble que con rasgos neocoloniales presenta algunos detalles modernistas (figura 55); el edificio vecino, el nº 819, a medio terminar presenta la estructura antigua de dos pisos con balcón central. 

El nº 816 como el nº 809, oculta aun restos de muros de inmuebles antiguos. El nº 791 oculta detrás de un muro con retiro una casa buque probablemente de la década de 1950 (figura 53). Otro tipo edificio importante es el nº 681 con rasgos academicistas de inicios de siglo XX, con puerta doble, fierro forjado y ménsula manierista sobre el arco rebajado de su entrada, evidencia de una solución muy sencilla pero cada vez más escasa; fue uno de los primeros edificios de la avenida.

La intersección de la avenida Cahuas y la calle 28 de Julio es también un punto importante en la ciudad; ha adquirido una función comercial en los últimos años por lo cual muchos edificios han sido demolidos para dar paso a mercados informales es por esto que los pocos inmuebles antiguos son algunos como el nº 649 que es una vivienda con retiro y arquerías muy sencillas. El nº 582, 597 son también antiguos edificios con puerta americana.

Un edificio singular es el ubicado en la esquina entre Cahuas y Morales Bermúdez, antiguamente llamado “Cine Alameda” y hoy convertido en centro comercial. La escala fue única para el momento de su construcción y podría decirse que equivalió a los grandes cines de la capital como el City Hall o el Porvenir, en las décadas en las que el cine era una distracción en auge. Sus severas líneas art decó se encuentran hoy escondidas.

Un edificio similar al 101 de 28 de Julio, anteriormente mencionado en su cruce con Cahuas, es el nº 300 en esquina con la calle Colán; este edificio de igual manera soluciona la equina con un ochavo y amplias puertas para comercio y sus gruesos muros rematan en una sobria cornisa.

Finalmente debemos anotar que la avenida Cahuas es una de las más largas de la parte antigua de Huaral y debido a su orientación paralela con la calle Derecha existe entre ambas estrechos pasajes de comunicación, esta comunicación espacial es interesante pero también lo es la articulación que esta avenida tiene con parques y nuevas áreas de expansión urbana.

Av. Vizquerra

Es una avenida cuya  configuración final se dio después de mediados del siglo XX; siendo su origen un paso estrecho que se originaba en la Plaza de Armas y se ampliaba hacia el oeste; la banda sur si existía como un gran frente con edificios consolidados hasta que fue cortado por la prolongación de la calle Colán. Actualmente su numeración empieza desde su cruce con la calle 2 de Mayo.

El primer edificio con nº 100 de dos pisos y esquina curva parece adecuarse a un tipo de comercio-hospedaje con escalera independiente y con algunos rasgos de decoración estilo buque y posiblemente un letrero art decó. Debe haberse construido a inicios de la década de los cincuenta.

Siempre sobre la banda sur (la más antigua), el nº 142 y los siguientes, presenta edificio con Puerta-ventana-pasaje y son originales de inicios de siglo XX. Algo más allá. El nº 246 pequeña es otra pequeña y valiosa casa. Finalmente el nº 300, en la propia esquina de la plaza aparece quizás la última casa original antigua de la misma. Presenta una cornisa simple y se encuentra cortada por la apertura de la calle Colán hacia el sur que ya se había mencionado.

Av. 2 de Mayo

Mantiene delgados lotes y algunos de sus inmuebles unifamiliares de tipo puerta-ventana, y alguno de transformación a art decó. Muchas casas de la cuadra 2 presentan cerrajería de puertas y ventanas de diseños interesantes, como el nº 344, con un modelo académico axial pero con callejón al lado. También es de notar que aún la mayoría mantiene los pisos de losetas Roselló en varios modelos. El nº 438 es un edificio cortado por la prolongación de la calle Los Ángeles y que ahora es de esquina y fachada art decó (figura 52) cheurones adiamantados y abanicos con detalle central. La parte antigua de esta avenida termina aproximadamente es lo que hoy la Capilla Nuestra Señora Virgen de Fátima.

Av. Estación

Algunos presentan cierto desnivel por debajo de la calle, y presentan bruñas que simulan almohadillados en eco del academicismo lejano. El nº 258 es un caso especial (figura 70) una casa de amplia ancho, fechada según obra en 1948. Mantiene las iniciales GP en monograma; es el típico edificio  que aún conserva ciertos rasgos academicistas por su axialidad y elementos decorativos en su portada como el frontón curvo interrumpido, las gruesas pilastras, pero también por una cerrajería valiosa. El 324 (posterior a 1944) presenta retiro y líneas en un estilo buque muy modificado; el nº 360 aún mantiene la estructura de PV pasaje pero muy cambiado.

Calle Aparicio

Es una calle corta que en los nº 140, 142 y 150 presentan los tipos básicos de lote estrecho y muy transformado. El nº 170 presentaba un rasgo neoclásico de arco de medio punto sobre la entrada.

Calle Luis Colán

Otra calle muy importante a pesar de su corto recorrido es la calle Luís Colán que parte de su encuentro con la av. Cahuas y se proyecta hasta el lado oeste de la Plaza de Armas. El primer edificio nº 101 ya ha sido descrito entre los inmuebles de la calle Cahuas. El nº 106 y el nº 120 se encuentran muy modificados pero se distingue su antigüedad original, al igual que el nº 124-128, que además presenta una cenefa característica.

Un edificio importante es el nº 189, con dos pisos y líneas neoclásicas es posible que haya sufrido una temprana ampliación hacia el segundo piso en la década de los veinte y consolidar el tipo descrito para el nº 687 de Derecha y nº 938 de García Alonso. La cornisa enriquecida con decoración de un rosario de yeso, las bruñas y el zócalo de cemento fueron realizados con acierto así como la carpintería y la cerrajería que se mantienen en buen estado (figura 43).

Cabe mencionar que en el nº 287 (figura 54), en la propia Plaza de Armas y en esquina con Vizquerra se construyó un edificio distinto, pequeño y moderno pero no por esto exento de calidad que combina con el cambio de escala con líneas racionalistas en una composición equilibrada y rejas modernas pero que en una de ellas mantiene unas moderadas volutas. Finamente la calle Colán se prolongó hacia el sur por varias cuadras cortando en la primera varios inmuebles antiguos.

Calle Morales Bermúdez

La parte antigua de la calle Morales Bermúdez también es corta y lamentablemente la mayoría de edificios originales ha desaparecido dando paso a construcciones contemporáneas sin mayor calidad. Aun así es posible indicar que el nº 241 corresponde a un edificio de estilo buque el cual extrañamente ha sido revestido con lajas pero que no ocultan la calidad de su distribución sobre un retiro de la calle. Sobre un volado lleva las iniciales R.G. y el año 1957. Otro edificio destacable y singular es el nº 260 que presenta un gran frente con retiro y muro pretil así como volúmenes racionalistas.

Boulevard Del Solar

El alcalde Ulvio Lara Sándor abrió la av. Del Solar en 1912 (Montalvo 1991 [1940]: 200), desde entonces se convirtió en un eje importante de la ciudad, opuesta a la calle Derecha su crecimiento fue relativamente tardío al menos en su banda sur, pues en la banda norte ya existían algunos inmuebles importantes. Un edificio modesto pero antiguo es el nº 107 de poco ancho y con puerta americana destaca por su desnivel hacia adentro (figura 44). El nº 217 y nº 231 mantiene la fachada antigua, la primera con rejas de fierro forjado y la segunda con puerta americana, sin embargo en inminente peligro de desaparición; otros edificios pequeños aún se mantienen en el frente de la plaza por ejemplo el 325.

Calle Unión

El alcalde Ulvio Lara Sándor apertura la calle Unión en 1912 (Montalvo 1991 [1940]: 200) la cual tendría un ancho de aproximado de 8 metros a lo largo de sus 330 metros iniciales. Las edificaciones mantienen una profundidad uniforme de 30 metros y el ancho aproximado de 6 metros a los que se agrega a veces un pasaje hacia el fondo del lote el cual casi siempre presenta una huerta cuadrangular.

El nº 101 parece haber sido un gran almacén con puertas americanas de gran tamaño como únicos accesos. El nº 109 presenta un simetría muy sólida con carpintería y cerrajería de buena factura al igual que el nº 118 que repite el modelo un poco más extendido, muy diferente al vecino nº 117 que aún posee una hermosa ventana con rejas forjadas y zócalo alto. El nº 132, 144 y 148 muestran esta tipología de rejas, algunas con macollas de hierro fundido. Las rejas decorativas con orlas aparecen también en el nº 181, el nº 187, el nº 252 y el nº 277. El nº 157 y el nº 233 son tipos de sencillos con puerta americana. 

Muchos edificios aún mantienen su altura original por lo que la calle muestra por breves sectores una homogeneidad. Un tipo antiguo de dos pisos con balcón central es tomado en el nº 276 aunque es posterior a 1950.

El nº 308 y el nº 315 presentan rejas forjadas de cierta calidad. Inmediatamente el nº 329 presenta un extraño volado que sugiere un balcón largo del cual no se tiene referencia segura. El nº 392 es un edificio muy antiguo afectado por la ampliación de la calle Colán, posee una carpintería original y unas cenefas adiamantadas.  El nº 488, pero especialmente el nº 450 es el prototipo de casa sencilla con puerta americana. Un edificio interesante es el nº 478, actualmente Hospedaje Obrero”, con dos pisos y un largo balcón (se podría decir que es el único de su tipo que sobre vive). Casi frente al Hospital Obrero la calle se angosta y gira hacia el sur.

Calle Flor de Huaquilla. 108 Casa doble con ventana americana (figura 45). Siguiendo la dirección de esta calle se llega al barrio de la Calle Huaquilla, el cual es un trayecto que comunica, de sur a norte, con el antiguo barrio de La Huaquilla con las calles céntricas de Huaral. Una calle muy tradicional es el Pasaje Animas pero en el cual la mayoría de edificios se encuentran destruidos o alterados. 

Otro edificio con breve retiro, de dos pisos con balcón central y cornisa con remate en donde se lee las iniciales J.B.C y la fecha de 1953 se encuentra en la Calle Irene Colán. Su volumetría masiva, plana evidencia los cambios de materiales en la construcción pero el uso de las rejas neocoloniales muy difundidas. También se tiene que señalar que en la av. Mariscal Cáceres en su quinta cuadra existen puertas y rejas neocoloniales.

Es importante también reconocer que algunas calles que constituyeron ampliaciones urbanas de la década de los cincuenta presentan algunos edificios que mantuvieron “algún” rasgo proveniente del pasado, por ejemplo en la avenida Jorge Chávez el nº 615 y nº 610 se diseñaron con dos pisos y balcón central; otro tipo eran las inteligentemente diseñadas viviendas económicas de las cuales se construyeron varias en la cuadra 7.


 5. Breve análisis urbano

5.1 Configuración urbana

Aunque actualmente la ciudad posee un orden similar a un damero, esto no sucede en el sector más antiguo de la misma. Utilizando la foto aérea de 1945 observamos que el trazado perpendicular no fue parte original de su planeamiento, quizás solamente esta intención se limitaba a la propia plaza central y la disposición alrededor de la misma de lotes de vecinos además del correspondiente a la iglesia y alcaldía, fuera de eso es posible que fueran otras las condicionantes urbanísticas que influenciaron en su trazado definitivo.

El terreno al ser de un valle bajo y sin mayores afloramientos rocosos es prácticamente horizontal; de esta manera existen pocas condicionantes para la disposición de un trazado urbano, sin embargo uno de estos podrían haber sido los canales de irrigación que creemos son prehispánicos. Actualmente todos se encuentran cubiertos o han sido desviados y solo es posible identificarlos por las fotos aéreas. Los canales son derivaciones del río y atraviesan la ciudad de este a noroeste, los lotes más antiguos tuvieron que adaptarse a esta circunstancia.

Aunque los documentos mencionan la reducción no es posible distinguir un poblado o ruinas en los límites de la actual ciudad de Huaral, pero sí es conocida en la zona de La Huaquilla restos, hoy totalmente cubiertos (por no decir destruidos) por casas modernas. 

Analizando la foto aérea de 1945 del SAN y haciendo recorridos sobre las calles, se distingue que eran montículos de gran tamaño y elevación; probablemente (y lo consideramos nuestra hipótesis) un conjunto con planta en U (figura 5), es decir del período Formativo, lo cual no sería extraño pues cerca existen muchos de igual tamaño o mayor siendo el más conocido el de San Jacinto. Sin embargo, repetimos, es sólo una hipótesis, precisamente los canales rodean la configuración de estos montículos y el antiguo cementerio se emplazó en el espacio rodeado por los mismos.

Un hecho trascendente en la configuración urbana de Huaral fue cuando Ceferino Elguera, que era dueño de la Hacienda Palpa, gestionó la construcción del tren desde esta hasta el puerto de Chancay, esta construcción se autorizó por Decreto Supremo el 23 de marzo de 1872. Según Rosas “El trazo lo mandó a hacer por en medio de las hurtas del pueblo de Huaral… y el trazo se hizo de todas maneras, por el centro de la población, al que le llamaron “calle Derecha”. (Rosas 1993: 184) .

De esta manera la calle hoy llamada Derecha (antes Real) tomó un largo trazado serpentiforme pues para lograr el paso del tren su “… terraplén fue trazado a través de los linderos de las huertas de los pobladores huaralinos. Estos no tenían las mismas medidas, por lo que los rieles fueron puestos no en línea recta sino en forma zigzagueante a lo largo de la Calle Real” (Buitrón 2005: 3). Esta explicación posee cierta lógica al estudiar los límites de las chacras y su orientación con respecto a la acequias. Después del establecimiento de la línea férrea se establecieron los lotes siguiendo su trayectoria.

Después de la calle Derecha la actual avenida Del Solar, la cual es paralela a la misma, es un trayecto importante, esta flanquea por el norte a la Plaza y se proyecta hacia el oeste, hacia la vecina ciudad de Chancay; por el otro extremo, hacia el este, remataba con un espacio abierto que será utilizado como mercado. El trazado de la calle (hoy boulevard Del Solar) es de ancho regular y recto. Otro trazado original debió ser la actual avenida Los Naturales que parte del final de la calle Derecha hacia el norte, en dirección sitio arqueológico de cerro Sipán distante 3 kilómetros. Aunque el trazo curvilíneo es similar al de la calle Derecha, Naturales no fue ocupado tan densamente.

Según Montalvo el barrio más adelantado era el de “La Huaquilla”, en donde existía una cruz que marcaba el camino hacia Ancón y habitada por indígenas y negros (Montalvo 1991 [1940]: 18). Respecto al cementerio de La Huaquilla, aún en funcionamiento, “…nadie da razón de cuando data, pero lo lógico es suponer, que antecede a la fundación española, por cuanto los cementerios, arqueológicamente demostrado, eran parte complementaria de las ciudades incaicas y preincaicas” (Montalvo 1991 [1940]: 19)

 5.2 Tipo de edificios: forma-función

La tipología de lotes urbanos se considera de manera bidimensional (largo y ancho), principalmente porque la ciudad se encuentra sobre terreno horizontal derivado de la naturaleza del cono de deyección del río Chancay.

Los lotes se distribuyen principalmente en función a la trayectoria de los canales urbanos de circulación, adosados uno al lado del otro en su lado más largo, siempre su extensión similar en los casos de tipología residencial. De acuerdo a la definición de los lotes más antiguos aún existentes en la ciudad de Huaral, se propone que los lotes más antiguos se han mantenido inalterados en las principales calles de la ciudad, conformando lo que podría postularse como su Centro Histórico.

Los lotes en la calle Derecha son irregulares en ancho el cual linda entre 4 a 7 metros, pero su profundidad es mucho mayor proporcionalmente superando los 20 metros como mínimo. Es posible que esta irregularidad se deba a un proceso de ocupación lógico pero espontáneo de sus primero ocupantes, sin conceder un retiro frontal y sin considerar límites posteriores exactos; pensamos que este tipo de lote se presenta en el siglo XVI-XVII.

En un segundo momento los lotes tienden a uniformizar sus frentes pero sin ampliarlos demasiado por lo que deducimos que la capacidad de construcción era limitada y los edificios eran generalmente viviendas unifamiliares sencillas pero que van implementando en la parte posterior del alargado lote una huerta privada.

Posteriormente lo lotes se asimilan a las cuadras con mayor regularidad como en la avenida Unión o la calle Esperanza.

 Funcionalmente los edificios pueden categorizarse de múltiples maneras. En un primer nivel de categorización proponemos de acuerdo a su finalidad social. De esta manera la función es parte descriptiva de una primera organización:

Residenciales:    Casas unifamiliares sin retiro con frente a la calle y huerto. 

Casas bifamiliares, ambas en el primer piso con pasaje de     comunicación.

Casas bifamilares con ingreso al segundo piso. 

Casas multifamiliares. Callejón y casas pequeñas.

Administrativo:Municipalidad, instituciones diversas, etc.

Religioso: Iglesia en Huaral. Capillas en las Haciendas. Espacio de la cruz del caminante en cruces de caminos (al interior incluso de Huaral)

Institucionales: Museo, etc.

Producción: Fábricas asociadas a las haciendas (cerca y hacia el Este cerca de Huando)

Comerciales: Mercado, tiendas adaptadas durante el siglo XX (casas a galerías)


5.3 Estilos arquitectónicos

Estrictamente dentro de una organización estilística consideramos las variables formales que pueden denotar las ideas respecto a la forma arquitectónica que la sociedad incluye dentro de la ciudad en concordancia con sus ideas, necesidades o gustos; muchas de estos estilos representan estructuras ideológicas diferentes a las establecidas por la tradición y se imponen poco a poco o conviven mezclándose diversificando la arquitectura.

La secuencia estilística nos plantea también una cronología relativa pues se sabe de las tendencias que existieron en determinados años en Lima, por ejemplo, de esta manera la similitud formal sirve como indicador y es importante reconocerlos al margen de su calidad estética o no; sin embargo esta cronología siempre tiene que considerar asociaciones documentales agregando el propio estado de conservación o añadiduras. Lamentablemente acceder a los proyectos, planos, contratos o entrega de obras, como dijimos, es muy difícil.

De esta manera hemos propuesto tentativamente las siguientes etapas estilísticas dentro del área antigua de Huaral.


a) 1880 – 1925 aprox.

Republicano 

Finalmente es necesario relacionar la estructura formal de las fachadas a los edificios del valle alto, por ejemplo en la presencia de un segundo piso y principalmente de un pequeño balcón central. Este tipo más complejo aún existe en algunas casas de Huaral en la calle Derecha y Colán.

b) 1915 – 1945 aprox. 

Academicismos

(Aunque el término se refiera abiertamente más a lo cronológico que a una tendencia estética). Generalmente son edificios sencillos, masivos perceptualmente, simétricos y construidos en sistemas constructivos tradicionales con materiales locales. En general los edificios que ocuparon inicialmente la calle Derecha eran similares en proporciones, dimensiones y en la decoración de su fachada, simétrica, (a veces sólo había espacio para una puerta y una ventana), zócalo alto, cornisa uniforme (es muy importante la homogeneidad que existía en las alturas de los edificios inicialmente) y hastial. 

Un detalle no necesariamente estilístico, pero si de tipología de ocupación de lote, es la existencia de un angosto pasaje de entrada independiente para acceder al fondo del lote y a las huertas posteriores. Es importante el uso de técnicas tradicionales como el adobe y la quincha, pero también el uso de puertas con ventana americana y la cerrajería de fierro fundido.

Dentro de los cuales se pueden incluir distintas formas de ordenar y decorar principalmente la fachada apoyándose en formas historicistas de otros países, principalmente europeos. Es necesario volver a indicar que este aspecto involucró lo decorativo más que un aspecto espacial; un ejemplo es el mencionado Palacio Municipal de 1929; también el llamado Cine Teatro Internacional presenta una interesante sobriedad con vanos neoromanos.

Neoclásico. Expresado en líneas de composición horizontales, molduras de yeso, arcos de medio punto y con un gran entablamento; parte de estos lineamientos se expresaban en el antiguo Hotel Lenci con sus pilastras, ventanas y una cornisa de gran calidad.

Art Nouveau. Los edificios presentan decoraciones en yeso que rodean los vanos e intentan romper la simetría y lo estático. Algunos materiales como el vidrio de color, el hierro con formas curvas o incluso el papel decorativo comienzan a parecer. Una característica de este tiempo es que a veces en el frontispicio de la fachada se escribe el nombre del edificio, se incluye un monograma que contiene las iniciales del propietario y la fecha de fábrica de la construcción; en edificios posteriores sólo se mantendrá la costumbre de poner el año. 

También aparecen mandalas de estilo floral en yeso y el uso de combinación de colores contrastantes. Es importante señalar que aún no se ha encontrado evidencia de edificios tudor, tipo villa, tipo rancho o incluso de estilo neocolonial que si aparecen en otras ciudades del Norte Chico (aunque las rejas de fierro forjado con motivos de neocoloniales son usadas durante varias décadas del siglo XX). Una posibilidad es la limitación de espacio en los lotes, en los cuales no se admite retiro, también cabe la posibilidad que simplemente hayan desaparecido.

c) 1930 – 1955 aprox.

Art decó. Es un estilo que representa el progreso mundial y su presencia (adaptándose a los edificios antiguos o ya existentes) fue ampliamente aceptado en casi todas las ciudades de la costa peruana debido a su versatilidad de adecuarse a grandes edificios de concreto hasta los más humildes de adobe. Las fachadas inicialmente introducen las formas verticales con sus remates escalonados y nuevos tipos de carpintería y cerrajería; en un segundo momento los proyectos incluyen la obra desde su inicio en materiales con el concreto, aquí incluso implementan un retiro o la reorganización del antiguo esquema interno. Un modesto ejemplo existe en el boulevard Del Solar.

Buque. Es un estilo que se da en pocos casos, siempre humildes, pero muy significativos y a veces con calidad; además implica la aspiración de un nuevo habitante que cree en la tecnología y los nuevos materiales. Además de un ejemplo en el barrio de La Huaquilla existen varios edificios que asimilan sus retiros, muros pretiles, barandas tubulares, ventanas ojo de buey y demás elementos decorativos en varios edificios modestos de la periferia de la ciudad.

A partir de mediados de siglo XX comienzan a aparecer nuevos barrios y avenidas y los edificios de ladrillo y cemento dejan de utilizar ciertos especialistas como por ejemplo los maestros yeseros o ebanistas. La gran mayoría de edificios carecen de calidad o tendencia estilística.

 

6. Breves reflexiones

Huaral es una ciudad que conserva en su traza urbana algunos aspectos de su pasado prehispánico (lo cual está por comprobar arqueológicamente); no decimos que fue un gran asentamiento pero si debió existir alguna una posible ocupación. El crecimiento de la ciudad pronto alcanzará los sitios arqueológicos cercanos de Sipán, San Jacinto, Huando B, y otros más por lo que es necesario platear políticas de expansión urbana que respeten estos lugares. Dicho sea de paso, en los últimos sitios han sido destruidos muchos sitios arqueológicos como Pancha La Huaca, Huarangal, parte del cementerio Tronconal, Sacachispas, Chancayllo, Peralvillo, Portillo y muchos otros que incluso estaban delimitados y registrados por el Ministerio de Cultura.

Un caso especial es el barrio de La Huaquilla el cual debería merecer un estudio urbanístico y antropológico profundo; algunos edificios se conservan presentando un tipo característico, aparentemente modesto pero genuino y original; por otro lado su cementerio es indudablemente valioso y contiene algunas obras estilísticamente de calidad.

Urbanísticamente Huaral destaca por el trazo matriz de la actual calle Derecha, la cual por algún motivo no debidamente sustentado, adquirió esa forma sinuosa desde la Plaza; la configuración de los otros trayectos antiguos es diferente pero sin duda influenciada por esta orientación. Es necesario indicar que las edificaciones inmediatas a la calle Derecha y vecinas, poseen identidad patrimonial, pero se vienen perdiendo rápidamente sin dejar ningún registro.

La centralidad de la Plaza sufrió modificaciones poco orgánicas que variaron en el tiempo, peor lo más lamentable es la falta de unidad urbanística en los edificios que la rodean, la estrechez de sus veredas, las disímiles alturas, lo aparatoso de sus anuncios, en general la baja calidad de sus diseños; Huaral padece lo mismo que muchas ciudades del llamado Norte Chico y que se evidencia en estas intervenciones.

Huaral debe su vigencia inicial a la actividad agrícola del interior y cercana del valle, al ser una ciudad céntrica concentró gran parte de su función para ser intermediaria con Lima y entre las haciendas mismas; esto es parte de su riqueza, pero también puede ser el motivo indirecto de la destrucción de su patrimonio en una visión progresista equivocada que considera obsoleta o entorpecedora para el bienestar los edificios del pasado o las tradiciones sociales.

Podemos considerar las ciudades como organismos que pueden sufrir trasformaciones o procesos en el tiempo, a veces estos cambios son producto de intervenciones ajenas al propio organismo, adquieren influencias externas que intervienen en su consistencia física con la cual no tienen la menor empatía y arraigo.

Esto puede estar sucediendo con Huaral y otras ciudades similares que han asimilado la migración de población proveniente de distintas partes del Perú; la fisonomía histórica y el patrimonio arquitectónico es el que más sufre si es que no existe un plan de crecimiento adecuado y un plan de conservación integral de su centro histórico ¿Éste se encuentra debidamente delimitado y publicitado? ¿Existen normativas dentro del mismo que regule cualquier intervención arquitectónica? ¿Cuántos edificios cuentan con Resolución de Intangibilidad por parte del Ministerio de Cultura?

Una gran responsabilidad se nos presenta al ver algunas de las antiguas fotografías de este breve ensayo, más allá de la nostalgia y un sentido romántico tardío con el que nos hemos acostumbramos a reaccionar y comentar en las redes sociales; esta gran responsabilidad debe plantearse por ejemplo desde la educación, no solo de los historiadores sino también de los arquitectos o ingenieros peruanos; el patrimonio no existe solamente en las grandes ciudades ni son sólo las iglesias del virreinato o “huacas” (como a veces algunos dicen cosificando ingenuamente un sitio arqueológico), existe un patrimonio más cercano aún, es aquélla memoria que alcanza a nuestros abuelos y ha determinado, queramos o no, la vida que ahora llevamos.

 7. Reconocimientos

Un reconocimiento especial a Antonio Bazán por la difusión del patrimonio de la provincia; a Carlos Hidalgo Paúcar con quien desde hace años apostamos por investigar la cuenca del Chancay, extiendo este reconocimiento para Miguel Guzmán, Consuelo González, Alberto Bueno, Luís De Las Casas, Jorge Lenci y Alberto Colán por compartir alguna idea o conversación interesante sobre la ciudad; pero principalmente quiero agradecer a todos los colegas, alumnos y amigos con los que siempre volvemos a las calles de Huaral, ya sea para internarnos en el valle a investigar o simplemente para disfrutar de nuestra historia en alguno de sus rincones.

 

8. Referencias bibliográficas

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Colán, A.  https://www.flickr.com/photos/albertocolan

Fotos antiguas de Huaral: https://www.facebook.com/groups/1471873909704203/photos/

Huaral de mis amores: https://www.facebook.com/Huaral.de.Mis.Amores.Oficial/

Huaral de antaño: https://www.facebook.com/pg/GIBECOCA39/photos/?ref=page_internal

Corazones valientes de Huaral: https://www.facebook.com/Corazones-Valientes-de-Huaral-653200968448134/

 




Figura 1. Mapa de ubicación de la ciudad de Huaral en el Perú y el valle de Chancay. El río es el colector de diferentes quebradas antes de llegar al valle bajo en donde flanquea el cerro Macatón antes de desembocar en el Pacífico.




Figura 2. Valle bajo del río Chancay; las haciendas se delimitaban generalmente con canales de irrigación. Huaral centraliza las vías de comunicación transversales y las áreas de expansión en todas las direcciones.



Figura 3. Esquema general de la estructura urbana de Huaral en 1945. La Huaquilla, poblado antiguo, había dejado de ser el centro de mayor población y el trayecto de la calle Derecha se había consolidado (luego de que el tren desde Palpa ya había dejado de pasar). Otras calles paralelas a esta última comenzaron a poblarse (Unión, Cahuas). La estación del tren y el mercado, así como la cruz, eran puntos que delimitaban la periferia. Elaboración propia sobre la foto aérea del SAN de 1945.























































































[1] El presente trabajo surgió de las inquietudes del “Taller de arqueología experimental y turismo educativo” que dicté en la ciudad de Huaral en enero del 2007 que fue organizado por el Instituto Nuevos Tiempos, y que posteriormente fue desarrollado teórica y académicamente, en el curso de Gestión de Centros Históricos de la Maestría de Conservación del Patrimonio Edificado de la Universidad Nacional de Ingeniería durante el semestre 2010-II; a su vez forma parte de una investigación mayor que realiza el autor sobre las ciudades históricas del norte de Lima.

[2] Graduado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Ricardo Palma; graduado de la Escuela Académico Profesional de Arqueología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Egresado de la Maestría en Arte Peruano y Latinoamericano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Actualmente pertenece a la Facultad de Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

[3] Ruy Barba Cabeza de Vaca y Coronado, nació en Sevilla en 1512 y llegó a Lima en 1537; siendo pizarrista luchó en la batalla de Chupas, sin embargo también luchó con Gonzalo Pizarro aunque desertó y pasó a ser vencedor en Jaquijahuana. Ya en Lima, La Gasca le mandó salir a combatir a 60 negros cimarrones de Chancay. Murió en Arnedo el 11 de marzo de 1589. (Del Busto, Tomo I, 1986: 201-202)

[4] Recopilación de Leyes de Indias. Madrid. 1943. P.207 y siguientes. Biblioteca del Instituto Riva Agüero. Lima.

[5] El Virrey Don Diego López de Zúñiga y Velasco, Conde de Nieva, fundó el 16 de Noviembre de 1562 la Villa de Arnedo de Chancay, “en el sitio denominado Tambo Blanco o Pintado” (Rosas, 1976: 67).

[6] Según Montalvo (1991 [1940]: 36) el trazo fue realizado por el ingeniero Gerardo Klinge.

[7] Se tiene referencias que este busto ha sido trasladado al Parque La Libertad, cerca al Parque Centenario. La temática indigenista que representa a Túpac Amaru fue muy común en vísperas del Centenario de la Independencia del Perú cuando será recurrente las connotaciones respecto a la identidad, de hecho, la Colonia Japonesa en Lima donó la estatua de Manco Cápac, la cual (paradójicamente de la misma manera) fue trasladada de su ubicación original y terminó ubicándose al centro de la plaza del mismo nombre en La Victoria.

[8] Según las referencias de Neftalí Cárdenas Vásquez: https://www.youtube.com/watch?v=2Vx0y-88z64&t=4s

[9] El tratamiento de la fachada es significativo pues busca enlazarse con las tendencias academicistas que hacía años estaban en boga en Lima, un ejemplo es el remate en donde se incluía un reloj debajo de una cornisa curva, detalle presente por ejemplo en la Estación de Desamparados de Lima, diseñado por Rafael Marquina y terminado hacia 1912.

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