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24 junio 2012

Augusto Tobito, discípulo de Le Corbusier - Arq. Luis Gualtieri Z.



   El pasado 4 de Abril falleció en Suiza el mítico arquitecto venezolano, Augusto Tobito Acevedo, luego de batallar contra el Alzheimer durante varios años.  Tobito fue reconocido en vida como uno de los pocos latinoamericanos (el único venezolano) en trabajar y dirigir el atelier del gran arquitecto,  Le Corbusier.   

   Bajo su tutela, ayudó a desarrollar algunos de los proyectos que sentaron las bases de la arquitectura y el urbanismo moderno.   En las filas del Atelier, compartió espacio con los célebres, Yannis Xénakis (creador de la música estocástica) y Rogelio Salmona, entre tantos otros jóvenes destacados.  Gracias a la iniciativa del catedrático, Juan José Pérez Rancel (quien venía investigando la vida del arquitecto), se pudo traer de vuelta su destacada trayectoria a la palestra pública, en ocasión de un evento organizado por el colegio de arquitectos de Venezuela (CAV) en 2010.   

   Desde ese entonces, diversos honores se han gestado en torno a su figura, los cuales llamaron la atención de la Fundación Le Corbusier.    El referido organismo manifestó su respeto y apoyo mediante una carta emitida por su presidente, el Sr. Jean-Pierre Duport . 
 
AUGUSTO TOBITO. 

   Nació en la ciudad de Rubio (Edo. Táchira-Venezuela) un 8 de Julio de 1921,  sus progenitores fueron, Don Antonio Tobito Peña(1894-1850) y Anaís Acevedo(1900-1981).   Su padre era originario de la localidad colombiana del “Imperio” (perteneciente al municipio Boyacá) y se desempeñaba como capataz, mientras que su madre era natural de Rubio y una devota cristiana.  

   Cursó sus primeros estudios en el colegio Sagrado Corazón de Jesús de la ciudad de Cúcuta, donde  siempre destacó por sus habilidades artísticas.     No obstante, quiso incursionar en la medicina, pero fue disuadido por sus profesores para ser arquitecto.  Su carrera universitaria floreció en la prestigiosa Universidad Nacional de Colombia, donde obtuvo su título en 1947, a la edad de 25 años.



   Ese mismo año y con mucho entusiasmo, trabajó junto a los arquitectos,  Jorge Gaitán, Álvaro Ortega, Gabriel Zolano y Alberto Iriarte en el urbanismo de lo que se conoció como “La Ciudad del Empleado”.   Dicho plan se publicó en la revista PROA y llegó a las manos del propio Le Corbusier.   El 9 de abril de 1948, fue asesinado el líder político liberal, Jorge Eliécer Gaitán y ello desató una escalada de acontecimientos violentos que se denominó “El Bogotazo”. 

   Tal protesta social, produjo la muerte de 600 personas y dejó por lo menos un saldo de 400 heridos.   En la revuelta, resultaron destruidos numerosos edificios, los cuales constituían un 40% del centro de Bogotá.  Tobito fue llamado para formar parte del comité de planificación y reconstrucción; una oportunidad que le permitió conocer a Le Corbusier durante su estadía en territorio Colombiano.

    El afamado arquitecto desarrolló junto a José Luis-Sert y Paul L.Wiener (presidente y asociado del CIAM), un Plan Regulador para Bogotá, pero este no se concretó finalmente.



   Tocado por la esencia de las ideas corbusianas se trasladó a Paris en febrero de 1953, para solicitar a L-C que le dejase formar parte de su equipo.  Sin hacer ninguna parada previa, se aventuró directamente hacia el monasterio identificado con los números 33/35 de la calle Sèvres. Allí lo recibió un Corbusier aparentemente severo, el cual se identificó  completamente con él, ya que le recordó sus humildes inicios en la dura ciudad Luz.  

   Con maleta en mano, cahier y portafolio, el sexagenario pudo visualizar su primera entrevista de trabajo con Eugène Grasset; personaje que lo remitió a los hermanos Perret (quienes le enseñaron la técnica del concreto armado). 

   El artista franco-suizo aceptó y lo invitó a reunirse con los otros creativos inmediatamente.  En el recinto se encontraba el colombiano Rogelio Salmona, el cual estaba a punto de retirarse del “bureau”.   De parte de ambos, surgió una proximidad que cristalizó en la concesión del arrendamiento del  Apto. de su colega colombiano.  



   Durante seis años el joven se consagró a su maestro, participando en sus mejores proyectos, ya que su estadía coincidió con el Cenit del arquitecto europeo.  Junto a Yannis Xénakis, André Maisonnier, Vladimir Bodiansky y André Wogensky, dirigió esporádicamente el atelier.  Contribuyó notablemente con las realizaciones que L-C proyectó para las ciudades de Chandigarh, Ahmedabad, Firminy, Bagdad y Berlin, entre otras. 

   De aquella experiencia laboral (que denominaron “Años Corbusianos”), surgió una fructífera amistad con uno de los más célebres colaboradores, Yannis Xénakis y su esposa, Françoise.



 
   A mediados de la década de los 50, Tobito asistió a un “soirée” (velada nocturna) y conoció a una hermosa bailarina de ballet de origen Suizo llamada, Barbara Brändli.   Ella  también era modelo de la firma “Balenciaga” y apenas comenzaba a interesarse por la fotografía.   

  Brändli era particularmente apasionada por las culturas primitivas y vio en la fisonomía del criollo una belleza que la embelesó.  Por parte de los jóvenes surgió una atracción que acabó en nupcias civiles y no eclesiásticas, ya que ella era hija de un sacerdote Luterano que profesaba el Protestantismo, la ceremonia se llevó a cabo un 13 de mayo de 1957.  Fruto de dicha unión, nació su única hija, Karidy Tobito el 22 de agosto de ese mismo año.

  
   Barbara Brändli, es reconocida en la actualidad por su excelente trabajo fotográfico, el cual retrató diversas etnias indígenas venezolanas (inmortalizadas en el libro “Hijos de la Luna”) y los hermosos Paramos de la región andina (en el libro “Los Páramos se Van Quedando Solos”).   En el 2004, recibió el Premio Nacional de fotografía en Venezuela, por su valiente y destacada trayectoria.


   En noviembre de 1959, Tobito decidió partir del atelier que forjó su talento al aceptar una invitación del Rector de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Francisco de Venanzi.  Dicha autoridad fue persuadida por Carlos R. Villanueva (arquitecto venezolano mas destacado del siglo XX), para ser parte del profesorado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) del Alma Mater, entre otros planes vinculados con el entonces, “Banco Obrero”.

   El último día que Le Corbusier vio a su discípulo, este le obsequió una obra de arte con una dedicatoria que decía: “Para Tobito, con mi amistad…gracias por tu gentileza natural”, cerrando así un ciclo inolvidable en la vida del venezolano.


   En la década de los 60, se dedicó a proyectar y construir  (en territorio venezolano) la Escuela de Enfermeras de Valencia y el Hospital Universitario de Mérida, entre otros “Affaires” significativos.  Hacia 1963 fundó el “Taller Tobito”, donde impartió la enseñanza del diseño acorde a sus propias tendencias y experiencias derivadas del atelier de L-C.  

   Seis años más tarde, promovió la llamada “Renovación” Universitaria (consecuencia directa del “Mayo Francés”).  Ulteriormente, ese mismo año, fue expulsado injustificadamente de la UCV junto a otros profesores, con los cuales formaría la firma de arquitectura BMPT. 
 
   En conjunto con dicha firma, tuvo una participación destacada en el concurso para la sede de CADAFE (C.A. de administración y Fomento Eléctrico) e igualmente para la competición de lo que hoy se conoce como el Complejo Cultural Teresa Carreño en Caracas.  Hacía la década de los 70, concibió una casa-atelier para la artista plástico, Luisa Richter (con la colaboración de su esposo, el Ing. Hans J. Richter).



     En 1971 concibió junto a los profesores, Ramón G. Almeida y José Balbino León, el Departamento de Acondicionamiento Ambiental de la FAU; el cual incluyó por primera vez en Venezuela (y muy posiblemente en Latinoamérica) temas ecologistas en el ramo de la arquitectura y el urbanismo.   Obtuvo su jubilación en 1974  y ello marcó un periodo más apacible en su vida.   Para 1976 asistió al acto de grado su hermana Cecilia, quien decidiendo seguir sus pasos, se tituló de arquitecto en la misma Alma Mater que él.  

  Los dos décadas venideras, constituyeron para el arquitecto una verdadera reflexión de su trabajo, ya que organizó sistemáticamente toda su obra en la pequeña oficina de su residencia en Caracas.  

   En años sub-siguientes, se le diagnosticó la inexorable enfermedad del Alzheimer, la cual sobrellevó con un estoicismo y dignidad admirable, en compañía de su compañera de tantos años.  En 2009 fue presentada su postulación al Doctorado Honoris Causa ante el Consejo Universitario de la UCV y esta fue aprobada y otorgada en una ceremonia sencilla.   El diploma fue adjudicado por la actual rectora, Cecilia García Arocha y recibido por su hija Karidy Tiberge de Tobito.

   Al morir su esposa en diciembre del 2011, Tobito fue trasladado a Ginebra,  en donde falleció  serenamente en compañía de su hija y nietos.   Sus cenizas serán esparcidas en los  páramos de Mucuchíes, junto a las de su esposa Barbara.



Otros enlaces:

Canal de Noticias Globovisión :           
http://www.globovision.com/news.php?nid=232999
Fundación Alzheimer Venezuela :   
http://www.alzheimer.org.ve/leer.php/1482

Agradecimientos :

-Barbara Brändli (1932-2011) Esposa de Tobito y Premio Nacional de fotografía, año 2004 (†).
-Miryam Tobito (1932-2011)  Hermana del  Arq. Tobito (†).
-Edgard Enrique Tobito Cuberos.  Sobrino del Arq. Tobito.
-Ana Karina Tiberge Tobito.  Nieta del Arq. Tobito.
-Juan José Pérez Rancel. Catedrático de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV
-Harry Abend.  Arquitecto y Escultor, Premio Nacional de Escultura, año 1963.
Fondation Le Corbusier
8/10, square du Docteur Blanche  75016 Paris- France
Phone: +33 01 42 88 41 53 / Fax: +33 01 42 88 33 17
E-mail: info@fondationlecorbusier.fr




LUIS GUALTIERI

Urbanista (USB). Desde 1999, realiza viajes a países como Italia, Francia, España, Grecia, Londres y Egipto, para estudiar su arquitectura más importante. Posteriormente se radica en Roma y hace un estudio ambiental para la Universidad de La Sapienza. Trabaja para el bufete de arquitectos BISCIARDI, durante su estadía en Italia.  

Posteriormente se traslada a París para comenzar una investigación sobre Le Corbusier, la cual le hará visitar países como: Suiza, Alemania, Bélgica, URSS, India, entre otros. En el 2004, participa en el "National Symposium of Architects of  India" y obtiene el primer lugar en el concurso "Monument to the city of Chandigarh",  en ese mismo viaje de estudio, el departamento de turismo, le otorga una mención honorífica por su especial interés en la ciudad y sus habitantes. 

En el 2005, realiza negociaciones con una editorial en Francia y la Fundación Le Corbusier, para publicar una edición  actualizada y moderna sobre Le Corbusier en Español y Francés (en curso).  En mayo del 2004, participa en la segunda edición de "Le Festival Artistique" que se hace en la "Cité Universitaire" de París y obtiene el premio "Meilleur Participation Créative".  

En Octubre de 2006 gana el concurso lingüístico “America Latinissima” y participa junto a otros jóvenes latinoamericanos de un Séjour por Roma y la región del Abruzzo.  Desde el 2005 colabora con diversos medios de comunicación impresos como son el diario “El Nacional” (Venezolano), “La Voce” (Italiano), “La Hora” (Ecuatoriano), “El Clarín” (Argentino), entre otros.  

También aparece en algunos programas de T.V. pertenecientes a las cadenas Canal-I y Canal de Noticias Globovisión (Venezolanos), proporcionando información sobre Le Corbusier.   En 2011 colabora en la producción de un documental dedicado la Arq. Augusto Tobito para el programa “Biografias” del canal de noticias antes citado.

E-mail: gggualluis@yahoo.com

Aqui los videos:

PRIMERA PARTE


SEGUNDA  PARTE


TERCERA PARTE




17 marzo 2012

LA“PROMENADE” DE LE CORBUSIER 1887-1965 (III Parte) - Luis Gualtieri


     Es una tarde soleada del viernes 27 de Agosto de 1965, Le Corbusier se encuentra nadando cerca de la costa, al pie de su Cabanon en Cap-Martin. Repentinamente, se desata un intenso dolor en su pecho aunado a una sensación de asfixia; una crisis cardiaca ha comenzado. El septuagenario desconcertado, se aferra a unas rocas adyacentes, pero tal embestida acaba con la vida de quien en años sub-siguientes será reconocido como el arquitecto más importante del siglo XX. Para Charles Eduard Jeanneret, la “promenade” de la vida ha terminado, pero para Le Corbusier, el camino hacia la inmortalidad apenas ha comenzado.


Momentos más tarde, el cuerpo sin vida yace sobre la orilla pedregosa, atrayendo a un grupo de bañistas y marinos que alertan a las autoridades. Ese mismo día, sus allegados lamentan incrédulos el funesto acontecimiento en “L'Etoile de Mer” (La Estrella de mar), uno de sus lugares predilectos de reunión. Sus vecinos lo recuerdan sentado junto a su esposa Ivonne, con niños alrededor. La noticia recorre el mundo y lo llena de luto.
 


El 31 de agosto, el féretro es trasladado al convento “Sainte Marie de la Tourette”.  Los dominicos lo colocan frente al altar de la iglesia y le rinden un humilde tributo (algo inusual para un agnóstico).    Los restos llegan a Paris  el 1 de septiembre y reposan unas horas cerca de su atelier, ubicado en “35 rue de Sèvres”.  Un  grupo de colegas se reúne para ver por última vez al gran maestro, el cual  se encuentra delante de un catafalco realizado con su célebre tapiz “Les dés sont jetés” (Los dados están echados).  Las  puertas del lugar donde se habían concebido, los proyectos arquitectónicos más representativos del siglo, cerrarán sus puertas para siempre en los meses siguientes.





Al  anochecer,  veinte soldados escoltan con antorchas el ataúd al ritmo de la marcha fúnebre de Beethoven,  mientras avanza por “Le Cour  Carré du Louvre” (Patio Central del Louvre) en presencia de centenares de personas.  Una comitiva, procedente de la India, vierte agua del río Ganges sobre los restos físicos.    Acto seguido, otra comitiva procedente de Grecia esparce tierra proveniente de la Acrópolis.  André Malraux (Ministro de Cultura para ese momento y amigo de    L-C),  rendirá unas últimas palabras:


«Es Hermoso que el pueblo de Grecia, este presente en esta corte de ilustre despedida, esta misma noche, la diosa que reina sobre la Acrópolis inclinará su lanza en favor de este gran amigo.


Es Hermoso que aquí estén presentes el Oriente y el Occidente,  representados por sus líderes.    Esta es una unión fraternal  entre el mundo físico y el mundo espiritual,  es la unión del agua y la tierra».

 


 El 3 de septiembre, se realizan las exequias en el pequeño cementerio marino de Roquebrune (ubicado en la cúspide de la aldea medieval).  En los meses siguientes, sus amigos del mundo político y artístico unirán esfuerzos para crear  La Fundación Le Corbusier o FLC.   Finalmente lo conseguirán el 24 de Julio de 1968 por un decreto del estado.


CAP-MARTIN. LA ÚLTIMA MORADA DEL CÁTARO.

Le Corbusier fue enterrado según sus propios deseos, en un lugar sin importancia aparente, pero que guardaba un profundo sentido histórico para este y su mujer.   Por un lado, Ivonne nació en Mónaco y era muy apegada a las costumbres y tradiciones de su región.  Por el otro, L-C desarrolló un vínculo profundo por la Costa Azul, desde que indagó en sus orígenes cátaros, gracias a una investigación que realizó en 1923 y 1953 a fin de estructurar su árbol genealógico para optar por la ciudadanía gala (objetivo que alcanzó en 1930).

En aquel entonces, el arquitecto hizo hallazgos personales interesantes en lo que se constituiría como su futura biografía.   Encontró que sus antepasados habitaron el Pays d’Oc u Occitania de la edad media (sur de Francia), profesando y viviendo bajo la doctrina cátara.   Podemos entender la razón por la cual esta precisión le llamó poderosamente la atención, no todos los días uno se entera que sus ancestros fueron los sobrevivientes de una masacre llevada a cabo en nombre de Dios.  Hoy sabemos que el catarismo fue considerado un movimiento herético por parte de la iglesia católica y por ende, erradicado brutalmente en lo que se conoció como la “Cruzada Albigense”.  

Tal doctrina, fue sin duda muy avanzada para su época.  Esta giraba en torno a conceptos e ideas, que aún hoy son incomprendidos en algunos países del mundo, como por ejemplo: la igualdad entre el hombre y la mujer o la libertad de género.   Para los albigenses, la existencia se versaba en la eterna lucha entre el bien y el mal,  el primero,  representaba un mundo espiritual al que solo podían acceder los puros de esencia y el segundo, personificaba el mundo material; el cual encarnaba al propio infierno.  
Los cátaros más evolucionados cultivaban el conocimiento, al mismo tiempo que practicaban la abstinencia y el ascetismo, por lo tanto, no dejaban fortunas o descendencia ya que lo consideraban vínculos con lo terrenal.   La gran austeridad y libertad que predicaron, resultó chocante para la opulenta iglesia católica, la cual empleaba gran parte de sus recursos en la construcción de templos, al mismo tiempo que acumulaba riquezas.  Los paralelismos existentes entre la vida del arquitecto y tales creencias son incuestionables y hasta sorprendentes.

El genocidio de los cátaros, podría ser comparado al “Holocausto Judío” llevado a cabo por los Nazis durante la II guerra mundial, ya que sistemáticamente se despojó, torturó y asesinó gran cantidad de seres humanos por tener otros cultos y creencias.  No obstante, algunas familias sobrevivieron al exterminio cruzando el inclemente clima de las montañas del Jura hasta encontrar asilo en lo que conocemos como la Suiza actual.   Entre ellas, la familia de Le Corbusier

Los Jeanneret, se asentaron en la incipiente comuna de “Le Locle” (Neuchâtel) y siendo un pueblo que pululó en las costas mediterráneas, se vieron en la imperiosa necesidad de modificar sus métodos constructivos para habitar a más de mil metros de altura, en una región donde la luz solar era escaza.   Hacía 1350, habían adquirido gran destreza edificando una triada de viviendas que fueron conocidas como la “Colombe Jeanneret”.  Tales hazañas de sobrevivencia, marcaron a un L-C deseoso de conocer sus orígenes  y por lo tanto se creó un lazo que duraría el resto de su vida.

Ante tal preámbulo histórico, podemos entender con mayor facilidad el porqué nuestro personaje escogió Cap-Martin entre otras locaciones más obvias, como Paris o la Chaux-de-Fonds.   No solo encontró allí su última morada, sino que demostró su aprecio por esas tierras, edificando allí algunos de sus proyectos más austeros, como son: la unidad de camping, la pequeña oficina, el Cabanon y su tumba.  

EL CABANON. 

Luego de que L-C pintase desnudo una serie de murales alrededor de la casa de Eileen Gray, esta se negó rotundamente a reincidir en el préstamo de la vivienda.   Entonces y en un gesto de apego un tanto irracional por el lugar, el arquitecto negoció con su amigo, Thomas Rebutato, el plan para una unidad de camping a cambio de un terreno pequeño al borde del mar.   La modesta parcela, sería el asiento de una  humilde oficina y una cabaña veraniega para él y su esposa.   Diseñado en apenas cuarenta y cinco minutos (un 30 de diciembre de 1951) y construido en unos meses, el Cabanon representó para su creador, la máxima optimización de una célula habitacional. 

Concebido con las proporciones del Modulor y con una base cuadrada de 3,66mts (elevada sobre una estructura de concreto) por 2,66mts de altura, el cahute contiene todos  los espacios que necesita una pareja para vivir: dormitorio, baño, sala, comedor y alacenas.   Fue diseñado sin cocina, lo que hace pensar en la relación indivisible entre el restaurante de los Rebutato y la cabaña.  Uno de los rasgos característicos del proyecto, es la contraposición de texturas entre el exterior y el interior.  A simple vista, el asentamiento se integra con su entorno, ya que está revestido con cortezas tajadas de los árboles del lugar.   Por el contrario, el interior está recubierto con madera contra-enchapada de un acabado industrial, que hace juego con algunos motivos cromáticos corbusianos.   

 

Para compensar las escasas dimensiones, el mobiliario (construido por los veteranos, Jean Prouvé y Charles Barberis) se articula entre sí funcionalmente, para crear situaciones espaciales interesantes.   Los cerramientos (dos ventanas cuadradas de 70cmts y otra rectangular de 70x30cmts) abren hacia dentro y hacia fuera, permitiendo la adaptación del recinto al cambiante clima de la Costa Azul.  Así mismo, están estratégicamente dispuestos para apreciar las mejores vistas del paisaje. 


TUMBA DE L-C
A lo largo de su “promenade”, Le Corbusier incursionó tímidamente en la arquitectura de carácter mortuorio.   Ya para 1951, había esbozado un mausoleo para la viuda del militar venezolano, Carlos Delgado Chalbaud.  Pero no es sino hasta 1955 (dos años antes de la muerte de Ivonne), que concreta el diseño de su propio sepulcro.

Este se encuentra ubicado en el camposanto del pueblo medieval de Roquebrune.   Está construido con piezas pre-vaciadas de concreto, sobre dos parcelas rectangulares que forman un perímetro de base cuadrada.   Del centro hacia un costado, destaca una forma prismática que aloja dos placas metálicas policromadas con los epitafios (ambas pintadas por L-C antes de morir).   Hacia el otro costado, se encuentra un cilindro con una oquedad, que funge de maseta para una planta.   La oposición de un elemento muerto (el prisma) contra un elemento vivo (la planta), marca una “tensión de elementos”, inconfundible de la obra corbusiana.  Igualmente hay un antagonismo formal entre el prisma y el cilindro que evoca la complementariedad de lo femenino y lo masculino.  Como el resto de las realizaciones en Cap-Martin, la sobriedad y austeridad, son el “Leitmotiv” del conjunto.   Por el carácter agnóstico del arquitecto, llama la atención una pequeña cruz empotrada en la cripta, al igual que las huellas en negativo de unas conchas marinas.





Hasta el momento de su fallecimiento,  a Le Corbusier solo se le atribuyó el diseño de su recinto mortuorio, siendo el caso Venezolano una excepción poco conocida que permaneció en el olvido de los archivos su fundación (FLC) hasta épocas recientes.    Gracias al trabajo de arquitectos como Alejandro Lapunzina y Ann Koll, podemos rescatar y situar dicho plan dentro del singular mundo corbusiano.

La idea para un mausoleo en la ciudad de Caracas, nació de la iniciativa de Lucia D. Chalbaud, quien escribió a L-C un 10 de marzo de 1951, para solicitarle el diseño de una capilla para las tumbas de su esposo, el Coronel Carlos Delgado Chalbaud (presidente de la junta militar de Venezuela, asesinado en un golpe acaecido el 13/11/1950) y su suegro, el General Román Delgado Chalbaud.   La viuda consideraba las propuestas vernáculas de mal gusto y carentes de profundidad, por ello pensó en el genio del maestro franco-helvético. 


Desde su atelier, este realizó unos bocetos que no se desarrollaron cabalmente, gracias a la negativa (ya anticipada) del gobierno Venezolano, el cual se vio en la incómoda postura de edificar un recinto para alguien contra el cual se le acusaba de conspirar.   Ello provocó seguramente que se optara por la solución más sencilla, así que el encargo recayó sobre el prestigioso arquitecto académico, Luis Malaussena.


Hipotéticamente hablando, el proyecto de L-C estaría planteado en un terreno cuadrado de 20mts, el cual solo se encontraría delimitado por un muro en uno de sus costados.    En el interior de su perímetro podríamos ver una capilla piramidal de planta triangular irregular (elemento muerto), que se opondría a un árbol (elemento vivo), siguiendo la misma línea de “tensión de elementos” ya mencionada.   Solo dos bancos rectangulares y una plataforma de concreto curvilínea formarían parte del juego compositivo exterior.    En el interior de la pirámide residiría un modesto altar, con dos criptas hacía su lado derecho (al ras del suelo).   Las paredes internas de esta, serían recubiertas por mosaicos blancos y negros, mientras que las externas tendrían paneles de cobre que adquirirían una pátina de color verde grisáceo claro con la oxidación.   Desde el acceso a la capilla (delimitado por un tenue marco rectangular), se apreciaría un vitral en Beaubois de la Virgen de Coromoto (patrona de Venezuela), que Lucia D. Chalbaud quería incorporar al diseño.   Al igual que otros proyectos de L-C, unas horadaciones estratégicamente situadas, permitirían el flujo de la luz hacia el interior.  



 Las semejanzas entre ambas tumbas hacen pensar que parten del mismo concepto, sin embargo, cada una tiene cualidades y expresiones inherentes del propósito para el cual fueron creadas. 

A lo largo de las tres partes que conforman esta biografía, rememoramos brevemente las interacciones de un autodidacta en constante evolución apodado Le Corbusier, con su época.   Apreciamos la notable influencia que tuvo y aún tiene en el contexto mundial; su genio no solo erigió una de las aristas de la modernidad, sino que se afianzó como parte de nuestra cultura popular.

Es sorprendente la cantidad de textos que se han escrito en torno a su obra a lo largo del tiempo.   Inclusive se han agrupado y digitalizado sus planos para ofrecerlos al público en general.  Cabe destacar que la empresa LEGO, actualmente realiza el prototipo de un set armable basado en su casa más célebre, la Villa Savoye. 






Irónicamente, su legado aún sigue sin ser reconocido por la UNESCO, debido a la complejidad logística y cultural que supone una obra que se extiende por tres continentes.   Pero ello no parece afectar a los “amigos” (les Amis de L-C) que tiene diseminados por todo el globo, en las más diversas formas y colores; ellos hablan un lenguaje común, la arquitectura.   En la víspera de la decisión del ICOMOS para aprobar la nominación de la serie de casas que forman parte de su dossier, muchos de estos amigos se reunieron en Cap-Martin vestidos como su Alter Ego.   Resulta paradójico que L-C no fuese arquitecto,  tal vez su “promenade” es el más claro ejemplo de la “tensión de elementos opuestos”, que tanto buscó inmortalizar en su obra.   

 
 Agradecimientos:

Fondation Le Corbusier

8/10, square du Docteur Blanche  75016 Paris- France
Phone: +33 01 42 88 41 53 / Fax: +33 01 42 88 33 17
E-mail: info@fondationlecorbusier.fr


Paula de Sa Couto (asistente de dirección de la F.L.C.)


Bibliografía:


El proyecto de Le Corbusier para la Capilla Mortuoria de Delgado Chalbaud en Caracas.    Ann Koll, revista PUNTO, Caracas, 1997.


Luis Gualtieri
Urbanista (USB). Desde 1999, realiza viajes a paí­ses como Italia, Francia, España, Grecia, Londres y Egipto, para estudiar su arquitectura más importante. Posteriormente se radica en Roma y hace un estudio ambiental para la Universidad de La Sapienza. Trabaja para el bufete de arquitectos BISCIARDI, durante su estadí­a en Italia.  Posteriormente se traslada a Parí­s para comenzar una investigación sobre Le Corbusier, la cual le hará visitar paí­ses como: Suiza, Alemania, Bélgica, URSS, India, entre otros. En el 2004, participa en el "National Symposium of Architects of  India" y obtiene el primer lugar en el concurso "Monument to the city of Chandigarh",  en ese mismo viaje de estudio, el departamento de turismo, le otorga una mención honorí­fica por su especial interés en la ciudad y sus habitantes. En el 2005, realiza negociaciones con una editorial en Francia y la Fundación Le Corbusier, para publicar una edición  actualizada y moderna sobre Le Corbusier en Español y Francés (en curso).  En mayo del 2004, participa en la segunda edición de "Le Festival Artistique" que se hace en la "Cité Universitaire" de Parí­s y obtiene el premio "Meilleur Participation Créative".  En Octubre de 2006 gana el concurso lingüístico “America Latinissima” y participa junto a otros jóvenes latinoamericanos de un Séjour por Roma y la región del Abruzzo.  Desde el 2005 colabora con diversos medios de comunicación impresos como son el diario “El Nacional” (Venezolano), “La Voce” (Italiano), “La Hora” (Ecuatoriano), “El Clarín” (Argentino), entre otros.  También aparece en algunos programas de T.V. pertenecientes a las cadenas Canal-I y Canal de Noticias Globovisión (Venezolanos), proporcionando información sobre Le Corbusier.   En 2011 colabora en la producción de un documental dedicado al Arq. Augusto Tobito para el programa “Biografias” del canal de noticias antes citado.

  VIDEO DE SU ENTIERRO



18 diciembre 2011

LA“PROMENADE” DE LE CORBUSIER 1887-1965 (2da. parte) - Luis Gualtieri


En los últimos años, ha habido un creciente interés por conocer los lazos e interacciones que tuvo Le Corbusier con los diferentes gremios en Sudamérica.  Gracias a ello, se produjo hace poco un documental titulado, “Le Corbusier por el Rio de la plata. 1929”, el cual ha sido llevado y expuesto por el Prof. Ramón Gutierrez (fundador y director de CEDODAL) por diversos países de nuestro continente.    El documento (que contiene material inédito interesante) retrata al arquitecto desde un punto de vista estrictamente académico y deja en un último plano al ser humano y las filiaciones afectivas de este con su entorno, un gesto que sin duda resta riqueza a la crónica.
En mayo del presente año se realizó una proyección del material en la ciudad de Caracas.     Acto seguido, hubo un micro foro de preguntas en donde este servidor, pidió evocar las interacciones del veterano con personajes tan interesantes como la escritora, Victoria Ocampo y más aún con la cantante, Josephine Baker.   Una solicitud tan simple no pudo encontrar una respuesta más hostil e indiferente por parte del representante del CEDODAL.
Lo que si no ha sido indiferente, es la fascinación de investigadores europeos por esta antagónica y poco común relación, que surgió durante su viaje a nuestro Sur en 1929.    Un personaje histórico de la talla de L-C pierde coherencia cuando se le encasilla en una sola visión (la académica) y se dejan de lado otros elementos de su vida igualmente interesantes.   Para aquellos que hemos tenido la fortuna de seguir de cerca su “Promenade”,  sabemos que es un imperativo mostrar todos los puntos de vista del artista y no así, una visión sesgada o parcial.

SEGUNDA PARTE 1930-1965

 
Le Corbusier esbozó por primera vez la idea de visitar Sudamérica en 1925, a petición del comerciante cafetalero, Paulo Prado.   Pero no fue sino  hasta otoño de 1929, que decidió concretar el periplo, gracias a la persuasión del argentino Gonzales Carreño y del escritor (también nacido en la Chaux-de-Fonds) Blaise Cendrars; los cuales le venían animando a dar una serie de ponencias sobre sus teorías.    En Buenos Aires dictó un total de nueve conferencias en octubre de ese año,  luego siguió hacia Montevideo y realizó una disertación en el paraninfo de la ciudad.    En el preludio de su viaje a Brasil, regresó por avión a tierras Bonaerenses para reencontrar a los aviadores Jean Mermoz y Antoine de Saint-Exupéry (autor del Principito).    Estos le invitaron a participar de varios trayectos aéreos (como consecuencia de esta experiencia, concibió su “Teoría de los Meandros”).
A principios de noviembre embarcó el navío “Giulio Cesare” y se topó con la cantante internacional, Josephine Baker, la cual despertó en él una profunda admiración y probablemente un amor platónico secreto;  algo que podemos inferir claramente por los escritos de su cuaderno de notas o“cahier” de aquel entonces.   Baker solicitó a Le Corbusier el diseño de una Villa, al igual que antes lo hiciera la escritora argentina, Victoria Ocampo a través de su pareja, Julián Martínez.   Ambos proyectos nunca se concretaron.






Una vez en Brasil,  el amateur del Jazz fue muy asiduo a los espectáculos de la “Venus negra”, por lo menos hay evidencia de que asistió a tres espectáculos durante ese breve periodo.   Así mismo, dictó una conferencia más antes de regresar a Francia en el trasatlántico “Lutètia”, donde convergió nuevamente con la musa exótica.   En el trayecto de once días hacía Bordeaux, tuvo la oportunidad de afianzar los vínculos con Baker hablando de temas artísticos y retratándola en gran cantidad de bocetos, casi siempre desnuda.    Ambos personajes, incluso asistieron como pareja a una fiesta de disfraces a bordo del paquebote, donde el arquitecto se disfrazó de la “Revue Nere” en homenaje a esta.   En el trayecto de regreso, se concentró en el manuscrito del libro “Precisiones”; de la misma manera,  reflexionó sobre su carrera y vida futura.  
Al llegar a Europa, las celebridades tomaron caminos distintos y ello hizo que se diluyeran los vínculos creados inexorablemente.   El 19 de septiembre de 1930, Le Corbusier recibió la nacionalidad francesa y ello lo llevó a pedirle la mano a su compañera de tantos años, Ivonne Gallis.  Contrajeron nupcias en una ceremonia sencilla, ambos estuvieron de acuerdo desde un inicio en no dejar descendencia.





En invierno de ese mismo año, viajó a Moscú para supervisar los trabajos del Centrosoyus  y se encontró con Albert Einstein.    Paulatinamente, inició las obras para  le Pavillon Suisse, en la ciudad universitaria de Paris y  también para  le Immeuble Clarté en Ginebra. 
Hacia 1933, con los participantes del cuarto Congreso Internacional de Arquitectura  Moderna, redactó “La Carta de Atenas”.   La cual fue en esencia un manifiesto  elaborado con la finalidad de regir asertivamente el naciente urbanismo moderno.     Durante los años 1934 y 1935,  realizó nuevamente una serie de conferencias, pero está vez en un contexto más global.     Encomendó a Pierre Jeanneret la tarea de terminar  el edificio en Nungesser et Coli  (donde se encuentra su Apto) y la Maison de Week-End. 
Al estallar la segunda guerra mundial,  se trasladó a Brasil para trabajar con Lucio Costa  en  la sede del  Ministerio de Educación de Rio.    Luego de varios meses,  regresó a Francia para cumplir con la agenda editorial de los libros, “Cuando las Catedrales Eran Blancas” y “Unos Cañones…Unas Municiones” (este último, como respuesta al conflicto bélico).    Al término de las publicaciones, tomó un pequeño  descanso en Cap-Martin, donde sufrió un grave accidente en la pierna derecha, provocado por la hélice de un bote  mientras nadaba  en la costa.
El 14 de junio de 1940, los Nazis invadieron Francia y se generó un estado de tensión en la ciudad luz.  En consecuencia, Le Corbusier cerró el atelier y partió junto a Pierre Jeanneret e Ivonne rumbo a Ozon (una localidad al pie de los Pirineos).  Desde allí escribió los libros,  “Destino de Paris” y “Les Murondins”.   Mientras el conflicto crecía, ejerció nuevamente el arte para escapar un poco al tormento de la guerra.  En Paris, los alemanes expropiaron numerosas casas,  incluyendo la Villa Savoye.





Al concluir la II guerra mundial, se generó un clima de reconstrucción que impulsó numerosos proyectos de Urbanismo.   Ante esta actitud, L-C  no perdió el tiempo y abrió nuevamente el atelier.   La primera obra que construyó después de la devastación nazi fue l’ Unité  d’ Habitatión de Marseille,  como una respuesta a la necesidad de vivienda que sufría la población durante la post-guerra. 





Seguidamente en 1947, viajó a Estados Unidos como delegado francés para participar en el proyecto del Palacio de las Naciones Unidas.   Como resultado de tal ensayo publicó el  libro, “Cuartel General de las Naciones Unidas”  o  U.N.   Headquarters).  Un  año después publicó “El Modulor”, el cual es un estudio antropométrico aplicado al campo de la arquitectura.   Con este  manuscrito se unió a una larga tradición de artistas, que como Da Vinci, buscaron una relación matemática entre las medidas del hombre y la naturaleza.   En 1949  proyectó para el prestigioso cirujano, Pedro Domingo Currutchet una Villa en la ciudad de la Plata, la cual es su única obra en nuestro continente.
A comienzos de la década de los cincuenta,  fue recomendado por el padre Alain Couturier para proyectar l’Église de Notre-Dame du Haut, en la colina de Ronchamp (en Belfort).     La construcción inmediatamente generó contratiempos por su dificultad técnica y libertad formal, pero L-C logró avanzar a pesar de las batallas con el presupuesto.






Partió rumbo a la India en 1951, para encontrarse con Jawaharlal Nehru  y discutir el urbanismo de la Nueva Capital del estado del Punjab, Chandigarh.     Al poco tiempo,  recibió varias ofertas de trabajo procedentes de Ahmedabad para concebir  el Palacio de los Hilanderos, el Museo de Arte y las casas, Shodan y Sarabhai.    Le Corbusier reorganizó a los colaboradores de su Atelier para cumplir la alta demanda de proyectos.  Por esta época vieron la luz los diseños para  la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema, el Secretariado, la Mano Abierta y el Colegio de Arquitectura de Chandigarh. 









La reorganización les permitió a Yannis Xénakis, A. Wogensky, A. Maisonier, Vladimir Bodiansky y Augusto Tobito,  liderar el atelier intermitentemente.     Mientras, el artista realizaba un gran número de óleos y tallados en madera con la ayuda del escultor Joseph Savina, para la exposición del Museo de Arte de Paris.   En 1952,  recibió el encargo para desarrollar le Couvent Sainte Marie de la Tourette en Lyon.





Le Corbusier mantuvo por esa época una férrea amistad con Jean Badovici y su esposa, Eileen Gray.    El matrimonio le prestó su casa de playa (la célebre E-1027) en muchas ocasiones, hasta que el arquitecto pintó una serie de murales sin el consentimiento de sus propietarios en un gesto altruista.    Un vecino, Robert Rebutato (dueño de l’Etoile de Mer), le ofreció un terreno a cambio del proyecto para l’Unité de Camping.   Finalmente construiría en ese lugar su famoso Cabanon de modestas dimensiones.





Durante 1954, produjo los planos para el Palacio del Gobernador.  El referido proyecto, fue replanteado varias veces por fallos en la escala (finalmente no se construyó).   Al año siguiente, el gobierno de Irak le confirió la responsabilidad de proyectar y construir el Centro Deportivo de Bagdad.    La asidua cantidad de trabajo lo hizo asentarse, terminando así los manuscritos para  “El Modulor II” y “El Poema de el Angulo Recto”.  
Hacia la segunda mitad de la década del cincuenta, el alcalde Eugène Claudius-Petit, invitó a Le Corbusier a participar en la planificación urbana de Firminy-Vert.  Este rechazó la convocatoria por compromisos de trabajo, pero aseguró a Petit que podría contar con su participación más adelante.    El 25 de junio de 1955, inauguró la capilla de Ronchamp, un hecho que tuvo una amplia cobertura mediática.    Al mismo tiempo y  con la colaboración activa de Pierre Jeanneret, siguió adelante con las obras del Palacio de la Asamblea Legislativa y la represa Bhakra en India (dos creaciones muy ambiciosas desde el punto de vista estructural).  En una época de oro, caracterizada por la reivindicación del arquitecto,  los académicos de su país le ofrecieron diversos títulos y nombramientos  que este se dio el gusto de rechazar.  



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1957 fue un año obsesivo, ya que proyectó dos unidades habitacionales, una para la ciudad de Berlin  (cerca del estadio Olímpico en Charlottemburg) y otra para la localidad de Briey-en-Forêt.   Colaboró también junto a Lucio Costa en el diseño  para la Maison du  Brésil en la ciudad universitaria de Paris.   Sumirse en un incesante trabajo, pudo ser una respuesta inconsciente a la muerte de su esposa Ivonne, acaecida ese mismo año.
Posteriormente en 1958, participó en la exposición internacional de Bruselas con el Pabellón  Philips.  Esta realización fue todo un suceso, gracias a sus acrobacias formales y a la proyección multimedia de su interior (logradas gracias a Yanni Xénakis y Edgar Varèse).    En 1959,  la Universidad de Cambridge por medio de su facultad de derecho le otorgó a L-C un doctorado Honoris Causa, un hecho relevante, que le permitió alcanzar su única realización en Norteamérica,  The   Carpenter  Visual  Arts  Center.

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A principios de 1960,  murió su madre al centésimo primer año de edad.    Como de costumbre, buscó refugio en sus actividades artísticas.   Sin embargo, al poco tiempo viajó a Firmny, para supervisar la construcción de le Stade y la  Maison de la Culture.   En medio de los trabajos, Claudius-Petit le pidió ampliar el urbanismo con tres unidades habitacionales  y  una iglesia.    Le Corbusier aceptó proyectar los paquebotes, pero  fue renuente con el planteamiento de la iglesia, porque pensó  que  era  muy difícil  superarse a sí mismo con el diseño de la Capilla de Ronchamp.   Después de reflexionar un poco, aceptó y comenzó a desarrollar L’ Église Saint Pierre (que nunca terminaría). 



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En 1961, proyectó le Pavillon d’ Expositions para su amiga Heidi Weber en Zürich.  Dicho proyecto fue concebido en un principio de concreto, pero ya en 1962, lo reformuló en acero a petición de ella.   En pleno apogeo de su carrera,  proyectó un hospital en la histórica ciudad de Venecia.   En 1964, dicha ciudad organizó una exposición en su honor y le otorgó una medalla de oro con una dedicatoria que decía: “Al más grande arquitecto y urbanista de nuestra época”.








En los primeros meses de 1965, publicó los libros: “Textos y Diseños para Ronchamp”, “El  Viaje de Oriente” y “Les maternelles vous parlent”.    Sucesivamente, continuó los trabajos en Firminy-Vert con el apoyo de André Wogesncky.   Para el mes de agosto, el riguroso trabajo fatigó al septuagenario y tomó lo que serían unas cortas vacaciones en Roquebrune (Cap-Martin),  pero tal descanso fue definitivo.   
La partida de Le Corbusier marcó el fin de una época de artistas integrales, convencidos de darlo todo por cambiar el mundo desinteresadamente.    En la tercera parte de esta incursión por su “Promenade” reviviremos los últimos momentos de su vida.  Seremos testigos de cómo un pueblo, que al principio le dio la espalda a sus ideas, se rindió finalmente ante su genio.






Agradecimientos:

Fondation Le Corbusier
8/10, square du Docteur Blanche  75016 Paris- France
Phone: +33 01 42 88 41 53 / Fax: +33 01 42 88 33 17
E-mail: info@fondationlecorbusier.fr

Couvent Saint-Marie de la Tourette
69210 Eveux- France
Phone :+33 04 74 26 79 70
http://www.couventlatourette.com/

Association Notre-dame du Haut
70250  Ronchamp- France
Phone :+33 03 84 20 65 13 / Fax: +33 03 84 20 67 51
http://www.chapellederonchamp.fr

Ville de Firminy
32, rue Jean Jaurès   42700 Firminy- France
Phone :+33 04 77  61 08 72
E-mail: information@sitelecorbusier.com




Luis Gualtieri
Urbanista (USB). Desde 1999, realiza viajes a paí­ses como Italia, Francia, España, Grecia, Londres y Egipto, para estudiar su arquitectura más importante. Posteriormente se radica en Roma y hace un estudio ambiental para la Universidad de La Sapienza. Trabaja para el bufete de arquitectos BISCIARDI, durante su estadí­a en Italia.  Posteriormente se traslada a Parí­s para comenzar una investigación sobre Le Corbusier, la cual le hará visitar paí­ses como: Suiza, Alemania, Bélgica, URSS, India, entre otros. En el 2004, participa en el "National Symposium of Architects of  India" y obtiene el primer lugar en el concurso "Monument to the city of Chandigarh",  en ese mismo viaje de estudio, el departamento de turismo, le otorga una mención honorí­fica por su especial interés en la ciudad y sus habitantes. En el 2005, realiza negociaciones con una editorial en Francia y la Fundación Le Corbusier, para publicar una edición  actualizada y moderna sobre Le Corbusier en Español y Francés (en curso).  En mayo del 2004, participa en la segunda edición de "Le Festival Artistique" que se hace en la "Cité Universitaire" de Parí­s y obtiene el premio "Meilleur Participation Créative".  En Octubre de 2006 gana el concurso lingüístico “America Latinissima” y participa junto a otros jóvenes latinoamericanos de un Séjour por Roma y la región del Abruzzo.  Desde el 2005 colabora con diversos medios de comunicación impresos como son el diario “El Nacional” (Venezolano), “La Voce” (Italiano), “La Hora” (Ecuatoriano), “El Clarín” (Argentino), entre otros.  También aparece en algunos programas de T.V. pertenecientes a las cadenas Canal-I y Canal de Noticias Globovisión (Venezolanos), proporcionando información sobre Le Corbusier.   En 2011 colabora en la producción de un documental dedicado la Arq. Augusto Tobito para el programa “Biografias” del canal de noticias antes citado.

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