TRADUCE APUNTES A CUALQUIER IDIOMA

20 abril 2019

“EL PROBLEMA HABITACIONAL DEL CASCO COLONIAL” 2° PARTE - ARQ. IVAN PATRICIO CORTES GALVEZ (QUITO)


CAPÍTULO TERCERO

LOS GRUPOS SOCIALES EN LA EVOLUCIÓN DE LA CIUDAD


CRECIMIENTO URBANO Y EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA

LA TRANSFORMACIÓN DEL CASCO COLONIAL DE CENTRO ADMINISTRATIVO A CENTRO RESIDENCIAL. -  

Desde los comienzos de los años 20 el creciente desarrollo urbano de Quito ha provocado en el centro histórico una serie de transformaciones que han determinado el crecimiento y desarrollo especiales de importancia en el área, todos estos factores han sido como resultado de su estructura física, de sus habitantes y el uso de los servicios de la misma asumiendo caracteres diferenciados del conjunto de la ciudad: deterioro del espacio, sobre restauración del mismo, falta de servicios comunitarios, niveles agudos de problemática social y urbana. El proceso de crecimiento urbano de la ciudad se debe a un proceso de adición de nuevas áreas habitacionales que se han asentado alrededor de los cascos antiguos, donde lógicamente se encontraban la Industria, el Comercio y la Administración. 




La situación del Centro Histórico se ha desarrollado principalmente por el “derecho” a construir, a la propiedad de los terrenos y los edificios, determinando un proceso de deterioro que constituye un grave problema en cuanto al valor ambiental de la zona y especialmente para aquellos sectores sociales que cuentan con reducidos ingresos.

El problema de la vivienda en Quito, se ha convertido en un caso agudo por la misma demanda que existe, a pesar de su gran crecimiento urbano que sin embargo no logra abastecer a las áreas marginales en muchos casos por el deterioro del espacio o la superpoblación actual, se puede afirmar el problema actual que el Centro Histórico sufre, se debe a las contradicciones de la ciudad moderna, las que alcanzan niveles muy complejos sobre todo en países como el nuestro, en donde a pesar de la época en que vivimos todavía existe la explotación de las clases bajas y la especulación en las viviendas.




Es a partir de los años 60 que se trata de incrementar un proceso de renovación urbana. Este proceso consiste en que las casas del centro de la ciudad habitadas por gente sin recursos y que al no poder pagar alquileres más altos por el mismo hecho de que las condiciones de vida en que se desenvuelven no lo permiten, es decir las casas en las cuales viven por lo general 5 o 6 familias no se encuentran en condiciones dignas de pagarse una renta más alta y por lo tanto constituyen para los dueños una pérdida de dinero para los cuales la única manera de solucionar es derribándolas y construyendo en su lugar tiendas, almacenes, edificios públicos o edificios para vivienda mismo pero con una renta más alta que en el caso anterior.

Este proceso se lleva a cabo durante los años de 1960 – 1972 en adelante; los cambios no han sido graduales sino más bien algo espaciados y a veces rápidos. El resultado está en la enorme variación de densidad poblacional, calidad, alturas y estilos entre unos y otros sectores de la ciudad. En el centro donde la ciudad empezó habían edificios institucionales, vivienda y un poco de comercio, en la actualidad al extenderse la ciudad hacia el norte todas estas implementaciones van cambiándose hacia los nuevos sectores urbanos y como es de suponer la clase alta y media, gracias a su poder económico también fue abandonando el centro, dejándolo en manos de quienes emigran en busca de trabajo que al no encontrarlo fueron relegándose en el centro, convirtiéndose todas estas casas en tugurios. El proceso de urbanización y migración hacia la ciudad ha producido muchos cambios en su estructura y de manera especial en una de sus áreas más susceptibles, el centro mismo de ella. Las áreas suburbanas son por lo tanto lugares donde se alojan la mayoría de familias de recursos medios y altos.




Con la expansión y presión del comercio la infraestructura y el transporte se ha dado un cambio y renovación en la estructura física de la ciudad, el crecimiento urbano se ha centrado principalmente en la construcción de edificios de apartamentos, centros comerciales y demás. 


A principios del siglo XVIII la ciudad comenzó a transformarse notoriamente, en cuanto a las modificaciones de su desarrollo, pero especialmente por la suspensión del concertaje y la afirmación del salario, hechos que motivaron las migraciones hacia el centro de la ciudad fundamentalmente. 

La superficie urbanizada comenzó a cambiar sus características de una delimitación compacta y uniforme. En 1930, se marca en la ciudad un cambio morfológico y funcional. En el primer lustro de los años treinta la estructura urbana comenzó a ser reemplazada y de manera particular la vivienda.    



Es evidente el desplazamiento de los grupos sociales dominantes del centro al norte de la ciudad dando lugar al asentamiento de los sectores de bajos recursos que son sometidos a una segregación constante. 

Los desplazamientos de la ciudad se generaron desde un principio hacia la periferia de la misma, es decir se fue agrandando lateralmente pareciendo un cinturón de barrios espontáneos. Construyéndose entonces conjuntos habitacionales que cuentan con los servicios necesarios.

En la trasformación que sufrió la ciudad de Quito, se pueden diferenciar dos etapas:  







PRIMERA. - Se realiza varios años antes de 1970. Se hace muy evidente el desplazamiento hacia la zona norte de la ciudad, debido a una mejor funcionalidad en cuanto a espacio, realizados por sectores socio – económicos altos y medios.

SEGUNDA. – A partir de 1970 se produce un proceso inverso, es decir se realiza la ocupación de las viviendas desalojadas por sus propietarios, siendo habitada por gente de bajos recursos y en condiciones diferentes de uso pues la mayoría de familias viven en uno o dos cuartos siendo el promedio de seis miembros; casas sin mantenimiento físico y con un precario equipamiento sanitario y compartido por numerosas familias.

MIGRACIÓN POBLACIONAL
VIVIENDA SIN EQUIPAMIENTO NECESARIO


Desgraciadamente, debido a las causas enunciadas anteriormente, y con el afán de mejorar la situación actual del casco colonial, se ha optado por derribar estas viviendas sin tomar en cuenta la situación en que quedan las familias, como en el caso de la casa de los siete patios, donde más de cincuenta familias residen en ella por más de 30 años en su mayoría han sido notificados que deben abandonarla.

Las transformaciones socio – espaciales, día a día se acrecientan más debido al constante aumento poblacional, por el alto índice de migración campesina siendo el promedio de cuatrocientos habitantes por hectárea, el hacinamiento origina la destrucción y deterioro a más del mal mantenimiento de las estructuras internas de dichas casas, que se afectan al acondicionar estos inmuebles para dar cabida a mayor número de arrendatarios en espacios pequeños; el fin que tiene el propietario del predio, es obtener mayor número de rentas, sin egresos económicos: no le importa la comodidad.




Si bien es cierto que el desalojo no es el mejor camino, tampoco lo es el hacinamiento y tugurización. Al desalojar estas casas el problema puede trasladarse a otros sectores de la ciudad y en peores condiciones de habitación como las favelas y villas miserias, estas casas con realmente deprimentes, desgraciadamente sus usuarios nada pueden hacer al respecto por sus bajos ingresos económicos.

Una de sus características del Centro Histórico es el déficit del espacio comunal aparte lógicamente de parques y plazas generalmente aledañas e iglesias, edificios gubernamentales o institucionales, y comerciales.

CASA EN LA CALLE BOLÍVAR 2848

La ciudad fue construida por un patrón en damero típicamente colonial; a consecuencia de lo cual las construcciones o el desarrollo físico de la ciudad se produjo en los bordes de las manzanas, en muchos casos dejando espacios internos sin construcción, actualmente esto constituye un gran recurso para una mejor funcionalidad de la ciudad y para mejor servicio de la comunidad.

Esta situación contradictoria que hoy vemos de belleza exterior y tugurio interior, fue producto de un proceso de transformación urbana. La vivienda abandonada es ocupada por un gran número de familias que transforman radicalmente su uso en un cuarto por familia, al hacer de las galerías calles, del patio plaza, lugar de trabajo y juego. Lo interior es lo exterior, lo público es privado.

TUGURIO Y BELLEZA INTERIOR EN CASONA



Un factor determinante en el desarrollo de la ciudad y especialmente en el centro de la misma, depende de decisiones de inversionistas, constructores y propietarios y por el mismo individuo que tiene como fin obtener beneficios económicos más altos. 

Muy a pesar de este grave avance económico, la falta de empleo en la ciudad ha determinado la presencia de los vendedores ambulantes en las calles del Centro Histórico de Quito un solo y gran mercado, invadiendo aceras y antiguas viviendas, monumentos históricos y artísticos, calles, plazas y zaguanes hasta llegar a convertirse en el mayor tugurio de la ciudad con sus graves consecuencias sociales y sanitarias, y aun así en condiciones muy precarias, en el abandono social en el que viven estas personas al no tener una condición económica holgada en relación a la sociedad en que se desenvuelven.


Sin embargo, del hacimiento existente hay personas que no tiene ni en donde vivir, acampando sobre todo las noches en los portales y zaguanes de las casas, muchas de estas personas se dedican a pedir caridad, como la única solución a sus necesidades primarias.




No solo se trata de la destrucción de los edificios del casco colonial, de su deterioro físico, sino de las condiciones infrahumanas en que vive toda aquella gente; por ejemplo, muchas de las familias que habitan en dichas casas se ven obligadas a ocupar todo espacio, todo cuarto, en forma distinta, en donde desarrollan las funciones que solucionan sus Necesidades de hábitat (comer, dormir, cocinar, y fisiológicas, etc.).

Todos estos problemas sociales y habitacionales hacen que vaya creciendo día a día el hacimiento y por ende las malas condiciones de vida tanto económicas como sanitarios en el Centro Histórico.

   

Arq. Ivan Patricio Cortes Galvez
Titulo Profesional de Arquitecto  Universidad Particular Ricardo Palma Facultad de Arquitectura y Urbanismo Lima Perú.
Registro Profesional Colegio de Arquitectos del Ecuador Núcleo Provincial de Pichincha CAP 004288
Consultor Nacional

Contacto:

Teléfono fijo: 2341800 -  Teléfono móvil: 0966672691
Llamada internacional  593 02 2341800 
Dirección: Urb. Ontaneda 1;Lote 81, Conocoto, 
Quito-Ecuador
Correo : kultakucha@hotmail.com.ar

19 abril 2019

EL CENTRO HISTORICO DE TRUJILLO Y SUS CASONAS MAS REPRESENTATIVAS -



El Centro Histórico de la Ciudad de Trujillo, está delimitado por una muralla que la rodeaba, por la  cercanía de la ciudad con el mar, que era de 4 kilómetros y ante el anunciado peligro de ataque por piratas y corsarios, se edificó  la muralla durante el gobierno del virrey Melchor de Navarra y Rocafull . La muralla  fue levantada por el arquitecto italiano Joseph Formento, quien inició su construcción en 1687. Tomando  como base el diseño realizado por Leonardo Da Vinci para la ciudad italiana de Florencia. La muralla fue concebida de forma elíptica y se concluyó en 1689. La muralla alcanzaba un perímetro de 5,5 kilómetros, estuvo compuesta por 15 baluartes, 15 cortinas y 5 portadas.

La portada de Huamán se orientaba hacia el oeste hacia el pueblo del mismo nombre. 
La portada de Mansiche ubicada hacia el norte, daba paso al camino real. 
La portada de Miraflores daba hacia el este. 
La portada de la Sierra, que conducía a esta región. 
Y la portada de Moche daba acceso para las personas que venían desde el sur. 






En el año 1942, siguiendo las huellas de la antigua muralla, a través de un plano regulador, se construyó la avenida España que hoy rodea el Centro histórico de Trujillo. Dentro de este centro se observan entre otras cinco casonas de hechas con gran calidad y que hoy son visitadas por los turistas siendo  restauradas y conservadas por entidades bancarias.


CASA CALONGE O URQUIAGA 




Jr. Pizarro 446. Es la sede del Banco Central de Reserva del Perú que la compró a la familia Urquiaga en 1972. Es de Estilo Neoclásico. En su interior guarda el escritorio de Simón Bolívar, colección de ceramios e importante vajilla donada por el Libertador al Sr. Juan Antonio Ochaita y Urquiaga. En 1604, el Cabildo de Trujillo la eligió entre las dos casa más hermosas y mejor situadas de la ciudad para hospedar al nuevo virrey del Perú, don Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Conde de Monterrey.

El terremoto del 14 de febrero de 1619, que dejó en escombros la ciudad, destruyó totalmente la casa. La propiedad pasó a manos de las monjas del Monasterio de Santa María de Gracía de Santa Clara La Real en pago de las deudas que don Juan de Solís y San Martín había contraído con dicho monasterio.
En marzo de 1824, el libertador don Simón Bolívar llegó a Trujillo y trabó amistad con don Juan Antonio Ochaita y Urquiaga, propietario de la casa. Esto permitió que Bolívar se hospedara en la casa, desde la cual organizó gran parte de su campaña emancipadora y promulgó decretos declarando a Trujillo Capital de la República del Perú y creando la Corte Superior de Justicia. 



CASA ORBEGOSO





Jr. Orbegoso 503. Pertenece al Banco Interbank desde 1987. Esta mansión ha conservado su típica planta colonial y muchos de sus muebles y alfombras de aquella época. Fue propiedad del Mariscal José Luis de Orbegoso y Moncada, el único personaje de La Libertad que ha llegado a ser Presidente del Perú (1833-1835). El mariscal heredó la casa en 1815 de su padre, don Justo de Orbegoso, casado con doña Francisca de Moncada, Condesa de Olmos, y emprendió a partir de 1825 importantes obras en la propiedad como la eliminación de una extensa galería de esquina, reemplazándola por un balcón de cajón y amplias ventanas de reja en las fachadas.

Una nueva remodelación de la casa y especialmente de su fachada, al aspecto que hoy conserva, incluyendo un nuevo balcón de esquina, fue efectuada en 1818 por Eduardo Gonzáles de Orbegoso. Su planta conserva la característica de las antiguas casa de la ciudad, con corredores amplios sobre terraplén y anchas escaleras desde el patio. Su planta tiene forma de L.

En el zaguán, se ha conservado el artesonado del siglo XVIII, dos bancas verdes del S. XIX, pescante de madera con farol y además pintura mural superpuesta , que corresponde a las distintas remodelaciones de la casa, estilos mudéjar, barroco, barroco mestizo, rococó y neoclásico.



CASA GANOZA CHOPITEA




Jr. Independencia 628. Los propietarios fueron Ramírez y Laredo, propietarios de la Hacienda San Nicolás del Paso, hoy llamado Laredo. Esta casa presenta una de las fachadas con pintura mural más hermosas de la ciudad. Su frontón es barroco, flanqueado por dos leones estilo rococó. La ventana es de estilo imperio y el pequeño balcón de rasgos mudéjar. En el zaguán se pueden ver murales de diferentes estilos: 

En el arco, unas figuras femeninas de estilo manierista (mediados del siglo XVII), en las paredes laterales un motivo que se repite en el patio principal, en base a rectángulos formados por gruesas líneas en rojo indio, cuyo estilo barroco se remonta a fines del siglo XVII. Sobre la venera que decora la puerta principal se aprecia una cenefa rococó.


CASA DEL MAYORAZGO DE FACALÁ




Pizarro 314, sede del Banco Wiese desde 1991. La casa fue construida en 1709, por Bartolomé Tinoco Cavero, poseedor del Mayorazgo de Facalá en el valle Chicama.

En 1950 fue comprada por Jaime de Orbegoso, quien cambió la fachada y lo hizo con gran coronación, al estilo neocolonial. Colocó también un nuevo balcón de esquina semejante al original. En el patio, destaca la estatua de Cristóbal Colon, hecha en mármol de Carrara, idéntica a la del patio del archivo de Indias de Sevilla. Hasta 1943, estuvo en el molino de Santa Clara en los barrios altos de Lima. La higuera fue traída de Palacio de Gobierno en 1966, enviada por Fernando Belaunde.

Doña Micaela Múñoz Cañete, esposa de José Clemente Tinoco y Merino bordó aquí la primera bandera del Perú que fue izada el 29 de diciembre de 1820.

PALACIO ITURREGUI




















Jr. Pizarro 688. Casa considerada como la más hermosa de Sudamérica. Fue construida en 1842 al estilo neoclásico.La casa es una replica de un palacio florentino del renacimiento. Es una de las pocas casas de dos plantas. Se omitido el segundo nivel frente al patio, el cual tiene sólo columnatas para una mejor ventilación. El piso es de laja española y mármol de Italia. Las ventanas externas tienen las únicas coronaciones de Trujillo en fierro forjado en forma de peineta como las de Lambayeque.

Su propietario Juan Manuel Iturregui, (1795-1871) fue prócer de la Independencia a la cual apoyó económicamente. Fue amigo del general San Martín, y testigo de boda de su hija. 



CASA DE LA EMANCIPACIÓN 





Pizarro 610; sede del Banco Continental, en esta casa el Márquez de Torre Tagle gestó y planifico la Independencia de Trujillo. Fue sede de la Intendencia; del Primer Congreso Constituyente y Casa de Gobierno con Riva Agüero. En su interior se exhibe la maqueta del Centro Histórico de Trujillo durante la época colonial. Sus salones están abiertos permanentemente para exposiciones artísticas y conferencias culturales.

Desde 1789 la casa se conoce oficialmente como propiedad de Don Tiburcio de Urquiaga y Aguirre, hidalgo natural de Vizcaya, casado con Doña Petronila de Anachuri. En 1820, don Tiburcio cede parte de la casa para que el Marqués de Torre Tagle instale la Intendencia de Trujillo. Fue así, que el Marqués convocó a varias reuniones, hasta que finalmente el 24 de diciembre de 1820, se acordó lo siguiente: declarar ese día la independencia de Trujillo y proclamarla el 29, invitando para eso a las principales ciudades que comprendían la Intendencia de Trujillo. 

Así pues, el 29 de diciembre, el Intendente Torre Tagle sale de esta casona con un grupo de ilustres vecinos rumbo al cabildo, donde el Alcalde Manuel Cavero y Múñoz, en compañía de Don Tiburcio de Urquiaga, los recibe, y a las dos de la tarde el Intendente proclama la Emancipación de Trujillo, firmándose el acta por los que estaban presentes.

Fuentes de Información:

https://www.trujillodelperu.com/casonas.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Trujillo_(Per%C3%BA)

ESPACIOS PÚBLICOS - ESCULTURAS URBANAS COMO PROTAGONISTAS DEL PAISAJE - Colectivo Urbano.



Esta desconexión entre espacio y arte público no es un hecho aislado de nuestro país, ni mucho menos deriva únicamente de la mala praxis urbanística. Sobre esto habla Michael North cuando afirma: “el desarrollo más notable en la escultura pública de los últimos 30 años ha sido la desaparición de la propia escultura” [NORTH, Michael (1990). “The public as sculpture: from heavenly city to mass ornament”, vol. 16, no. 14. Summer, pp. 860-879]. No hay un funcionamiento conjunto entre la escultura y su entorno, y así se tiende a “musealizar” cualquier plaza con obras que han de revitalizar y potenciar su valor sin que haya relación entre ambas, más allá de su localización.

Las ciudades se han entendido tradicionalmente bajo el factor económico del valor de su suelo. Éste se convierte en un valor especulativo primordial, así como el medio de soporte de la evolución urbana de una ciudad. Así, hasta el siglo XIX la relación entre espacio público y escultura se veía casi exclusivamente en la representación de algún poder político, religioso, económico… que actuara como mecenas. Es precisamente en este siglo cuando aparece la democratización del espacio público, si se admite la terminología. Grandes ampliaciones urbanas premeditadas y motivos higienistas a sensibilidad del planificador hacen que aparezcan plazas públicas diseminadas por todo el espacio urbano, que no han de guardar una relación directa con su uso.






Si bien es cierto que aparece un nuevo campo de experimentación en la relación entre espacio y escultura o monumento, todo el arte urbano sigue respondiendo a antiguos o modernos héroes ecuestres que vertebran el espacio con su disposición en el centro de cualquier sitio. Hasta la acción artística de Rodin y la aparición de las primeras vanguardias no se aprecia un cambio significativo.

Es el Cubismo el primero que propone la pérdida de la omnipresencia humana hacia la geometrización ambiental. Es interesante esta nueva perspectiva, ya que ya no se puede hablar de monumentos cerrados en su forma e interpretación, sino que la escultura cubista consigue que sea necesaria la interpretación artística y significativa del transeúnte.

El Movimiento Moderno plantea un urbanismo funcional, olvidado de la singularidad. Deja ciudades despersonalizadas en lo urbano, lo que deriva a lo que podríamos llamar la crisis moderna del monumento a mediados del siglo XX. No es sólo culpa del urbanismo macabro, sino de la nueva sociedad de posguerra; la antigua función representativa que tenía la escultura se queda pobre ahora ante un cartel de Coca-Cola. El significado tradicional y simbólico que un monumento podía imprimir ante una sociedad urbana está anticuado si se compara con el efecto global de la publicidad.







Esta nueva tendencia trata de huir de la representación, planteando monumentos o esculturas sin referencia a su entorno. Se genera un ambiente en el que la escultura no tiene significado, y el instrumento es la abstracción. Y es aquí donde espacio urbano y escultura se unen en una relación más que interesante. En palabras de Rosalind Krauss: “Entramos en el arte moderno, en el periodo de la producción escultórica que opera en relación con esta pérdida de lugar, produciendo el monumento como abstracción, el monumento como una mera señal o base, funcionalmente desubicado y fundamentalmente autorreferencial” [Rosalind Krauss, “La escultura en el campo expandido”, en La originalidad de la Vanguardia y otros mitos modernos, Madrid, Alianza Editorial, 1996, p. 293]

La nueva pieza escultórica conjuga volumen y vacío, niega su propio contorno. A fuerza de querer, bajo una premisa artística, obviar el entorno a la hora de plantear la escultura, se consigue una mayor interacción gracias a los juegos de volumen de llenos y vacíos. Hay un resultado en el que el entorno es partícipe de los juegos volumétricos; el paisaje entra dentro de la escultura. Es el momento de las grandes esculturas oxidadas presentes en el imaginario colectivo.








A partir de los años 60 cuando la escultura se deja de entender de modo tan canónico, como objeto artístico a admirar, y se empieza a extender por parques, jardines, calles y plazas. Artistas como Isamu Noguchi plantean la importancia de “reconquistar el espacio público”; se critica un comportamiento que relegaba la escultura a no tener sensibilidad ambiental, al mismo tiempo que el espacio público se convertía en un mero contenedor de la obra.

Hoy estamos familiarizados con los espacios que contienen escultura pero, aparte de esto, el concepto de espacio escultórico casi no ha cambiado. Los escultores piensan el espacio como un receptáculo para la escultura y, en cualquier caso, esta escultura ya es el trabajo en ella misma… Un encargo es engullido por la tradición académica y se convierte en decoración. [Isamu Noguchi, Sculptor´s World, N.Y., Harper and Row, 1968, p. 40]

Es positivo el intento de la democratización escultórica siempre que, como todo, sea de calidad. La presencia de escultura en casi cualquier rincón urbano siempre es de agradecer, aunque muchas veces se propone de modo indiscriminado desde organismos gubernamentales a fin de revitalizar entramados urbanos degradados o para potenciar el valor y uso de espacios públicos.








Fuente de información textual:
https://www.f3arquitectura.es/mies_portfolio/esculturas-urbanas/

TE INVITARNOS A SEGUIRNOS

BUSCA TUS TEMAS FAVORITOS