Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

15 octubre 2009

Construyendo casas con botellas plásticas no retornables en Bolivia





Un sueño que se hizo realidad
Después de casi un año se cumplió el sueño de Claudia Mejía Molina. Se trata de una niña del barrio Alfredo Vaca Díez, de Warnes, en Bolivia, cuyo mayor anhelo era tener una casa digna para vivir junto a sus padres y a sus seis hermanos. Es así que Ingrid Vaca Díez (Abogada, Administradora de Empresa y Auditora) decidió aceptar el desafío de construir casas de botellas y otros desechos, pero dignas para familias que viven en extrema pobreza. Primero decidió probar la técnica edificando la barda de una guardería ubicada en este humilde barrio.

Ocho meses después (en octubre de 2006 se inició la construcción) es una realidad, pues está a punto de concretarse la primera vivienda hecha de botellas en una superficie de 120 metros cuadrados. Se utilizaron 10.000 botellas de dos litros, 3.000 de 600 ml y 3.000 botellas de vidrio para edificar el living, comedor, cocina, dos dormitorios y un baño; sólo faltan puertas, vigas y calaminas para techar. “Nos falta un 'empujoncito' más para acabarla; necesitamos 32 calaminas de 3 metros y 32 de 2,40 metros, y 32 vigas, así podremos hacer feliz a una familia de siete hijos”, dijo Vaca Díez, a tiempo de pedir a las empresas, instituciones y personas particulares que la colaboren.

También se requieren botellas plásticas grandes y chicas y de vidrio, porque aún falta por hacer la barda. “Me siento contenta y feliz, éste es un chalet en relación con mi taperita”, comentó María Jesús Molina, mientras retiraba con una esponja el residuo de tierra y cemento de las paredes. Ella y sus hijos ayudan en la construcción, porque no hay dinero para pagar albañil. Hace nueve años que trabaja como portera en la escuela de la zona, pero lo hace sin recibir un sueldo.

Otro caso solucionado:
A pocos metros se encuentra la segunda casa de botellas. Allí, cuatro hermanos huérfanos (Kathia, de 14 años; Marco Antonio, de 15; Pablo, de 13, y Luis Fernando, de 16 años) están construyendo con sus propias manos su hogar, algo digno de admirar e imitar. Su mamá falleció cuando iba a dar a luz al quinto hijo y su papá los abandonó.
Viven con sus abuelos maternos en un cuarto de barro y chuchío, y techo de motacú. Los cuatro comparten la única cama que tienen. A pesar de las condiciones paupérrimas en las que viven, dividen su tiempo entre la escuela y la construcción de su nueva casa. “Este terreno lo compró mi mamá e intentó poner el cimiento, porque ella soñaba con una casita para nosotros, pero falleció”, dijo uno de los chicos. La vivienda consta de comedor, cocina, baño y dos dormitorios. Uno será para Kathia, la única mujer.

Estas serán las dos primeras casas hechas de botellas en sudamérica. Los hermanos Flores están contentos, pues al fin se cumplirá el sueño de su madre. “Cada vez que faltan botellas u otro material, miramos al cielo y le pedimos que nos ayude; ella es la estrella que nos guía”, comentó uno de ellos.
La experiencia también ha servido para que Luis Fernando, el mayor de los cuatro hermanos huérfanos, aprenda la técnica y el trabajo de albañilería con materiales no comunes. Por ejemplo, la botella reemplaza el ladrillo. “Esto permitirá que puedan ganarse la vida de una manera digna”, dijo Froese.

Como se construyen las casas?
La técnica consiste en rellenar con arena las botellas plásticas y pegarlas con una mezcla hecha en base a tierra o arcilla y cemento, con la finalidad de que tengan firmeza y duración. Para la construcción de un metro cuadrado se utilizan 81 botellas de dos litros. Vaca Díez no es constructora, pero el método lo aprendió por la Internet y, además, se instruyó en la colocación de ladrillos, preparación de la mezcla, la colocación de la línea nivel y otros aspectos más que se precisan para una construcción. Hace cuatro meses inauguraron la feria del pan de arroz. Esto sirve como un medio de sustento para las mujeres que viven en este barrio. 

También se sirve comida típica los domingos, como majadito de charques, de pato, patasca, chicha, masaco, cuñapé y empanadas. La meta es convertir este barrio en un centro agro turístico, cuyo atractivo sean las casas ecológicas, aunque se priorizarán diez, que son las más necesarias. El único requisito es vivir en extrema pobreza, tener una familia numerosa y muchos deseos de superación.

Se necesitan jóvenes voluntarios
Hay muchas formas de ayudar en esta obra, que pretende brindar viviendas hechas con base de botellas, pero dignas para familias pobres. Ingrid Vaca Díez, impulsora de este proyecto, dijo que se requieren jóvenes que estén dispuestos a ayudar en el trabajo de albañilería. “Necesitamos que nos ayuden a llenar botellas con arena en el río”, dijo. 

También instó a la población a colaborar con botellas chicas y grandes de plástico y de vidrio, puertas, llantas, rejas, marcos y ventanas usadas y nuevas, además de recursos. Aprovechó para agradecer a las empresas e instituciones que la han cooperado con desechos y material de construcción, como Samuel Doria Medina, que donó todo el cemento para las dos viviendas que están en proceso de construcción. Las personas que deseen colaborar pueden escribir al correo electrónico ingridvacadiez@hotmail.com

15 septiembre 2009

Montreal, ciudad y espacios de vida - M. Sc. A Maritza Rivas Rios



La ciudad de Montreal, se identifica por ser única en su género en América del Norte. Su característica más saltante es la de ser una ciudad producto de la mezcla de lo europeo y americano, que además a recibido las más múltiples olas de inmigración, las cuales agregan variados colores y matices a su estilo de vida, invitante, innovadora y muy cosmopolita. Montreal fue erigida próxima del río San Lorenzo, trazada por ejes paralelos, su trama urbana se fue conformando al pasar de la historia y de los cambios que se fueron dando a través de la misma. El Viejo Puerto, situado a orillas del río San Lorenzo, y sus edificaciones aledañas, representan el espacio urbano y arquitectónico más antiguo de ésta ciudad. Lugar que además permitiría la comunicación y el comercio entre los habitantes del lugar colonizado y Europa. Montreal ha contado desde sus inicios en la historia con dos grupos humanos, los ingleses, quiénes fueron los que emprendieron los negocios y comercios y los franceses quiénes conformaban la mano de obra. Cómo la ciudad misma, lo puede testimoniar en sus distintos espacios, los colonizadores ingleses se situaron principalmente en la zona que hoy es el centro de la ciudad en tanto que los franceses, en las zonas periféricas. Entonces, en el centro de la ciudad encontraremos edificaciones típicamente de corte inglés tanto en su arquitectura cómo en los materiales que eran traídos desde sus países de origen.

Los habitantes francófonos, vivían en habitaciones más sencillas y de materiales locales. Salvo por las congregaciones religiosas de la época que también se situaron en el centro y cuya arquitectura obedecía al lugar de dónde venían. A medida que la ciudad crece, está se va expandiendo a lo largo y ancho de sus emplazamiento inicial, así se van creando los nuevos distritos y zonas de comercio que van a abastecer a los mismos. El poderío de los franceses también va en aumento a medida que éstos acceden a un mayor nivel de educación. Cosa que les permite tomar mejores posiciones en cuánto a lo social, político, cultural y económico, dando como resultado una mayor participación y la paridad en todas las áreas con respecto a sus conciudadanos ingleses. Por lo qué algo curioso de observar, es que las dos primeras Universidades creadas en la Ciudad, estén situadas al mismo nivel, únicamente separadas por el Mount-Royal, la montaña a la cuál el nombre de Montreal debe su existencia. La identificación de cada grupo humano es muy fuerte en la ciudad y se puede ver en su trama urbana.

La ciudad de Montreal sigue creciendo y se va mostrando al mundo, destacándose, por ejemplo entre los años 50-60, al iniciarse los trabajos de un proyecto de gran envergadura con un complejo a nivel estructural en forma de cruz. La Place Ville Marie, llamada también por los pobladores, “La Grande Dame”, por su imponente y gran estatura, se erige pues como uno de los primeros rascacielos. Cabe resaltar que ésta edificación, marca la gran transformación en la ciudad de la época, la cual recibe excelentes comentarios provenientes de la arquitectura francesa y americana quienes la llamarán en adelante La Ciudad del Futuro. Su concepto atrevido e innovador que unifica la ciudad antigua (exterior), y la moderna (interior /subterráneo), alojará en adelante las compañías e instituciones bancarias más importantes y poderosas de ésta ciudad. Ella representa lo que Wall Street para los americanos. La circulación diaria de personas por éste centro es de 50,000 a 60,000 dada su diversidad de posibilidades en cuánto a comercio, lugares de trabajo, estaciones de metro entre otras funciones que convergen allí. Éste primer complejo dará lugar a otros muchos complejos comunicantes entre sí con sus respectivos puntos de metro y comercios, los mismos que crearán la ciudad subterránea que se extiende sobre varios kilómetros de distancia. Una comodidad especialmente agradable en épocas de intenso frío. Sin embargo, los cambios al exterior, no se descuidaron y más bien se siguió planificando. Montreal, cuenta con grandes plazas que tienen la singular vocación de hacer “La Fiesta” en las calles, ya que estos grandes espacios pueden acoger grandes cantidades de visitantes y de público local que vienen a participar en muy variadas actividades al aire libre. Éstas pueden ser de carácter, cultural, deportivo, musical, etc., entre las que se pueden citar,
El Grand Prix, Diversos Festivales, tales como el Festival del Jazz, el Festival del Cine, el Festival De la Risa y muchos más….entonces, sus grandes plazas, parques y avenidas se convierten en el lugar de espectáculos por excelencia, en donde tanto el público local, como una enorme cantidad de turistas acuden cada año para participar de éstas reuniones que dan fé de la calidad de vida de los montrealeses, su hospitalidad y su vocación multicultural representada en las diferentes etnias que conforman su población.. En el verano, Los espacios de Restaurantes se amplían hacia las calles en formas de terrazas que permiten gozar mejor del permanente ambiente de Fiesta y del intercambio amical e intercultural.
La ciudad de Montreal es una ciudad vibrante y generosa, amante de la innovación y de compartir sus riquezas, es una invitación sensual a descubrir sus innumerables atractivos.

Por: Maritza Rivas Rios
M. Sc. A en aménagement - Université de Montreal,Bacc. en Architecture – Université Ricardo Palma, Profesora e Investigadora.

BUSCA TUS TEMAS FAVORITOS

TE INVITARNOS A SEGUIRNOS