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13 octubre 2022

PARQUES CON JUEGOS INFANTILES INCLUSIVOS - MARCO PARK

 


Los parques infantiles inclusivos suelen ocupar un lugar muy importante dentro del diseño del espacio urbano. En estos lugares, todos los niños podrán tener un lugar especial para su recreación, en cual se tendrá especial atención en lograr un ámbito de esparcimiento seguro para ellos.

Por eso, es crucial tener en cuenta la construcción de parques infantiles inclusivos dentro del planeamiento de una urbe. Los niños deben convertirse en protagonistas dentro del espacio en donde habitan, y para lograr este tipo de parques tendrán que ser diseñados a partir de sus necesidades. 

De esta forma los pequeños podrán desarrollar sus capacidades y divertirse al mismo tiempo, en un contexto especialmente pensado para ellos.

Pero para garantizar que todos los niños tengan las mismas oportunidades, existen parques infantiles inclusivos, siendo estos tipos de espacios públicos pensados ​​para que nadie se quede afuera. Si quieres conocer un poco más acerca de los parques infantiles inclusivos, en este artículo te contaremos todo lo que debes saber.

¿Qué es un parque inclusivo?

Cuando pensamos en un parque infantil inclusivo, imaginamos aquellos espacios en los que existen áreas donde coexisten varias experiencias lúdicas. Estas pueden ser aprovechadas por personas de todas las edades, antecedentes culturales y capacidades.

Ahora bien, el principal desafío que encuentran los parques inclusivos es generar un área de juego que proporción a cada niño los estímulos que cada uno necesita. Así podrán desarrollar distintas habilidades sensoriales, físicas, cognitivas y sociales. Lo realmente valioso en este tipo de espacios es que no todos usan la misma forma y metodología para equipar el lugar.

Los parques infantiles inclusivos buscan que tanto los niños como los padres y los cuidadores estén el tiempo que quieran en el lugar y se sientan cómodos. Para cumplir con este objetivo, todos los elementos que se incluyen en el espacio confluyen entre sí para lograr un ambiente acogedor y cómodo. Debido a estas características particulares su importancia dentro del diseño urbano debe ser resaltada.

















¿Cuál es la importancia de los parques inclusivos?

Lo más importante de los parques inclusivos es su capacidad para crear un espacio en donde todos los niños pueden interactuar sin restricciones y en condiciones de igualdad, dejando las diferencias de lado y no teniendo en cuenta las de cada persona como factor primordial para relacionarse.

Hay que tener en cuenta que el juego es un derecho de la infancia. A través de él, todos los niños y niñas pueden aprender diferentes formas de convivencia dentro de la sociedad y nuevas habilidades motrices. 

Gracias a estos parques inclusivos, madres y padres de niños con capacidades diferentes tienen la tranquilidad de poder llevar a sus hijos a parques especialmente pensados ​​para que puedan disfrutarlos. Así, mejoran su autoestima y calidad de vida.

¿Cómo deben construirse los parques infantiles inclusivos?
Son muchos los elementos que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en diseñar o construir un parque infantil inclusivo. Este tipo de elemento dentro del diseño urbano tiene varios aristas importantes y nada debe ser librado al azar.

Haremos un recorrido por las diferentes características que son claves al momento de diseñar un parque infantil inclusivo.

1. El parque infantil inclusivo 

Debe tener elementos para estimular todos los sentidos. Al ir a jugar a estos parques los niños deben tener a su disposición diferentes tipos de juegos y entornos, que ayuden a poner a trabajar a cada uno de sus sentidos.

En el caso de lo auditivo, será importante incluir elementos sonoros como instrumentos musicales y teléfonos. De esta forma se conseguirá fomentar la actividad cerebral que permita aprender a reconocer y diferenciar estímulos sonoros.

Por otra parte, dentro de un parque inclusivo se debe contar con productos que fortalezcan el sistema propioceptivo. Este es el encargado de recolectar la información que aporta la contracción y estiramiento de los músculos. Para esto, muros de escalada, redes y escaleras adaptadas son una excelente opción a incorporar.

Los areneros suelen incluirse a la hora de pensar en estimular el sentido del tacto. Las diferentes texturas, como la arena, o algunas superficies de otros juegos son las que activarán los receptores neurales. Calesitas, hamacas y otras actividades relacionadas con el equilibrio tendrán encargados de estimular el sistema vestibular.

Cada juego tiene sus propios estímulos que crean una relación diferente entre nuestro cuerpo y el movimiento. Es importante destacar que para estimular lo visual se utilizarán colores radiantes en los diferentes juegos infantiles inclusivos.

2. La accesibilidad

En este tipo de parque la accesibilidad es clave. Todos deben tener la posibilidad de utilizar los recursos del lugar, y al referirnos a “todos” pensamos en la mayor cantidad de niños posible. 

En principio, la entrada al parque debe ser fácilmente reconocible y no tener desniveles ni obstáculos. De esta forma, personas en sillas de ruedas o que utilicen algún tipo de ayuda para trasladarse podrán disfrutar del espacio.

En cuanto a las superficies de los parques inclusivos, estos deben ser amortiguadores, antideslizantes y sin piezas sueltas. De esta forma se podrá prevenir accidentes o caídas. Por otra parte, en el caso de que se incluyan escaleras, estas tendrán que contar con barandillas en ambos lados y elementos de apoyo y agarre.

3. Juguemos TODOS juntos

Como ya hemos dicho anteriormente, la integración e inclusividad en estos parques es su característica principal, y todo gira en torno a eso. Cada elemento incluido debe tener en cuenta a niños de diferentes edades y capacidades. De esta manera, todos los espacios y equipos ofrecerán a los pequeños diferentes niveles de desafío y distintas formas de utilizar los equipos.

Puede ser una buena idea agrupar los elementos similares, con distintos niveles de juego para lograr que los niños puedan acceder de una forma orgánica a cada uno de ellos. Lo que tiene que tenerse en cuenta si o si es que todos los chicos tienen diversas opciones para elegir.

4. Un espacio para estar tranquilo

Teniendo en cuenta la cantidad de elementos que componen un parque infantil inclusivo, será importante que se proyecte un espacio en calma Allí, los niños podrán estar tranquilos y bajar su nivel de alerta, pero contando todavía con el cuidado de sus padres o el encargado del parque

Este tipo de espacios pueden realizarse a través de los juegos multifuncionales, o casitas de juego. Allí el niño estará “escondido” pero podrá estar accesible por cualquier tipo de inconveniente.

Será importante además que el niño pueda conocer cómo será la experiencia del juego antes de participar de él. Así se hará seguro dentro del parque inclusivo.

5. Un lugar para hacer amigos

Por último, uno de los principales objetivos de este tipo de parque es generar un nuevo espacio de socialización. Debido a esto es importante que dentro de ellos se incluyan juegos orientados a cooperar con los demás.

La idea es que se sumen a la actividad cuando estén listos para hacerlo (en el caso de los “juegos de espectador”), o puedan jugar en la misma área que otros, compartiendo pero jugando individualmente (“juegos paralelos”). También existen los denominados “juegos asociados”, en los que los niños actúan de forma independiente pero imitan a otros, conversan y se turnan para jugar.

Al margen de esto, los parques inclusivos dan la posibilidad de jugar en solitario, con equipos que pueden ser utilizados solo por una persona.

De esta forma, podemos darnos cuenta de la importancia que tienen los parques infantiles inclusivos dentro del diseño de una ciudad. ¿Cuántos parques con estas características conoces?














FUENTES DE INFORMACION








22 enero 2019

PARQUE DE LA AMISTAD EN VILLA DOLORES, MONTEVIDEO - URUGUAY, UN ESPACIO INCLUSIVO - ARQ. MARCELO ROUX



Vista Panorámica del Parque



El Parque
El Parque de la Amistad es un espacio público creado para el desarrollo de actividades lúdicas, en las que pueden participar niños y jóvenes independientemente de sus capacidades físicas o cognitivas. Inaugurado el 23 de marzo de 2015 y ubicado en el parque de Villa Dolores  junto al Planetario Municipal, se convirtió en el primer parque con características totalmente inclusivas en el país




El Proyecto

El predio de 70 m x 50 m se ubica al Este del acceso al Planetario Municipal y se exponía como una superficie verde y continua, con la presencia de destacadas especies vegetales. Revestía a su vez una importante pendiente que ascendía hacia la calle Pereira de Rosell, generando una diferencia de nivel de cerca de tres metros de altura. 

La propia existencia del edificio del Planetario supuso una elocuente condicionante al proyecto; una semiesfera proyectada por el Arq. Juan A. Scasso a mediados del siglo pasado, que supo ser el primer planetario de América Latina y que reviste destacados valores arquitectónicos. De igual manera lo hizo la presencia de una edificación cilíndrica destinada a observatorio astronómico que debía permanecer en el lugar.

Así, las condiciones del área de intervención se esquematizan en un plano inclinado, una semiesfera, un cilindro y un salpicado de puntos verdes a conservar. Estas circunstancias específicas del predio y las propias exigencias vinculadas al acceso universal del área, pautaron la conformación formal, geométrica, espacial y poética del proyecto.

Las exigencias vinculadas a la accesibilidad total en el diseño del parque, contempladas desde las normativas vigentes al respecto, se concibieron desde sus contingencias positivas; evitando asumir que la accesibilidad se dirime con un diseño restrictivo. Tal condición no debía ser un problema a resolver, sino una oportunidad para la arquitectura del parque.




Una oportunidad para explorar alterativas en la que la propia conformación del espacio, las posibilidades de recorridos, las tácticas de ascenso y descenso, los mecanismos para acceder y para salir, la resolución del espacio verde, etc., fueran admitidas desde la lógica del juego. El espacio no resulta neutro ni de aprehensión rápida, sino que invita a investigarlo, descubrirlo, preguntarlo. El proyecto buscó así convertirse en un espacio con un elevado nivel de posibilidades, algunas definidas y otras imprevistas, que admite colonizaciones permanentes o eventuales que no resultan las naturalmente sospechadas.

La estrategia proyectual apostó a una gran plataforma horizontal que mantuvo como referencia la cota altimétrica frente al acceso al Planetario, condición necesaria para permitir el flujo de públicos diversos.

El parque resulta un ámbito contenido, producto de una pauta geométrica de curvas y contra curvas que elude las especies vegetales, el cilindro del observatorio y evita materializar aristas vivas. Conforma una superficie capaz de habilitar diferentes remansos, acordes a la propuesta programática requerida e incorpora un área cubierta donde se localizan los servicios higiénicos universales y un sector de taller destinado al desarrollo de actividades vinculadas al mundo virtual.

La diferencia de nivel entre el parque y la calle Pereira de Rosell y de la Av. Rivera, lo ubica protegido de los ruidos vehiculares y de la dinámica urbana perimetral. La superficie que articula el parque con las calles se concibió como un jardín de variadas especies vegetales, que aportan colores y aromas a la práctica de lo lúdico.

El Parque de la Amistad se descubrió socavando el plano inclinado existente. Se sucede así dentro de un perímetro que coquetea con las curvas de los objetos del entorno y que asciende y desciende a través de rampas que alientan el recorrido de los usuarios. Desde afuera, lo anuncia solo su pérgola central, un artefacto metálico nada inocente que emerge y se enfrenta a la profusa vegetación cercana y que dialoga con la semiesfera de Scasso que se recorta al fondo.




El Programa

El parque se compone de 6 sectores, que se disponen como episodios específicos y se cargan de dispositivos lúdicos, de mobiliario y equipamiento.

1- Rincón infantil: con juegos para niños de cero a tres años.
2- Giro y balanceo: hamacas diversas y calesita para el desarrollo psicomotor.
3- Agua: destinado a la contemplación, el sonido y a juegos programados
4- Laberinto: juego que posibilita buscarse y que integra elementos táctiles y de comunicación.
5- Anfiteatro: espacio de reunión para eventos diversos y desarrollo de actividades grupales.
6- Tecnológico: sector cubierto con prestaciones e instalaciones para el desarrollo digital y virtual.

Además de estos espacios, se han previsto superficies libres para el desarrollo de actividades varias. Muchas de las cuales se suceden a partir de la visita programada de escuelas e instituciones, las que serán recibidas con un plan de actividades pedagógicas, guiado por animadores y voluntarios.

El parque integra un sector de servicios higiénicos que incluye cuatro baños, dos de ellos de acceso universal y con prestaciones complementarias. Se cuenta además con un sector de oficina destinada a la administración del parque y para el uso de los cuida-parques integrados al sistema de cooperativas sociales.

Táctil, sonoro, aromático

Las condicionantes programáticas y la voluntad de contar con un ámbito inclusivo, demandaron concebir el parque desde los sentidos y sus posibilidades. Para ello se ha apostado a dispositivos que potencien las experiencias táctiles, sonoras y aromáticas.
El parque cuenta con superficies horizontales y verticales texturadas que promueven la experiencia táctil para todos los niños y especialmente para aquellos con dificultades de visión. Se han colocado varias piezas murales, de relieves y colores diversos, elaborados por la Escuela Figari de Artes y Artesanías de UTU, los que construyen relatos figurativos y abstractos sobre temas vinculados a la astronomía, el universo, la historia del hombre y los animales.

Además de contener juegos musicales específicos, como tambores y un xilofón, el espacio del parque anexa una caída de agua que busca aportar su particular sonoridad, generando un mapa acústico que enmascara el ruido de la ciudad cercana y aporta a la construcción de un microclima lúdico inclusivo.

El proyecto de paisaje ha incorporado innumerables especies vegetales que aportarán con el tiempo color, textura y aromas específicos. El jardín contiene: Santolinas, Romero común, Romero rastrero, Lavanda, Cedrón, Pasto Limón, Tomillo, Tomillo limón, Albahaca, Menta, Orégano, Jazmín de Hungría, Madreselvas, Alcanfor, Limonero, Naranjo, Espinillo, Tilo, Pittosporum, Frutales Nativos, Pitanga, Guayabo del País, Arazá, Ubajay, Ceibo, Lapacho Rosado, Cina – Cina, Palmeras Pindó, Jacarandá, Sisyrinchium, Árbol del papel, Helechos Bulbosas y Gramíneas (Pennisetum y otras).






Promotor:   Intendencia de Montevideo
Intendenta: Ana Olivera

Coordinación:       Secretaría para la Gestión de la Discapacidad
Coordinador:        Federico Lezama

Ámbito del proyecto de arquitectura:
División Espacios Públicos y Edificaciones
Dir. Arq. Patricia Roland

Los técnicos que participaron del proyecto de arquitectura y la obra pertenecen a los siguientes Servicios, dependientes de la División Espacios Públicos y Edificaciones:
Servicio de Obras. Dir. Arq. Rodolfo Talento
Servicio de Planificación Gestión y Diseño. Dir. Arq. Ricardo Estellés
Servicio de Áreas Verdes. Dir. Ing. Agr. Mario Lázaro


Proyecto de arquitectura: 
Arq. Marcelo Roux
División Espacios Públicos y Edificaciones
  
Proyecto ejecutivo y Dirección de Obras:   Arq. Marcelo Gastón Cuña 
Proyecto de paisaje:   Ing. Agr. Alfonso Arcos
Asesor de estructura:   Arq. Gabriela Macellaro
Asesor de sanitaria:   Tec. San. Fernando Negreira
Asesor de iluminación:  Tec. Elect. Miguel Silveira

Colaboración en arquitectura: Melina Rongolino, Agustina Mannise, Paola Silveira, Julio Carabajal, Magdalena Deambrosi, Fernanda Gutierrez, Luis Almeida, Arq. Laura Fleitas, Ing. Nicolás Rebossio 

Empresa constructora:  Lejacir S.A.
Proyecto de comunicación visual:   
Lic. Alejandro Salvo
Comunicación Institucional, IM

Apoyos:  Sebastián Fernandez, Rosario Castellano, Luján Perez, Tania Aguerrebere, Enzo Blanco, Organizaciones de personas con discapacidad, Taller Perdomo, Facultad de Arquitectura, Ciencia Viva, Planetario Municipal, Zoológico Villa Dolores 
Muralismo:   Escuela de Artes y Artesanías de UTU, Pedro Figari

Entorno urbano y plano del parque



Fuente de Información:
Taller Angela Perdomo Facultad de Arquitectura Universidad de la República 
Montevideo Uruguay
Nota de la Arq. Perdomo: " Nuestro compañero Marcelo Roux integró el equipo de la IM que proyectó el Parque de la Amistad, en Villa Dolores.Allí también están ubicados los elementos de hormigón producidos por el curso Introductorio del Taller en el curso 2014."


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