Mostrando entradas con la etiqueta arquitectura en tierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arquitectura en tierra. Mostrar todas las entradas

16 febrero 2026

RESEÑA : RAQCHI Y EL TEMPLO DE WIRACOCHA - WILFREDO CARAZAS AEDO Y ALBA RIVERO OLMOS ARQUITECTOS

 


Raqchi, un sitio arqueológico particularmente interesante a descubrir en su integridad, partiendo de sus origines y su historia a través del tiempo, inscrita dentro del cuadro evolutivo del desarrollo de las civilizaciones Andinas que se ubican en la región y el contexto Latinoamericano.

Algo que vale la pena reflexionar es como este complejo arquitectónico se ubica dentro de un contexto geográfico muy marcado por la presencia de un volcán apagado, una suerte de desafío Técnico Constructivo a la condicionante sísmica del lugar.

Dentro del conjunto urbano, la presencia mas destacada es el llamado templo que sorprende por sus dimensiones colosales y el uso de un sistema constructivo inteligente y racional en la forma estructural.

En éste sentido, esta monografía comprende de manera general una revisión bibliográfica de diferentes documentos, dentro de los pocos que existen y un estudio y análisis de estos para luego particularizar esencialmente el edificio de importancia que es el llamado Templo, a partir de algunas hipótesis lanzadas elaborar una suerte de resumen hipotético asumiendo algunos valores que creemos que son los mas cercanos a la posible realidad, todo esto dentro de un marco lógico.

La arquitectura de tierra y su técnica constructiva nos interesa más, por ello la abordamos con cierta profundidad, porque a partir de ella podremos entender mejor este patrimonio con un valor arquitectural y tecnológico remarcable.


EL PUEBLO DEL DIOS WIRACOCHA

Raqchi, pueblito prehispánico que se cobijo entre tres cerritos abrazados,el kinsach'ata* y que se nutrió de las aguas cristalinas que brotan de las entrañas de un volcán que un día seguramente arrojo fuego para darle un particular paisaje. Estuvieron allí los hombres KANCHIS, forjadores del desarrollo de la cultura andina, entre el ocre de la arcilla y el gris de la masa volcánica y el paisaje verde que entre el Vilcanota, el río sagrado, a la madre tierra, la Pachamama a la que tanto amaron y respetaron los Incas.

La fuerza del barro sobre bases sólidas se impone a las leyes físicas de la estática, a la presencia amenazadora y constante de los sismos, la destrucción del tiempo que es implacable. En ella se siente aun la hábil mano del Andino que tejió una cultura constructiva inteligente, combinando la piedra y el adobe, creando un complejo urbano interesante donde sobresale naturalmente el templo de Wiracocha** por sus impresionantes dimensiones.

Podemos decir con certeza que el templo es uno de los edificios cubiertos mas grandes hechos en tierra en la América Precolombina.


NOTAS

* tres elementos atados

**Dios que emerge del lago.

“Dios supremo de la mitología Tahuantinsuyana, representando a un personaje de la raza blanca, caracterizado por las barbas largas. En la costa Peruana se le denomina Qon o Kon Teqsi Wiracocha” ( Mitología y relatos)























Alba Rivero Olmos, 

Arquitecta, nació en 1967 en Santiago de Cuba - Cuba.

Diplomada en la Facultad de construcciones de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba. Laboro dentro de una empresa de proyectos de viviendas, (EMPROY 15). 

Posteriormente se integro al sistema Nacional de “Arquitectos de la comunidad” que es dirigido por un organismo no gubernamental ONG Hábitat - Cuba.

En 1996 es miembro del equipo de arquitectos que desarrolla el proyecto piloto de construcción de viviendas de tierra en Santiago, bajo la asistencia técnica de CRATerre - Francia.

En 1999 realiza estudios de especialización sobre la arquitectura de tierra en el laboratorio de CRATerre de la escuela de Arquitectura de Grenoble - Francia.

1999 forma parte del equipo de apoyo logístico pedagógico del segundo curso Panamericano sobre la conservación y gestión de los Patrimonios Arquitecturales en tierra PAT 99 (Chan Chan - Trujillo - Perú).

Actualmente en investigadora asociada al laboratorio CRATerre de la escuela de Arquitectura de Grenoble.


Wilfredo Carazas Aedo 

Arquitecto,nació 1957 en el Cusco - Perú. Diplomado en la facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional San Antonio Abad del CuscoPerú.

Trabajo como arquitecto independiente en el Cusco realizando proyectos de vivienda valorizando el material tierra. En 1994, realiza estudios de especialización sobre la arquitectura de tierra en el laboratorio CRATerre de la escuela de Arquitectura de Grenoble- Francia.

Actualmente investigador asociado en CRATerre donde participa en las actividades de formación, de investigación y asesoría internacional del laboratorio.

Dentro del marco del desarrollo del “proyecto Terra” que asocia CRATerre, ICCROM (Italia) y a la Getty Conservation Institute (USA) es asociado al equipo de instructores de los cursos Panamericanos sobre la Conservación y Gestión de los Patrimonios Arquitecturales en tierra (Chan Chan - Trujillo, 1996 -1999).





PARA OBTENER EL DOCUMENTO COMPLETO 

HAGA CLIC AQUI


FUENTE DE INFORMACIÓN:



27 abril 2018

Arquitectura ancestral y contemporánea en el desierto - Equipo Bioclimático



El clima de un desierto es cálido y seco, se caracteriza por las altas temperaturas durante el día y confortables o frescas durante la noche en verano.

Son convenientes las ubicaciones que protejan en verano de la radiación solar y de los vientos cálidos: en el interior de bosques (más frescos y húmedos), en áreas geográficas deprimidas (si son zonas muy secas y no tienen problemas de frío y humedad en invierno) y en zonas cercanas a masas de agua, ya que refrescan el ambiente al evaporarse.

La exposición a la radiación solar puede reducirse mediante asentamientos compactos e incluso semienterrados, generando sombras proyectadas de unas superficies sobre otras, pintadas de colores claros para reflejar los rayos solares.

Al producirse una gran oscilación de temperaturas día-noche, se utilizan materiales de gran inercia térmica para retrasar la entrada de calor diurno al interior. 

Los aislamientos colocados en la cara exterior de la obra aseguran que sólo una pequeña parte del calor exterior atraviese la piel del edificio hasta su interior, mientras que la masa interior absorberá el calor generado en el interior del edificio para liberarlos por la noche, cuando la temperatura es más baja.

La inclusión de patios, con presencia de agua y plantas para humidificar el ambiente, facilita el almacenamiento del aire fresco de las noches.

Es necesario evitar una excesiva permeabilidad al aire caliente diurno en verano. Las aberturas al exterior, pocas, pequeñas y protegidas mediante voladizos, persianas o vegetación, se cierran en las horas de más calor y se abren por la noche al aire fresco.

Fuente:
https://huellasdearquitectura.wordpress.com/2013/05/24/recomendaciones-de-diseno-en-funcion-del-clima/














Fuentes de información gráfica.

http://www.lan.com/destinosudamerica/2010-junio-viaje-chile-377/
https://pixabay.com/es/marruecos-ait-benhaddour-aldea-2151937/
http://lifebypia.com/un-oasis-chic-en-el-desierto/
http://www.cladglobal.com/CLADnews/architecture-design/World-Architecture-Festival-Awards-Future-Projects-architecture-design-Aedas--Oppenheim-Architecture-Boogerman--Partners-Wangari-Maathai/328789?source=news


16 agosto 2016

Valle del Tafilal en Marruecos - Arquitectura ancestral en tierra



Los ladrillos de barro, crudo o cocido, han tenido fines decorativos además de los propiamente constructivos desde los primeros tiempos del islam. La pobreza intrínseca del material es compensada por la pericia técnica con que son empleados en la decoración.  Los bloques son dispuestos en distintos planos, formando dibujos como dameros, triángulos, cruces o rombos, alternando los entrantes y salientes para producir efectos de claroscuro en las fachadas de los edificios. 

   Este tipo de ornamentos excluye deliberadamente cualquier representación icónica de vida, humana, animal o incluso vegetal, siguiendo al pie de la letra las interpretaciones más estrictas de la doctrina islámica, pues sólo Alá posee la facultad de crear vida. No es casualidad que los mismos o parecidos diseños geométricos puedan hallarse también en otras manifestaciones artesanales de los bereberes, como las joyas, la cerámica o las alfombras. 

  El mercado de ganado de Rissani se compone de varias dependencias anexas, consistentes en amplios patios porticados construidos en adobe, adosados unos a otros, donde tienen lugar la compraventa de animales: corderos, ovejas, terneros, bueyes, caballos y asnos.    Cada recinto suele estar dedicado a un tipo de ganado, lanar, bovino o equino. 




  Los alimentos se suelen vender al aire libre, en una vasta plaza de planta irregular rodeada de pórticos y con un gran quiosco central. Además de hortalizas, cereales, frutas y toda clase de productos de la tierra, se venden también artículos de artesanía local, joyas de plata, alfombras y tapices, cestería, ferretería y carpintería. Intercalados entre los puestos, pueden verse tenderetes de farmacopea bereber, que se identifican por su copioso muestrario de animales disecados o enjaulados (tortugas, lagartos, aves rapaces...).

   Existe también una vasta explanada destinada a 'aparcamiento' de los asnos con los que los campesinos se trasladan en ida y vuelta de su aldea al mercado, así como un espacio adyacente que se usa como depósito para las alforjas. 
   
Desde Rissani se puede llegar caminando cuatro kilómetros hasta el ksar de Tinrheras, pequeña aldea de casas de adobe que se encarama rodeada de murallas sobre un enorme espolón rocoso desde el que se dominan los palmerales hasta el horizonte, y se divisan las primeras dunas que anuncian el Sahara.





 
La versatilidad del barro como material de construcción ha dado lugar a una extraordinaria diversidad de soluciones arquitectónicas en todo el mundo, llegando en el Marruecos presahariano a variar las tipologías arquitectónicas de comarca a comarca, de valle a valle e incluso de pueblo a pueblo.

El antiguo mercado del lunes del Todra estaba ubicado donde se levanta hoy el gran pueblo de Tinerhir, una importante encrucijada de caminos, a medio camino entre el Tafilalt y el Draa.    Tinerhir despliega sus casas de adobe en forma de terrazas junto a un soberbio palmeral, uno de los más vastos de Marruecos. Siguiendo este palmeral por los innumerables senderos que se abren paso entre los vergeles y pequeños campos circundados de tapias de adobe e irrigados por acequias, se llega al cabo de unos quince kilómetros a las impresionantes y bien conocidas Gargantas del Todra (ver foto).


El río Dades nace entre el monte n'Tizi Mkorn (3.223 m.) y la cadena principal del Atlas, al norte de Msemrir, para dirigirse hacia el sur abriéndose camino entre las escarpadas crestas rocosas y tallando abruptos cañones y barrancos, entre los que destacan por su belleza las célebres Gargantas del Dades. 
  

  Entre las gargantas del Dades y la ciudad de Bumaln se sucede una serie de pequeños pueblos fortificados de adobe o ksur, cada uno con un conjunto de magníficas kasbas de soberbio perfil turriforme, en medio de un espectacular paisaje de caprichosos plegamientos orogénicos de colores rojizos, que contrastan con la verde placidez de la vega cultivada del río.    Aquí ya no se ven palmeras, sino otro tipo de árboles frutales más adaptados a la altitud.






Valle del Tafilalt. Ksar amurallado de Ulad Abd el-Halim. Vista general
Valle del Tafilalt. Ksar amurallado de Ulad Abd el-Halim. Lienzo de la muralla que circunda el ksar
Valle del Tafilalt. Ksar amurallado de Ulad Abd el-Halim. 
Torreón de la muralla y puerta de entrada
Valle del Tafilalt. Puerta monumental de un ksar en los alrededores de Rissani
Valle del Tafilalt. Zoco de Rissani. Recinto de venta de ganado lanar
Valle del Tafilalt. Zoco de Rissani. Recinto de almacén de alforjas de asnos
Valle del Tafilalt. Zoco de Rissani. Quiosco central de venta de artesanía
Valle del Tafilalt. Ksar de Tirnheras. Vista general
Valle del Tafilalt. Ksar de Tirnheras. Vista de las murallas sobre el palmeral y las dunas
Valle del Tafilalt. Ksar de Tirnheras. Vista parcial de las murallas
Valle del Todra. Panorama del palmeral con ksar de adobe a orillas del río Todra
Valle del Dades. Paisaje fluvial con ksar de adobe
Valle del Dades. Ksar de adobe con dos kasbas




BUSCA TUS TEMAS FAVORITOS

TE INVITARNOS A SEGUIRNOS