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24 junio 2012

Arqs. Jacques Herzog & Pierre De Meuron, El arte y la naturaleza en sus procesos de diseño, - Arq. Marco Delgadillo Villanueva





 

   La arquitectura de Herzog & Pierre De Meuron con frecuencia ha sido observada y evaluada por la crítica a través de su estética, de los aspectos visuales y constructivos de las obras terminadas. De su trabajo podríamos hablar incluso de un estilo que ha influído en la práctica contemporánea del diseño habitable. Sin embargo su arquitectura se origina a partir de un proceso de búsqueda e investigación que dista de los conceptos con que se les ha relacionado, como el ‘minimalismo’, el ‘espectáculo’ o la ‘elegancia’ de sus envolventes; siendo demasiado parciales, ya que no nos hablan de las inquietudes con que son concebidos sus espacios. 




   En éste texto haremos una breve aproximación a esas inquietudes con que han trabajado y evolucionado en algún sentido obteniendo distintos resultados para el diseño de edificios así como del entorno urbano. H&M han procedido en su oficio vinculando información de diversas fuentes, ya sea dentro o fuera de la arquitectura; abarcando un espectro muy amplio de las ciencias y la cultura visual del siglo XX, que incluye física, biología, pintura, escultura, land art, arte conceptual, fotografía, cine, etc. Aquí existe una analogía con lo que comenta Steven Pinker respecto de nuestra forma actual de concebir la tecnología : “… la percepción, lo cognitivo, es el territorio de encuentro entre todas nuestras capacidades, es inútil pensar o reflexionar en forma separada las mismas; ya no podemos hablar de arte y ciencia ó tecnología y mente, ya que son dicotomías obsoletas, todo se encuentra contenido dentro de una misma ‘baraja’ de posibilidades, hablamos de diferentes capacidades o facultades de la psique humana.”


   En su artículo “La geometría oculta de la naturaleza” (1988) Jacques Herzog se refiere a la necesidad de penetrar la superficie aparente de la naturaleza, para de esta forma poder apreciar su configuración y los múltiples sistemas de un orden que hay debajo : “… nuestro interés en el mundo invisible radica en encontrar una forma para develarlo en el mundo visible. Nos referimos a la complejidad de un sistema de relaciones que existe en la naturaleza, nuestro interés se centra en la geometría oculta de la naturaleza, en un principio ‘espiritual’, y no primordialmente en el aspecto externo de la naturaleza.”



   Estas ideas indican un movimiento orientado hacia una reflexión en torno al significado mismo de la materia, su esencia, y las relaciones que pudieran establecerse con nuestro medio ambiente construído. La continuidad es lo que conecta los procesos naturales, con los culturales. La arquitectura es el intento de desarrollar e incrementar esa continuidad, buscar códigos que traduzcan información natural y artificial. La posición de Jacques Herzog se encuentra próxima al pensamiento de algunos filósofos de las ciencias de la vida, como son Merleau-Ponty y Georges Canguilhem, los cuales proponen que no existe una separación tajante entre vida y técnica o entre sujeto y objeto técnico, afirmando que el hombre se encuentra en continuidad con la naturaleza gracias a la técnica. En esta perspectiva el objeto arquitectónico constituye la continuación de la vida misma por medios diferentes, siendo un fenómeno universal representado por una ‘instrumentalización’ gradual del entorno habitable.


     “Nosotros no creemos en una oposición dialéctica entre naturaleza y sociedad; o entre naturaleza y ciudad. Por naturaleza entendemos procesos biológicos, físicos y químicos, procesos que podemos intentar describir. Por artístico o artificial entendemos procesos que operan en el entendimiento de nuestra naturaleza y nuestro efecto sobre ella”. 

   Su trabajo se ha derivado mucho del estudio de los procesos químicos y de sus descripciones, haciendo comparaciones de las microestructuras; estructuras invisibles, como de las estructuras atómicas de la materia, con los aspectos visibles y las cualidades que esos materiales revelan en la experiencia cotidiana.

H&M conciben que uno de los propósitos de la arquitectura, consiste en ‘aumentar’ la percepción que tenemos del mundo. Los edificios pueden convertirse así en ‘marcos’ o ‘filtros’ que concentran una visión específica dentro de la ciudad.

   
   La experiencia de realidades distintas, ya sean artificiales, artísticas, naturales, o de cualquier otra índole, pudiéndose intensificar mediante el uso controlado de los materiales, reflejos, luces y líneas visuales. Combinan a menudo capas horizontales y verticales, las fachadas evocan capas solapadas o transparencias superpuestas. El resultado de todo ello es una ‘incertidumbre perceptiva’ acerca de la verdadera ubicación de los planos, ya sean de concreto, vidrio, mampostería o telas metálicas. 




    El revestimiento suele enmascarar la estructura real que está debajo, aunque esta puede ser visible en ciertos puntos o bien insinuada con referencias indirectas. Como sucede actualmente mucha gente tiene conocimiento de su obra a través de fotografías cuidadosamente manipuladas. H&M han manifestado un gran interés en el ‘poder’ de la cámara para generar una realidad propia; esta habilidad para el manejo de las imágenes ha sido objeto de debate. Algunos expertos han indicado falta de sentido espacial e inexpresividad en los interiores, en contraste con la forma exquisita con que elaboran las fachadas y el exterior de los proyectos. 

   La obra de H&M ocupa un sitio particular en la producción de la arquitectura contemporánea; es lo suficientemente radical para atraer a las élites intelectuales, pero también lo bastante ‘normal’ en algunos procesos constructivos. En un mundo dónde la ‘tercera naturaleza’ de la tecnología se extiende en redes visibles e invisibles, el interés de éstos arquitectos por las capas y las envolventes que separan lo artificial de lo natural, resulta útil e innovador. El problema continúa siendo el mismo : ¿Cómo trasladar reflexiones de distintas esferas del conocimiento humano en ese ámbito tan singular que es la arquitectura?




 
   Dentro del trabajo de investigación de H&M podemos identificar dos vertientes, que posteriormente inciden y se complementan en sus procesos proyectuales : por un lado están preocupados en la problemática de la vida actual, la cultura y habitar contemporáneo; en las expresiones del arte, la música y los medios de comunicación. Y por otro lado dónde se enfocan al estudio de los materiales, su composición y los procesos técnicos que originan, los cuales les permiten realizar visiones específicas dónde se fusionan procesos naturales y sintéticos dentro de su arquitectura. 

   Entre los autores y artistas citados en “La geometría oculta de la naturaleza” se encuentran Novalis, Goethe, Rudolf Steiner y Joseph Beuys.



 
   “El arte se vuelve cada vez más importante, puesto que en las últimas décadas ha desarrollado estrategias más interesantes y atraído a personalidades más creativas, que las habidas en el campo de la arquitectura, personas más abiertas a la investigación, más interesadas en encontrar que en defender”. 

   Cuando tuvieron la oportunidad de trabajar con Joseph Beuys en 1978, fue realmente importante para el proceso creativo que ellos estaban buscando, el proyecto visto a partir de las ideas, el concepto y la forma de operar con los materiales; desde un enfoque mucho más sensual, identificando un significado a los objetos. Sin embargo aunque el trabajo de Joseph Beuys los influyó en su manera de observar una realidad, aplicándolo al proceso de diseño, su vertiente simbólica no la han integrado en sus proyectos.

   Los procesos sociológicos y psicológicos son análogos a los naturales; pueden ser también análogos a los artificiales o artísticos. Joseph Beuys ha trabajado sobre estas analogías: “su trabajo era ejemplar respecto a hacer visibles las relaciones entre cosas aparentemente dispersas: la forma o comportamiento de un gas, comparado con el movimiento de una masa de gente; o la aleación del cobre con el hierro, como símbolo de las cualidades masculinas y femeninas”. 

   En la mayoría de sus colaboraciones con artistas, especialmente con Remy Zaugg, tratan de encontrar estrategias contemporáneas de operación en ciudades y edificios públicos. Muchos artistas contemporáneos comparten ese interés en trabajar sobre el espacio público, la posibilidad de desarrollar ideas a escala urbana, que siempre ha sido un reto para el arte: el trabajar con modelos a gran escala. “Si hubiéramos realizado el proyecto para la Biblioteca de Jossieu, habríamos colaborado con el pintor alemán Gerhard Richter, cuyos primeros trabajos incluyen modelos sobre el espacio urbano”.




   El proyecto para el Tiergarten de Berlín radicaliza una visión arquitectónica específica, a través de la posición artística de Remy Zaugg, quien colaboró en este proyecto: Esta actitud pretende la desaparición del arquitecto, y la transferencia de la autoría del proyecto a la gente en el interior del edificio, y a las personas que perciben los edificios desde el exterior. Zaugg hace una crítica del objeto sustancial, una disolución del ‘yo’ del diseñador en nombre de las relaciones reales con que se constituye el objeto  arquitectónico. 

   El diseño del edificio no es el diseño estructural o artístico; tampoco el del economista o ingeniero; es el diseño que el espectador ha creado. Los edificios expresan la preferencia por la arquitectura anónima, que deja suficiente espacio para que la gente se exprese.

   Las inscripciones que aparecen sobre las fachadas de sus proyectos, son una mezcla de la observación de los edificios desde el exterior, tal como se observa un paisaje o un cuadro, y de mensajes enviados por compañías y habitantes desde los interiores hacia la ciudad. “La arquitectura es siempre para la gente que vive y trabaja en ella; la arquitectura es una especie de escultura social (Beuys). La arquitectura es la gente que la usa, cómo se mueve por ella, dónde empieza y termina”. 

   “Preferimos el arte a la arquitectura, y consiguientemente, los artistas a los arquitectos. Si comparas el pensamiento innovador de los artistas jóvenes, con el de sus colegas arquitectos, sus logros son fantásticos; sus vidas son sus trabajos y sus trabajos son sus vidas. Nos asombra que los arquitectos en muchas ocasiones no busquen lo fantástico, por lo menos cuando son jóvenes, cuando aún no están supeditados a los presupuestos y a los encargos”.

 

   En su investigación sobre la química y física de los materiales, se preocupan por la importancia de aquellos procesos que, aunque invisibles al ojo humano, son extremadamente importantes y finalmente definitivos en la configuración de un objeto arquitectónico.

    “Existe un vínculo entre lo visible y lo invisible, aunque constantemente lo separemos, son una misma cosa. Incluso hoy, los arquitectos toman la realidad por aquello que pueden ver o tocar; no pueden aceptar la existencia de realidades “no sensibles”, sea dentro de los objetos naturales, o de los artificiales, lo que tiene enormes consecuencias, no sólo en la forma en que los arquitectos conciben su arquitectura, sino también en sus implicaciones económicas-ecológicas.” H&M han enfocado especial atención en la comprensión del mundo material, su composición y significado. En la utilización de los materiales, mejorando sus cualidades específicas.

   Los métodos que han utilizado para imprimir imágenes sobre el concreto, por ejemplo, son producto de esta búsqueda y experimentación. El método de impresión existía, pero ellos lo adaptaron y utilizaron para imprimir trabajos fotográficos sobre el concreto. Es un proceso bastante interesante, y a la vez sencillo. Las imágenes terminadas proporcionan una plástica muy característica al material y su superficie. 

   Otro ejemplo son las algas; su interés por musgos y líquenes que crecen en la superficie de las piedras: proporcionan un matiz muy característico a los materiales, por medio de sus colores, a la vez que son buenos indicadores de la calidad del agua y el aire. “Resulta fantástico disponer de estos recursos como una herramienta más en nuestro trabajo: el color, las imágenes fotográficas, la transparencia, la solidez; ‘el lápiz de la naturaleza’, también se convierte en ‘el lápiz de la arquitectura.”



Bibliografía

“Herzog & de Meuron: 2002-2006”, Madrid, en El croquis,  No.129-130 (2006)
“Herzog & de Meuron: 1998-2002”, Madrid, en El croquis, No.109-110 (2002)
“Herzog & de Meuron: 1981-2000”, Madrid, en El croquis, No.60-84 (2000)
“Herzog & de Meuron: 1993-1997”, Madrid, en El croquis, No. 84 (1997)
“Herzog & de Meuron: 1983-1993”, Madrid, en El croquis, No.60 (1994)
Wilfried Wang, Herzog & de Meuron, Barcelona, Ed. Gili, 2000.
Revista Arquitectura Viva Monografías, No. 77, Mayo-Junio, Madrid, 1999.
Revista, a+u, Herzog & de Meuron 1978-2002, Japón, 2002.
Stungo Naomi, Herzog & de Meuron, Madrid, Ed. H. Kliczkowski, 2002.
Mateo, José Luis, Herzog & de Meuron, Barcelona, Ed. Gili, 1989.
Revista Arquitectura Viva, No. 91, Julio-Agosto, Madrid, 2003.

Marco Delgadillo Villanueva
Arquitecto, pintor e investigador.
Vive en la ciudad de México.
Egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, México.
Maestro de Arquitectura por la UNAM, México.
Actualmente realiza trabajos de investigación en torno a la producción de arte contemporáneo en Latinoamérica, publicación de artículos y proyectos personales de arquitectura y arte visual.



18 marzo 2012

Arq. Rem Koolhaas : La creación de un guión para la metrópoli moderna - Arq. Marco Delgadillo Villanueva

Water Front City Dubai UAE,2008 Fuente: OMA

 Si hacemos un análisis de las influencias que tuvo Koolhaas en su formación podemos identificar algunos pensadores contemporáneos como Jean Baudrillard, Peter Sloterdijk, Gilles Deleuze o Michel Foucault. Pero una de las más definitivas debió haber sido la de su padre, Anton Koolhaas, quién gozaba de cierta fama como escritor en Holanda, y también impartía un seminario sobre guionismo en la Academia de Filmación en Amsterdam. Después de sus estudios preparatorios Koolhaas orientó sus actividades hacia la literatura, podemos decir que sus primeras incursiones creativas fueron los artículos publicados en periódico Haagse Post y los guiones que escribió para el 1,2,3,4,5, groep, el cual pertenecía a la Academia de Filmación, formado por Rene Daalder y Jan de Bont. De esa época podemos mencionar su trabajo para la película De Blanke (La esclava blanca) en 1967. 

El grupo satirizaba cualquier tipo de idealismo o simplemente las tendencias y costumbres de la sociedad de los años 60’s. Incluso Koolhaas menciona que ya estando inscrito en la Architectural Association de Londres en 1968 (a la edad de 24 años), continuó con algunas actividades como guionista, paralelamente a sus estudios universitarios, esto para ayudarse económicamente.

 Existen muchas semejanzas en la manera en que se abordan y desarrollan los proyectos, refiriéndonos al cine y la arquitectura; ya que ambos son análogos, se refieren a ideas, al espacio, a sus recorridos y encuadres. En ese sentido la arquitectura es también un montaje, como lo puede ser un libro o la ciudad misma. Es interesante observar cómo Koolhaas practica la arquitectura, recurriendo a la estrategia de un director de cine, como un reto intelectual y humanístico reinventando sus procesos continuamente : “… el esquema actual está basado en ‘escenarios’ tecnológicos, desarrollados con inventores, analistas de sistemas, escritores, compañías electrónicas. 

Todos ellos anticiparon la utopía de materializar un sistema de información plenamente integrado antes de la inauguración del edificio : libros, películas, música, computadoras podrán ser leídos en las mismas tabletas mágicas. El futuro divisará no el final del libro sino un período de nuevas igualdades”.


Qianhai Port City Shenzhen, China, 2010 Fuente OMA

 También dentro de las influencias, cabe mencionar a algunos de sus maestros, quienes contribuyeron en su particular forma de observar y desarrollar la arquitectura. Durante sus estudios en la Architectural Association, Alvin Boyarsky fue su director, caracterizado por ser una persona exigente y comprometida con el ideal de la excelencia; provocando en Koolhaas y en muchos arquitectos de su generación un sentido más original y radical para concebir los proyectos. También podemos mencionar de esa época a Peter Cook (Archigram) y Bernard Tschumi. En 1972 habiendo terminado sus estudios en la AA recibe una beca para estudiar en el Institute for Architecture and Urban Studies (IAUS) en Nueva York, dónde podemos mencionar la relación que tuvo con el arquitecto racionalista Oswald Mathias Ungers.

 El espíritu de una época.

Durante éste período (60’s, 70’s) hubo una actividad intensa en el campo de la filosofía, que para el caso que nos ocupa, me referiré a los filósofos franceses, debido a que algunas investigaciones de esos años encabezadas por Michel Foucault, han influído en buena medida en el urbanismo y la arquitectura contemporáneos; intensificándose a partir de la década de los 80’s, ya que en 1984 fue ‘exhumado’ un libro fundamental : De otros espacios (1967) de Foucault, en la exhibición Idea, proceso, resultado, presentada en el Martin Gropius Bau de Berlín.



Hotel Mónaco Monte Carlo, Mónaco, 2008 Fuente, OMA


 Esta y otras investigaciones son un caso interesante y único, dónde la disciplina filosófica estuvo enfocada al estudio del espacio y su configuración, sus distintos acoplamientos; todo esto visto a través de la historia, la sociología, la etnografía o la lingüística. Foucault trabajó con distintos grupos que eran verdaderos equipos transdisciplinarios y sus resultados sirvieron de base para posteriores estudios emprendidos por sociólogos y planificadores urbanos en toda Europa. 



Hotel Jebel Al Jais Mountain Ras AlKhaimah, UAE, 2006 Fuente, OMA

Dentro de éstos grupos pioneros estaban el historiador del paisaje Francoise Begin, el psiquiatra Félix Guattari y el filósofo Gilles Deleuze. De ésta labor titánica se desprenden conceptos como la heterotopía (heterotopología), las máquinas deseantes o abstractas, el plano de inmanencia, los estratos, las multiplicidades y el cuerpo sin órganos; los cuales son detallados y articulados en diferentes tratados,  para la descripción de ese espacio real o “región media” que no percibimos a simple vista, el cual Foucault denominó como ‘arqueológica’ : “… es necesario notar que el espacio que hoy parece formar el horizonte de nuestras inquietudes, nuestra teoría, nuestros sistemas, no es una innovación; el espacio mismo tiene una historia en la experiencia occidental, no es posible pasar por alto la instersección fatal del tiempo con el espacio”. 

Más adelante podremos ver algunas analogías con éstos conceptos en la tésis que realizó Koolhaas en su estancia en el IAUS de Nueva York, en la década de los 70’s, la cual estudia la isla de Manhattan; calificándola en este sentido como “la piedra roseta de la arquitectura”


Ciudad Aeropuerto Seúl, Corea, 1995 Fuente, OMA

 Delirious New York: A Retroactive Manifesto for Manhattan
 
La funesta debilidad de los manifiestos es su inherente falta de pruebas.

El problema de Manhattan es todo lo contrario :  

Es una montaña de pruebas sin manifiesto.

Este libro se concibió en la intersección de estas dos observaciones,

se trata de un manifiesto retroactivo para Manhattan.

Rem Koolhaas.

 


Plan Maestro Yokohama Yokohama, Japón 1992  Fuente, OMA

 La ciudad de Nueva York.

Nueva York ha sido un foco de atención y de intercambio de ideas para el urbanismo desde el siglo XIX. Aquí es preciso mencionar a Frederick Law Olmsted, quien después de haber viajado por Europa y los Estados Unidos, aprendiendo métodos agrícolas y de jardinería, fue nombrado superintendente del Central Park de Nueva York en 1857. Posteriormente asociado con Calvert Vaux diseñan y reforman el parque, teniendo tanto éxito que se convirtió en un modelo para la planificación paisajística y urbana de las ciudades norteamericanas, como el caso de la ciudad de Chicago. Posteriormente el inglés Ebenezer Howard al viajar por los Estados Unidos entre 1872 y 1876, conoció la ciudad de Nueva York y fue testigo de la reconstrucción de la ciudad de Chicago. Al volver a Inglaterra se dedicó a la lectura y la reflexión y en 1902 publica su libro Garden Cities of To-Morrow, siendo un compendio de ideas para los futuros planes urbanos de Inglaterra, Europa y los Estados Unidos. 

La idea central de su obra era integrar en un mismo modelo lo mejor de la ciudad tradicional europea, con lo mejor del ‘campo’, uniéndose en La Ciudad Campo o Ciudad Jardín. Esto último ocurrió en las primeras décadas del siglo XX, y partir de ahí Nueva York continuó con su desarrollo vertiginoso. Cuando Koolhaas conoce la ciudad en 1972; queda evidentemente impactado, como todos quienes la hallamos visitado y recorrido. La experiencia fue distinta a la experimentó Howard cien años antes, pero ¿en qué radica esa diferencia, y hace tan especial a la ciudad de Nueva York, y algunos otros casos como Hong Kong y Tokio?.


Vista Satelital de la Ciudad de Nueva York Fuente, Google I.
 A nivel macro o escala urbana; la mayoría de las ciudades europeas y muchas otras en el mundo se encontraban ó se encuentran aún emplazadas relativamente en un solo plano, limitado dimensionalmente. Experimentar un espacio multidimensional, como el caso de la ciudad de Nueva York, implica una expansión perceptiva, que Koolhaas interpreta a través de algunos conceptos como la congestión, el delirio paranoico, las potencialidades, el archipiélago sin agua, etc.; considerando que ahí se encuentra contenida la totalidad del planeta o la realidad misma. Me viene a la mente una cita del cosmólogo Brian Greene de su libro La realidad oculta.- Universos paralelos y las leyes profundas del cosmos, y lo refiero porqué Koolhaas también es afecto a la literatura de ciencia ficción y a los paradigmas científicos : “… el paisaje de cuerdas puede ser visualizado esquemáticamente como un terreno montañoso, dónde en sus mesetas se distinguen diversas formas ‘n’ dimensionales, y las altitudes de todas éstas representan los valores constantes del universo”.

 Un guión para la ciudad de Nueva York.

El título mismo de su argumento nos refiere a dos métodos estratégicos, que Koolhaas utiliza basándose en lo que observa en Nueva York. Encuentra que allí existen todos los elementos, teorías y estrategias para la arquitectura metropolitana. Ve a Manhattan como un catálogo de estructuras experimentales tal como habían sido soñadas por las vanguardias de comienzos del siglo XX.

Koolhaas recurre al Método paranoico-crítico, a la proyección de sueños, delirios y obsesiones dentro del mundo real. El observa la historia de la civilización desde este punto de vista, es una secuencia de esas obsesiones,  “La ciudad de Nueva York es en potencia todo lo mejor que había en Europa”. “Declaro como cercano el momento en que, por un proceso de carácter paranoico y activo del pensamiento, será posible sistematizar la confusión y contribuir a desacreditar totalmente el mundo de la realidad; la realidad del mundo exterior sirve como ilustración y prueba, y está puesta en servicio de la realidad de nuestra mente”. 

El método paranoico de Koolhaas consiste en estar constantemente al acecho de las manifestaciones de lo que Charles Boudelaire llamó ‘la vida moderna’. “Todo el universo visible no es más que un almacén de imágenes y signos a los que la imaginación dará un sitio y un valor relativo; es una especie de alimento que la imaginación debe digerir y transformar”.

 
Delirious New York, 1975 Ilust., Madelon Vriesendorp

 Rem Koolhaas cuando mira la metrópoli contemporánea, no se contenta de considerarla como un diccionario de errores que hay que levantar. El destaca la ‘aterradora belleza’ y saca un segundo método, el Método retroactivo : a través de la ‘idealización sistemática’ y de la ‘sobreestimación automática de lo existente’, explotando todas sus potencialidades. “Incluso en las situaciones más degradadas, podemos siempre encontrar el principio para una solución, un concepto retroactivo”.

 Koolhaas se interesa en cuanto al potencial estructurante de los proyectos territoriales del Movimiento Moderno. También considera la dimensión paradigmática de los planes urbanos de las ‘ciudades jardín’, así como las formas de extensión propuestas en los grandes proyectos metropolitanos de la etapa funcionalista. Koolhaas exhibe estas estructuras de recorte y de densificación del suelo, en contacto con las intervenciones urbanas actuales, para observar con frialdad el resultado y sus reacciones químicas imprevisibles. En su trabajo urbanístico de ‘recorte’ o retroactivo se observa su inspiración por tres arquitectos : Leonidov, Frank Lloyd Wright y Mies van der Rohe. Leonidov, cuyos dispositivos de ordenación, elaborados en las polémicas de 1930 respecto al ‘antiurbanismo’, sirven de referencia a Koolhaas; sobre todo lo contenido en el proyecto para la ciudad de Magnitogorsk. Otro proyecto ‘antiurbano’, contemporáneo a Leonidov es la Broadacre City concebida por Frank Lloyd Wright en 1934. 

Este proyecto es visto por Koolhaas como el paradigma actualmente explotable de la cultura urbana estadounidense. El repertorio compositivo de Mies van der Rohe, es también utilizado, porque permite ‘recortar’ los edificios en su configuración interna en módulos o volúmenes de grandes dimensiones o por su distribución y articulación espacial.

 
Delirious New York, 1975  Ilustr., Madelon Vriesendorp

 Algo sobre Delirious New York

Ahora bién, es pertinente referir algunos datos importantes contenidos en el texto. Koolhaas observa que la retícula de la ciudad, su trazo, integra la verdadera clave de la arquitectura metropolitana; 1 500 manzanas de la misma medida, pero con características diferentes. Los edificios de cada una son realidades sintéticas particulares que las convierten en verdaderas ‘islas’, que en conjunto son como un archipiélago sin agua. Cada isla expresa aspectos culturales diferentes, y la unidad de la ciudad sólo puede ser reforzada por el máximo de heterogeneidad entre las islas. La metáfora global del manifiesto es que la metrópoli contiene la totalidad del planeta, del mismo modo que cada una de las ‘islas’ sintetiza a la metrópoli. 

El manifiesto de Koolhaas busca darle a Manhattan un programa teórico aún no escrito, que será creado con todo lo que el hombre ha construído y es evidente. Este programa para Nueva York incluye algunos proyectos que se dividen en tres categorías :


1.- Proyectos conceptuales metafóricos. El ejemplo más representativo es el proyecto para La ciudad del globo cautivo, siendo la primera aproximación intuitiva, exaltando la retícula y la particularidad entre las manzanas.


2.- Proyectos idealizados. Dentro de este tipo de proyectos, el Hotel Esfinge busca expresar los aspectos más representativos de la arquitectura de la ciudad. Es un ejemplo de las condiciones tipológicas que la metrópoli no ha conseguido materializar.


3.- Proyectos realistas. Dentro de estos destaca el proyecto de Viviendas para la Isla Roosevelt. El cual participó en un concurso en 1975. Buscando integrar a la isla Roosevelt en la dinámica urbana de Manhattan y Queens. Esta isla estaba ocupada por instalaciones hospitalarias abandonadas.

  El desarrollo de las ideas de Koolhaas tiene su origen en el descubrimiento de la ciudad de Nueva York, y en su análisis encuentra todos los elementos, teorías y estrategias para comenzar una carrera sumamente fructífera que lo llevó a obtener los premios mundiales más importantes que puede recibir un arquitecto, como son el Pritzker (2000), Imperial (2003), RIBA Gold (2004), Mies van der Rohe (2005).

Delirious New York, 1975  Ilustr., Madelon Vriesendorp
Bibliografía

Farías, Consuelo. Anatomía de una mente visionaria obsesionada por el presente: R. Koolhaas. UNAM. 2003.

Koolhaas, Rem, La ciudad genérica, Barcelona: G. Gili, 2006. 

Koolhaas, Rem.  Colours / Rem Koolhaas, Basel; Boston: Birkhauser, 2001.

Koolhaas, Rem.  Delirio de Nueva York: un manifiesto retroactivo para Manhattan, Barcelona: G. Gili, 2004. 

The Dutch embassy in Berlin by OMA/Rem Koolhaas, Rotterdam, 2004.

Lucan, Jacques.  Oma-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990 / Jacques lucan, New york: Princeton architectural, 1991. 

Koolhaas, Rem.  OMA Rem Koolhaas living, vivre, Leben, Basel: Birkhauser Verlag, 1999.

Koolhaas, Rem.  Rem Koolhaas: Conversaciones con estudiantes, Barcelona; México: G. Gili, 2002.

Koolhaas, Rem.  Rem Koolhaas/OMA, Barcelona, Loft, 2002.

Koolhaas, Rem.  What is OMA: considering Rem Koolhaas and the Office for Metropolitan Architecture, Rotterdam, 2003.

 

 
Marco Delgadillo Villanueva

Arquitecto, pintor e investigador.
Vive en la ciudad de México. Egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, México.
Maestro de Arquitectura por la UNAM, México.

Actualmente realiza trabajos de investigación en torno a la producción de arte contemporáneo en Latinoamérica, publicación de artículos y proyectos personales de arquitectura y arte visual. 

17 marzo 2012

Arq. Juan O`Gorman (1905-1982) Arquitectura, creatividad y magia - Arq. Marco Delgadillo Villanueva

Casa estudio Diego Rivera, 1931 San Angel, Ciudad de México Foto, BCM


El universo mágico es nuestra visión subjetiva de todo aquello que se cree real y objetivo. Recíprocamente, la visión subjetiva es la visión mágica en estado naciente, umbral, es decir, la magia es el comienzo y formalización de la subjetividad. La subjetividad es la materia prima de la magia y de la materialización del mundo.

Podemos descubrir la magia de las artes, reconociendo en ellas las sombras proyectadas, las estructuras mágicas del universo y la subjetividad con que fueron hechas. Los procesos de identificación-proyección, se hallan evidentemente en el corazón de la vida. Somos nosotros quienes separamos la unidad contradictoria de lo práctico y lo mágico, mientras que todos los objetos creados por el hombre existen y actúan sobre los dos registros.

La excentricidad, la falta de lógica, y la contradictoria cultura de los mexicanos, no escapa sólo al análisis de los extranjeros que se asoman a ésta realidad mágica, sino que es visible y, por haber nacido dentro de esta atmósfera, parecería que podríamos haberla comprendido. Sin embargo, la realidad nos sorprende y perturba diariamente. La personalidad que representa mejor que ninguna otra el arte fantástico que se produjo en México, es Juan O’Gorman. Pintor y arquitecto, quien ha dejado en ambas disciplinas pruebas únicas de su atracción por el mundo de la fantasía que, a primera vista, pueden parecer ligadas al surrealismo.

La mezcla estrecha entre paisaje, figuras y construcciones en la obra de O’Gorman recuerda a Jeronymus Bosch, al igual que la fusión entre imaginación, con observación profunda de su realidad. Su arte es un lenguaje donde podemos leer una visión interpretativa del mundo. La representación de la naturaleza está siempre presente en la obra de Juan O’Gorman, así como la influencia de la pintura popular, del retablo, de la imaginería del temprano renacimiento, que recuperó de la obra de los muralistas.

 
Monumento fúnebre al capitalismo industrial, 1943. Juan O'Gorman. Foto, IIE

 La riqueza imaginativa hay que buscarla en la intención, en la aglomeración de anécdotas y símbolos. No hay formas inhumanas, ni milagro. La fantasía la genera el conjunto, reside en la arbitrariedad de la composición, en la incoherencia de elementos dispares, en la libre interpretación de la vida. Dentro de la obra pictórica de Juan O’Gorman surge continuamente un tipo de arquitectura que se podría llamar también fantástica. Siendo arquitecto de profesión Juan O’Gorman no puede dejar de llevar la ciudad a sus cuadros. Su obra Monumento fúnebre al capitalismo industrial (1943), es una mezcla de todos los estilos arquitectónicos. Una gran montaña de maquinaria industrial mezclada con ironía, no exenta de un realismo perturbador, es un laberinto de significados, una Torre de Babel moderna.

Dentro del medio arquitectónico del siglo XX, no cabe duda que la figura de O’Gorman fué una de las más valiosas. Es uno de los primeros arquitectos que se aventuraron a introducir el funcionalismo en sus proyectos (casa-estudio de Diego Rivera, San Angel, México D.F.), alzándose en contra de las tradiciónes clasicistas de la época. Una vez que la ciudad de México se vió invadida por casas hechas con estos preceptos, como “máquinas para vivir”, O’Gorman se traslada al campo opuesto y se lanza hacia un tipo de arquitectura que integra elementos fantásticos y simbólicos en su concepto, combinando arquitectura, escultura y pintura.


Biblioteca Central, 1953 Ciudad Universitaria, cd. de México. Foto, Aeroméxico

En 1953 diseñó en conjunto con los arquitectos Gustavo Saavedra y Juan Martínez Velasco, la Biblioteca Central de la Ciudad Universitaria. Un enorme volumen rectangular desprovisto de ventanas exteriores y por dentro funcionalmente proyectado; fue recubierto en su totalidad, por un dibujo hecho en mosaico, con piedras naturales de colores provenientes de todas las partes del país.

Biblioteca Central, 1953 Fachada Norte. Foto, UNAM





Biblioteca Central, 1953 Fachada Sur. Foto, UNAM

En el diseño de cada fachada O’Gorman desarrollo en forma didáctica-simbólica la historia de México. Por el simbolismo ahí expresado, así como por su desarrollo formal, este edificio puede ser considerado uno de los más importantes del siglo XX.
 
Biblioteca Central, 1953 Fachada Norte Foto, UNAM

Biblioteca Central, 1953 Fachada Poniente Foto, UNAM

Si en la Biblioteca Universitaria, O’Gorman tuvo que restringir en cierta medida su imaginación, por el programa y el uso al que estaba destinado el edificio; unos años más tarde (1956) construye para el mismo una casa, la más intrépida síntesis de arquitectura-escultura-pintura con el paisaje de lava del Pedregal de San Angel. Dentro de la línea de los “inspirados” : Gaudí, Simón Rodía y el admirado Facteur Cheval (a quien O’Gorman dedica su casa).

Aprovechando una gruta ya existente, formada por la lava volcánica, la convierte en salón y alrededor de ella, construye una casa descabellada que recubre también con diseños de mosaico. Fauna del mundo mítico prehispánico, enormes cabezas humanas, figuras y formas inexistentes van levantando los muros y terminan el perfil de esta insólita construcción. Ciertos elementos como las ventanas y puertas son convencionales, desgraciadamente interrumpen el imaginario fantástico plasmado. No cabe duda que si en México podemos hablar de una arquitectura que integra lo fantástico y que al mismo tiempo, recuerda la arquitectura prehispánica, la casa de O’Gorman es el máximo ejemplo.

Con esos raptos hacia la fantasía con que mezcla la realidad, por referir el mito y lo simbólico, la obra de O’Gorman representa mejor que ninguna otra el arte fantástico que se produjo en México en el siglo XX.


Casa Habitación, 1956. Pedregal de San Angel cd. de México Foto, CMG.

Bibliografía.

Flores Guerrero, Raúl, Cinco pintores mexicanos. UNAM. México. 1957. (no 5)
Rodríguez, Ida, El surrealismo y el arte fantástico en México. UNAM. México. 1983.
Fernández, Justino, Arte moderno y contemporáneo de México. UNAM-IIE. México. 1952.
Morin, Edgar, El cine o el hombre imaginario. Ed. Paidós. Buenos Aires. 2001.
Paz, Octavio. México en la Obra de Octavio Paz. Ed. Promexa. México. 1979.


Marco Delgadillo Villanueva
Arquitecto, pintor e investigador.
Vive en la ciudad de México.
Egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, México. Maestro de Arquitectura por la UNAM, México.
Actualmente realiza trabajos de investigación en torno a la producción de arte contemporáneo en Latinoamérica, publicación de artículos y proyectos personales de arquitectura y arte visual.




18 febrero 2012

Arq. Teodoro González de León : Los arquetipos en el diseño arquitectónico - Marco Delgadillo Villanueva (México)




Al experimentar la arquitectura de Teodoro González de León, podemos identificar un proceder en su obra, que por las condiciones históricas en que se produjo tal vez lo observemos con mayor claridad. Este modo de trabajo se refiere a lo que he dado en llamar los arquetipos clásico y contemporáneo, los cuales existen en diferentes grados en sus proyectos, no se elimina uno para dar cabida a otro, sino que los dos interactúan para el diseño y generación del espacio habitable.

La arquitectura clásica no es realmente expresiva, se limita a “construir una realidad”, no a representarla. La riqueza de las experiencias que nos ofrece, percepciones espaciales e imágenes, pueden inferirse de su estructura, pero no están en la misma, es decir, no construye algún contacto con la realidad, sino un objeto estético. Es el método observado para la edificación de muchas ciudades, europeas y americanas; se pueden ver muchos ejemplos de arquitectura clásica en todo el mundo, pudiendo ser la menos indigna : la ciudad y sus edificios organizados mediante claros esquemas geométricos y urbanos, el receptáculo de toda dinámica que estaría por desarrollarse.

El arquetipo clásico responde a la estructuración de la realidad por medio de la tecnología; tiene que ver con los misterios físicos y matemáticos, con la naturaleza y su geometría, la cual se relaciona espacialmente con la mente y las ideas. La obra arquitectónica de Teodoro González de León se caracteriza por un minucioso trabajo de proyecto, basado en una sólida preparación técnica, que si bien recurre a un método clásico, lo hace reconociendo numerosas influencias y enseñanzas, desde las lecciones de la arquitectura mexicana, precolombina y virreinal, hasta las aportaciones de distintos arquitectos del siglo XX, como son Le Corbusier, Mies Van der Rohe, así como la obra de Carlo Scarpa o el pensamiento de Aldo Rossi entre otros. De este modo las obras de Teodoro González, muestran diversas contribuciones con las que nutre su creatividad, que se ha visto influída también por las colaboraciones profesionales que ha mantenido a lo largo de su carrera, dónde destaca la relación que mantuvo con Abraham Zabludovsky.




El arquetipo contemporáneo es distinto, es de carácter expresivo : su método es el énfasis en un concepto o idea. Hablar de expresión en una obra arquitectónica es un tema difícil, sin embargo es un aspecto que ha permanecido latente en un buen número de prácticas contemporáneas, incluso en aproximaciones no tan explícitas como el caso de la obra de González de León, quien ha perseverado en su necesidad de trabajar con la expresión del objeto construido, con su resonancia espacial.


La expresión está en relación con el sentido, y la arquitectura es quien se encarga de producirlo. Estas nociones son importantes en el análisis con el que se determina un proyecto. Siempre existe esa trilogía entre lo material, lo expresivo y lo imaginario. El primer papel del concepto es crear sentido, se crea sentido a partir de cosas significantes y no-significantes. Esta sería una de las principales tareas de una arquitectura que intente no ser una mera articulación de reglas preestablecidas, es una manera de reinventarlas. “El hecho es que el problema no sale por deducción; ese es un mito del funcionalismo. La arquitectura es arte, es creación, y al meternos en eso que se llama creatividad, nos metemos en los misterios de la mente humana, que nadie ha penetrado”.



El proceso de diseño no es una operación mecánica. González de León comienza de forma simultánea asumiendo el lugar y el programa. Aquí en ésta fase cualquier cosa puede ser posible; dónde busca rastrear el concepto idóneo para afrontar el emplazamiento, el juego de las envolventes, que son finalmente esa máquina o estructura analítica sobre la que se enfocará el programa. En ésta fase, la intuición juega un papel más importante que la lógica matemática con que se esté operando; porque un edificio no puede ser valorado de manera racional hasta que no está totalmente definido. Es entonces que surgen las formas que servirán para unificar el conjunto, así como sostener el concepto principal, hasta que el proyecto se materialice. Este proceso de generación formal se refiere a operaciones de diseño dónde la función y la forma se presentan desde el comienzo como algo flexible y abierto.

“Cuando los estudiantes me piden hablar sobre problemas de creación, ligados a la metodología, y me preguntan ¿cómo hacer?, respondo: no  simplemente es prueba y error. Uno inventa una forma, inventa un espacio, y un volumen (porque la arquitectura es eso. Es un volumen y un espacio, las dos cosas) y los confronta con los requerimientos: con el programa, el sitio, el clima. Si no casan, vuelta otra vez: se cambia la forma (espacio y volumen) hasta que se logra hermanarlos. Pero a veces para sostener una forma hay que cambiar los requerimientos, el programa. Cuando digo esto he recibido comentarios furiosos de maestros funcionalistas mecánicos. Pero esto es más profundo de lo que parece: por ejemplo el patio de El Colegio de México y el jardín central de Ciudad Universitaria, no estaban en el programa y son los espacios más significativos de esas dos instituciones”.



Los edificios de González de León, a la vez que afirman un carácter eminentemente expresivo como principio fundamental, también plantean preguntas sobre su materialidad y proceso constructivo, sobre la naturaleza de las formas que envuelven el espacio interior. Plantean ese problema de la esencia constructiva y la esencia estética. Una mención especial merece el empleo del concreto, que se deja aparente al exterior, y en ocasiones también en el interior. Se trata de una mezcla con agregados de piedra, casi siempre de mármol, que aportan su color para neutralizar el gris natural del cemento; este es posteriormente cincelado para exponer el grano y unificar el aspecto, dentro de un acabado rugoso, pero de excelente mantenimiento. Cabe agregar la calidad que han logrado en este material, con resultados notorios por su fuerza y plasticidad.

González de León es uno de los arquitectos mexicanos más dinámicos, quien se ha acercado con éxito a diversos tipos de proyectos, que cubren desde una casa habitación, o un edificio de oficinas, hasta complejos urbanos y planes maestros de poblaciones o entidades rurales. Por ello en la actualidad, goza de un merecido reconocimiento en diversas instituciones tanto nacionales como internacionales. En el transcurso su carrera construye varios edificios fundamentales, piezas maestras para la historia de la arquitectura mexicana del siglo XX y XXI, los cuales denotan madurez y calidad en su trabajo de proyecto, así como en la utilización de los sistemas constructivos en todo su potencial. Se trata de ejemplos que muestran su entusiasmo por el quehacer arquitectónico, que se apoya en una búsqueda constante de soluciones utilitarias y espaciales.



La desaparición de la idea de una estructura lingüística absoluta, es la condición cultural en que el mundo se encuentra inmerso. Ante la ausencia de una estructura universal de significado, lo que subyace son los fragmentos. A González de León le preocupa la coherencia de la forma, su resonancia, y la precisión matemática con que ésta participa en la ordenación de la ciudad.



“La otra vertiente de nuestra actividad que completaba el cuadro de convencidos de la ideología mesiánica del movimiento moderno, era el urbanismo. Nos creíamos dueños de una ciencia social con la que por fin se ordenaría el espacio urbano de nuestras ciudades. Esta actitud nos llevó a abordar, sin la preparación adecuada, temas y áreas de las ciencias sociales, que apenas iniciaban su desarrollo, y creó una confusión muy seria acerca de la naturaleza de nuestra actividad. No fue un problema personal. Afectó a muchos arquitectos del mundo y repercutió dramáticamente en la enseñanza, originando verdaderas aberraciones. Para dar cabida a materias con las que se suponía, que el alumno se convertiría en un experto de los fenómenos urbanos, se suprimió, en casi todas las escuelas del mundo, la historia del arte; en muchas, como la de México, se eliminaron también la historia de la arquitectura y la geometría descriptiva, que son los instrumentos primordiales para entender y manejar el espacio. Los talleres de diseño y composición de espacios urbanos, se trocaron por rudimentos de sociología. Recuérdese que la ideología del movimiento suponía la tabla rasa: en un mundo nuevo, la historia salía sobrando. De 1955 a 1970 realicé, con el espíritu de experto social, más de 15 estudios de vivienda y de desarrollo urbano, como eufemísticamente los llamábamos. Fue muy penoso y muy lento el descubrimiento de que éramos aprendices de sociólogos, estadísticos de segunda y arquitectos que descuidaban su tarea natural: el diseño de los espacios urbanos, fuera de los cuales, la arquitectura no puede concebirse ni realizarse”.


Bibliografía.
El Edificio del Fondo de Cultura Económica: la idea y la obra, Teodoro González de León, México: Colegio Nacional: Fondo de Cultura Económica, 1994, 105 p.
González de León, Teodoro. Ensamblajes y excavaciones: la obra de Teodoro González de León 1968-1996, México: Museo de Arte Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo, 1996, 342 p.
González de León, Teodoro. González de León: Architecture as Art, Milano: L'Arca, 1998, 143 p.
González de León, Teodoro. Intervenciones, México: El Colegio Nacional, 1996, 49 p.
Heyer, Paul. Mexican architecture: The work of Abraham Zabludovsky and Teodoro González León New York: Walker, 1978, 141 p.
González de León, Teodoro. Obras y proyectos: Arquitectura contemporánea mexicana, México: Central de publicaciones, 1968, 201 p.
González de León, Teodoro. Ocho conjuntos de habitación: Arquitectura contemporánea, México, Arquitectura y sociedad, 1976, 118 p.
Rossi, Alejandro. Teodoro González de León, México, D. F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Dirección General de Publicaciones, 1997, 39 p.
Teodoro González de León: la voluntad del creador, Bogota, Colombia: Universidad de los Andes, Facultad de Arquitectura: Escala, 1994, 255 p.
Adriá, Miquel. Teodoro González de León: obra completa, México: Arquine + RM, 2004, 430 p.


Marco Delgadillo Villanueva

Arquitecto, pintor e investigador.
Vive en la ciudad de México.
Egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, México.
Maestro de Arquitectura por la UNAM, México.
Actualmente realiza trabajos de investigación en torno a la producción de arte contemporáneo en Latinoamérica, publicación de artículos y proyectos personales de arquitectura y arte visual.


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