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12 junio 2016

RESEÑA CRÍTICA SOBRE EL LIBRO “EL ARTE, ENEMIGO DEL PUEBLO” DE ROGER L. TAYLOR - CESAR AUGUSTO ARECHAGA MENDIBURU





Este libro es sobre arte y filosofía. Decir esto, sin más, es ponerlo fuera del alcance de las masas…para esta clase de gente, el que el libro sea sobre arte y filosofía significa automáticamente, más por prejuicio que por una cuestión de hecho, colocarlo fuera de su alcance. Lo cual resulta desconcertante. ¿Qué puede hacerse para remediarlo? 
(Roger L. Taylor)






Contexto:

El autor nos dice de sí mismo que se considera académico y participante de la vida universitaria por al menos durante los 10 años anteriores a la publicación de la obra materia del presente estudio, si sumamos a esto, el hecho de que el autor es de profesión filósofo y que en su diario andar se vincula con personas de diferentes oficios y ocupaciones entenderemos que todo esto lo lleva a reflexionar en cuanto a lo diferente que son los intereses de uno y otro, estos interés, además se revisten de un lenguaje que los distancia y los vuelve incomprensibles. 

El autor reconoce que, en general, carece de la habilidad para comunicarse con las masas puesto que su lenguaje es incomprensible para ellas lo que hace que su tema de estudio no llegue a estas aunque como él dice su propósito sea el armar a las masas en contra de una sociedad que la segrega por no entender sus campos de interés. Este principio seguramente se aplica a muchas y diversas realidades pero el estudio del presente libro tratara, concretamente, sobre el arte y la distancia que guarda con las masas. Para explicar este fenómeno el autor se vale de otros autores así como de ejemplos imaginarios y reales. 


  
Reseña:

Al inicio del libro vemos como el autor se proclama representante del sentir de las masas, claro, quizás, sin que estas lo sepan y tampoco hayan participado de su elección, pero esto se le puede pasar por alto cuando su proclamación cobre sentido, lo cual sucederá si un individuo común llega a leer y entender sus postulados, entonces podría sí reconocerlo como tal, dado que todo el libro está pensado en servir de arma para que las masas discriminadas por no comprender el arte puedan defenderse con argumentos válidos.

El autor se esmera por demostrar que el arte es solo un acontecimiento social de la historia presente y que no pertenece a las necesidades existenciales del hombre, por tanto debe carecer también de espíritu místico del que solo los dioses participan. 

Taylor usa algo a lo que él llama metodología abstracta la cual consiste en reconocer que muchas de las cosas que asumimos como reales y tangibles en realidad pertenecen al mundo del pensamiento y por tanto no siempre encuentra aplicación perfecta en la realidad, por el contrario es fácil demostrar como muchas veces pensamos y postulamos directrices que nos parecen ideales pero que su implementación resulta dificilísima o imposible al encontrarse con el mundo de lo real. 

Para una mejor comprensión del mundo lo hemos dividido en partes a las cuales se le asignan sus respectivos conceptos a los que les corresponden sus debidos significados. El autor menciona que los artistas y los filósofos, en lugar de participar de la sociedad buscan retraerse y mirarla desde afuera para comprenderla, entonces proveniente de ese mundo de afuera llegan sus discursos y sus obras con la pretensión de ser de suma importancia y capaz de establecer algún nuevo paradigma. 

En nuestra actividad diaria manejamos conceptos y significados para tratar las cosas que nos rodean y nos acostumbramos tanto a esto que cuando nos vemos en la necesidad de involucrarnos en cosas más profundas las tratamos como cosas cotidianas llegando entonces a conclusiones equivocadas, porque estamos pasando por alto el hecho por el cual el significado de los conceptos varia con el tiempo puesto que el  lenguaje está en permanente movimiento y no es estático. 

Entonces de la misma manera en la que un hombre se ve de una manera en su juventud, de otra manera en su madurez y distinto en su senectud, pero sigue siendo el mismo hombre, los conceptos siguen siendo los mismo aunque en el tiempo hayan tenido diferentes significados. Todo esto es el campo de la filosofía lingüística, quien nos dice que los conceptos nacen pero cambian con el tiempo, por tanto cuando debemos tratar con cosas de la historia será ella también la que nos proporcione la herramientas para su comprensión y análisis, es decir, debemos buscar en la historia los significados de los conceptos con los que vamos a tratar.   

Hablando ahora sobre la obra de arte, Taylor nos dice que su comprensión dependerá casi en su totalidad de que tanto el individuo que la recibe comprenda la definición del concepto que la enmarca. Rara vez un concepto que tiene determinado significado en una sociedad, existirá o significara lo mismo en otra, además  ¿Cuál será el nivel de agrada con el que una sociedad puede recibir los conceptos de otra, o ¿qué tanto llegara a comprenderlos si estos no se desarrollaron dentro de su sociedad?, por tanto, el hecho de que el individuo tenga o no conciencia del arte dependerá de la sociedad en la que se mueva y de lo que está entienda por arte. 

El obrero no entiende de arte burgués y lo ve como algo raro e inalcanzable al estar rodeado de un halo de misterio. Siguiendo con la referencias al mundo ruso, el autor nos indica que Tolstoi designaba al arte burgués como arte falso por que no decía la verdad. Marx no clasifica al arte como verdadero a falso pero si dice que es de carácter universal a diferencia del estado y la política que solo son cosas pasajeras en la historia.  

En este punto el autor critica a Marx explicando que su postura es histórica y siendo el arte un producto de la historia inmediatamente pierde el carácter universal que Marx le asigna. Mientras estos señores lanzan sus teorías sobre ¿Cuál es el lugar que le corresponde al arte? El obrero que mencionábamos al principio del párrafo sueña con que algún día sus hijos puedan participar del arte como si de algo espacial se tratara y por el cual la sociedad
burguesa y culta podría llegar a reconocerlo, aceptarlo y dejarlo comulgar de su ambrosía.

Saber de arte asegura recibir el galardón más alto que la sociedad puede dar. Marx pretendía liberar a las masas de la opresión de los burgueses desechando sus modos de vida, pero cuando de arte se trata, pretende que todos participen de él, de la misma manera en la sociedad burguesa busca que todos aspiren al arte, por tanto la liberación que Marx pretende es una incongruencia que Taylor sabe notar y criticar. Más adelante veremos qué es lo que Taylor propone para lograr esta ansiada liberación. 


El concepto que tenemos de arte nos fue legado de los grandes del siglo de las luces. Fue el siglo XVIII cuando la modernidad se consolida y en su afán de racionalizarlo todo dividió las artes de las ciencias, asignándoles a cada una de ellas definiciones distintas y en muchos cosos pretendiendo olvidar su sustancia, como el caso del edificio que es la sustancia de la cual participa la arquitectura por un lado y la construcción por el otro.
  
Cuando la clase burguesa empieza a crecer, desea y puede participar de lo que la aristocracia goza, en su afán de diferenciarse, esta última crea mecanismos y  lenguajes desarrollando así nuevos campos en los que el burgués no pueda entrar. Es así como el arte que antes solo era un oficio como muchos otros ahora tiene un concepto particular y un lenguaje especial, tiene también un espíritu sublime que solo la aristocracia comprende y que lo une a una conciencia superior, a lo que nos referiremos es a la belleza. 

Por su parte, el burgués que no desiste en sus pretensiones de conseguir todo lo que la aristocracia tenga, le otorga al arte otra manera de entenderlo, la cual está ligada a la ciencia y la razón, por tanto palabras como armonía, proporción, equilibrio, etc. se añaden al concepto de arte. Es así como aquellos que desean participar de las sociedades “cultas” deben comprender el arte y gozar de el (experiencia estética).  Nos empieza aquedar claro ya que el arte, como se dijo al principio, no en nada místico ni superior, tampoco el destino de la humanidad ni una necesidad existencial de esta, es solo una invención de nuestro tiempo.


Sociedades muy antiguas vienen produciendo obras para su confort o como distintivos que les dan orden, un caso es el de los esquimales que durante las largas noches de invierno tallan unas tablas que luego pintan y que al amanecer queman por carecer de significado alguno para ellos. 

El arte ya revestido de poder toma estas tablas y las incorpora como una más de sus categorías, llevándolas a los altares de las galerías para ser admiradas por el mundo a medida que este les va hinchando de metáforas, interpretaciones y armonías plásticas como lo hiciera ya con los artículos americanos y africanos ¿será verdaderamente arte, esto que se produjo sin intención de serlo?, nuestra línea de tiempo sobre las categorías históricas del arte ¿podrá ser solo una colección de artículos eclécticos? (como asegura Mario Perniola)  el arte que se pretende de interés mundial ¿podría ser solo de interés para unos cuantos que viven en una burbuja mental creada por ellos?

El jazz es un fenómeno musical que apareció entre los negros libertos de Estados Unidos durante la última década del siglo XIX y las primeras del siglo XX. En su origen esta música de negros marginados de la sociedad era la representación de su sentir y de cierto aire de burla sobre la sociedad blanca, con el tiempo su ritmo fue cautivando a la sociedad europea de los años 20 y 30 quien encontró en el atributos especiales y la incorporaron a su sociedad llegando a reconocerlo como el gran aporte artístico que Estados Unidos respecto al arte universal. 

Con este “merito” el jazz poco a poco fue dejando de ser representativo de las clases populares que lo crearon para ser ahora parte de la sociedad burguesa y servil de ella. El autor se pregunta ¿cuál hubiera sido el camino del jazz si el arte no lo hubiera secuestrado y revestido de su halo misterioso con el que se distancio de su origen y función. 


Es así como el autor tata al arte y nos lo presenta como un gran enemigo de las masas y cómplice de la segregación social. Finalmente, ya esclarecidas las cosas,  nos dice Taylor que quedad en uno mismo el decidir qué importancia le dará al arte en su vida, es decir la liberación de la que hablaba Marx no es algo que se impondrá a la sociedad en general sino que partirá de la comprensión que cada individuo  tenga.



CESAR AUGUSTO ARECHAGA MENDIBURU

MAESTRÍA    EN   CIENCIAS  CON MENCION   EN   HISTORIA,  TEORÍA   Y   CRÍTICA   DE    LA  UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERIA

CURSO: TEORÍA DE LA ARQUITECTURA
DOCENTE: DR. WILEY LUDEÑA URQUIZO.



31 mayo 2016

RESUMEN CRÍTICO DEL LIBRO: “LO BELLO DEL ARTE” DE ALEJANDRO DEUSTUA - ARQ. CÉSAR A. ARECHAGA MENDIBURU



Cuando frente a nosotros se alza un objeto, inmediatamente somos sacudidos por un impacto que no produce gozo o repulsión, cuando de gozo se trata, diremos que el objeto es bello así como opuestamente diríamos que es feo aquel que nos causó repulsión.

   Entrando en los difíciles terrenos de lo bello distingamos ahora que dicho objeto, podría ser de origen natural o humano, tratándose de lo segundo dicho objeto pasa a ser separado de entre tantos para clasificarse como obra de arte. Y ¿Qué es el arte?, o ¿Qué es lo bello?, ¿Es bello el arte? Para esto existe la estética que es una rama de la filosofía y una disciplina de la sociología y aunque son grandes los avances que se han dado en su campo, parece que es igual el número de nuevas preguntas.

Para esto el filósofo peruano Alejandro Deústua se preocupó por que los avances filosóficos en materia de lo bello llegaran explicados al Perú, por lo que su libro “Lo Bello En El Arte” es una exposición de las teorías y corrientes filosóficas que hasta su tiempo mejor fundamentaban las cuestiones.  “Lo Bello En El Arte” muestra entonces, aunque de forma densa, como entender conceptos como del goce estético, la creación, la imitación. 


Desde el punto por el cual la estética es aquella impresión personal e intrasmisible que nos permite conocer lo bello y lo feo en un instante y refiriéndonos a partir de ahora más hacia lo primero (como corresponde al nombre del libro y al enfoque del autor), Deústua que nos dice el goce estético en realidad una experiencia interior profunda. Por medio de esta, la conciencia humana se enfrenta a valores superiores no conocidos que la hacen despertar hacia posibilidades nuevas. 

Un individuo, entonces, que lo más profundo de si, libre de toda carne, es conciencia, puede llegar a conocerse así mismo por medio de las experiencias de goce sentidas frente a objeto bello. De esto se desprenderán varias cosas que serían interesantes de analizar, pero que para la presente nos centraremos solo en tres de ellas. 

En primero lugar, dado que el goce estético desprendido de lo bello, lleva al hombre a nuevas fronteras de su conciencia, queda, por esto, plenamente justificado como elemento fundamental en toda sociedad como algo noble a lo cual aspirar no como mera opción sino como necesidad. Lo bello es tan importante entonces que de alguna manera se debe poder encarnarlo bajo leyes que lo dosifiquen, de tal manera que tengamos acceso a el cada vez que nos sea necesaria. 


Para Deústua esta manera por la cual podemos apoderarnos de lo bello es el arte, que vendría ser el conjunto de técnicas o procedimientos cuyo fin es conducirnos al goce estético. Siendo así el autor de “Lo Bello En El Arte” dice que la estética es la ciencia fundamental del arte así como el origen de su motivación. Siendo el arte usado de manera social debe estar supeditado a reglas que sino todos la, mayoría puedan entender, sujeta también a reflexiones profundas, en esto, es diferente a las obras creadas por la naturaleza que aunque se producen con voluntad, dice Riegl, no lo hacen con reflexión.

En segundo lugar, tenemos que el hombre que se enfrenta a una obra que le abre la conciencia de nuevas realidades le produce que le provoca representar, entonces, el goce estético también es causa de creación. Yendo aún más con este asunto Deústua  dice que el artista durante todo el proceso de creación de una obra nueva está sintiendo el impacto que su obra lograra, por esto vemos que el artista tiene domino sobre las leyes que conducen al goce estético, y que al mismo tiempo lo dominan. 

Su actividad es un constante ir y venir de sentir y representar lo sentido, así como, sentir permanentemente lo que su público sentirá. Para los que no están dedicados a la producción artística, pertenecen al mundo de los consumidores y dependen de las percepciones, experiencias y goce que el artista haya tenido y podido bien representar. Aunque Deústua no lo dice, esto nos haría suponer que  el arte que consumimos es en realidad una transmisión de lo experimentado por el artista. 



Aun así y aunque esto suene difícil de aceptar para los teóricos, es posible entender mejor el proceso creativo, mientras transcurre el mismo que desde las teorías que intentan explicarlo, dando origen al pensamiento metafísico que encuentra valores divinos en este proceso al no poder explicarlos del todo por no participar de la ejecución de dicha actividad. 

Ya en tercer lugar, veremos que la teoría de la que hablamos proviene de la separación de los hechos subjetivos y objeticos ya que el goce proviene de estos dos aspectos. Para entender esto diremos que lo subjetivo es lo creado desde el interior de artista, estas son las emociones, que nos medibles ni cuantificables, mientras que la objetivo es el producto tangible que lo que el autor denomina las creaciones exteriores decir la obra de arte que si puede ser clasificada, medida y sujeta al gusto y las leyes de los diferentes tiempos. 

Aunque la teoría hace granes esfuerzos para explicar el goce estético, hay factores que escapan de ella como por ejemplo el valor dela individualidad de los artistas que aunque se encuentren vivienda bajo influencias similares de época, cultura, técnica o sociedad o estilo domínate, termina siempre por introducir su originalidad en sus obras. Los positivistas como Taine no podían creer en esto últimos y sostenían que bajo las mismas circunstancias los artistas producirían de la misma manera, lo cual es una clara opinión de alguien que no se encuentra en la práctica artística. 


Suponer que esto es como decir que la creatividad ha terminado y  poner a todos los artistas en la tercera categoría que Reigl designara para los carentes de creatividad, pero a todas luces vemos que esto no es así. La estreches de las teorías positivistas fueron enfrentadas por la escuela de Viena quienes por intermedio de Wölfflin quien en abriría “Conceptos Fundamentales En La Historia Del Arte” contando como bajo las mismas condiciones tres amigos pintores producen cosas diferentes. 

La teoría dela personalidad humana dice que el hombre es por naturaleza creador, hecho que en la edad media fue negado en favor de pensar que solo dios crea y el hombre imita, pues según Deústua la imitación está subordinada a la creación. Extendiendo un poco más esto último diremos que  aunque el hombre, en su condición de artista, a lo largo de la historia haya usado modelos de referencia, lo cual sería imitación, siempre ha logrado impregnarle su carácter propio logrando como resultado algo nuevo. 


Con esto hace que los objetos ya conocidos adquieran vida de la manera que él la quiere dar para iniciar un camino propio lejos del modelo original, por ello sostenemos que la creación es un sumamente importante y que la imitación es solo el inicio de una idea.    

Con todo esto nos queda claro que las reflexiones de Alejandro Deústua, son sumamente profundas y que el dominio que logro sobre el tema de la belleza emanada desde el arte lo pone en la talla de los filósofos e historiadores de la escuela de Viena y de otros similares.  


RESEÑA EXPLICATIVA DEL LIBRO “LO BELLO EN EL ARTE” DE ALEJANDRO DEÚSTUA.
CÉSAR A. ARECHAGA MENDIBURU

TRABAJO REALIZADO EN LA MAESTRÍA EN CIENCIAS CON MENCIÓN EN HISTORIA TEORÍA Y CRÍTICA DE LA ARQUITECTURA. UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERÍA CURSO: TEORÍA DE LA ARQUITECTURA DOCENTE: DR. WILEY LUDEÑA URQUIZO


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