Mostrando entradas con la etiqueta vias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vias. Mostrar todas las entradas

14 agosto 2023

RESEÑA - GUÍA PARA EL DISEÑO DE INFRAESTRUCTURA CICLISTA EN INTERSECCIONES - MINISTERIO DE TRANSPORTES Y COMUNICACIONES

 




El presente documento tiene como finalidad orientar en forma práctica el tratamiento de intersecciones sobre las redes ciclistas. Esta guía incluye consideraciones, diagramas de aplicaciones típicas, especificaciones técnicas, señalización y semaforización para intersecciones con redes ciclistas. 

La aplicación de esta guía se extiende a intersecciones semaforizadas, no semaforizadas e intersecciones rotatorias. Esta guía presenta soluciones típicas que deberán ser adecuadas y ajustadas a condiciones locales.

Adicionalmente, esta guía podrá ser complementada con los lineamientos del Manual de Dispositivos de Control de Tránsito Automotor para Calles y Carreteras vigente.

Este documento está dividido en las siguientes secciones: 

1 - ANTECEDENTES
2 - MARCO LEGAL
3 - INTRODUCCIÓN
4 - GENERALIDADES
5 - CONSIDERACIONES PREVIAS
6 - INTERSECCIONES
7- SEÑALIZACIÓN
8 - SEMAFORIZACIÓN
9 – ESPECIFICACIONES TÉCNICAS
10 - BIBLIOGRAFÍA

Los siguientes criterios deben considerarse durante el proceso de planificación, diseño e implementación de ciclovías en intersecciones.

Estrategias para la Representación Inclusiva

Se recomienda promover la representación inclusiva en la infraestructura en situaciones donde se requiera colocar carteles informativos, entrega de afiches, logos propios de la ciudad, entre otros. Cabe notar que en la actualidad los logos y figuras que se pintan en las vías deben cumplir la normativa vigente.

Usuarios Vulnerables

Se recomienda considerar en todo momento la disponibilidad de espacios adecuados para peatones y personas con movilidad reducida. En algunos casos las personas con movilidad reducida requieren acceder a vehículos al borde de la calzada en zonas que podrían entrar en conflicto con ciclovías. Se deben considerar espacios libres y seguros que permitan a este tipo de usuarios acceder a vehículos sin que los elementos segregadores ciclistas bloqueen el acceso.

Esta guía presenta una sección denominada Consideraciones de Embarque y Desembarque de Pasajeros donde se proporcionan algunos esquemas para atender esta necesidad.















Intersecciones Seguras

Para lograr una ciclovía segura en el ámbito de una intersección, se deben aplicar los siguientes principios:

a) Derecho de paso. El derecho de paso en una intersección es clave para poder segregar los movimientos de vehículos, peatones y ciclistas. En intersecciones no semaforizadas, el sistema de control que regula el derecho de paso vehicular deberá ser absolutamente claro y sin ambigüedades. 

Es decir, se deberá demarcar uno de los accesos como el secundario mediante la implementación de señales verticales de Pare o Ceda el Paso, con una línea de retención (barra de pare) para el movimiento secundario y con marcas en el pavimento acorde al Manual de Dispositivos de Control de Tránsito Automotor para Calles y Carreteras vigente. 

La ciclovía, dependiendo de su ubicación, tendrá el mismo derecho de paso que la vía vehicular que acompaña y deberá contar también con demarcación de Pare o Ceda el Paso y línea de retención, según corresponda. La señal de Pare o Ceda el Paso para los vehículos deberá ubicarse de tal forma que también sea visible y aplicable para el usuario ciclista.

b) Compatibilidad entre geometría y sistema de control. La implementación de ciclovías en intersecciones debe considerar dos elementos claves. Estos son la geometría de la intersección y el sistema de control de tránsito (señal de Pare, Ceda el Paso, Semaforización o Rotonda). 

El diseño de la ciclovía debe realizarse de tal forma que sea compatible con el sistema de control de la intersección. El diseño integral de la intersección escapa el alcance de esta guía, pero se debe tener en cuenta que una intersección que tiene geometría y semaforización incompatibles entre sí generará un elevado riesgo para los ciclistas. 

Por este motivo, es de importancia crítica que la intersección se diseñe por especialistas con amplia experiencia en operaciones semafóricas y diseño geométrico. 

c) La reducción de puntos de conflicto con el flujo opuesto. Esto se logra reduciendo rutas ondulantes, desvíos o excesiva señalización. Los ciclistas deben mantenerse en el campo visual del flujo opuesto para reaccionar oportunamente. Es preferible brindar una fase semafórica exclusiva solo para ciclistas para evitar el conflicto directo con vehículos en sentido opuesto. 

Otra estrategia es obligar a que el giro a la izquierda se realice en dos etapas. El giro en dos etapas se describe en más detalle en la sección de Consideraciones Previas de esta guía.

d) La reducción de puntos de conflicto con el flujo transversal. El cruce de flujos es inevitable en una intersección, pero se puede reducir el número y tipo de conflictos con ciertos diseños. Lógicamente, un paso a desnivel elimina todos los conflictos, pero esto no siempre es viable. Otras estrategias son la conversión de una intersección convencional a rotonda donde los conflictos ocurren a menor velocidad. 

Intersecciones en T tienen significativamente menos conflictos que intersecciones en cruz y es preferible su uso, donde exista la opción. Para intersecciones semaforizadas, se puede proporcionar fases completamente segregadas para movimientos de ciclistas eliminando conflictos entre ciclistas, vehículos y peatones. En cualquier caso, el ciclista debe tener plena visibilidad del flujo que cruza y viceversa.












e) Visibilidad. Es importante que exista buena visibilidad entre los ciclistas y vehículos. En intersecciones de zonas céntricas se debe realinear paulatinamente la ciclovía 20 o 30 metros antes de la intersección, para que esta se ubique entre 0.60 y 2 metros de la calzada vehicular en la intersección (CROW, 2006), permitiendo de esta manera que los vehículos visualicen con facilidad a los ciclistas. 

En casos donde la ciclovía ya está al lado de la calzada vehicular, ya no se requiere este realineamiento. En vías con velocidades operativas (no el límite de velocidad, sino la velocidad real del tráfico) mayor a 60 km/h o donde existen carriles de giro no es recomendable este realineamiento. Se deben evitar elementos canalizadores, segregadores, o ubicación de la ciclovía que resulte en visibilidad reducida entre vehículos y usuarios ciclistas.

f) Velocidad. Es recomendable que exista la menor diferencia posible entre la velocidad de los diferentes medios de transporte que usan una intersección, acercándola a 20 o 30 km/h que es la velocidad de un ciclista. Para ello se deben implementar elementos físicos como: cojines berlineses, camellones, gibas, filas de tachones, radios reducidos, entre otros, que obliguen a los conductores motorizados a reducir su velocidad. La sección de Consideraciones Previas de esta guía brinda más información sobre estrategias de reducción de velocidad.

g) Calidad del pavimento. La ciclovía debe estar libre de baches, hoyos, excesiva rugosidad, superficie excesivamente lisa, o interferencias (permanentes o temporales) que obliguen a los ciclistas a salirse de la ruta o realizar maniobras peligrosas. Esto podría requerir constante fiscalización o educación a la población para respetar el uso de la ruta. El ítem i presenta mayores directivas sobre el uso adecuado de pinturas sobre el pavimento para evitar resbalamiento.

h) Uniformidad. Es recomendable que los diseños sean lo más uniformes posibles en todas las intersecciones de categoría similar. De esta manera los usuarios reconocen con mayor facilidad las prioridades en diferentes tipos de vías e intersecciones. Se deben evitar diseños demasiado alejados de los estándares presentados en esta guía, siempre que sea técnicamente viable.

i) Señalización y demarcación. La ciclovía debe estar claramente demarcada con pavimento pintado de color rojo a través de la intersección, marcas en el pavimento y señalización vertical. Dependiendo del diseño de la intersección, existen diferentes estrategias y formas de pintar las ciclovías en intersecciones, las cuales se detallan en esta guía. Se debe priorizar la continuidad y claridad para brindar seguridad al usuario ciclista. 

Es importante considerar que algunas pinturas termoplásticas dejan una superficie excesivamente lisa que podría generar el resbalamiento y pérdida de control del ciclista en lluvia o llovizna. Debe considerarse la mixtura de la pintura termoplástica con elementos tales como vidrio triturado o agregados que generen una superficie más rugosa y eviten el riesgo de resbalamiento y pérdida de control.

j) Continuidad. La continuidad de una ciclovía en la intersección debe ser claramente distinguible tanto para el usuario del vehículo motorizado y no motorizado. En caso se requiera terminar una ciclovía en la intersección, se deberá demarcar claramente la ruta por la que deberán continuar los ciclistas, por ejemplo, una vía compartida o una cicloacera. 

De lo contrario, la ciclovía deberá terminar en un punto alejado a una intersección para no dejar al usuario ciclista desprotegido en un punto de alto conflicto. Se recomienda terminar una ciclovía que no puede continuar a través de una intersección, al menos 20 metros antes de una intersección para que el ciclista se acomode en la calzada o en la vereda con seguridad.



















FUENTES DE INFORMACION





13 julio 2023

RESEÑA MANUAL DE DISEÑO URBANO - MUNICIPALIDAD DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

 



El Manual de Diseño Urbano de la Ciudad de Buenos Aires surge como un instrumento tanto de difusión como de unificación de criterios para pautar el diseño y llevar a cabo los proyectos de escala urbana en esta ciudad. 

La realización del mismo se basa en la recopilación y exposición temática de todos los elementos que son parte del espacio público, y que, desde los diversos programas implementados en la ciudad en los últimos años, lo constituyen y lo modelan.

La elaboración de este trabajo se plasma después de varios años de experiencia en introducir estos conceptos en nuestra ciudad y de evaluar sus avances, contemplando la necesidad de actualizar contenidos, diseños y resultados probados con éxito aquí y en otras ciudades.

Este material se consolida a partir de la integración interministerial, enmarcándose dentro de una concepción global con miras al futuro e insertándose de modo especial en el programa “Buenos Aires Ciudad Verde”. 

Este programa, implementado por el Gobierno del Ing. Mauricio Macri, define los ejes de acción: Movilidad Sustentable, Gestión de Residuos y Calidad Urbano-Ambiental. 

















Por ello, la Jefatura de Gabinete del Gobierno de la Ciudad, a través de los Ministerios de Desarrollo Urbano y de Ambiente y Espacio Público, junto con las Secretarías de Gestión Comunal y Atención Ciudadana y de Tránsito y Transporte, y COPIDIS, concreta esta publicación. 

Aquí se exponen recomendaciones de diseño para diferentes situaciones urbanas, tratadas en su mayor parte en forma gráfica, incluyendo dibujos y fotografías, que sirvan de referencia para mejorar las condiciones del entorno urbano y para abordar progresivamente sus resoluciones.

Ésta es la primera entrega de un material que quedará abierto y a partir del cual se irá conformando, aumentando y detallando de manera constante la información proveniente de todas las áreas involucradas, para brindarlo a la comunidad y a sus principales actores.

El Manual no se presenta como un libro cerrado, sino que, gracias a su formato de fichas intercambiables, está sujeto a cambios y permite renovaciones permanentes. Así, cada una de las piezas que lo componen puede ser objeto de modificaciones.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires viene desarrollando programas de manera constante y evolutiva a lo largo de los años. La experiencia acumulada al respecto –tanto como resultado de tareas de proyectos como de su posterior materialización en obras– permite delinear, clasificar y enumerar criterios, resoluciones, formatos y condiciones para su aplicación en la ciudad, sea por primera vez o para continuarse y mejorarse en áreas ya diseñadas y realizadas.

La concepción de Urbanismo Ecológico establece que el modelo urbano que mejor atiende a sus principios es el de una “ciudad compacta, compleja, eficiente en el uso de los recursos y cohesionada socialmente”. 


















Esto refiere claramente a los aspectos formales y funcionales de la ciudad tanto como a su estructura social, su modo de utilización de recursos e implementación de metodologías sostenibles. Es éste el modelo que se eleva como ideal y el que se busca afianzar por medio de los programas llevados a cabo y aquellos aún en proceso.

La priorización de la movilidad peatonal y de los medios de transporte público alternativos  al auto son conceptos base para los planes y programas de este Gobierno y representan el motor del proceso de transformación urbana. En este sentido, la premisa es la humanización del espacio, es decir, posicionar al usuario como eje de las políticas transformadoras.

La manera en que diseñamos las ciudades impacta directamente en nuestro estilo de vida, en cómo nos comportamos, en nuestro estado de ánimo, y en cómo aprovechamos el tiempo.

Como parte indisoluble de estos planes y programas aparece la Accesibilidad Universal, es decir, garantizar la integración de modo igualitario a aquel ciudadano que por capacidades diferentes encuentra barreras físicas en el Espacio Público. 

El Diseño Universal, un concepto relativamente nuevo que esta gestión de gobierno busca cumplimentar e internalizar cada vez más en su planificación y diseño, es al mismo tiempo una forma de sostenibilidad.

Atender a la necesidad de incrementar los espacios verdes, aumentar la permeabilidad y la capacidad de escorrentía de los suelos, preservar el arbolado existente, plantar nuevos ejemplares según las normas de su buen desarrollo, implementar nuevas tipologías de plazas y de lugares de encuentro y/o fomentar la creación de terrazas verdes, nos habla de políticas que buscan garantizar que los principios de la humanización del espacio público y la mejora de la calidad de vida se concreticen en acciones totalizadoras, experimentables sin distinción por todos los actores de la ciudad.

La comprensión de todos los elementos y resoluciones que hacen al ambiente urbano y que se complementan con alternativas de transporte beneficiosas a la economía y al medio ambiente –que reducen consumo de recursos, limitan emisiones de carbono y disminuyen niveles de ruido– es una tarea que identifica y facilita el entendimiento de un modelo de ciudad.

















Este modelo ya ha sido establecido en el Plan Estratégico de la Ciudad de Buenos Aires, definiendo la necesidad y el deseo de una Ciudad:

• Equitativa e inclusiva

• Ambiental

• Accesible

• Promotora de salud

• Productiva, creativa y de innovación

• Educadora y del conocimiento

• Proyectual o del futuro

• Segura

• De gestión asociada y participación ciudadana

• Metropolitana

• Del Mundo

El Manual de Diseño Urbano se presenta como un aporte esencial para los profesionales de las distintas áreas del Gobierno de la Ciudad y sus Comunas; para profesores y estudiantes, tanto de Arquitectura como de Ingeniería, y para el ciudadano en general.

El objetivo es que todos puedan sentirse partícipes y que la concreción de la ciudad deseada plasme un futuro mejor.

















PARA OBTENER EL MANUAL COMPLETO 

HAGA CLIC AQUI




FUENTES DE INFORMACION


BUSCA TUS TEMAS FAVORITOS

TE INVITARNOS A SEGUIRNOS