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30 junio 2014

Construcción de Espacios de Trabajo Stellcase - Shell:Bag propuesta de Angel Cuadrado y Lucía Heras


Los tiempos cambian… Las nuevas tecnologías nos rodean, nuevos gadget salen al mercado para facilitarnos diversos aspectos de nuestra vida diaria (comunicación, trabajo, amistad…).
Al igual que nuestro entorno doméstico, nuestro entorno laboral también está cambiando, surgen nuevos empleos, nuevos oficios (FabLabs, Commnity Manager…) y las nuevas tecnologías forman parte importante de este proceso de transformación.


“Shell:Bag” tiene una clara referencia dentro de la industria automovilística, asemejando su funcionamiento al de una capota desplegable, pero surge como un nuevo gadget que aúna nuevas formas de trabajar con las nuevas tecnologías. A modo de mochila desplegable, en su interior alberga todas las necesidades que un usuario pueda tener en una oficina (conexiones para PC, Tablet, Smartphone, WIFI, proyector, audio y un espacio propio para reuniones). A su vez, la mochila se adapta a las necesidades del usuario y las circunstancias, ya sea de paseo, sentado solo o en una reunión.



Al disponer en su interior de una batería eléctrica recargable, el usuario tiene total libertad de movimiento gracias a su autonomía. 
Todo esto hace que la mochila reúna todas las prestaciones de una oficina física en un objeto que no supera el medio metro cúbico de volumen, ahorra espacio, costes y tiempo.

La mochila adopta varias posiciones dependiendo de la situación laboral: posición 1 si el usuario está en pie, paseo… posición 2 si el usuario está sentado y posición 3 si el usuario está en una reunión.

Tiene un diseño ergonómico adaptándose a la espalda (si el usuario está en pie) o a un asiento (si el usuario está sentado) que, junto a su material de construcción (plástico ABS), hacen de ella una mochila ligera y transportable, beneficiando así al usuario y aumentando su productividad.

De esta manera el lugar de trabajo queda totalmente en un segundo plano, ya que la mochila se adapta a cualquier situación, interior o exterior. 




Aprovechando el auge que están teniendo actualmente las impresoras 3D, “Shell:Bag” se plantea mediante una construcción por piezas en plástico ABS (el más utilizado y más barato), aprovechando dos de las máquinas de fabricación digital que existen actualmente en el mercado (la impresora 3D makerBOT y la fresadora CNC charlyPRO).

Para la construcción de la mochila solo haría falta una plancha de plástico ABS de 3x1 metros y 3 varillas de 3 metros y 25 mm de diámetro, suponiendo un coste de aproximadamente 200 euros solo en el material, quedando incluso superficie de ABS sin utilizar y que se puede emplear para sacar piezas de repuesto.

Al estar construida toda la mochila con ABS la fabricación y el reemplazo de piezas defectuosas se haría de una manera fácil y rápida.




Dentro de las premisas del bienestar planteadas, “Shell:Bag” se adapta a todas ellas: 
  • Facilita la concentración ya que el usuario dispone de su propio espacio de trabajo independientemente del lugar donde se ubique.
  • Dispone de varias configuraciones o posiciones que se adaptan a las diferentes necesidades del usuario.
  • Debido a su ligereza y ergonomía, el usuario tiene total libertad de movimiento.
  • Gracias a todas las conexiones que posee (Smartphone, PC…) el usuario puede estar continuamente conectado.




“Shell:Bag” is the future… but NOW!

La Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, la de Alcalá de Henares y la de A Coruña se han alzado con los tres primeros premios del IV Concurso para Estudiantes de Arquitectura que anualmente convoca la multinacional Steelcase, compañía especializada en equipamiento y optimización de espacios de trabajo.

El reto de esta edición era crear un entorno de trabajo que propiciara el bienestar físico, emocional y cognitivo de los trabajadores, para lo cuál tenían que proponer soluciones que se adaptaran a estas premisas: facilitar el trabajo de concentración, ofrecer una variedad de espacios que den la posibilidad de elegir y controlar dónde y cómo trabajar, aportar una variedad de soluciones que anime a las personas a sentarse, levantarse y moverse; proveer el uso de las tecnologías dando opciones sobre el tipo de presencia que necesitan en cada momento: física o virtual.

Al concurso se han presentado un total de 90 trabajos y han participado más de 1.000 estudiantes de todas las universidades que cuentan con Escuela de Arquitectura de España y Portugal.


El segundo galardón, cuyo importe asciende a 2.000 euros, ha sido concedido al proyecto “Shell:Bag”, elaborado por los estudiantes Ángel Enrique Cuadrado y Lucía Heras para su proyecto de fin de curso de la Universidad de Alcalá de Henares. 

El trabajo planteado por los alumnos ha sido la creación de un gadget inspirado en el sector automovilístico. Se trata de una mochila desplegable que alberga en su interior todas las necesidades que un usuario pueda tener en una oficina (conexiones para PC, tablet, smartphone, Wifi, proyector, audio, así como un espacio propio para reuniones). 

Al disponer en su interior de una batería eléctrica recargable, el usuario tiene total libertad de movimientos y, además, gracias a su diseño ergonómico se adapta a distintas posturas.

El jurado del concurso, presidido por Alejandro Pociña, presidente de Steelcase, ha estado formado por notables arquitectos: Alberto Campo Baeza, catedrático de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de Madrid; Miguel Passos de Almeida, cofundador del estudio lisboeta PMC/Arquitectos; Ramón Fernández-Alonso, profesor de Proyectos Arquitectónicos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada y Luis Maldonado, Director de la Escuela de Arquitectura de Madrid.


El Concurso para Estudiantes de Arquitectura de AF Steelcase tiene como finalidad apoyar el desarrollo de la arquitectura como disciplina fundamental en la construcción de espacios de trabajo, promover los entornos colaborativos, fomentar la creatividad y estrechar el vínculo entre la comunidad académica y las nuevas tendencias en esta materia que son objeto de investigación por parte de Steelcase.
Fuente: Steelcase

21 agosto 2012

Belchite, otro pueblo olvidado - Angel Enrique Cuadrado G.



“… pueblo viejo de Belchite,
ya no te rondan zagales,
ya no se oirán las jotas
que cantaban nuestros padres… “

Con estos versos, entre un silencio abrumador, uno deja atrás la Iglesia de San Martín de Tours, antaño una de las iglesias más importantes y majestuosas del pueblo de Belchite Viejo.

Las siguientes líneas parten de una labor de investigación docente realizada sobre la actual situación del pueblo de Belchite, del porqué de su estado de abandono total y al borde del derrumbe, todo ello fuera de la burda idea macro extendida de “pueblo maldito”.
   

Estado en el que se encuentra Belchite Viejo hoy en día



Sin ningún tipo de reparo ni de consideración se engloba al pueblo de Belchite Viejo dentro de los vulgarmente denominados “pueblos malditos” de España, “pueblo fantasma”, “pueblo misterioso”… Mucha gente habla de actividad paranormal, de psicofonías, de presencias del más allá… pero nadie o casi nadie se plantea que realmente Belchite Viejo no es un “pueblo maldito”… es un “pueblo olvidado”… olvidado por administraciones, olvidado por mandatarios… no se plantean el por qué Belchite no fue reconstruido a diferencia de otras localidades con un claro pasado bélico como el caso de las localidades de Guernica o de Brunete.

Debemos tratar al pueblo de Belchite fuera de la cortina de humo que siempre se cierne sobre temas bélicos, fuera del ámbito bélico e histórico, temas de los cuales existen multitud de páginas web con fotos históricas, relatos de la batalla de Belchite, del bando nacional y del bando republicano… pero, para entrar en materia, me gustaría exponer unas líneas, a modo de apunte histórico nimio, sobre el lugar.

Belchite es un municipio de la provincia de Zaragoza, situado a 49 kilómetros de la capital, en una de las regiones más áridas de Aragón.

Etimológicamente denominado “bello lugar”, Belchite fue una de las localidades más prósperas de dicha región a principios del siglo XX, en todos los aspectos posibles (económico, artístico, demográfico…), llegando a contabilizarse hasta dos conventos, numerables iglesias, palacios y casas nobles, muros con decoración mudéjar y ostentosos ornamentos barrocos.



Ornamentos que podemos encontrar en algunos de los edificios abandonados
 


Las guerras siempre han manchado de sangre y lágrimas la historia de este pueblo, desde la época pre romana hasta la batalla de Belchite (durante la Guerra Civil Española, en el año 1937), un conjunto de operaciones militares por las cuales hoy en día se encuentra el pueblo en este estado deplorable. 

 
Belchite no era el objetivo de la campaña republicana, era la capital, Zaragoza, pero la localidad que abordamos se encontraba en el centro de una franja entre ambos bandos y con un número de efectivos muy inferior al de las tropas republicanas.

 
El resultado fue devastador, cientos de personas muertas, cientos de casas destrozadas… pero la pregunta del porqué el pueblo se encuentra así la encontramos en los sucesos posteriores, ya que, tras la guerra, el principal objetivo del General Francisco Franco fue dejar intactas las ruinas del pueblo viejo de Belchite a modo de memoria perpetua de la "barbarie roja" (republicana), de cómo con unos pocos hombres, y en número inferior, se había hecho frente con una defensa memorable y digna de ser recordada.

Tras acabar la guerra, Franco propone dos opciones a los habitantes de Belchite dado el estado en el que se encuentra la ciudad. Dichas opciones son, o construir un pueblo nuevo a los pies del antiguo Belchite, o que los habitantes se encarguen de la reconstrucción y el General, a cambio, construye en la zona un canal de regadío para llevar agua desde el río Ebro y, así, que siguiera próspera gracias al cultivo de regadío.

 
Dado el coste que supondría reconstruir el pueblo tal y como se encontraba y con la economía que disponía la ciudad tras la guerra, los habitantes eligen la primera opción, construir un pueblo nuevo. Dicho “Belchite Nuevo” fue construido por los prisioneros republicanos que el Régimen consiguió capturar (unas 1000 personas), contando incluso con un campo de concentración en el propio pueblo viejo, a cargo de la Dirección General de Regiones Devastadas, y que aún hoy en día se conservan restos.

Belchite Nuevo fue inaugurado en el año 1954, pero no fue hasta 1964 cuando los últimos habitantes dejaron atrás las ruinas de sus casas para trasladarse al nuevo pueblo.

Englobando a Belchite dentro del marco patrimonial, al haber sido una de las ciudades más prósperas de la región, esta prosperidad también quedó reflejada en sus edificios, tanto en estética como en tipología.
En el año 2000, el ayuntamiento de Belchite propone a la UNESCO que el pueblo viejo sea reconocido como monumento a la paz, siendo el 28 de octubre de 2002 cuando la Villa de Belchite (viejo) es declarada Conjunto de Interés Cultural.
 
De entre sus ruinas y edificios a medio desaparecer y sin acondicionar ni para su visita ni para el turismo (son visitadas por unas 10000 personas al año) podemos destacar algunos elementos patrimoniales de especial interés, como:



  •    Arco de la Villa (1): entrada al pueblo viejo y que da acceso directo a la calle Mayor, principal arteria de la localidad. Es uno de los elementos mejor conservados junto a la “Torre del Reloj”, ambas recientemente restauradas. Aún habiéndose restaurado, en su fachada de ladrillo se pueden observar aún los agujeros producidos por los disparos durante la batalla.
 


  •     Iglesia y Convento de San Agustín (2): situados al norte del pueblo, próximos a la plaza con el mismo nombre. El estado en el que se conservan es ruinoso, con todas las cúpulas y techos de la iglesia totalmente derruidos por los bombardeos de la guerra y el campanario con desprendimientos… balazos de la artillería… Como anécdota, en una de las fachadas del campanario aún se conserva una bomba incrustada sin estallar.
 

  •     Iglesia de San Juan (3): conocida como “Torre del Reloj”, está situada en el centro del pueblo. Realmente es el único edificio catalogado como BIC (Bien de Interés Cultural), aunque en páginas oficiales figuren todos los elementos aquí nombrados. Al observarla no parece que se haya restaurado y en parte es cierto, pues lo único que aparentemente se ha intervenido es la parte superior que se ha colocado un “capuchón” de madera a modo de cubierta. Acceder por su interior es sumamente peligroso, por una escalera de caracol de piedra de apenas 70 centímetros y totalmente a oscuras.
 


  •    Convento de San Rafael (4): situado al sureste junto a la iglesia de San Martín. El estado en el que se encuentra es al borde del colapso, con el portón de entrada apuntalado y unos pocos muros con sus contrafuertes aún en pie, agrietados y agujereados.
 


  •     Iglesia de San Martín de Tours (5): situada al sur de la localidad, fue la principal parroquia de Belchite. Al igual que sucede en la iglesia de San Agustín, el estado es ruinoso, con todas las cúpulas y techos derruidos y el campanario con desprendimientos.


Ahora bien… ¿qué pasará con Belchite Viejo? ¿qué se puede hacer?... ¿abandonarlo a su suerte?... ¿rehabilitarlo?... Estas preguntas se llevan planteando más de 50 años, pero con el trascurso del tiempo se está perdiendo la huella de este pequeño y olvidado pueblo.

Como se ha apuntado antes, según varias páginas oficiales, todos los edificios arriba mencionados están catalogados como BIC, por tanto, su salvaguarda es competencia de la Comunidad Autónoma de Aragón. La página web oficial del pueblo apunta también que la Diputación General de Aragón ha catalogado los BIC existentes y ha creado un sitio web donde los presenta (junto con otros de la región), es decir, mezcla elementos catalogados con los que cree que se deberían de catalogar, pero el caso es que el estado del pueblo no avanza de su ruindad y abandono.

A continuación, resumiré los puntos más importantes de la labor de investigación docente realizada, en la cual propusimos una serie de pautas de intervención que fueron muy bien acogidas.
Para comenzar analizamos varios puntos acerca del pueblo en materia de urbanismo, patrimonio, construcción… todo bajo la premisa de una recuperación del pueblo viejo y expansión del pueblo nuevo hacia el mismo y no hacia otra dirección, además pensando en una unificación urbanística entre pueblo viejo y pueblo nuevo.

Aunque el nuevo pueblo posee todas las infraestructuras, se trata de una “ciudad dormitorio” que posee una trama en malla rectangular y viviendas unifamiliares. Por ello, la intención de la intervención no solo es unificar las dos zonas de Belchite sino generar una serie de usos y actividades que fomenten a Belchite Nuevo.

Todo este análisis nos condujo al establecimiento de 3 grados de recuperación:

  •    Grado 1: en este primer grado englobamos los elementos más significativos de Belchite Viejo, como son los edificios más destacados del lugar y de especial interés patrimonial (iglesias, conventos, la “Torre del Reloj”, el arco de acceso… pero también se pretende una conservación y reutilización del antiguo tejido viario para una nueva propuesta urbana para la zona (donde destaca la importancia de la antigua Calle Mayor). Otros elementos destacados a recuperar, incluidos en este grado, serán las plazas, lugares de encuentro y reunión en el pasado, desarrollándolo todo con un enfoque más lúdico y de congregación para visitas o actividades relacionadas con el desarrollo del pueblo. También se enfatiza en este grado la importancia de la decoración mudéjar y barroca que aún se mantienen en muchos edificios, ornamentos, pavimentos…


  •    Grado 2: en este segundo grado proponemos la recuperación de los edificios residenciales que se encuentran abiertos hacia la Calle Mayor (curiosamente los que en mejor estado se encuentran) dándole carácter al eje de actividades en el que se pretende rehabilitar dicha calle para unir el pueblo de Belchite Nuevo con Belchite Viejo, convirtiendo todo en una banda en la que concurren espacios verdes, plazas, instituciones y en el cual se desarrollan actividades.


  •     Grado 3: en este último grado se engloban todas las zonas de ruindad, pudiendo (si se pudiera) realizar un aprovechamiento de escombros y limpieza del terreno, para un futuro desarrollo de manzana. Se proponen nuevas edificaciones dando a calle con una reutilización del espacio interior destinado a futuras actividades académicas y formativas, relacionadas con la rehabilitación de edificios, con la agricultura mediante huertos ecológicos y también de diferentes espacios deportivos.

Algunos edificios son auténticos tratados de construcción

Fuera del contexto de la investigación realizada, pero dentro del ámbito de la recuperación y de la docencia, una propuesta a posteriori, y a modo personal, podría consistir en la transformación de Belchite Viejo en un eco museo sobre construcción, urbanismo… consolidar las ruinas que se puedan mantener y que sirvan como lecciones docentes para institutos y universidades, tal y como entendía la enseñanza el gran maestro Le Corbusier “… aprender construcción en obra y no en aulas… “, la construcción con entramados de madera y chamizos, con piedra y adobe… estudio de la arquitectura vernácula… todos estos elementos los reúne este pueblo.

              
Un artista que ha tomado esta idea de aprender construcción pero de una manera totalmente desligada del entorno es Gordon Matta Clark con su obra “Building Cuts”, en la cual, hace cortes en edificios que estén abandonados (con estancias, solados y demás elementos) y los traslada posteriormente a museos o galerías, para poder analizar su estructura, construcción, acabados…



Otra artista es Flavia Mielnik y sus “Obras en Diálogo”, donde hace una representación gráfica de las actividades que se realizaban en las distintas estancias de una vivienda en las paredes de edificios derruidos.

Independientemente del uso que se les pueda dar a estas viejas piedras, lo verdaderamente preocupante es que, a este ritmo de deterioro, el pueblo viejo de Belchite desaparecerá totalmente en 10 años.
Si en más de 60 años no se ha actuado de ninguna forma para salvaguardar esta minúscula parte de nuestra historia… en 10 años que quedan ¿se hará algo para evitarlo? ¿está condenada a desaparecer en el olvido?... ahora, contrarreloj, nos toca mover ficha.


    

  •    Ángel Enrique Cuadrado González.
 el_angel_cuadrado@hotmail.com
Profesor de Educación Primaria, Delineante y Decorador Profesional.   Técnico Superior en Desarrollo y Aplicación de Proyectos de Construcción. Matrícula de Honor en Postgrado de Conservador Patrimonial por la Universidad de Alcalá de Henares.Actualmente cursando 5º de Arquitectura (especialidad en Patrimonio Urbano y Rehabilitación de Monumentos y Conjuntos) en la Escuela de Arquitectura de Alcalá de Henares (España).




17 marzo 2012

Patrimonio de Bolsillo (parte II) - Angel Enrique Cuadrado Gonzáles (España)


Patrimonio de bolsillo… o lecturas alternativas para entender el patrimonio.


Antes de proseguir, para recordar haremos una breve mención al artículo del pasado mes de febrero, en el que se expuso una serie de libros que, desde mi punto de vista, abordaban temas patrimoniales, algunos de una manera directa, otros de manera indirecta:


    *      Rivera Blanco, Javier; De varia restauratione. Ed. América Ibérica. Valladolid, 2001.
ISBN: 84-88337-30-2

    *      Hesse, Hermann; Siddaharta. Ed. Edhasa. 2002.
ISBN: 9788435009027

    *      Vidler, Anthony; El espacio de la Ilustración. La teoría arquitectónica en Francia a finales del siglo XVIII.
Ed. Cast. Alianza Editorial, SA. Madrid, 1997. 
ISBN: 84-206-7140-1

    *      Riegl, Aloïs; El culto moderno a los monumentos. Ed. Visor. Dis. SA, 1999.
ISBN: 84-7774-001-1


Como mencioné, los tres libros que continúan son los que más influencia han tenido sobre mí:


Tanizaki, Junichirô; El elogio de la sombra. Ed. Siruela. 2003.
ISBN: 9788478442584


Este libro es un caso curioso puesto que fue el primero que leí por iniciativa propia y ha sido posteriormente cuando me lo han recomendado varios compañeros.

Reconozco que no sabía a priori de qué trataba, pero me llamó la atención pues me interesa bastante la filosofía oriental.


A muy grandes rasgos (y tal y como puede intuirse en la sinopsis de la contraportada) el libro gira en torno a la idea de que la estética occidental gira en torno a la luz mientras que la estética oriental (tradicional) gira en torno a la sombra.


A partir de ahí el autor continúa con esa premisa aplicándola a distintos ámbitos, desde el diseño y la construcción del cuarto de baño, pasando por las estufas de calefacción, el valor de las pátinas… distintos aspectos de la vida cotidiana desde un punto de vista comparativo entre oriente y occidente y su entendimiento de belleza a través del juego de luces y sombras.


Este libro me ha sorprendido bastante pues su escasa dimensión no está en absoluto en proporción a los numerables mensajes que expone.

No solo me ha ayudado a entender y a profundizar en la tradición oriental sino que me ha ayudado a apreciar los pequeños elementos de la vida diaria desde otro punto de vista, elementos tan sencillos pero cargados de un significado y simbolismo desconocido para mi hasta ahora, por ejemplo, entender el por qué se sirve el sushi en una esterilla de madera y no en un plato cerámico o, desde un punto de vista arquitectónico o patrimonial, la diferencia y el significado de una catedral gótica en comparación con un templo oriental.
 
Y es que no siempre es bello aquello de líneas puras y de un gusto exquisito, sino que puede ser bello un caldero con su pátina de óxido y de hollín de haberse utilizado durante mucho tiempo en la lumbre…






Pallasmaa, Juhani; Los ojos de la piel. La arquitectura y los sentidos. Ed. Gustavo Gili, SL. Barcelona, 2006.
ISBN: 9788425221354

Este libro también lo leí por iniciativa propia, derivada de la lectura previa de “conversaciones con estudiantes” de Le Corbusier donde, en una parte del mismo, describe su viaje a las ruinas del Partenón y de la Acrópolis de Grecia, en el que describe lo que siente al palpar dichas ruinas griegas.

El libro trata sobre la percepción sensorial de la arquitectura, no solo con la vista, sino utilizando todos los sentidos, y que la experiencia arquitectónica sea un contacto más íntimo con el cuerpo, no solo con la visión.
Profundiza en el entendimiento de la arquitectura mediante el empleo del resto de sentidos aparte de la vista, y de cómo este sentido ha ido influyendo en la comprensión de la arquitectura y en el pensamiento.

El libro se divide en dos partes. En ambas el autor relaciona el sentido de la vista y de la audición con el tacto y los expone como prolongaciones del mismo.
Habla de varios tipos de ojos (entendidos como maneras de ver y comprender el mundo) y de cómo el sentido de la vista restringe a los otros sentidos.

Indirectamente hace referencia a libros aquí expuestos como, por ejemplo, al libro de Junichirô Tanizaki al hablar de la relación luz y sombra o de la sombra como elemento compositivo del objeto en la luz… o al último libro que expondré, de Leonard Koren, haciendo énfasis en los objetos y construcciones tradicionales.

Este libro me ha llamado particularmente la atención porque refleja pensamientos que tengo y que creo que solo los tengo yo como, por ejemplo, tanto el autor como yo nos planteamos la pregunta del por qué las casas ruinosas y abandonadas tienen un olor en particular a soledad… o por qué, generalmente y en primera instancia, nos acordamos de un lugar por una acción determinada (comer, oler…) en lugar de acordarnos de una construcción.

Un aspecto que no comparto con el libro es la escasa importancia que el autor da a los sentidos del gusto y del olfato, pues entiendo el gusto no por saborear una piedra (…) sino porque ese edificio o esa ruina están situados en un entorno determinado, y dicho entorno ofrece productos típicos, regionales… indirectamente esos productos y esas construcciones están ligados entre sí y uno mismo crea una asociación a la hora de comer y recordar el lugar visitado, por ejemplo, las migas manchegas y los molinos de los campos de Criptana, la empanada gallega y el Obradoiro…
Lo mismo sucede con el sentido del olfato. Al igual que asociamos un olor de un perfume determinado a una persona, también asociamos olores a los recuerdos y a los lugares como, por ejemplo en mi caso, el olor a chasca y a lumbre en el pueblo de la infancia…

Koren, Leonard; Wabi – Sabi para artistas, diseñadores, poetas y filósofos. Ed. Hipotesi Regari Edicions. Barcelona, 1997.
ISBN: 1-880656-12-4

He querido dejar este libro para el final de manera intencionada, no porque haya sido el último libro que he leído (que ha sido un tratado sobre la luz de Toyo Ito), sino porque ha sido el libro que más me ha influido (junto con el de Junichirô Tanizaki y el de Juhani Pallasmaa, en menor medida) en materia de conocimiento patrimonial, y que he utilizado como referencia en mis proyectos académicos de restauración y postgrado, pues estos tres libros han hondado en el sentimiento de respeto por lo tradicional y en el entendimiento de formas de ver la arquitectura fuera de los cánones de belleza establecidos por la modernidad.

Este libro también lo descubrí de manera fortuita, y en mi afán de profundizar en materia oriental, ya el propio nombre ya me llamó la atención… ¿Wabi – Sabi?

Wabi – Sabi es un libro sobre la belleza, pero no la belleza como cualidad de la perfección, de la línea recta y del acabado impoluto. Es la belleza de todo lo contrario, de las cosas perecederas, las cosas inacabadas… las cosas fuera de las convenciones.
Wabi – Sabi tiene que ver con la tradición, con los valores que existen desde antaño… es quizás el libro qué más tiene que ver con el patrimonio de los que he leído, a su vez sin tratar de temas arquitectónicos.

El autor trata este tipo de belleza desde varios puntos, pero siempre aludiendo a la filosofía y tradición oriental (al igual que sucedía con otros autores con sus respectivos libros aquí expuestos).
Un claro ejemplo de esta tradición oriental, y bien reflejado en el libro, es la ceremonia del té, tan llena de simbolismos, de significado… al igual que podemos encontrar simbolismos en el arreglo floral, en la jardinería…

Las cosas pueden ser wabi – sabi, los lugares pueden ser wabi – sabi… el patrimonio puede ser wabi – sabi… la belleza de lo que no es bello, del material en estado puro, de las cosas que ya no son perfectas…

A parte de ser un libro cuya lectura se hace muy amena, en un libro del que puedes ir extrayendo pequeños fragmentos e ir aplicándolos a cualquier ámbito de la vida diaria, a los objetos que utilizamos o los lugares que visitamos… en mi caso, tras su lectura, he adquirido una cierta visión particular del mundo, además seguir aprendiendo poco a poco de la filosofía oriental, que tanto admiro.




Espero que esta selección de libros les resulte igual de interesante como me han resultado a mí, y que extraigan de cada uno de ellos esos pequeños matices que no encontramos con facilidad en tratados o escritos específicos y que nos ayudan a comprender un poco mejor la tradición que llevamos a nuestras espaldas.





 
 
Ángel Enrique Cuadrado González.
EMAIL:   el_angel_cuadrado@hotmail.com
Profesor de Educación Primaria, Delineante y Decorador Profesional.
Técnico Superior en Desarrollo y Aplicación de Proyectos de Construcción.
Matrícula de Honor en Postgrado de Conservador Patrimonial por la Universidad de Alcalá de Henares.
Actualmente cursando 5º de Arquitectura (especialidad en Patrimonio Urbano y Rehabilitación de Monumentos y Conjuntos) en la Escuela de Arquitectura de Alcalá de Henares (España).






18 febrero 2012

PATRIMONIO DE BOLSILLO ( parte I ) - ÁNGEL ENRIQUE CUADRADO GONZÁLEZ



Patrimonio de bolsillo… o lecturas alternativas para entender el patrimonio.

Todo estudio o conocimiento requiere de un camino paralelo, al igual que un deporte requiere de un entrenamiento… un camino marcado por una búsqueda de intereses personales, un camino ajeno a convencionalismos.

Estas líneas no pretenden exponer un resumen de cada uno de los libros que expongo (los cuales recomiendo totalmente su lectura) ya que podemos encontrar infinidad de resúmenes en internet…
Sé que existen multitud de libros similares, que aborden los mismos temas desde otra perspectiva o que sean totalmente opuestos a mi opinión, pero simplemente quiero mostrar de qué manera han influido en mí estos libros a la hora de entender el patrimonio.

Por eso puede resultar extraño que no incluya algún escrito pro Arts and Crafts de William Morris o “las siete lámparas de la arquitectura” de John Ruskin, pero me gustaría ir más allá de sus múltiples escritos; textos con ideas que, en muchas ocasiones, comparto, como la recuperación de los oficios y de las artesanías frente a la tecnología (idea de William Morris) o el concepto de ruina evocativa y el principio de “no intervención” (ideas de John Ruskin).

Un pensamiento generalizado que tengo desde hace tiempo es que la mayoría de los libros que leemos en nuestra vida son recomendaciones, de amigos, de profesores… Por ello me gustaría comenzar esta particular bibliografía con un libro en particular.

Rivera Blanco, Javier; De varia restauratione. Ed. América Ibérica. Valladolid, 2001.
ISBN: 84-88337-30-2

El motivo de comenzar por este libro en concreto se debe a fue el primer libro que leí sobre restauración y patrimonio en mi primera asignatura cursada sobre el mismo tema (impartida por el autor del libro).

De varia restauratione es un libro que aborda toda la historia de la restauración, desde su origen como disciplina y las primeras pautas a seguir sobre el tema allá por el siglo XVIII hasta la Carta de Cracovia del año 2000 (de la cual el propio Javier Rivera es participe en su redacción).

A través de sus páginas nos encontramos con los pensamientos de Violet – le – Duc y su “restauración en estilo” de la catedral de Notre-Dame, las ideas de la “restauración crítica”… incluso hasta llegar al análisis de la situación que había en Europa para que se redactara la Carta de Atenas en 1931.

 



 
Este libro fue un apoyo paralelo a la asignatura homónima que cursé y, haciendo referencia a la temática de estas líneas, me sirvió para entender de dónde proceden las restauraciones hechas a lo largo de toda Europa, principalmente, los motivos que les impulsaron a hacerlo de una determinada manera y no de otra, además de sembrar la semilla de ese carácter crítico que se refleja en mis escritos ante determinadas actuaciones que observo que se hacen hoy en día.

Hesse, Hermann; Siddaharta. Ed. Edhasa. 2002.
ISBN: 9788435009027


Este libro me lo recomendó una profesora y tutora en temas patrimoniales. Al comenzar a leerlo no entendí muy bien el motivo de su recomendación, hasta el final.

Como su propio nombre indica, el libro trata de la vida del joven Siddaharta en la época en la que vivía Buda. Siddaharta no era ni arquitecto, ni ingeniero… ni tenía nada que ver con el mundo del arte. Siddaharta simplemente era el hijo del brahmán.
A medida que avanzas en la lectura del libro vas descubriendo el camino que recorre, la relación que tiene con su gran amigo Govinda, su etapa junto a los samanas, su descubrimiento amatorio junto a Kamala…

Como he mencionado al principio, a medida que avanzaban las primeras páginas, menos entendía la recomendación, pues no encontraba ningún significado patrimonial ni sabía cómo podía aplicar los conocimientos que iba adquiriendo con su lectura, pues no hace referencia a ningún aspecto estudiado, ni a ningún edificio… nada relacionado con la arquitectura.
Solo una vez terminado el libro pude entender el mensaje que quería transmitir dicho escrito y, a priori, el motivo de su recomendación.

El libro trata de explicar en su trasfondo que es uno mismo el que debe recorrer su camino en materia de conocimiento. Que todas las lecciones, recomendaciones… sirvan para esa búsqueda intelectual, pero que, a su vez, sirvan para dejar de lado en pro de encontrar tu propia meta. Que no hay un único maestro, un único escrito o tendencia que lleve a la verdad.
Resumiendo, el libro fomenta una búsqueda personal del conocimiento.

Aplicado al patrimonio, es búsqueda se ha transformado (en mi) en entender que no solo existe una tendencia a la hora de restaurar o conservar. Que el modo de intervenir de un profesional en particular no tiene por qué ser una guía… tan solo un referente… pues yo mismo soy quien se encarga de forjar mi manera de pensar y de actuar.

Vidler, Anthony; El espacio de la Ilustración. La teoría arquitectónica en Francia a finales del siglo XVIII. Ed. Cast. Alianza Editorial, SA. Madrid, 1997.
ISBN: 84-206-7140-1


Este libro fue de obligada lectura en una asignatura que imparte otra profesora y tutora en temas patrimoniales, pero que posteriormente he ido leyendo en repetidas ocasiones como apoyo para otras asignaturas y, en particular, por la diversidad de temas que trata.

Vidler hace un estudio comparativo entre la sociedad de la época de la Ilustración y de la Enciclopedia (a las puertas de la Revolución Industrial) y la arquitectura que se estaba desarrollando.
Para ello, el autor divide el libro en dos partes.
La primera parte trata sobre las instituciones que surgían en el momento, como los hospitales, las penitenciarías… y cómo se reflejaba la mentalidad de la sociedad en la arquitectura.
La segunda parte aborda teorías históricas de la mano de autores tan conocidos como Wickelmann o Quattremère de Quincy.

Para estas líneas tomaré la primera parte del libro. Realmente se podría redactar con facilidad un artículo de cada tema que expone, ya que los temas que trata esta parte van desde el mito de la cabaña primitiva, pasando por las fábricas diseñadas por Ledoux… o el diseño de las cárceles y los castigos a aplicar… pero solo desbrozaré unas pequeñas líneas a grandes rasgos.

El comienzo del libro aborda el tema de la cabaña primitiva, donde surgen distintos debates sobre el origen, cierto o no, de este mito, la relación que guarda con el personaje de Robinson Crusoe… ¿realmente la arquitectura surge de esa necesidad de protección o es un reflejo de la sociedad?

A las puertas de la Revolución Industrial, Diderot comienza a escribir la Encyclopédie, donde se muestran láminas de los pequeños talleres de artesanos que existen en ese momento, mostrando oficios, herramientas… en definitiva, la manera de vivir.
Láminas que sirven de referencia para el diseño de las nuevas fábricas, espacios que mezclan la producción con el orden y con la moral. Es el control sobre el trabajador para que sea más eficiente.

El problema que presentaban los hospitales del siglo XVIII era la ventilación, problema por la transmisión de enfermedades. De solventar este problema surgen las primeras plantas radiales y con división en pabellones, morfología que se sigue manteniendo hoy en día con los avances consiguientes.

Otros temas que tratan, a grandes rasgos para no extenderme más, son el diseño de las cárceles basado en el castigo, el arrepentimiento y, sobre todo, en la teatralidad; el diseño de las logias de los primeros masones (que proviene de constructor), también con ese carácter de teatralidad en el rito de iniciación del hermano nuevo… hasta terminar esta primera parte con los asilos de libertinaje diseñados por el Marqués de Sade.

Como se puede comprobar, es un libro muy completo, con temas muy diversos, cada uno de los cuales me ha ayudado, más que en temas patrimoniales concretos, en general a comprender la historia de la arquitectura.

Riegl, Aloïs; El culto moderno a los monumentos. Ed. Visor. Dis. SA, 1999.
ISBN: 84-7774-001-1


Este libro también fue una recomendación.
A grandes rasgos, Riegl nos muestra en este libro los diferentes tipos de monumentos que existen y el sentido y significado del concepto de monumento en nuestros días, las problemáticas a las que se enfrenta…
También habla de los valores que poseían antaño (histórico, artístico…) y los que poseen en la actualidad (instrumental…).

Expone que, en numerables ocasiones, el valor histórico o artístico de un monumento se antepone a su conservación o su restauración (haciendo indudable referencia a la conservación de la “ruina ruskiniana”).
Se asemeja también al primer libro “De varia restauratione”, pues hace un análisis histórico del concepto de monumento y la evolución de su entendimiento.
Además, es interesante la mención que hace al “coleccionismo”, que tanto daño ha producido en el patrimonio, con expolios, saqueos…

Este libro me ha ayudado a entender el patrimonio (en general) y a entender los monumentos (en particular) de dos maneras.
La primera (correspondiendo con la primera mitad del libro) es a profundizar en la historia del patrimonio, al margen de estilos o tendencias, haciendo hincapié en los valores que trasmiten las construcciones, en cómo veían nuestros antepasados a los monumentos, en los valores que primordiaban entonces a la hora de intervenir o conservar…
La segunda (correspondiendo con la segunda mitad del libro) es a conocer los valores que deben de primar hoy en día a la hora de restaurar, de qué elementos conservar.


 



Comparto varios temas expuestos, como el que un monumento tiene significado siempre que tenga una actividad humana relacionada… o la primacidad de la seguridad a la hora de mantener el estado original de un monumento… o, por ejemplo, “el valor de la novedad”, es decir, esa preferencia de las personas a la obra nueva frente al patrimonio, obra nueva que no debe recordar a las obras que se hacían antaño.
Otra idea es el matiz que expone de que es impensable entender una época histórica que prescinde de los monumentos de otras épocas, pues hoy en día ocurre que en materia patrimonial existe un indudable olvido generalizado a las obras de nuestros antepasado que se refleja en una pésima gestión por parte de administraciones públicas, locales… concesión de subvenciones… incluso en la adjudicación de obras.

En el artículo del próximo mes de marzo se expondrán los tres libros que más me han influido a la hora de entender el patrimonio. Libros que abordan temas como la luz, la sombra, la percepción de la arquitectura más allá del sentido de la vista…







16 octubre 2011

EL PAPEL DE LA JUVENTUD FRENTE AL PATRIMONIO ( parte II )- ÁNGEL ENRIQUE CUADRADO GONZÁLEZ


Antes de proseguir, para recordar haremos una breve mención al artículo del pasado mes de septiembre, en el que se vertieron distintas opiniones de toda índole, temas y problemática, llegamos a la conclusión de que se podía agrupar y resumir dichas opiniones en los siguientes fallos:

Fallo en el interés.
Fallo en las ayudas.
Fallo en la formación.
Fallo de comunicación y de difusión.
Fallo de identidad.

Por lo tanto, una vez que somos conscientes de los problemas que la gente cree que existen, es hora de plantear unas posibles soluciones, algunas de ellas acertadas, otras no… pero que todo sirva para crear una base que solvente a corto y a largo plazo estos problemas:

 Las construcciones antiguas “entorpecen” el crecimiento de las ciudades
 


Soluciones cuando el fallo es en el INTERÉS:

Que la juventud se interesa cada vez menos por estos temas es una realidad, por tanto, hay que plantearle a esa persona en particular o a la juventud en general por qué no le interesa.
Puede ser que como individuo particular no sepa cómo actuar, puede que sea porque sean temas que no le interesen, que no le sean relevantes o que no signifiquen nada en su vida diaria…

Por tanto, el primer paso es investigar los motivos de ese desinterés. Para ello podemos contar con los medios tradicionales, como encuestas, entrevistas… y con los medios modernos, como internet, las redes sociales…

Una vez conocidas las causas se debe pasar a la incentivación por medio de varias vías: una atractiva difusión con actividades que les sean de interés, como arte urbano, ofertas de tiempo libre y de ocio, mediante visitas y excursiones guiadas con una activa participación del joven, ayuda física e “in situ” en labores de restauración (tipo talleres)… y, muy importante, una oferta educativa y de enseñanza adecuada y atractiva, es decir, que no solo trate de temas generales como el Gótico o el Renacimiento y sobre edificios que puede que el joven no visite nunca o muy a largo plazo, sino incorporar edificios locales, su historia, sucesos…

Soluciones cuando el fallo es en las AYUDAS:

El tema de las ayudas, de las subvenciones… es bastante complejo pues, dando por hecho la actual y extendida situación de crisis económica, éste es uno de los principales puntos débiles de nuestro país en materia patrimonial.
Muchos jóvenes y muchas personas con estudios en restauración, en rehabilitación… se enfrentan a una carencia real de trabajo en este campo y con muchas dificultades.
Por tanto se debe favorecer el empleo de jóvenes investigadores que ven que la única salida laboral es emigrar a otros países donde la oferta laboral en temas de investigación es superior a las de su país natal.

Esto respecto de la situación laboral. Respecto a las ayudas a la conservación haría falta una nueva política en la que no solo se dependa, por ejemplo, del 1% cultural y de otras escasas subvenciones.

Sería de gran ayuda en este campo que los ayuntamientos locales favorecieran la conservación y la rehabilitación de sus edificios y monumentos históricos de manera equilibrada con respecto a los edificios de obra nueva, por ejemplo, realizando ambos de manera equitativa y destinando los fondos de manera equitativa, también.

Soluciones cuando el fallo es en la FORMACIÓN:

Puede darse el caso de que el joven no muestre interés por el patrimonio y por sus construcciones porque no conozca los edificios que le rodean, hecho que puede ser entendible ante la situación del joven con respecto a edificios de otras provincias o países, por ejemplo, ya que el actual sistema educativo trata la historia a rasgos generales, por épocas, por periodos… el Renacimiento, el Barroco… se muestran los ejemplos más representativos y a otra lección.

Por tanto, una manera de incentivar el interés, a parte de la recuperación de las enseñanzas y asignaturas obligatorias de historia y de arte en la enseñanza secundaria, sería la inclusión de la historia de los edificios históricos locales dentro de las materias de arte e historia, ubicarlos dentro de su época de construcción, técnicas, anécdotas… a la vez que se debería reforzar dicha historia local con un programa de visitas a dichos edificios para que la juventud pueda participar de él, que lo puedan ver, visitar, tocar, pintar, fotografiar, utilizar…

Por ejemplo, hablando con el IAPH, éste cuenta con un programa de visitas para escolares, cursos de formación para el profesorado en conceptos de patrimonio emergente y un servicio de orientación de empleo en patrimonio.

Soluciones cuando el fallo es de COMUNICACIÓN y de DIFUSIÓN:
Hoy en día estamos inmersos en todo tipo de nuevas tecnologías, donde predomina Internet, que se ha transformado en una herramienta de uso diario, sobre todo para la juventud, por tanto, debemos emplear dicha tecnología (Internet, redes sociales, buscadores…) para la creación de enlaces que acerquen estos temas a la juventud.

Una de las opiniones alegaba como motivo de ese alejamiento de la juventud que los edificios que se rehabilitan estaban enfocados a un uso especifico, como “museo de”, y otra opinión que están destinados, además, para un público específico.

Por tanto, uniendo ambas opiniones una buena propuesta sería la inclusión de actividades culturales más acordes a la juventud, como exposiciones de arte urbano, fotografía… en los edificios patrimoniales, además de lo propuesto en el apartando anterior de que las personas lo puedan ver, visitar, tocar, pintar, fotografiar, utilizar… ya que la gran mayoría de los edificios y monumentos están totalmente inaccesibles al público y cierto es que la masificación de visitas, de fotografías… puede dañarlo (como es el caso de las pinturas de Altamira) pero hacer más accesibles y más controladas las visitas favorecería el acercamiento de la juventud en particular y de la gente en general.

En el Programa Arquitectos de la Comunidad en Uruguay se organizan para jóvenes recorridos guiados y gratuitos en autobús por el patrimonio local de cada barrio y así se promociona el bien patrimonial que tienen cerca, pero solo se pudo hacer en pocas ocasiones porque se volvió muy compleja la gestión ante las autoridades escolares.

Soluciones cuando el fallo es de IDENTIDAD:

Por último, y no por ello menos importante, está el problema de la identidad, que el joven no sienta como suyos los edificios y monumentos que le rodean.
Se debe fomentar la idea de que el patrimonio es algo que les representa, que les proporciona una identidad, que el joven se reconozca como parte de esa historia.

Para ello volvemos a lo expuesto en el apartado de formación sobre la inclusión de la historia de los edificios históricos locales dentro de las materias de arte e historia.

 


Como conclusión me gustaría terminar con una de las citas inscritas dentro de las opiniones y que, desde mi punto de vista, resume con exactitud la situación actual, y es que:

“… no se cuida lo que no se quiere y no se quiere lo que no se conoce…”



NOMBRE:   Ángel Enrique Cuadrado González.

EMAIL:   el_angel_cuadrado@hotmail.com

PROFESIÓN: Profesor de Educación Primaria, Delineante y Decorador Profesional.

FORMACIÓN: Técnico Superior en Desarrollo y Aplicación de Proyectos de Construcción.
Matrícula de Honor en Postgrado de Conservador Patrimonial por la Universidad de Alcalá de Henares.
Actualmente cursando 5º de Arquitectura (especialidad en Patrimonio Urbano y Rehabilitación de Monumentos y Conjuntos) en la Escuela de Arquitectura de Alcalá de Henares (España).

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