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15 septiembre 2024

REVALORANDO EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO E HISTÓRICO DEL CALLAO (PARTE VIII) HUACA RESPIRO - MARILYN FANNY VALDEZ RÍOS

 


Huaca Respiro                                                     

Como se ha escrito en el artículo anterior Huaca Respiro presenta hasta ahora muchos misterios sin develar. Por ejemplo, la antigüedad exacta. Tradicionalmente corresponde al Intermedio Tardío (1000 d.C), aunque recientes estudios indican que podría tener una antigüedad mayor. 

Esta huaca ha sido muy poco excavada y estudiada, la mayoría de sus muros y estructuras se encuentras en mal estado de conservación.  Pero aún así todavía muestra rasgos de elegancia y una rica armonía espacial.     

Huaca Respiro también está registrada como Puente Inca, en las faldas del cerro del mismo nombre junto al Asentamiento Nueva Esperanza, se ubica cerca llamado Puente Inca. 

Tiene una extensión de 4.2 hectáreas o 1 000 metros cuadrados, pero la mayoría se encuentra en mal estado de conservación. Los incas levantaron recintos ortogonales en esta residencia, aunque los recintos eran reutilizados con elementos arquitectónicos de la cultura inca.  Los incas usaron esta huaca como edificio residencial, espacios públicos (plazas), depósitos y áreas funerarias.  


Ubicación de Huaca Respiro y los sectores internos (Ronal Ayala – 2010), Tríptico de Ventanilla.

Huaca Respiro tiene una estructura de baja altura y de base ancha que se extiende de noreste a sureste de la quebrada y en el extremo presenta un acceso restringido en forma de “L” relacionado con la plaza II y el camino que comunica con la zona de Márquez y el mar de Ventanilla. El segundo acceso se localiza en el extremo sur del sitio, junto a la plaza I que comunica con la zona de Puente Inca (que hoy se encuentra casi desaparecido).

Hacia la parte alta de la huaca se puede apreciar una saliente natural seguramente utilizada por la gente que vivía en Huaca Respiro como un mirador natural o un lugar ideal para estudiar las estrellas y constelaciones andinas. 

Hacia la parte baja de la carretera cerca a la huaca, se encuentra un “puquio” o fuente de agua del asentamiento del mismo nombre, el cual funcionó como un reservorio de agua dulce hasta el 2010, año en que fue cercado el terreno frente a al huaca y el puquio ha sido tapado con una capa de cemento, impidiendo el acceso directo a esta importante fuente de agua dulce. 

A partir de la distribución las estructuras y espacios públicos, el sitio fue dividido en 3 grupos de componentes arquitectónicos: Sector A, Sector B y Sector C.  

  Mapa de los sectores de Huaca Respiro y el Sector C con sus recintos (Ronal Ayala – 2010)

Sector A 

Se ubica en la zona norte del asentamiento y en la parte más estrecha de la quebrada, está conformada por dos recintos relacionados con un espacio abierto. Estos ambientes son rectangulares con muros de más de 4m de altura. Estos acondicionan espacios amplios y una forma relacionadas con la actividad productiva. 

Los paramentos de los recintos son de tapial y no aprecia restos de algún revoque o enlucido. El material constructivo fue el barro con inclusiones de pequeñas piedras angulosas, cantos rodados y restos de moluscos. 

Los muros presentan huellas de su construcción. Es visible los paños o encajonamientos horizontales construidos sin el uso de moldes. Tienen forma de trapecios con base ancha y acabado menor, la técnica del tapial fue usada con mucha frecuencia en la sierra desde hace miles de años atrás. Ambos recintos se ubican cerca del área funeraria ubicada al lado noreste de la ladera del cerro, la plaza II y los recintos que forman parte de la residencia de la elite local.  

Sector B

Se ubica en la zona suroeste del sitio. Está compuesto por el recinto 8 de forma trapezoidal y área de depósitos. La excavación realizada por el arqueólogo Ronald Ayala C. nos revela que uno de los depósitos muestra evidencias de restos de un piso que contenía corontas de maíz en gran cantidad. La asociación del recinto 8 junto a los depósitos probablemente servía como área de secado y de selección de productos antes de ser almacenados. 

La plaza 2 fue un espacio amplio que artículo todo un conjunto de estructuras del sitio, es decir, fue un espacio público donde posiblemente la población local en relación a las principales actividades públicas y religiosas. La plaza se encuentra asociada al camino que se dirige a Puente Inca, camino que se prolonga por la margen derecha con dirección al mar. 

Forma parte de este sector el área funeraria que se ubica en el lado oeste de la plaza en el terreno de la ladera del cerro. En este lugar, se encontró parte del cementerio del sitio; su estado de conservación es ruinoso, debido a que las tumbas ubicadas en este espacio fueron saqueadas desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad. 

Sector C 

Se ubica al sureste del sitio y constituye el sector más importante. Está conformado por siete recintos. Además, por sus características arquitectónicas y por las evidencias halladas fue definido como área residencial y palaciega que se accede por una entrada principal ubicada en el lado sureste. El sector está compuesto por una plataforma de dos niveles asociada a una audiencia y un pasaje que lo comunica con un conjunto de recintos privados. 

Recinto 1  

De planta trapezoidal, compuesto por muros de tapial conservados en tres de sus lados. Los muros fueron construidos en forma de tronco con base ancha y acabado angosto, la parte superior varía entre 0.8 a 0,60 m de ancho. Los muros presentan paños horizontales anchos y delgados, verticales, inclinados y, a veces cónicos. Las medidas son de 1,60 m de ancho por 0,90 m de altura; aunque otros paños son más pequeños. 

Las excavaciones permitieron descubrir una banqueta de 8 m de largo por 2,50 m de ancho y 0,20 m de altura, adosada a uno de los muros. Las evidencias culturales asociadas a este rasgo arquitectónico corresponden a distintas actividades domésticas de preparación de alimentos, asociadas a un fogón, así como restos de actividades de consumo de alimentos. La construcción del recinto está asociada con la plaza 3 y presenta evidencia de que sea un posible espacio de alojamiento. 

Recinto 2 

Se trata de la audiencia del palacio. Tiene forma trapezoidal y está conformado por muros adosados de gran tamaño y esto le da un aspecto monumental único. Los muros de este recinto muestran un espacio amplio que está articulado por medio de un pasaje que comunica con los recintos 6 y 7. El pasaje tiene 5 m de ancho y presenta muros bajos, que en su tiempo de esplendor debieron alcanzar mayor altura. Las excavaciones en el recinto 2 evidencian que existían dos tipos de muros asociados a dos períodos de ocupación.  

Los muros del período Intermedio Tardío se caracterizan por ser de gran espesor y de paños más cortos; la elevación del muro tiene encajonamientos laterales de distintos tamaños rellenados con gravilla y barro, y sellados por una capa de barro. Los encajonamientos eran de 1 m de ancho, alternados con hileras de piedras angulosas cubiertas de barro y restos de moluscos, pero los muros de tapial de la época inca, más delgados, de paños horizontales y verticales, con un mejor acabado asociado a un piso con material cultural inca. En algunos casos, los muros están adosados con restos de enlucido de más de 1 cm de espesor.   




Huaca Respiro debió lucir muy parecida al Palacio Puruchuco y la distribución interior (Sian 2010)

La audiencia (recinto 2) posee rasgos arquitectónicos diferentes a los demás recintos del sector. Esta contiene 2 hornacinas deterioradas de forma rectangular, alineadas en sentido horizontal; un vano clausurado, que guarda relación con los recintos de una ocupación anterior; evidencias de postes, y hoyos alineados y distribuidos de forma horizontal en la plataforma de los muros adosados que, corresponden a hoyos de postes que sostenían el techo de la audiencia. Forman parte de este espacio dos banquetas asociadas al piso, relacionadas con desechos orgánicos, fragmentos de cerámica y dos vasos de madera (estilo Inca). Por los elementos hallados, pudo haber sido un espacio para las reuniones privadas.  

Plano del Sector C de Huaca Respiro (Ronal Ayala – 2010), plano de Puruchuco (R. Sian 2011)


Recintos 3, 4 y 5 

Son recintos cuadrangulares, alargados y orientados de este a oeste. Además, se encuentran ubicados en un nivel inferior y parcialmente cortados por la construcción de la carretera. Son espacios relacionados directamente con la audiencia; por su forma cumplió funciones para actividades domésticas. Asimismo, fueron construidos con el tapial y paños horizontales superpuestos unos sobre otros, con amarres horizontales y verticales (técnica similar a los recintos 1 y 2). Parte de este sector se ubica en el sector del área funeraria cerca de la ladera del cerro, lado este del sitio; aunque fue destruida parcialmente cuando fue construida la carretera. Las zonas residenciales de élite de los sitios como Palacio Oquendo y Tambo Inca. Estos comparten elementos arquitectónicos similares a los hallados en el sitio de Cerro Respiro.  

    

Continuara …

Bibliografía  

Revista Cultural Yachay Llacta (2011) – pp. 15 – 18.

Tosso Robert   Arqueología y Sociedad Tomo I (2006) – “Callao prehispánico” pp. 25-27. 

Huertas C. Juan Historia del Callao prehispánico (2004) – “El Callao milenario” pp. 28-32. 

Ayala C. Ronal “CERRO RESPIRO: UN CASO DE RESIDENCIA DE ELITE INCA EN EL VALLE BAJO DEL CHILLON” (2010) – pp. 345 – 347. 

Jiménez Borja Arturo “Puruchuco una residencia de elite” (2007) – pp.35 - 45

              

La Doctora Marilyn Fanny   Valdez Ríos abogada de profesión   con estudios concluidos en Post    – Grado en la UNSAAC. Maestría en Derecho Civil y Procesal y Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas (2018). Talleres de Investigación Aplicada (2015) – Facultad de Ciencias Sociales UNMSM (2014). Taller de Quipus y Tocapus UNMSM (2015). Escritora de la Revista Rumbos (2020) y Chasquis (2020). 




16 agosto 2024

REVALORANDO EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO E HISTÓRICO DEL CALLAO HUACA RESPIRO (PARTE VI) - POR MARILYN FANNY VALDEZ RÍOS

 

                                                 

Continuando con los sitios arqueológicos del Callao tocaremos el caso de otra huaca prehispánica denominada como Huaca Respiro ubicada en el distrito de Ventanilla. En el presente artículo tocaremos los cambios que tuvo que enfrentar la Huaca Respiro, a nivel arquitectónico y sociopolítico, esta huaca poco conocida y estudiada por la arqueología aún tiene mucho que revelarnos, un sitio residencial construida antes de la llegada de los incas y que experimentó una serie de cambios de todo tipo ante la conquista y dominación de los incas.

El sitio arqueológico conocido comúnmente como Huaca Respiro fue una construcción residencial de una élite local que habría desempeñado una valiosa función durante la conquista inca, aunque su origen y estilo arquitectónico corresponde a la cultura Colli, cultura que se asentó en el valle Chillón (Gil R. Ayala 2021).  

Vista aérea de Huaca Respiro (revista Yachay Llacta-2011)      Parte interna de Huaca Respiro (M.V- 2010).


Esta zona residencial se ubicó en un punto estratégico y estaba unida a una red de caminos que recorrió parte del valle Chillón, estos caminos estaban conformados por altos muros que medían entre 3 o 4 m y un grosor de 3 m. De estos muros aún quedan varios restos o evidencias que se han conservado hasta nuestro tiempo.  

Paredes internas Huaca Respiro y las Murallas de Oquendo eran altas y gruesas (Fotos M.F.V.R - 2024).


Antecedentes 

El Chillón tiene una configuración geográfica y ecológica muy compleja, debido a su topografía particular, que presenta 3 espacios ecológicos bien marcados: valle bajo, valle medio y valle alto. Nuestro interés está centrado en la cuenca baja, o valle bajo, lugar donde encontramos una ocupación humana desde el Intermedio temprano hasta el Horizonte Tardío, esto nos ha permitido conocer de manera particular el espacio social construido y transformado como consecuencia del impacto inca.  

  

La Huaca Respiro, Puruchuco y Palacio Oquendo tuvieron similitudes arquitectónicas (Fotos de M.F.V.R).


La dominación Inca

Aunque debemos recordar que los incas tenían la costumbre de conservar y reutilizar los templos, residencias o lugares sagrados en lugar de destruir o arrasar las construcciones locales, y esto también ocurría lo mismo con las zonas agrícolas, las cuales eran reordenadas y redistribuidas en: Tierras del Sol, Tierras del Inca y Tierras del Ayllu local.  

 


 

Huaca Respiro presenta muros y arquitectura similar con la Muralla 55 E en San Miguel (Fotos M.F.V.R).


Los datos etnohistóricos de Dillehay (1976), y Rostworowski (1982) señalan que la unión o integración del valle del Chillón al Tahuantinsuyo fue mediante la conquista, la guerra, guerra generada por el Inca Túpac Yupanqui, alrededor de la segunda mitad del siglo XIV. Se menciona que el Señorío Collique ofreció resistencia a las tropas del inca, estoy dio lugar a gran enfrentamiento en el cual muchos yungas perdieron la vida defendiendo sus territorios, donde el señor principal fue muerto en pleno combate y luego asumió como principal el curaca de Quivi (Rostworowski,1972, p.33). 

Los documentos etnohistóricos hacen referencia a un hecho importante en este proceso de conquista, la estrategia habría sido el exterminio de la población local orientado a lograr la consolidación y el control político por parte del Estado Inca en el valle Chillón, al respecto (Rostworowski, 1972, p. 34-45) relata: que el curaca de Quivi Chaume Caxa fue acusado de conspirar contra la salud del Inca Túpac Yupanqui, como resultado el curaca fue conducido preso al Cusco, donde fue ejecutado por traición  producto de este hecho la represión en Quivis fue sangrienta, todos los hombres adultos fueron muertos, sólo mujeres y niños quedaron vivos.

Si analizamos estos relatos veremos que la dominación Inca en el valle del Chillón alteró el antiguo orden social, político y territorial de las poblaciones locales que vivieron el período anterior, período donde abundaban las constantes rivalidades entre las poblaciones de la sierra y la costa para tener el control de los recursos del valle medio. Parte de este proceso de cambios se impuso un nuevo orden político y administrativo, se exterminó a la población local, y se repobló con nuevas poblaciones como los Cantas y Chacllas que fueron asentados en el valle medio y bajo, así también como la imposición de nuevas autoridades en el territorio conquistado por los incas. 

Rostworowski menciona que las tierras de los cocales de Quivis ubicadas en el valle medio del Chillón fueron entregadas después de la conquista inca al grupo de los Chacllas y Cantas, leales colaboradores de los incas y estos cumplieron trabajos de mitmaq en la producción de bienes de alto valor económico, tales como la coca, el algodón (que era muy abundante en el valle Chillón) y otros productos que eran útiles para el estado inca (nuevo dueño del valle Chillón). 

El proceso de dominación lo transformó todo, el territorio, la población y otros detalles más, a nivel constructivo también, se dieron cambios y se usaron las residencias locales en el caso de Cerro Respiro se cogieron los espacios internos de la zona residencial y se agregaron elementos incas, pero no fue el único lugar reutilizado, también el Palacio Oquendo y las Murallas de Oquendo sufrieron la misma alteración, estos elementos incas fueron: recintos con doble jamba (doble entrada interna), ventanas o nichos internos, etc. Estas huellas incas se han conservado durante más de cuatro siglos.   


Imagen recreada de Huaca Respiro era semejante a Puruchuco (Fotos de Marilyn F. Valdez Ríos – 2023).

Los gobernantes locales tuvieron que ceder la población, el poder y la residencia local que tenían ante los nuevos dueños, por estos y otros detalles podemos deducir que la conquista no fue un cambio simple y rápido, sino más bien un proceso largo y progresivo. Se afirma que tras la muerte del señor de Collique, ningún curaca local asumió el mando, sino el inca tuvo que colocar como señor a un yanacon yanayacu (criados perpertuos); esto alteró el antiguo orden y obligó a un cambio cultural y sociopolítico en el valle bajo del Chillón (Rostworowski, 1972, p. 34-35). 

Foto del muro 55 E Parque de las Leyendas, la autora del artículo, dibujo de Palacio Oquendo.

Existe muchos misterios que develar sobre Huaca Respiro, misterios que serán develados poco a poco sobre este edificio prehispánico del Perú Antiguo.                                                    En la próxima publicación se profundizara sobre “Huaca Respiro” y su semejanza arquitectónica con Puruchuco, muros de Oquendo y la Muralla 55 E 

                                                                                                     Continuara …


Bibliografía  

Revista Cultural Yachay Llacta  (2011) – pp. 15 - 18

Tosso Robert   Arqueología y Sociedad Tomo I (2006) – “Callao prehispánico” pp. 25-27. 

Huertas C. Juan Historia del Callao prehispánico (2004) – “El Callao milenario” pp. 28-32.


La Doctora Marilyn Fanny   Valdez Ríos abogada de profesión   con estudios concluidos en Post    – Grado en la UNSAAC. Maestría en Derecho Civil y Procesal y Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas (2018). Talleres de Investigación Aplicada (2015) – Facultad de Ciencias Sociales UNMSM (2014). Taller de Quipus y Tocapus UNMSM (2015). Escritora de la Revista Rumbos (2020) y Chasquis (2020). 


16 julio 2024

Revalorando el Patrimonio Arqueológico e Histórico del Callao (Parte VI) - Marilyn Fanny Valdéz Ríos

 

     

Como se escribió anteriormente las murallas de Oquendo cubrían un gran espacio territorial. Estas murallas abarcan dos sectores del río Chillón. Las murallas de Oquendo son las más largas de todo Lima y son después de las murallas de Chan Chan y Pachacamac las más largas del Perú Antiguo.

En la margen izquierda del río Chillón, cerca de su desembocadura al mar, existe un gran recinto amurallado de más de 15 km de perímetro que encierra un área de aproximadamente 635 hectáreas. Dentro de esta extensa zona arqueológica se encuentran todo tipo de asentamientos humanos, poblaciones, cementerios, adoratorios, templos, centros administrativos y fortificaciones.  

 



Detalles de las murallas de Oquendo, que se  relacionan con otros edificios incas ( Scielo 2022)


Las murallas de Oquendo aún se mantenían en pie entre 1960 y 1980 rodeados de zonas agrícolas, hoy 40 años después, quedan muy poca evidencia de estas murallas, otrora gran obra gigantesca y admirable en el mundo pre incaico.  

 

Muros de Oquendo, nótese el grosor, usado como un camino para los viajeros (Revista Sian)


Haciendo a un lado los datos históricos dados por Agurto, podemos agregar que existen fuentes orales que datan de 1930 y 1970 donde se mencionan que estas murallas rodeaban las zonas agrícolas, no eran un estorbo, sino se complementaban muy bien con las zonas agrícolas y servían como refugio a los campesinos usaban para protegerse del calor de verano y daban calor en el crudo invierno, después llegó el avance urbano y afectó seriamente este monumento arqueológico y fue cortando varios tramos, tantos que hoy los que queda de las murallas no son más  que pequeños retazos de nuestro pasado que se niega a desaparecer, a pesar de todos los maltratos que han recibido. 


Muros de Oquendo, tramo más largo ubicado, nótese las reconstrucciones (Fotos M. Valdéz– Julio 2024)


¿Caminos epimurales?

 Los estudios arqueológicos apuntan a que los caminos epimurales no fueron usados sólo como elemento de protección, sino como “vías de comunicación que unía varios distritos del Cono Norte. Estas murallas se extendían más allá de rio Chillón, llegaba hasta las cercanías de la Pampilla (Ventanilla) y todavía quedan muchas preguntas y pocas respuestas sobre las murallas de Oquendo.

Para algunos arqueólogos las murallas de Oquendo fueron levantadas por la cultura Ichma como un sistema de comunicación para unir diferentes y distantes territorios, esto se basa en las semejanzas que existe entre las murallas de Oquendo y la muralla 55 E que se encuentra dentro del Parque de las Leyendas, y pertenece a la cultura Ichma. La semejanza entre ambos muros muestra un posible contacto e influencia entre los dos grupos humanos que los construyeron. 

Tramo de las murallas de Oquendo (foto de la autora -2024)       Pobladores de Oquendo (P.L)

Para otros arqueólogos las murallas de Oquendo fueron construidas por la cultura Colli, por la semejanza tan evidente que existe entre esta muralla y la muralla de Tungasuca, ubicada en Comas.

Murallas de Tungasuca- Comas (foto M. Valdéz) Muros epimurales usados en Oquendo.


Los muros ledos por la cultura Colli están compuestos de barro y piedra, esta técnica es conocida como “tapial”, que consiste en la superposición de grandes bloques de adobes trapezoidales, durante el Intermedio Tardío. Algo que causa incertidumbre es la presencia de frejoles.

Según el investigador local Enrique Niquín: “los collis creían que los frejoles daban fuerza y energía a las personas en sus faenas, por esto le echaban frejoles a sus murallas para que se mantengan fuertes y estables por mucho tiempo”.

La muralla de Tungasuca se ubica entre los distritos de Carabayllo y Comas. El nombre de Tungasuca se debe a la cercanía con la urbanización del mismo nombre en el distrito de Carabayllo.

La muralla de Tungasuca tenía escaleras de acceso que hacían posible el tránsito por la parte superior, los caminos tienen un largo conservado de 410 metros, y entre 0.5 y 1 metro de ancho. Se encuentra a 180 m s. n. m. Y sirvió para defender a los Colli y otros pueblos de los ataques de los cantas y atavillos, quienes peleaban por la posesión de la zona de Quivi (Quives), área que producía la mejor coca de toda la región.


Foto del muro 55 E Parque de las Leyendas, la autora del artículo y dibujo de Palacio Oquendo


Otra función que cumplió las murallas de Oquendo era defensiva, en tiempo de invasión de otros pueblos, se convertían en una barrera difícil de vencer y posiblemente cientos o miles de guerreros se apostaban entre los muros defendiendo su territorio por varias semanas y a veces meses.

Lastimosamente después de varios siglos de independencia de los Collis o los Ichmas, que levantaron estas murallas fueron invadidos por las tropas del Inca Túpac Yupanqui, los pueblos que vivían en el valle Chillón resistieron tenazmente varias semanas, pero fueron vencidos y las murallas pasaron a otras manos, así que en poco menos de medio siglo los incas tomaron el control de las murallas de Oquendo.

Finalmente llegaron los españoles, quienes vencieron a los incas y tomaron posesión de todo el valle Chillón, las murallas se usaron unos años, después fueron abandonadas a su suerte y deterioradas por los agentes meteorológicos durante varios siglos.                                                                                                                                                                                   


Los muros de Oquendo y la autora del articulo posando junto a las murallas (M. Valdéz - 2024)


Entre los siglos XIX y XX los restos de las murallas de Oquendo, se deterioraron y cuartearon gravemente ante la indiferencia de las autoridades municipales y gubernamentales de turno y por un momento parece que estaban condenadas a desaparecer, sin embargo, ese no sería su destino final.   

Actualmente las murallas de Oquendo han sido cercadas e incluidas dentro del Cementerio Oquendo y protegidos de los destructivos agentes naturales que erosionan las rocas y las paredes de este importante monumento arqueológico y otros edificios arqueológicos tales como Palacio Oquendo y su cementerio.

   

Muro 55 E del Parque de las Leyendas y las Murallas de Oquendo (Arqueología del Perú 02 – p36, 39)


Palacio Oquendo 

Es un edificio arqueológico, se relaciona con las murallas de Oquendo que pertenecieron a la cultura inca, y que según las tradiciones orales fue la casa de verano de Pachacútec, un lugar que muestra muchos elementos arquitectónicos típicamente incaicos. El palacio Oquendo tenía muros protectores que lo rodeaban externamente.


Conclusiones 

Por todo lo escrito o recopilado se puede concluir que las murallas de Oquendo son una valiosa construcción arqueológica que en su tiempo fue un importante sitio arquitectónico, un mensajero del pasado, que se ha mantenido en pie durante varios siglos, ha llegado al presente y esperemos que siga en pie unos siglos más, es el patrimonio del Callao y el Perú.

Finalmente urge más estudios en dicho lugar para investigar y proteger el material arqueológico que hay en los alrededores y la construcción de un museo de sitio que albergue toda la evidencia cultural relacionado con los incas que se ha encontrado.

En la próxima publicación o artículo se tocará el tema de la “Huaca Respiro” y su semejanza arquitectónica con Puruchuco, un edificio arqueológico que ha sido protegido y reconstruido para las futuras generaciones que viven en el 

                                                                            Continuará …


Bibliografía  

Ministerio de Cultura - Huaca Culebras Una propuesta de Política Cultural para el Desarrollo (2017) – pp. 35 - 36

Tosso Robert   Arqueología y Sociedad Tomo I (2006) – “Callao prehispánico” pp. 25-27. 

Huertas C. Juan Historia del Callao prehispánico (2004) – “El Callao milenario” pp. 28-32.

Revista Sian (2002, 2004, 2005) “La arquitectura de Cerro Culebras” pp.25-32. 



                                        

 

 






La Doctora Marilyn Fanny Valdez Ríos, abogada de profesión con estudios concluidos en Post – Grado en la UNSAAC. Maestría en Derecho Civil y Procesal y Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas (2018). Talleres de Investigación Aplicada (2015) – Facultad de Ciencias Sociales UNMSM (2014). Taller de Quipus y Tocapus UNMSM (2015). Escritora de la Revista Rumbos (2020) y Chasquis (2020). 



15 junio 2024

REVALORANDO EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO E HISTÓRICO DEL CALLAO (PARTE V) - ABG. MARILYN FANNY VALDÉZ RÍOS - V PARTE

 

        

Como se escribió anteriormente los Sectores de Vivienda Oeste y Sector Vivienda Este, posiblemente funcionaron como sitios donde los sacerdotes realizaron diversas actividades, y es necesario más excavaciones y estudios arqueológicos en ambos sectores para despejar las dudas existentes.  



Mapa de ubicación de Cerro Culebras y una parte de la pintura mural (Revista Sian Numero 05-pg 25, 27)

Los siguientes sectores son conocidos como la Quebrada IV y La Pampa de los Perros, ambos sectores no han sido estudiados al detalle por dos motivos principales: En primer lugar, la falta de inversión económica para realizar las excavaciones arqueológicas; en segundo lugar, la falta de arqueólogos locales o arqueólogos interesados ​​en esta fascinante huaca.


Foto de Patterson en Cerro Culebras (1950),  foto de mapa aéreo de Cerro Culebras (1945)

Quebrada IV  

En este subsector se ubica el montículo con planta en forma de “L”, conteniendo recintos en su interior de alrededor de un metro sobre el terreno, no se apreciaba el tipo de material constructivo. El lado oeste del montículo tiene la misma orientación que el muro de cerco trapezoidal de la estructura principal, lo cual puede dar indicio de que son contemporáneos al Sector de Vivienda Este, aunque faltan más evidencias concretas. 

En esta zona se observa una gran cantidad de moluscos y algunos fragmentos de cerámica. No debemos olvidar que Cerro Culebras se encuentra a 2 kilómetros del mar de Ventanilla, no se descarta que haya tenido almacenes para guardar el pescado seco y las ofrendas.


La Pampa de los Perros 

Este subsector presentaba una explicada que no había cambiado mucho a través de los siglos, el suelo de Pampa de los Perros aún tenía restos de una gran población que se asentó en el lugar.

El área norte se ubica en las cercanías de la Quebrada IV, está muy perturbada (alterada), ya que por ese lugar pasaba el antiguo camino carrozable que actualmente es la Av. Chillón, así como la ubicación de la Asociación de Vivienda. Al borde del río, en el noroeste, aproximadamente 100 m del “templo”, este sector estuvo rodeado de basura hace 20 años, pero en la actualidad está limpio, cercado y protegido por un cerco metálico de los investigadores. 

En la foto aérea de 1945, se observa en este subsector, que desde el templo principal de Cerro Culebras parten “muros” que recorren cerca de 300 m hacia el sureste, distanciados por un espacio plano de 150 m formando un espacio trapezoidal, que abarca casi todo el largo y ancho de la pampa. Cerca de su esquina se ubican dos recintos trapezoidales más pequeños, lamentablemente estas estructuras han desaparecido por culpa de los agentes meteorológicos y antrópicos (intervención humana). 

  


Mapa del complejo arqueológico y el mural de Cerro Culebras (revista Sian Numero 21 pp 34 y 38).

Los estudios previos en este subsector, nos indican que al interior del espacio trapezoidal mayor se ubican estructuras de cañas y montículos de baja elevación asociados a gran cantidad de moluscos y construidos con piedras canteadas y adobes. Patterson señala que excavó en esta área cerca de 2 m de profundidad y logró identificar hasta 5 fases de su secuencia estilística (Patterson 1966). 


Foto de la parte lateral y central de uno de los recintos excavados por Patterson (Sian N°22)

Actualmente el avance urbano y las continuas alteraciones de los terrenos cercanos a Cerro Culebras, han deteriorado los muros de cañas y montículos, y las grandes cantidades de moluscos que aún quedaban, así como terrazas de piedra sin cantear, casi han desaparecido, además de los asentamientos humanos y su circulación de personas han causado un daño grave en las antiguas estructuras. Urge rescatar, proteger y estudiar los restos de tiestos del estilo Playa Grande que aparecen cerca y dentro de los recintos mencionados líneas arriba.   

En la misma zona, por el borde del río y fuera del espacio trapezoidal, se pudo observar al menos hasta finas del siglo XX estructuras de cañas y de adobes, que forman terrazas construidas sobre un promontorio natural, y también una plataforma ubicada a 200 m. . . al sur-este del promontorio antes mencionado. Del mismo modo, al lado norte del espacio trapezoidal se ubica (aunque ahora esta casi desaparecido) un montículo formado por dos terrazas edificadas en tapia, al cual se agregaron una serie de recintos que se aprecian en la foto de 1945, y que hoy son inexistentes al menos superficialmente. Este montículo es de forma y orientación similar al existente en la Quebrada IV, que es de mayor volumen. 

Finalmente, al extremo este de la pampa, se localiza un área que al parecer fue un cementerio, que ha sido muy saqueado y destruido, el cual colinda con el cauce de un huayco, que al parecer fue el límite de la población de Cerro Culebras. . . , ya que pasando este huayco los materiales arqueológicos son escasos. 

En esta zona se encuentra un conjunto arquitectónico del período Arcaico vinculado cronológicamente a “El Paraíso”, el cual consta de dos montículos distanciados entre sí por unos 80 m, y un pozo circular hundido en medio de los dos, el cual ha sido construido aprovechando el cauce de los huaycos. En la foto aérea, al norte de estos montículos, se observa un muro que recorre una gran extensión, cercando la quebrada seca ubicada al norte del área, donde hoy se encuentra el Parque Porcino de Ventanilla. 

Este muro en su frente norte, está asociado a una zanja y su presencia se relaciona con los montículos arcaicos por su ubicación y el tipo de material constructivo empleado. En la actualidad el muro sólo se aprecia en la ladera del cerro por la que sube, el resto del muro se ha perdido por el avance urbano.   

   


                  Muro 55 E del Parque de las Leyendas y 
                               las Murallas de Oquendo 
                    (Arqueología del Perú 02 – p36, 39)


Materiales asociados 

Abundan restos culturales (vegetales, óseos, etc.), se encontraron el Cerro Culebras en especial en las zonas cercanas al Edificio Principal ya lo largo de la Avenida Chillón, también se han recuperado restos vegetales comestibles como el maíz (Zea mayz), maní (Arachis hipogaea), pacae (Inga fevilleui), calabaza, (Curcubita sp.), el frejol y frutos como la lúcuma (Lúcuma bífera), la guanábana y muchos tipos de moluscos, sobresaliendo la macha (Mesodesma donacium), el choro, era una rica y variada dieta con productos del mar y la tierra.

El material cerámico es de estilo “Playa Grande”, este estilo tiene decoración y diseño de cabezas estilizadas de peces o serpientes entrelazadas o diseños geométricos en franjas pegadas al borde o al cuerpo de la cerámica. La decoración presenta círculos con dos cocciones y decoraciones en negativo.   

 


Cerámica con estilo interlocking y dibujos de las serpientes de la cultura Lima (Revista Sian 26 – p36.38)


Conclusiones 

Por todo lo escrito o recopilado anteriormente, se puede concluir que Cerro Culebras presenta evidencias de una serie de estructuras construidas con diferentes tipos de materiales, donde el uso alternado de estos estaría respondiendo a diferencias de carácter funcional, sin dejar de mencionar que fue remodelado una y otra vez y con estilos arquitectónicos e iconográficos diferentes entre sí, puesto que cada estilo tiene sus propios elementos artísticos. 

La Estructura principal o “Templo” conforma el “núcleo” del asentamiento, a partir del cual se levantaron edificios secundarios o anexos en los sectores de viviendas. En la Quebrada I tenemos la evidencia de un sector de vivienda, de gran importancia debido a su ubicación, forma, tratamiento y materiales asociados. Correspondería a estructuras de carácter diferenciado, posiblemente a una zona administrativa vinculada a depósitos, cementerios y áreas con ocupación doméstica.  

La existencia de áreas cercadas en la Pampa de los Perros, con estructura de quincha y montículos pequeños al interior, evidencia que fue una zona restringida dentro del sitio. En cambio, las estructuras ubicadas en las Quebradas II, III y IV, son complejos diferenciados entre sí, y cada uno cumple una función diferente, que por las evidencias halladas no serán usadas para el uso doméstico.  

Las viviendas encontradas en las diferentes excavaciones revelan que fueron usadas con diversos finos y se ubican generalmente cerca de los recintos de gran tamaño y fueron construidas con quincha, adobe y caña que crecía en abundancia cerca del río Chillón. 

Un asentamiento constituye la expresión física de una sociedad y muestra o deja rastros de las costumbres, creencias, diversos objetos de una cultura única en este caso de la cultura Lima, es necesario más estudios e investigaciones en Cerro Culebras.

Cerro Culebras es muy importante y representa uno de los primeros ejemplos de un “centro urbano” orientado por las características de sus estructuras.

Finalmente instamos a que la pintura mural de Cerro Culebras sea protegida, preservada y estudiada para que sea exhibida y enriquezca no solo a los arqueólogos y estudiosos, sino también a la población local que tiene derecho a preservar su patrimonio de sus ancestros y pasarlo a las próximas. generaciones. 

En la siguiente publicación o artículo, se tocará el tema de las “Murallas de Oquendo”, y todos sus misterios que irá desarrollándose poco a poco de forma. 

  

Bibliografía  

Ministerio de Cultura - Huaca Culebras Una propuesta de Política Cultural para el Desarrollo (2017) – pp. 35 - 36

Tosso Robert Arqueología y Sociedad Tomo I (2006) – “Callao prehispánico” págs. 25-27. 

Huertas C. Juan Historia del Callao prehispánico (2004) – “El Callao milenario” págs. 28-32.

Revista Sian (2002, 2004, 2005) “La arquitectura de Cerro Culebras” pp.25-32. 

Revista Sian (2007, 2009) “Cerro Culebras y su iconografía” págs. 25-31.

  

La Doctora Marilyn Fanny Valdéz Ríos , abogada de profesión con estudios concluidos en Post – Grado en la UNSAAC. Maestría en Derecho Civil y Procesal y Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas (2018). Talleres de Investigación Aplicada (2015) – Facultad de Ciencias Sociales UNMSM (2014). Taller de Quipus y Tocapus UNMSM (2015). Escritora de la Revista Rumbos (2020) y Chasquis (2020). 



15 abril 2024

REVALORANDO EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO E HISTÓRICO DEL CALLAO (PARTE III) - ABG. MARILYN FANNY VALDÉZ RÍOS

 



Siguiendo con nuestro tema, ahora describiremos las otras huacas del Callao. Muchas de estas huacas se ubican en el distrito de Ventanilla, y son las siguientes: 

Pampa de los Perros.
- Huaca Media Luna,
- Cerro Culebras.
- Las murallas de Oquendo.
- Huaca Respiro.                                                                                                                                            
Pampa de los Perros
   La zona conocida como Pampa de los Perros recibe este nombre porque a mediados de la década del 50, un grupo de arqueólogos que exploraban las zonas arqueológicas cercanas a las zonas agrícolas de estas pampas encontraron varios restos de tejidos con motivos de personajes y perros (posiblemente eran perros chimúes u otra especie), estos restos de tejidos se hallaban debajo del arenal. 

Estos restos de tejidos fueron hallados en diferentes partes de la zona arqueológica, los arqueólogos decidieron llamar a la zona “Pampa de los Perros”, nombre que se ha conservado hasta nuestros días.

Esta zona arqueológica fue utilizada como “espacio ceremonial”. Huaca Rosada se encuentra dentro de Pampa de los Perros, el resto se ha perdido, a mediados del siglo XX aún quedaban algunos restos de estos edificios, pero la mayoría desapareció con la llegada de las invasiones modernas de personas de bajos recursos han acabado con casi toda la poca evidencia de muros que aún se mantenían en pie. 

Estos restos de muros datan de hace unos 4.000 años atrás y se ubican en la misma época que Caral – Supe, pero lamentablemente no se ha excavado, esto constituye una “pérdida irreparable” ya que se destruyó una “página de la historia de nuestro pasado”. ”. pre-incaico”, sin haber sido estudiada.

Huaca Media Luna

Esta huaca fue usada como “templo sagrado”, se ubica en la margen derecha del río Chillón, cerca de las estribaciones de los cerros frente a las instalaciones de la Pampilla y tenía 3 grandes plataformas de relleno, soportadas por pircas de piedras, posiblemente fue usado como un adoratorio solar. 

De Media Luna desciende un camino que lleva a la playa, que le permitía practicar la pesca, el pescado fue usado como “objeto de intercambio” con otros pueblos. Este templo fue contemporáneo de Cerro Culebras y su antigüedad es casi la misma.



Cerro Culebras

La huaca “Cerro Culebras” ha sido el templo de una ciudad, que llamamos Pampa Culebras, cuyos restos se ubican en la margen derecha del río Chillón, al este del punto, donde el río cruza la cadena costanera de los Andes, algo más de un kilómetro de la desembocadura de la Bahía del Callao.  


De este templo salieron varios caminos, de la parte occidental, un camino hacia una huaca llamada “Media Luna” y otros lugares de la cultura Lima como Playa Grande y Ancón. De la huaca Media Luna seguía un camino que bajaba hacia la playa, con posibilidades de pesca. Algunos kilómetros más allá se encontraron las Salinas de Ventanilla. 

Desde estos lugares se obtenía pescado seco-salado, importante producto comercial para llevar por el camino del valle Chillón hacia la sierra y la selva. Este camino ha salido de la parte oriental de la huaca sagrada, y de allá también salía un camino hacia el norte, hacia la actual ciudad de Lima de Copacabana.  

La zona cercana a Cerro Culebras estaba rodeada de lomas y espesa vegetación, el río Chillón bullía de peces, camarones y otros moluscos que hoy están desaparecidos por completo del río.  



Antecedentes

Cerro Culebras es conocido por la arqueología peruana a partir de las excavaciones del arqueólogo Louis Stumer, quien investigó el sitio durante los años 1952 y 1953. Este trabajo fue parte del proyecto diseñado para elaborar una cronología para la Costa Central del Perú. Excavó 6 unidades, 5 en el sector oeste del sitio (fuera del edificio principal) y 1 en el mismo edificio. 

Esta última unidad de excavación, aportó el rasgo que más caracteriza a este sitio, un mural policromo con diseños geométricos entrelazados, llamado “Interlooking” y que es usado como lo más característico para el período Intermedio Temprano (0-600) en la Costa Central. del Perú y la cultura Lima, a la que fue asignada como uno de los principales centros sagrados. 

A pesar del paso del tiempo Cerro Culebras aún posee muchos misterios, quedan muchas preguntas y pocas respuestas, preguntas que iremos respondiendo poco a poco en las próximas ediciones de este humilde espacio, donde el pasado se va develando lentamente a las futuras generaciones de peruanas y peruanos.

                                                                                                    Continuará...

Bibliografía  

Tosso Robert Arqueología y Sociedad Tomo I (2006) – “Callao prehispánico” págs. 25-27. 

Shady Solis Ruth Caral-Supe (2004) – “Estudio esquemático de un edificio de Caral-Supe” págs. 35-37.

Huertas C. Juan Historia del Callao prehispánico (2004) – “El Callao milenario” págs. 15-18.

Agurto Santiago Lima prehispánica (1992) – “Las aldeas del periodo formativo”. págs. 12-15.

Kroneg Robert Dioses del Antiguo (2005) “De los templos a los edificios públicos” págs. 12-16.

Municipalidad del Callao – GUÍA DEL CALLAO TURÍSTICO (2002) – “Callao pre cerámico” pp 15-17.

Sobre la autora:



La Doctora Marilyn Fanny Valdéz Ríos. abogada de profesión. con estudios concluidos en Post – Grado en la UNSAAC. Maestría en Derecho Civil y Procesal y Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas (2018). Talleres de Investigación Aplicada (2015) – Facultad de Ciencias Sociales UNMSM (2014). Taller de Quipus y Tocapus UNMSM (2015). Escritora de la Revista Rumbos (2020) y Chasquis (2020).




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