Mostrando entradas con la etiqueta PLEISTOCENO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PLEISTOCENO. Mostrar todas las entradas

16 julio 2026

ESTUDIO DE LOS GLIPTODONTES PERUANOS DURANTE EL PLEISTOCENO (PARTE II) - PROF. JESÚS ANGEL BÉJAR APAZA

 


Siguiendo con el tema de los Gliptodontes en esta edición trataremos de su origen y evolución que abarco millones de años hasta que desaparecieron aprox. 10,000 a.C a fines del Pleistoceno cuando aparecieron los primeros grupos humanos y el cambio de clima, cambio para el cual no estaba preparado el Gliptodonte.

El segundo reencuentro con los Gliptodontes 

La segunda vez que descubrimos a los gliptodontes, luego de unos miles de años que nos olvidamos de su existencia, ocurrió al desenterrar sus esqueletos fósiles cuando ya llevaban extinguidos mucho tiempo. El estudio zoológico de los gliptodontes les compete a los paleontólogos y gracias a ellos los re¬descubrimos. Sin embargo, los primeros en tener contacto documentado con estos animales no fueron paleontólogos, sino viajeros, intelectuales y, finalmente, naturalistas, zoólogos y paleontólogos de los siglos XVIII y XIX.  



 La referencia escrita más antigua sobre los gliptodontes proviene de me¬diados del Siglo XVIII y pertenece a Thomas Falkner. Entre 1752 y 1756 este médico, sacerdote e informante británico encontró varios restos de mamíferos fósiles en el río Carcarañá, en la actual provincia de Santa Fe, Argentina (por entonces Virreinato del Perú). Entre ellos había huesos de lo que actualmente podemos considerar que se trataba de un gliptodonte:

Yo en persona descubrí la coraza de un animal que constaba de unos huesecillos hexagonales, cada uno de ellos del diámetro de una pulgada cuando menos; y la concha entera tenía más de tres yardas de una punta a la otra. En todo sentido, no siendo por su tamaño, parecía como si fuese la parte superior de la armadura de un armadillo; que en la actualidad no mide mucho más que un jeme de largo. 

Falkner, 1774.

Es interesante que Falkner haya relacionado acertadamente a esa coraza con los armadillos, sobre todo porque oportunamente había confiado en un informe de Garcilaso de la Vega que consideraba a las osamentas fósiles de gran tamaño como si fueran de humanos gigantes…que fueron destruidos por Dios por el delito de sodomía. 

A esta interpretación se la puede considerar como la hipótesis más antigua de la causa de la extinción de la megafauna de América del Sur… aunque nadie se animó a ponerla a prueba. Por este descubrimiento en el río Carcarañá, Falkner suele ser señalado como el primero en hallar a un gliptodonte, pero, como ya se expresó, se conocen sitios arqueológicos que demuestran que personas de las sociedades indígenas interactuaron con estos animales miles de años antes.

Algunas décadas después, en 1814, el polifacético uruguayo Dámaso Antonio Larrañaga encontró un fémur y parte del tubo caudal (la coraza de la cola) de un gliptodonte en el río del Sauce, Uruguay. Larrañaga in¬corporó estos restos en su obra “Diario de Historia Natural”, constituyendo la primera descripción científica de lo que años más tarde conoceríamos como gliptodontes, pero que nombra como “Dasypus (Megatherium)”. 



No es claro porqué dio a entender que Dasypus, Megatherium y esos fósiles eran lo mismo. Posiblemente Larrañaga los haya relacionado con los armadillos (Dasypus) debido a la coraza y con los megaterios porque eran huesos de gran tamaño y de los pocos fósiles conocidos en esa época, sea como fuere, con esto comenzó una gran confusión que duró 24 años. 

A pesar de ello, sus observaciones fueron muy acertadas para ese momento histórico, sobre todo considerando que no era un zoólogo especialista en fósiles y que no vinculó a esos huesos de gliptodonte con elefantes o sodomitas gigantes, de hecho, los relacionó en el grupo correcto: los xenarthros. Larrañaga, ade¬más, era un excelente dibujante que ilustró con mucho detalle a algunos de los fósiles que encontró. 

 


Este material fósil fue enviado a Francia para que los examine el naturalista Auguste St. Hilaire junto con una carta donde expresaba que podrían tratarse de huesos de megaterio. Luego, el famoso paleontólogo francés Georges Cu¬vier, influenciado por las observaciones de Larrañaga y debido a que todavía no se conocían otros mega mamíferos fósiles en América del Sur, trató a esos restos como si fueran de megaterio en una obra de 1824. 

A partir de estos y otros descubrimientos ocurridos a principios del Siglo XIX varios naturalistas europeos estudiaron huesos de estos animales, pero todavía no tenían en claro de que se trataban.

Durante el siglo XVIII y XIX los restos fósiles de Megaterios, Gliptodontes y otros animales de la Mega fauna eran estudiados por los científicos europeos, de hecho, muchos restos fósiles viajaron hacia Europa (España, Francia e Inglaterra). 

Argentina tiene una larga tradición estudiando restos fósiles de Mega fauna y de dinosaurios, a diferencia de Perú sus estudios paleontológicos se remontan hasta fines de siglo XIX, en nuestro país la paleontología peruana recién se comenzó a desarrollarse recién a mediados del siglo XX, y el estudio de la Megafauna recién a fines del siglo XX. 

Retomando la historia de los Gliptodontes podemos decir que al comienzo eran confundidos o relacionados con los Megaterios, cuando se hallaron los primeros esqueletos de Gliptodontes a mediados del siglo XIX.   

El mayor investigador de la Megafauna sudamericana fue el argentino Florentino Ameghino, quien investigó a fines del siglo XIX y mediados del siglo XX. 

Ameghino dedicó más de 30 años a la investigación paleontológica de la Megafauna la Patagonia argentina, él bautizó más de 50 especies de animales de la Megafauna y también estudio el Gliptodonte, sus trabajos fueron los primeros llevados a cabo en Sudamérica, después de Ameghino surgieron otros científicos y estudiosos, pero Ameghino fue el pionero en el campo de la paleontología y antropología. 

Mientras en Europa se llenaban los museos con fósiles de Megaterios, Gliptodontes y otros seres de la Megafauna.

                                             

Florentino Ameghino describió esta situación a fines del Siglo XIX: 

Woodbine Parish y Carlos Darwin enriquecían al mismo tiempo al Colegio de Cirujanos de Londres con numerosos restos de Me¬gatherium y de Gliptodontes; tan pronto como llegaron esos restos a Inglaterra, tanto para Clift como para Owen fué evidente que se habían confundido dos animales distintos y que los fragmentos de coraza atribuidos al Megatherium eran en realidad de un animal muy distinto; se moldearon algunos huesos y un fragmento de cora¬za que, enviados al Museo de París, fueron reconocidos por Lauri¬llard, Pentland y de Blainville como pertenecientes a un armadillo gigantesco. Ameghino, 1889.    


      

   Figura 1-2. Inicio del informe de la primera descripción completa de un gliptodonte con procedencia geológica y geográfica conocida con precisión. Publicada en el pe¬riódico uruguayo El Universal de Montevideo del 31 de marzo de 1838. El encabezado expresa: INFORME. Presentádo á la Comisión de Biblioteca y Museo por los miembros de ella, D. Bernardo Berro y D. Teodoro M. Vilardebó, sobre el reciente descubrimien¬to de un armadillo fósil en el Partido de la Piedra Sola Departamento del Canelon.

El año 1838 resultó esclarecedor para varios investigadores respecto de la naturaleza de los ejemplares fósiles que, ahora sabemos, pertenecían a glipto-dontes ya que confluyeron dos estudios donde los describen sin confundirlos con gigantes, con otros animales o con plantas. 

Mientras en Europa estaban desentrañando la mezcla de esqueletos que tenían en las cajas que compraban en el río de la Plata, en Uruguay ya tenían una idea más clara. Durante 1837 Teodoro Vilardebó (amigo de Dámaso Larrañaga) y Bernardo Berro (que años más tarde fue presidente de Uruguay) fueron comisionados para realizar una expedición al arroyo del Pedernal donde, entre el 9 y el 14 de diciembre, recu¬peraron una coraza y numerosos huesos de un gliptodonte (recordemos que todavía no existía el concepto de gliptodonte ni la propia palabra).      

          

Al año siguiente publicaron un informe en varias entregas, entre los días 31 de Marzo y el 5 de Abril, en el diario El Universal de Montevideo en el que describieron el esqueleto que desenterraron. En ese informe los naturalistas uruguayos hicieron una extensa descripción de la geología del lugar, de los huesos que hallaron, de la posición en que se disponían e incorporaron medidas de todas las piezas. También agregaron observaciones técnicas sobre el trabajo de campo. Así fue como comenzó el estudio científico del Gliptodonte en Sudamérica, primero por un periódico, después seguirían los informes científicos, los libros, etc., pero todo eso llegaría en un futuro lejano.  

En el siguiente numero seguiremos revelando más misterios sobre los Gliptodontes de Sudamérica y las preguntas serán siendo respondidas poco a poco en las próximas ediciones.

                                                                                                        Continuará …


Bibliografía  

-Cuaderno de Investigaciones “La Megafauna del Pleistoceno” (2007) – José Vargas Carrión. (pags 24- 26).

-Historia Natural de los Gliptodontes (2026) – Carlos A. Quintana (pp.198- 203)

-Arqueología y Sociedad Tomo I (2014) – Tosso Richard “Fauna del Pleistoceno en Sudamérica” pp. 37 - 39.

-Periódico “La Primera” (2014) – “Perú hace 10, 000 años atrás pp. 14 - 15.   

-Enciclopedia Virtual “Wikipedia- Los Gliptodontes” (2014) (pp.25-28). 

Biografía del Autor 




Jesús Ángel Béjar Apaza  estudió arqueología en la UNMSM (2001- 2004), cursos de astronomía (SPACE) en la Facultad de Física (2002 -2006). Guía de Turismo en Cepea (2006-2009). Bachiller en educación (Pedagógico América). Ha participado como ponente en diferentes Simposios y Congresos tanto en temas de arqueología como paleontología. Escritor que ha participado en 3 revistas, dibujante y caricaturista y también difusor de temas arqueológicos y paleontológico a todo público en general. 



14 abril 2025

LOS CANIDOS SOBREVIVIENTES DEL PERÚ (PARTE IV) - PROF. JESÚS ÁNGEL BÉJAR APAZA

 



Como escribimos en el artículo anterior, los únicos cánidos que sobrevivieron a la “Extinción de la Megafauna” fueron el “zorro andino”, “el lobo de Crin” y el “Perro Amazónico”, los otros tipos de canidos llegaron con los primeros grupos de cazadores recolectores eran diferentes venían con adaptaciones diferentes a los canidos que habían llegado primeros millones de años atrás y se habían adaptado muy bien a los nuevos ambientes, uno de ellos el más esquivo y poco estudiado es el “Perro Amazónico” es el tercer y último representante de estos 3 enigmáticos cánidos que llegaron en el Pleistoceno al territorio peruano.

El perro del Amazonas 

El Perro Amazónico” o “Perro de orejas cortas” llamado científicamente “Atelocynus microtis” es el único canido que vive exclusivamente en el monte, es decir en la selva profunda ya diferencia del “Lobo de Crin” o el “Zorro andino” que vive en la sierra o la costa, este cánido no se desplaza lejos de las zonas donde abundan los ríos o los bosques con frutos que son sus principales fuentes de alimento.  

 


Este mamífero tiene un origen muy antiguo y sus características generales lo alejan de los otros dos cánidos que hemos visto anteriormente. 

Distribución geográfica 

Los Perros Amazónicos viven preferentemente en áreas boscosas de baja actividad humana. Casi todos los registros están ligados a hábitats de bosque pluvial bajo. 

Vive en la selva tropical a cerca de 1 000 msnm, en la Amazonia en Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador y Colombia. Hay un solo informe de “tres animales delgados parecidos a perros” de esta especie avistados en la región de Darién, en Panamá, en 1984. 

Evolución 

Después de la formación del Istmo de Panamá, en la última parte del Terciario (hace alrededor de 2,5 millones de años en el Plioceno), los cánidos migraron de América del Norte hacia el sur del continente, como parte del “Gran Intercambio americano”. Los ancestros del Atelocino (perro de orejas cortas) se adaptaron a la vida en la selva tropical desarrollando las características morfológicas que podemos apreciar en sus descendientes actuales. Aparte de su aparente similitud con el “perro venado”, el atelocino no parece estar relacionado con ningún otro cánido de los zorros o los lobos, siendo algo muy inusual entre los cánidos.   

Se reconocen solo dos especies: 

  • Soy Microtis. 
  • Soy sclateri.   


Otros nombres

El Atelocino (perro del Amazonas) recibe varios nombres en las zonas donde es endémico: "cachorro-do-mato-de-orelha-curta en portugués, "nomensarixi" en idioma chiquitano y "uálaca" en lengua yucuna. En español es conocido como "zorro ojizarco", "zorro sabanero" o "zorro negro".    


Características del Atelocino, Perro del Amazonas o Perro de orejas cortas      

El Perro de orejas cortas presenta las siguientes características: 

- Es el cánido más pequeño de sus dos primos descritos anteriormente mide entre 70 y 100 cm de largo y 30 cm de cola, 35 cm de altura. Las hembras son 30% más grandes que los machos. Presenta patas cortas pero ágiles. Además, las orejas cortas y redondeadas, que solo miden de 3 a 5 cm. Este cánido se distingue por su hocico de zorro y por una gruesa cola.   

- Presenta un pelaje grueso, erizado y generalmente yendo de negruzco o azulado a pardo rojizo. Sus patas están parcialmente palmeadas, debido a sus hábitos parcialmente acuáticos. Se mueve como un felino, lo que significa que aún conserva rasgos de un pasado cuando era carnívoro terrestre y no parcialmente acuático y frugívoro. 

- Es un cánido que vienen mamíferos pequeños, peces, insectos, frutas y reptiles. Una investigación realizada a cabo por la Estación Biológica Cocha Cashu, en Perú arrojó que su dieta está compuesta en un 28% por peces, un 17% por insectos, un 13% por mamíferos pequeños, un 10% por frutas diversas, un 10% de aves, 10% de cangrejos, un 4% por ranas y un 3% de reptiles.

- Es un animal que tiene pocos contactos con las hembras, las hembras parece que son selectivas. Tiene hábitos nocturnos y solitarios. Los machos expulsan un olor fuerte si son acosados. El primero fue avistado en 1882 en la amazonia peruana y llevados al Jardín Zoológico de Londres, luego en los zoológicos de Viena, Nueva York, Chicago se notaba que la hembra dominaba a los dos machos. En 2006 ya no había ninguno, quizás se deba a que no se adaptan bien al cautiverio y por eso no tiene descendientes. 

- Este cánido es un cazador solitario y frugívoro nocturno y es muy esquivo con los hombres y usa las madrigueras de los armadillos gigantes. 

- Muchos perros de orejas cortas están siendo afectados por la destrucción de la selva amazónica y el contacto con los perros domésticos, quienes son portadores de moquillo y parvovirus que son enfermedades mortales para este cánido ya que en los bosques de la Amazonia las heces del perro doméstico pueden sobrevivir hasta 1 año en este medio natural contaminando al perro de la selva amazónica o perro de orejas cortas.

Este grupo se relaciona con el zorro andino y el lobo de crin, pero tiene costumbres misteriosas y vive en un hábitat de selva espesa donde otros canidos no viven con frecuencia, es un cánido que vivió miles de años en aislamiento, y desarrollo habilidades únicas que le permitieron sobrevivir en este nuevo ambiente ecológico, el Perro de orejas cortas es un cánido poco estudiado y vive en zonas de bosques húmedos de la selva amazónica y los ríos cercanos. 

El perro de orejas cortas presenta características morfológicas y fisiológicas que reflejan adaptaciones únicas para sobrevivir en un ambiente semi acuáticos que vienen animales pequeños y diversos tipos de frutos, de piernas cortas y ágiles y con la nariz delgada que muestran cierto aire de familiar de los zorros, pero que tomó un camino diferente al de los otros cánidos que llegaron a Sudamérica durante el Pleistoceno y se adaptó al ambiente de la selva amazónica.


Esta especie alcanza la madurez sexual pasados ​​los 3 años y la emisión de sonidos muy parecidos al ulular más que a los ladridos de los perros. Es posible que su período de incubación sea semejante al del zorro, en especial al “zorro cangrejero” que vive en las costas del mar de Argentina. Faltan más datos y estudios sobre este esquivo y misterioso cánido de los bosques amazónicos. Tampoco se sabe su promedio de vida (quizás 15 años o más) o el número de las crías que puede tener. Sólo se sabe que de adulto pesa hasta 9 kg y se estima que su población actual puede ser de unos 10.000 ejemplares, aunque la especie ha sido incluida en por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en la lista de especies “casi amenazadas”. 

Hasta aquí llega nuestro estudio de los otros dos cánidos emparentados con el zorro andino, pero con la desdicha de ser poco conocidos y conservados en mitos, leyendas e historias en las culturas prehispánicas, que si bien son parientes de los zorros tomaron caminos muy diferentes, los caminos de las selvas y pantanos de la Amazonia y sus cuerpos se adaptaron a estos nuevos ambientes, valiosos cánidos que también llegaron al Perú pleistocénico, cuyos antepasados ​​y restos fósiles aún no han sido encontrados por la paleontología peruana, pero esperemos que futuros paleontólogos se unan a la búsqueda de los restos fósiles de los antepasados ​​del Lobo de Crin y el Perro de orejas cortas de los cuales aún nos quedan muchos misterios por resolver.                                                                                                      

FIN

Bibliografía 

Iván ALVARADO, Mario URBINA y Rodolfo SALAS GISMONDI I Simposio Internacional Paleontología del Perú (2013) “Mamíferos pleistocénicos del Perú: Avances y perspectivas” pp 70-72

Sebastián Apesteguía y Stella Maris Álvarez (2023) – Universidad Maimónides – Argentina PERROS Y OTROS CANIDOS DE LAS AMERICAS Origen, evolución e historia natural.  

Joaquín Arroyo, Oscar Carranza Castañeda (Instituto de Geología, Campus – México – Revista ARQUEBIOS (2010) Los Canidos Prehistóricos Mexicanos antes de la llegada del Perro

Francisco J. Prevosti – Museo de la Plata (nov. 2006) Grandes Canidos (Carnívoro, Canidae) del Cuaternario de la República Argentina: Sistemática, Filogenia, Bioestratigrafía y Paleoecología. 

Revista Rumbos – revista especializada de la Fauna de Brasil – El perro de orejas cortas (2004).    

 


 








Biografía del autor 

Jesús Ángel Béjar Apaza estudio arqueología en la UNMSM (2001-2004), cursos de astronomía (SPACE) en la Facultad de Física (2002-2006). Guía de Turismo en Cepea (2006-2009). Bachiller en educación (Pedagógico América). Ha participado como ponente en diferentes Simposios y Congresos tanto en temas de arqueología como paleontología. Escritor que ha participado en 3 revistas, dibujante y caricaturista y también difusor de temas arqueológicos y paleontológicos a todo público en general, 



16 septiembre 2024

LOS CÁNIDOS DEL PLEISTOCENO EN EL PERÚ - PROF. JESÚS ÁNGEL BÉJAR APAZA

 




INTRODUCCION  

Los cánidos son un grupo de carnívoros placentarios (orden carnívora) que se originan hace 40 millones de años (Ma) en América del Norte. Durante gran parte de su historia evolutiva estuvieron limitados a ese continente americano donde experimentaron varias diferenciaciones, que se distinguieron 3 grupos, 2 extinguidos y uno que aún tiene representantes vivos.  



Los cánidos evolucionaron hace 40 millones de años en varias formas(El Mundo de los Canidos)


Los cánidos se subdividieron en 3 grupos. Las 3 subfamilias: 

1-Hesperocyroninae

2-Borophaginae

3-Caninae   

De estos tres grupos sólo ha sobrevivido la Sub familia Caninae y aún posee representantes vivos, en este artículo se tocará al detalle la descripción de cada grupo, será un viaje al viaje fantástico al fascinante mundo de los carnívoros cánidos de los cuales se conoce muy poco en Sudamérica a nivel paleontológico. 

1- Hesperocyroninae: Esta subfamilia se originó en el Oligoceno tardío (30 -23 Millones de Años). Son cánidos endémicos de Norteamérica. En un principio se trataba de pequeños cánidos del tamaño de un zorro mediano, por ejemplo, los géneros Tomarctus o Nothocyon, pero durante el Mioceno (23 – 5.3 Millones de Años) experimentaron un aumento, de pequeño a un gran tamaño. El cambio de clima hizo que muchos grupos se extinguieron y sólo un grupo sobrevivió, pero al final también se extinguió sin remedio. 

 


Imagen de un Hesperocyroninae y su cráneo reconstruido (Carnívoros del Cenozoico – 2010).

2- Borophaginae: Esta subfamilia se originó en el Oligoceno Temprano (35 Millones de Años) hasta el Plioceno Medio (2,5 Millones de Años). Este grupo fue llamado los “perros trituradores” y tuvieron entre 30 y 40 especies. Esta subfamilia se especializaba en la caza de Megafauna (pesaban más de una tonelada) que tenían fuertes mandíbulas (semejante a las mandíbulas de las hienas actuales) y un cuerpo robusto como el de un lobo. Esta subfamilia se extinguió hace unos 2 Millones de Años atrás.   


Borophaginae reconstruido y el cráneo de dicho Canido (Los Canidos de Norteamérica – 2010) 

3 - Caninae: Esta subfamilia se originó en el continente de Asia a mediados del Neógeno (20 – 2.6 Millones de Años) y se trasladaron a Norteamérica a mediados del Pleistoceno (1 Millón de Años). Este grupo después se trasladó a Sudamérica durante el Gran Intercambio Biótico. Esta subfamilia de Cánidos es la única que aún cuenta con representantes vivos. A nivel mundial existen 36 especies repartidas en los 5 continentes excepto la Antártida, que incluye a los zorros, perros, lobos, coyotes, etc. El perro tiene aproximadamente 800 razas. Los Caninae se diversificaron mucho entre 10 y 9 Millones de Años. 

En Sudamérica entraron algunos representantes del grupo Caninae durante el Plioceno tardío y Pleistoceno medio en el Gran Intercambio Biótico, pero cada especie ingreso de forma secuenciada en diferente tiempo geológico, y no de forma global y en un solo tiempo geológico.  

Las especies de Caninae que ingresaron a Sudamérica fueron varias desconocidas. En el Perú solo entraron 3 grupos de cánidos emparentados entre si, los zorros y los perros salvajes (muy diferentes a las razas de perros actuales) son familiares más cercanos durante el Pleistoceno temprano (2,5 Millones de Años).  

La llegada de los Canidos a Sudamérica se dio de forma escalonadas y en diferentes tiempos geológicos. Cada cierto tiempo conforme se abría y cerraba el Istmo de Panamá pasaban diferentes tipos de canidos cada uno con sus propios rasgos, pero emparentados con los grupos que habían llegado anteriormente a Sudamérica. 

Tradicionalmente se ha pensado que el único canido que ha llegado a Sudamérica fue el zorro y el lobo se había extinguido de nuestro continente por completo, pero recientemente se ha encontrado dos canidos más muy emparentados entre sí, el “lobo de crin” y el “perro espíritu” además debemos agregar que también llego el “Canis Dyrus” o “Lobo Gigante” sobrevivió un tiempo en Sudamérica y también en el Perú, pero del cual hay pocos estudios paleontológicos, se piensa que se extinguió, desapareció por motivos desconocidos desapareció o quizás se adaptó en formas desconocidas que aún no ha sido encontrados o estudiados por los paleontólogos sudamericanos.  

  


El Gran Intercambio Biótico en 2 versiones, Canis Dyrus                         (Lobo Gigante (Casona UNMSM 2010)

De estos cánidos que llegaron al Perú describiremos detalladamente en los próximos artículos, y veremos cómo ido han cambiado o se han adaptados a cada uno de los entornos del Perú pleistocénico, cada uno de estos tres grupos poco estudiados por la paleontología peruana.    

                                  Continuará …  

Bibliografía 

Rey Clarke Catherine I Jornada de Jóvenes Investigadores en Paleontología (2015) “Historia de la trayectoria científica de la paleontología en el Perú 1866-2003”.

Iván ALVARADO, Mario URBINA y Rodolfo SALAS GISMONDI I Simposio Internacional Paleontología del Perú (2013) “Mamíferos pleistocénicos del Perú: Avances y perspectivas” pp 69-70.

Salas Gismondi Rodolfo (2009) Diario La Primera “Perú 10,000 años en el Pleistoceno” pp14-15. 

Ravines Rogger BOLETIN DE LIMA (2010) “Sobre las pinturas rupestres parietales del paleolítico peruano” pp 57-58 

                                                                                                       


     





                                  

Biografía del Autor 

Jesús Ángel Béjar Apaza estudio arqueología en la UNMSM (2001- 2004), cursos de astronomía (SPACE) en la Facultad de Física (2002 -2006). Guía de Turismo en Cepea (2006-2009). Bachiller en educación (Pedagógico América). Ha participado como ponente en diferentes Simposios y Congresos tanto en temas de arqueología como paleontología. Escritor que ha participado en 3 revistas, dibujante y caricaturista y también difusor de temas arqueológicos y paleontológico a todo público en general, 


TRADUCE APUNTES A CUALQUIER IDIOMA

BUSCA TUS TEMAS FAVORITOS

TE INVITARNOS A SEGUIRNOS