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12 mayo 2025

PROYECTO - ZÓCALO ¨SUCRE - LLAMP`U WAYRA ( BRISA DE COLORES) ESPACIOS URBANOS PARA LA RELACIÓN Y CONSTRUCCIÓN DE MEMORIAS - ARQ. FERNANDO MARTÍNEZ MONTAÑO Y EQUIPO ( BOLIVIA)

 


El Proyecto Zócalo: Llamp`u Wayra propone un espacio de actividad urbana, un lugar, donde los habitantes se relacionan, donde se construyen memorias, en el que se toman en cuenta las necesidades y decisiones de los vecinos, comerciantes y choferes del lugar, incentivando actividades culturales y artísticas, brindando soluciones técnicas que permiten garantizar la seguridad y sentido de pertenencia.

Se ha trabajado 8 de los 17 objetivos de DESARROLLO SOSTENIBLE fortaleciendo el trabajo comunitario de los ciudadanos quienes harán uso del espacio urbano.

Educación de calidad (4)

Agua limpia y saneamiento (6)

Trabajo decente y crecimiento económico (8)

Reducción de las desigualdades (10)

Ciudades y comunidades sostenibles (11)

Acción por el clima (13)

Vida de ecosistemas terrestres (15)

Alianzas para lograr objetivos (17)






BIENESTAR

Espacio urbano con un ambiente saludable, seguro y agradable, donde se pueden desarrollar plenamente las actividades preexistentes.

ESPACIO CULTURAL

Lugar de encuentro y reuniones. Se propone la construcción en 2 etapas.

SOLUCIONES TÉCNICAS DE RECICLAJE DE AGUA

Con criterios de Urbanismo Sustentable, se implementará la captación de aguas de lluvia para riego y uso de comerciantes de flores y plantas.

PANELES SOLARES E ILUMINACIÓN

Máximo aprovechamiento y reducción de consumo energético, contribuye a la mejora de seguridad y percepción de limpieza y orden.

Además de las de las vías, se incrementarán a nivel piso para apreciar los colores de las cubiertas del recorrido, también aplicadas a señalizaciones.

VIDA Y ECOSISTEMAS TERRESTRES

Integrar especies nativas vegetales, piedra, madera y metal para atraer aves, fortaleciendo la relación con el ecosistema.

ACCESIBILIDAD

Apto para acceso vehicular y también de personas con capacidades diferentes.





PANEL DEL CONCURSO




MOBILIARIO URBANO

Con elementos apergolados de metal, combinados con piedra, acompañan un atractivo recorrido con cubiertas de colores y paisajismo con vegetación adecuada, protegida con barandas de vidrio.

Kioscos: de diseño armónico acompañan la venta de flores y plantas.

Basureros: con selección entre orgánica e inorgánica, ubicados estratégicamente al inicio de las floristas.

Baños Públicos: De ayuda a la salubridad urbana, con lavamanos externos integrados al entorno natural.



VIDEO


SOBRE EL EQUIPO

SEGUNDA MENCIÓN EN CONCURSO

ZOC 050

INTEGRANTES:

Fernando Martínez Montaño

Diego Castillo Flores

Iver Geovani Choque

Oscar Choquetanga Tarqui

Carla Cecilia Mendoza 

Silvia

Chantal Yhovana Apaza Callisaya




30 marzo 2018

El desarrollo sostenible en la práctica -Pnuma ONU





El año pasado, alrededor de 200 líderes mundiales acordaron trabajar por un planeta más justo, más inclusivo y más seguro, acabando con la pobreza y protegiendo nuestros recursos naturales. Estas naciones estuvieron de acuerdo en que el desarrollo social, económico y ambiental han de tratarse en igualdad de condiciones. 

También acordaron que todos los actores públicos y privados deben unir fuerzas. Este informe compila una colección diversa de historias reales e inspiradoras que reflejan esfuerzos integrados que están ya beneficiando a las personas de América Latina y el Caribe, y que podrían hacer lo mismo en otros lugares.

Los tomadores de decisiones de todos los sectores se enfrentan a disyuntivas cada vez más difíciles, en relación a balancear diferentes objetivos y presupuestos. La buena noticia es que no tenemos que escoger entre el ambiente, la economía y el bienestar social. Como demuestran estas historias, con un poco de ingenio, mucha determinación y una priorización cuidadosa podemos lograr avances en los tres.

Por ejemplo, es fácil simplificar el impacto que tiene la ganadería en el ambiente. Sin embargo, nuevas técnicas están emergiendo en diferentes países de América Latina y el Caribe. Éstas demuestran el gran potencial para reducir la pobreza, la inseguridad alimentaria y la pérdida de biodiversidad, a la par que abordar el cambio climático y lograr un mayor crecimiento económico. 

Un ejemplo de ello es el proyecto Ganadería Sostenible de Colombia, en el cual participa la líder comunitaria Alba Tamayo. Gran parte del éxito de esta iniciativa se debe a la amplia cooperación que ha logrado entre diversos actores, incluyendo gobierno, organizaciones científicas y de la sociedad civil, así como miles de ganaderos.

Varias de las experiencias presentadas aquí muestran los beneficios del uso de nuevas tecnologías, mientras otras resaltan el potencial para adaptar ideas novedosas en contextos diferentes. Sin embargo, todas tienen una cosa en común: corroboran la importancia de involucrar activamente a cada nivel de la sociedad civil y del gobierno. Esto está particularmente claro en una iniciativa desarrollada en Honduras, que muestra cómo el conocimiento tradicional se ha revitalizado no solo para revertir la degradación de los suelos sino también incrementar su valor y demostrar a las nuevas generaciones que las actividades de tala y quema no son la mejor opción.

Estos ejemplos reflejan la determinación de América Latina y el Caribe para integrar el progreso social, económico y ambiental, poniendo a las personas en el centro de las prioridades de desarrollo. Lograr esto de manera contundente, en nuestro frágil planeta de recursos limitados, va a requerir todavía más cooperación internacional y una asignación más estratégica de las inversiones. Es por ello que esperamos que todos aquellos que busquen avanzar a nivel local, regional o global en el desarrollo sostenible usen este informe como una fuente de inspiración práctica para resolver sus propios desafíos.

Sarney Filho
Ministro de Medio Ambiente de Brasil 

Erik Solheim
Director Ejecutivo de ONU Ambiente








30 marzo 2014

El Proyecto Eden, complejo medio ambiental - Arquitecto Nicholas Grimshaw




Este interesante complejo de ocho semiesferas y un área  total de 50 hectáreas,  se ubica 
a 2 km de la ciudad de St Blazey y a 5 km de St Austell en Cornualles, un territorio administrado por Gran Bretaña, al sur del Reino Unido (Inglaterra), el propósito fué recrear los climas  y biomas de : Brasil, África, Malásia y Grécia, con espacios que permiten  cultivar  diversas especies de plantas nativas de tales  regiones. El objetivo  era   conservar el medio natural y reducir los impactos ambientales. Los domos fueron construidos con etileno tetrafluoretileno (ETFE, un material mas eficiente que el  vidro, ya que  regula a temperatura interna) el costo fué de  80 millones de libras a inicios del 2000.





Construido el 2001, elcomplejo fué diseñado por el arquitecto Nicholas Grimshaw con el diseñador Tim Smit. Cuando  Grimshaw realiza la estrutura, Smit buscó  las referencias de la  natureza para elaborar los 3 biomas principaless: El  Bioma del Mediterrâneo,  el  Bioma Local (en área descubierta) y el  Bioma Tropical.

En la entrada al espacio del Bioma Local,  la temperatura es prácticamente igual a la del exterior, y a medida que le visitante ingresa  al conjunto  va subiendo, la humedad puede llegar hasta el 90%. El recinto del bioma tropical  que es cálido y húmedo  tiene un largo de 200 metro sy un ancho de 150 metros, llengando a medir 55 metros de altura.

A lo  largo  de la caminata al interior , la temperatura aumenta entre 30°C e 35°C, imitando el ambiente donde crecen  árboles de cacao, palmeras, bananeras, bambú y otros árboles típicos de la Amazonía.

El tercer bioma representado simula el habitat del Mediterrâneo y posee  65 metros de ancho, 35 metros de altura e 135 metros de largo. La temperatura dentro varía entre los 9°C del inverno, y los 25°C, del verano. Las plantas cultivadas son  típicas del clima, que varia del cálido seco en verano, al  frio u lluvioso en invierno . El bioma mediterraneo alberga mas de mil tipos de plantas.
 





Eficiencia energética y reuso del água

El complejo usa el agua de lluvia  para mantener higienizado el Bioma Tropical,  y para usar las descargas en el rigeo de plantas. Asi mismo la estructura  usa la eletricidad producida por las turbinas eólicas del Condado da Cornualha.

Educación  ecológica

El  proyeceto también tiene un ára dedicada a la educación ambiental para los jóvenes, adolescentes y niños, a través de actividades de conservación y reducción del impacto  ambiental. 

Las cúpulas están formadas mediante paneles hexagonales y pentagonales fabricados con plástico ETFE y apoyados en una estructura de acero. El recinto no se queda solo en los invernaderos recubiertos sino que se extiende con otro exterior que alberga plantas adecuadas a las condiciones climáticas del propio lugar.


El proyecto, fué financiado por una fundación sin ánimo de lucro, hace hincapié en la conservación de los recursos y la contribución de la diversidad vegetal a la vida humana. La contribución educativa del proyecto permitió a la fundación obtener la etiqueta GiftAid que permite a la organización recuperar los impuestos del Estado británico. Estos impuestos que representan alrededor de un 30% del importe de las subvenciones.

Todas las tecnologías relacionadas con el cultivo de las plantas que se realizan y desarrollan en el Proyecto Edén se hacen en colaboración con distintos centros de investigación.
 
Interior del Bioma Tropical.

Los diseñadores del Proyecto Edén refutan el calificativo de parque temático. El parque se creó inicialmente para demostrar la capacidad de utilizar la naturaleza para regenerar un lugar deteriorado por la actividad humana. El parque implica sin embargo todos los ingredientes de un parque temático: Zona de tránsito señalizado, vestíbulo de atracciones, edificio de exposición, salas de proyección, etc.

Mas información:




15 febrero 2010

Construyendo con bambu, el acero Vegetal Arq. Simón Velez David Sands


Desde Hawai hasta Vietnam es usado para construir las más lujosas residencias, resorts, iglesias y puentes. El bambú está emergiendo desde los reinos de las endebles chozas tropicales y continua llamando la atención de los más respetables arquitectos.

Olviden el acero y el concreto. El material de construcción a escoger para el siglo XXI puede ser el bambú. Este miembro de la familia de los pastos de tallos huecos está emergiendo desde los reinos de las endebles chozas tropicales y llamando la atención de los más respetables arquitectos. Desde Hawai hasta Vietnam es usado para construir las más lujosas residencias y resorts pero también iglesias y puentes. Sus patrocinadores llaman al bambú gigante el -acero vegetal- por su claro atractivo ambiental. Más liviano que el acero, pero cinco veces más fuerte que el concreto, el bambú es oriundo en casi todos los continentes, excepto en Europa y Antártica.

Y a diferencia del lento cultivo para conseguir madera, los tallos de bambú crecen rápidamente, absorbiendo además cuatro veces mayor cantidad de dióxido de carbono. -No podría inventarse un mejor material de construcción-, dice Darrel DeBoer, un arquitecto en San Francisco, especializado en materiales sustentables. En enero la Ciudad de México develó la mayor estructura de bambú nunca antes construida: el Museo Nómade, una estructura temporal de tres naves de 5,130 metros cuadrados que ocupa casi la mitad de la Plaza del Zócalo, la más grande de América Latina. El museo, que estará abierto hasta mayo, es obra del artista canadiense Gregory Colbert, quien deseaba una monumental estructura construida íntegramente de materiales renovables con el objeto de albergar sus gigantescas fotos mostrando a los seres humanos interactuando en una secuencia onírica con los animales.

Para esa instalación, Colbert buscó al arquitecto colombiano Simón Vélez, quien ha liderado casi solo la vanguardia del diseño con un material previamente asociado más con las esterillas tejidas y tuberías andinas. Hace dos décadas, Vélez hizo un simple descubrimiento. Al usar pequeñas cantidades de pernos o tornillos en las juntas --en cambio de los métodos tradicionales de usar amarres o sogas-- pudo por primera vez descubrir la verdadera fuerza natural y la flexibilidad de la -guadua-, un grueso bambú colombiano, para construir bóvedas al estilo de una catedral y techos de nueve metros capaces de soportar 10 toneladas métricas. Al curar los tallos con una solución de ácido bórico evitó el comején. Vélez perfeccionó su técnica en cientos de proyectos, la mayoría en Colombia, pero también en lugares como Brasil, India y Alemania, con estructuras que son tan delicadas como fuertes.





En la caliente Girardot, a dos horas de su residencia construida en bambú en Bogotá, Vélez, de 58 años, acaba de terminar el prototipo de una estructura que ahorra energía: un modelo de tienda para la cadena francesa Carrefur. La obra de 2,000 metros cuadrados tiene un techo de 16 metros elaborado en guadua, en cambio de uno de metal que absorbe cada rayo de sol, que reducirá los costos en pagos de aire acondicionado. En Bali, el alemán Joerg Stamm usó la misma técnica, que conoció de aprendiz junto a Vélez, al construir un puente de 50 metros, lo suficientemente fuerte como para aguantar un camión.


Pero Vélez, el hijo y nieto de arquitectos y que creció en una casa al estilo Bauhaus en el occidente de Colombia, tiene muy poca paciencia con los ambientalistas, atraídos por su trabajo debido a las posibilidades que presenta para aliviar los problemas ambientales del planeta. -Odio a los ambientalistas, como todos los fundamentalistas sólo quieren salvar al mundo-, dice. Para este iconoclasta que diseña a manos libres, el bambú es por sobre todo un material de alta tecnología. -La relación de peso y resistencia es la mejor en el mundo. Cualquier cosa construida en acero, yo la puedo hacer en bambú más rápido e igualmente barato-, asegura. Pruebas sísmicas al bambú respaldarían sus afirmaciones.

Tras años de desarrollar códigos de construcción desde su laboratorio en Holanda, Jules Janssen estaba en Costa Rica cuando en 1991 se produjo un mortal terremoto de 7.7 grados de magnitud. Al recorrer horas después la zona del epicentro, Janssen descubrió que todos los edificios de ladrillo y concreto habían colapsado. -Pero las 20 estructuras construidas allí coincidencialmente con bambú se mantuvieron de forma maravillosa. No tenían ni una sola grieta-, asegura Janssen, un ingeniero civil y experto en las propiedades físicas del bambú. En una era de mermados recursos y creciente población, los beneficios sociales y ambientales son los mejores puntos de venta del bambú como material de construcción. A diferencia del acero, producido apenas en un puñado de naciones, más de 1,100 especies de bambú --unas pocas docenas de ellas útiles para la construcción-- proliferan en los trópicos. Los tallos crecen casi en cualquier lado, reduciendo los impactos de las emisiones de dióxido de carbono a la vez que absorben agua de forma tan eficiente como un cactus del desierto. Usarlo en construcción requiere mucha mano de obra y puede ser costoso en algunas partes del mundo, dependiendo del abastecimiento local.


Vélez calcula que 80% de sus costos en cualquier proyecto se van en pagar a los 300 obreros especializados que lo siguen alrededor del mundo, la última vez a la provincia de Guangdong, en China. Allí, en el patio de los osos pandas, el colombiano construyó el primer proyecto comercial de bambú, el premiado Crosswaters Ecolodge, un albergue para el turismo. La abundancia del bambú es, irónicamente, un obstáculo para su aceptación. Su uso más visible es en la construcción de raquíticas casas, lo que alimenta el estereotipo de que sólo es madera para el hombre pobre. Eso no ha detenido a David Sands. El arquitecto basado en Hawai dice que dos famosas personalidades de Hollywood, a quienes no puede identificar, recientemente consultaron sobre la compra de casas al estilo Robinson Crusoe que su empresa, Bamboo Technologies, construye en Vietnam y luego las embarca en paneles para ensamblarlas rápidamente en cualquier parte del mundo. Tras construir cientos de casas en Hawai y resorts en Bali, la empresa quiere ahora incursionar en Estados Unidos, donde su reto incluye el tema de las bajas temperaturas y lidiar con inspectores de obras. Pero en una señal inequívoca que los tiempos del bambú han llegado, Sands afirma que ha rechazado una oferta, no solicitada, de 20 millones de dólares de potenciales inversionistas para comprar su empresa. -






Fue una sorpresa total. No estamos listos para el tipo de escala que proponen-, dijo Sands riéndose. Pero no todo es un sueño en el renacimiento del bambú. Hay muy pocas fincas de bambú como para cubrir la creciente demanda. En 2004, las Naciones Unidas advirtieron que casi la mitad de todas las especies salvajes podían estar en peligro de extinción debido a la tala de bosques. Para el Museo Nómade, Vélez tuvo que enviar 9,000 piezas de guadua a México. El desabastecimiento podría ser cubierto en la medida que el mercado de bambú, ya una gran industria en China, gana aceptación en Estados Unidos y Europa, mientras los cultivadores corren por cubrir la demanda. -La tasa a la que esta creciendo es sorprendente-, dijo Raúl de Villafranca, consultor de Agromod, una empresa mexicana que esta cultivando 4,000 hectáreas en el sureño estado de Chiapas. -En un año se puede cultivar tallos de 15 metros de alto y, a diferencia de la madera, nunca necesita ser replantada-. El arquitecto DeBoer, en San Francisco, afirma que las estructuras de bambú sirven para cualquier clima, una vez aisladas de los elementos con las bases adecuadas. Indica que el bambú tiene el potencial de mayor impacto en las zonas donde ya existe. -Si usted puede pagar el alto precio de los terrenos en Estados Unidos, no se va a preocupar con usar materiales de bajo costo-, dice DeBoer, quien ha participado en varios talleres con Vélez. -En contraste, los países en vías de desarrollo de la zona del trópico necesitan casas por las que puedan pagar y de la mano de obra que construir con bambú genera-.
Mas informacion: http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/50noticias /7395370.html

15 agosto 2009

Ecourbanismo Un marco para la Sostenibilidad Bach. Arq. Tania Arevalo Lazo II





En el numero anterior, del mes de Julio presentamos una introducción hacia una palabra muy debatible por su significado a través de los tiempos, como lo es la SOSTENIBILIDAD.

Cómo podemos hablar de “sostenibilidad” en cada proyecto que realizamos, pero en la gran mayoría de estos sólo queda en palabras.

El concepto de “desarrollo sostenible” nos da un nuevo marco básico de referencia para todas las actividades humanas. Éste mantiene la calidad general de vida, asegura un acceso continuado a los recursos naturales y evita la persistencia de daños ambientales.

Sin embargo, como les mencioné anteriormente, la palabra sostenible corre el peligro de convertirse en un cajón de sastre, de ser trivializada por políticos y creadores de opinión para fomentar que todo siga igual y utilizada para reclamar una corrección ecológica que en buena medida es falsa.

La definición de 1987 es ambigua: “El desarrollo sostenible satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas propias.

Pero, ¿Cómo se definen esas necesidades y quién las define? ¿Qué patrones hay que usar como referencia? ¿Los del mundo desarrollado o los del mundo en vía de desarrollo? ¿Qué es una necesidad real, y qué es lo que hace que una necesidad sea superflua? Y por último, ¿Cómo medimos todo eso?

Para abordar estos y otros temas afines, se introdujo la noción de un capital a transferir de generación en generación. Este capital tiene 3 componentes: el capital artificial (edificios e infraestructuras), el capital humano (ciencia, conocimientos, técnicas) y el capital natural (aire puro, agua pura, diversidad biológica, etc.)

Ahora podemos entender mejor el término, enfocándonos desde una perspectiva diferente y más ordenada. En este orden de ideas, el concepto de desarrollo sostenible se traduce en que cada generación debe vivir de los intereses derivados de la herencia recibida, y no del propio capital principal.

No obstante, este concepto también ha traído discordias y controversias. Hay quienes sostienen que, mientras se preserve el valor del capital global, uno de sus componentes (por ejemplo el capital natural), puede gastarse siempre y cuando se incremente otro componente (como el capital artificial) en la misma medida.

Este punto de vista recibe el nombre de SOSTENIBILIDAD DEBIL, y frecuentemente (y convenientemente) muchos políticos y hombres de negocios se adhieren a él.

Los defensores de la SOSTENIBILIDAD FUERTE, argumentan que el Capital Natural no debe malgastarse aún más, ya que obviamente las consecuencias serán irreversibles. Como podemos saber todos nosotros, ahí entran la deforestación, la extinción de especies y recursos naturales, etc. Y no podemos definir el gran impacto a largo plazo sobre la vida humana y la biodiversidad, pero si sabemos que será inmenso y estaremos seriamente afectados.

Esta ultima forma de ver el concepto de Sostenibilidad, es la optada por la mayoría de científicos y ecologistas, pero el debate sigue abierto.

Tomemos conciencia, tú de qué lado estás?

BIBLIOGRAFÍA: MIGUEL RUANO, ECOURBANISMO, Entornos Urbanos Sostenibles, Edición 2000, España

Construcción de viviendas con tierra



Hace unos meses visitamos la Eco Villa de Navarro (Provincia de Buenos Aires) junto con Margrit Kennedy, especialista en arquitectura ecológica. Quedamos maravillados con los desarrollos que los amigos de Navarro vienen realizando con la construcción de casas de tierra.

Lo primero que se aprecia es la sencillez del diseño con formas redondeadas que se integran a un entorno natural. Al ingresar a la casa apreciamos inmediatamente su frescura que contrastaba notablemente con el tórrido exterior. Los pisos amasados con aceites naturales y cera de abejas olían deliciosamente a naranjas.

En ese ambiente se sentía claramente un bienestar comparable al que se experimenta en un microclima. Una nueva prueba de que la tierra es un material insuperable para tener en cuenta en la arquitectura pampeana o en cualquier región donde este material sea abundante.


El uso de la tierra como material de construcción tiene que ver con una larga evolución que se remonta a nuestro mismo origen como especie. En este proceso la adaptación al medio ambiente fue siempre una constante y por cierto el refugio constituyó desde el principio un pilar en la supervivencia de los pueblos. La historia registra ciudades enteras edificadas con tierra, material omnipresente en iglesias, mezquitas, palacios, castillos y murallas como la china.

La cultura contemporánea se ocupó de perfeccionar este noble material. Hubo pioneros que lo hicieron mas fuerte y sólido y desarrollaron un uso correcto para fines arquitectónicos. Entre ellos podemos citar al francés Francois Cointeraux (1740-1830) quien inventa procesos para “estabilizar” la tierra, en pleno periodo de Las Luces. Con sus métodos se construyeron durante décadas - en los cinco continentes - fabricas, escuelas y edificios públicos. Aun pueden verse.

El siglo XX fue sin dudas un duro revés para la tierra. Además del cemento, los ladrillos cocidos fueron los responsables de la decadencia. Lo lamentable de estos últimos, por lo menos en Buenos Aires, fue que su elaboración requirió grandes cantidades de humus o tierra vegetal. Grandes “hornos de ladrillo” privaron al conurbano bonaerense de tierras ideales para el cultivo.

En Europa las dos guerras mundiales dieron como resultado periodos en que hubo un renacimiento de los proyectos arquitectónicos a partir de tierra. En los `20 y en los `40 Frank Lloyd Wright (1867-1959) originario de los Estados Unidos y Le Corbusier (1887-1965) francés por supuesto y bien conocido por nosotros aquí, realizaron como genios de la arquitectura moderna, edificios de tierra. En la misma época el belga Luyckx construye en Adrar, Argelia, un soberbio hospital y el egipcio Hasan Fathy rehabilita y actualiza en su país la construcción en tierra.

La espectacularidad de las obras del desarrollo “a cualquier precio” defraudó a los planificadores, estadistas y profesionales. En Europa, a comienzos de los años ´70; comenzó un entusiasmo irresistible por la construcción en suelo. Comenzó a concebirse esa posibilidad como una alternativa mas de la tecnología socialmente apropiada. Así grupos de trabajo como el Craterre, en Francia, han abordado el tema con el objetivo de lograr métodos operativos, confiables y económicos en función de la realidad contemporánea. Su propuesta es que con materiales del lugar es posible construir sin deba importar insumos o usar excesiva energía y acceder a su futuro hogar con un gasto razonable.

Esta es una verdadera alternativa para el tercer mundo donde la mitad de la población vive en casas de tierra y donde se necesita con urgencia mejorar la calidad de vida de la gente utilizando materiales económicos, renovables, accesibles y con un bajo impacto ambiental.

Es tan grande la diversidad idiosincrática que no hay menos de veinte técnicas tradicionales para construir con tierra. Pero existen dos grandes grupos: el adobe (cuyo origen lingüístico hay que buscarlo en el árabe) y la tierra apisonada. Ambos métodos hicieron uso hasta no hace mucho tiempo de tierra, agua y paja. Hoy se ha reemplazado esta ultima, que actúa como refuerzo, por un material estabilizador como el cemento que en un porcentaje del 2 al 4% evita que se resquebraje. El adobe se moldea en forma de bloques mientras que la tierra apisonada, como su denominación lo indica, se dispone con un pisón en el interior de encofrados móviles.

Tanto en uno como en otro la moderna tecnología nos permite compactar la mezcla con mayor eficacia haciendo uso de prensas hidráulicas, en el primer caso, o de martillos neumáticos, en el segundo. Cuando secan, estos muros pueden revocarse y tratarse perfectamente con los métodos convencionales.

Con relación a las cualidades de los muros, se debe destacar su alto aislamiento térmico y acústico, su resistencia y durabilidad y la rapidez con la que se levantan las paredes si se tienen los moldes adecuados. Si evaluamos el costo, evidentemente este tipo de construcción no tiene rival, dado que el precio de la tierra es nulo. Por otra parte pensemos que si diseñamos la casa con un estanque para criar peces y reciclar el agua, pozos y cámaras para procesar líquidos y un sótano, que puede recubrirse perfectamente con este tipo de pared, obtendríamos la suficiente cantidad de tierra como para levantar todos los muros.

Para aquellos que quieran profundizar más este tema, les proponemos nuestro curso en línea, que se ofrece sin cargo por Internet a través de del sitio www.autosuficiencia.com.ar

En contenido de la unidad 1 es el siguiente:

Introducción a la construcción ecológica. La tierra apisonada, el adobe. El suelo cemento. Arquitectos de la tierra: Wright, Le Corbusier, Predock, Cointeraux. Grenoble y el barrio de “La Luz”. Ensayos de rutina para calificar los suelos. Tamizado. Encofrados. Estabilizadores. Aglutinantes. Cimientos. Enlucidos. Combinaciones con madera. Techos vegetales. Otros materiales de bajo costo. Sistemas alternativos para la autoconstrucción. Pisos y cielo rasos.

Autosuficiencia Press
Ravera/ Covas/ De Sanzo

15 junio 2009

ECOURBANISMO, PREOCUPACIÓN POR LA RELACIÓN ENTRE LOS ENTORNOS NATURALES Y ARTIFICIALES A TRAVÉS DEL TIEMPO - Tania Arevalo Lazo






Por la Bachiller en Arquitectura
TANIA AREVALO LAZO

A través del tiempo los primeros indicios documentados por la relación entre los entornos natural y artificial en el ámbito de la civilización occidental, aparecen con Vitruvio y sus recomendaciones sobre temas tales como el “emplazamiento”, la “orientación” y la iluminación natural” (A. Ciudad romana de Timgad, 100 d.C.). Pero Vitruvio tenía una perspectiva distinta al referirse al emplazamiento, pues se centraba en el “hombre”, en la medida que veía a la naturaleza como único recurso para tan sólo satisfacer sus necesidades, sin pensar en que algún día estos recursos se extinguirían. Esta forma de pensamiento se mantuvo durante dos milenios.

Más adelante, ya en el siglo XIX, las condiciones de extrema insalubridad demás ciudades industriales, provocaron una necesidad de VERDE para la Salud, como la que se reflejó en las nuevas propuestas de Entornos Urbanos, como la Ciudad Jardín de Ebenezer Howard (B) o el plan de reforma y ensanche para la Ciudad de Barcelona, del ingeniero Ildefons Cerdá (C). Este nuevo pensamiento de origen “Higienista” si se le podría llamar así, trae consigo otros nuevos conceptos, como el de la “preservación de la Naturaleza”, tal como lo podemos ver en la City Beautiful (D), o en las New Towns for América, de Clarence Stein (E). Sin embargo, el planteamiento seguía siendo esencialmente el mismo, se seguía considerando a la naturaleza como bien prescindible para el hombre, si bien ahora pasaba a ser protegida y utilizada por sus efectos beneficiosos para la salud física y mental para el ser humano. Algún progreso se había producido, aunque muy lento desde el punto de vista de la naturaleza.

A pesar del papel social que mostraba la arquitectura y urbanismo, el movimiento moderno seguía considerando a la Naturaleza como un simple telón de fondo de la Urbanización (F. Le Corbusier), y luego, las zonas verdes vendrían a ser una de las demás funciones que se debía proporcionar a la ciudad para el BIENESTAR de sus habitantes (G. Chandigarh). Entre esas preocupaciones, los criterios bioclimáticos que se consideraban para el diseño, como el asoleamiento y la ventilación natural, ocupaban un papel esencial como factores catalizadores para una vida saludable (H.Gropius), pero aún no se tenía en cuenta el “Agotamiento de los recursos”. De acuerdo con el espíritu optimista de la época, el efecto potencialmente devastador de la tecnología sobre la naturaleza (y los seres humanos) no solía constituir una preocupación.

Hubo que esperar hasta después de la Segunda Guerra Mundial, para que surgiera un tema nuevo que cambió la perspectiva de la arquitectura y el urbanismo. Durante la década de 1950 y principios de los 60, en los albores del aprovechamiento de la energía nuclear para usos civiles, se inició seriamente la investigación sobre fuentes de energía que pudieran reemplazar algún día a los combustibles fósiles. Entonces, por primera vez, la tecnología y la ciencia modernas fueron decididamente aplicadas a la exploración de las energías solar, eólica, térmica, de las mareas y otros tipos renovables de energía. Fueron tiempos de optimismo tecnológico, de importantes y significativas innovaciones en todos los campos, de medicina a la exploración espacial. Eran tiempos en el que se creía que no había problema que no podría ser resuelto mediante la ciencia moderna. (I. Cúpula para la ciudad de Nueva York de R.B. Fuller). La naturaleza estaba ahí para ser explorada, comprendida y catalogada, de manera que pudiese ser utilizada más eficazmente en beneficio de la humanidad. En resumen, el enfoque, aún no había cambiado en lo sustancial.

Sin embargo, durante los últimos años 60 y principios de los 70, se produjo una cierta pérdida de confianza en la ciencia y el progreso tecnológico. Comenzaba a emerger una fuerte corriente de RETORNO A LA NATURALEZA, especialmente con el movimiento hippie y los sucesos de 1968. A menudo se buscaba inspiración en las culturas orientales, donde la armonía con la naturaleza, se consideraba esencial para el bienestar humano y el equilibrio cósmico. La crisis del petróleo de los años 70 originó una segunda ola de investigación sobre las fuentes energéticas No Fósiles. Aunque las razones fueran esencialmente de índole política y geoestratégica (se trataba de reducir la dependencia del mundo occidental respecto a las fuentes energéticas ubicadas en países remotos), es innegable que se produjo una efímera convergencia, si no de intereses, sí al menos de preocupación, entre los políticos y la sociedad en general, por un lado, y los medioambientales, proteccionistas, y pensadores alternativos por el otro. La palabra Ecología se convirtió en un término muy usado (y abusado), en los medios de comunicación, y comenzó a despuntar una incipiente conciencia social sobre la fragilidad del planeta Tierra. Fue por esa época cuando Paolo Soleri acuñó el término arcología (arquitectura + ecología) e inició la construcción en Arizona (EEUU) de una comunidad sola sin coches, llamada Arcosanti (J). En Egipto, Hassan Fathy se inspira en la arquitectura local tradicional como punto de partida para sus nuevas ciudades en el desierto (K).

El repentino auge económico de los disparatados años 80, devolvió la fe en el desarrollo económico y técnico. Parecía como si el bienestar material volviera a ser el máximo objetivo del ser humano, incluso aunque fuese a expensas de la naturaleza. Sin embargo, ya era demasiado tarde para hacer marcha atrás en ciertos temas y actitudes ya arraigados: Los medioambientalitas habían dejado de ser individuos aislados de la ciudad industrial. Por el contrario, la preocupación por la Salud del planeta estaba ampliamente difundida en la mayoría de los países industrializados.

La recesión de los primeros años 90, generó una nueva crisis de confianza, especialmente en el mundo occidental. Se empezó a dudar de la auténtica capacidad de los expertos en cualquier campo del conocimiento humano, para pronosticar, prevenir y resolver problemas graves. En 1992, en un intento de limpiar su deslustrada imagen, los líderes de 172 países se reunieron en Río de Janeiro, en la Primera Cumbre Mundial del Medio Ambiente; fue entonces cuando los medios de comunicación captaron el término de SOSTENIBILIDAD y lo extendieron por todo el mundo. Por fin, el punto de vista había cambiado: La salud de la Naturaleza, había pasado a ser considerada como esencial para el bienestar y la supervivencia de la humanidad. Había empezado la tercera, y aparentemente definitiva, ola de CONCIENCIA AMBIENTAL.

BIBLIOGRAFÍA: MIGUEL RUANO, ECOURBANISMO, Entornos Urbanos Sostenibles, Edición 2000, España


Casa Bioclimatica al Sur

El diseño de una vivienda bajo principios del bioclimatismo al sur de nuestro contienente, de acuerdo a las caracteristicas del lugar, los medios disponibles, y la maxima utilizacion de fuentes de energia natural, como es el caso de la energia solar. Un buen ejemplo para nuestra sierra que ahora tiene problemas con la ola de frio.



Principios de Diseño Ambiental de Ken Yang




Diseño sustentable, diseño bioclimático, edificios verdes, edificios low energy, etcétera, son tan sólo algunos de los términos que se utilizan para definir un mismo concepto, y que en ocasiones sólo se convierten en slóganes publicitarios, como el tan desgastado término “edificio inteligente”.

Para Ken Yeang, esto es lo de menos, “no debemos inquietarnos con la terminología. Lo que es importante es entender los principios y ser capaces de comunicarlos. El diseño bioclimático y los edificios low energy son subconjuntos del diseño sustentable, el cual es sinónimo del diseño verde”.

El diseño verde trata más acerca de imitar los ecosistemas y menos de colocar eco-gadgets en los edificios.Así lo define él mismo: “El diseño verde está elaborado para integrar nuestro medio ambiente construido(que es todo lo que hacemos como humanos, tal como edificios, ferrocarriles, coches, refrigeradores,
juguetes, comida, etc.) de manera perfecta y benigna con el medio ambiente natural en tres niveles:sistemático, físico y temporal.

El ecodesign tiene que ver con la ecomimesis; los ecosistemas se mantienen
estables sin la intervención humana, necesitamos imitar sus características, estructura, funciones y procesos sistémicos en nuestro medio ambiente construido. El low-energy design (diseño con bajo consumo energético) no es un tema tecnológico, es un estilo de vida”.

Ken Yeang habla sobre una sociedad verde, “no sólo es necesario un modelo ecológico físico para nuestro medio ambiente construido, sino también un nuevo modelo social, económico, físico y político para la vida contemporánea. Los obstáculos son múltiples: niveles de vida inequitativos, la gente, los gobiernos, la
economía, etcétera”.

Los recursos energéticos no renovables se desperdician en infinidad de usos en nuestro medio ambiente construido, y “se utilizan para la creación de condiciones de confort en el interior de nuestros edificios. Si podemos aceptar condiciones más bajas de confort (incluso 1 o 2 grados de temperatura) o extender las
condiciones agradables en zonas de clima templado o frío empleando la ventilación natural, reducir al mínimo o evitar el uso de aire acondicionado en el verano o la calefacción en el invierno, podemos reducir el uso de la energía. Éstas son características esenciales de vida de una sociedad verde”.

PRINCIPIOS DEL DISEÑO AMBIENTAL DE KEN YANG

Algunas de las ideas básicas de Ken Yang son:
• la posición de los núcleos de servicios y cómo éstos afectan la configuración total del edificio
• la orientación de las fachadas principales y aperturas
• opciones de diseño de las fachadas (ej.: coeficiente entre sólido y vidrio)
• el color del envoltorio
• los efectos y uso de vegetación incorporada en la forma construida
• el tipo de sistemas operacionales del edificio
• la selección de materiales y fuentes de energía
• el manejo de descargas y deshechos
Entre sus teorías respecto a los rascacielos están también la de concebir
estos edificios como sistemas contenedores de “criterios de entrada y
salida”:
Entrada
• total de energía y materiales usados por el sistema
• rango de consumo de las fuentes de energía y recursos materiales
• consecuencias de usar cada ecosistema de entrada
Salida
• niveles aceptables de deshechos del sistema descargados
• rutas de evacuación de las descargas y su efecto sobre los ecosistemas receptores
• costos de energía y materiales necesarios para manejar las descargas
Criterios
del sistema
• niveles de necesidad y uso la eficiencia en las operaciones
del sistema
• niveles de internalización en la operación de los
sistemas
• efectos sobre los ecosistemas una vez definido el sistema
Criterios de entrada
• capacidad de carga ó resiliencia de los
sistemas naturales

Fuente: The Green Skyscraper by Ken Yeang,

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