TRADUCE APUNTES A CUALQUIER IDIOMA

30 junio 2017

Evolución urbana de Lima, el testimonio de los planos de la Colección del Arq. JUAN GUNTHER DOERING




El asiento del cacique del Rímac, sobre el que Pizarro fundó la Ciudad de los Reyes, el lunes 18 de enero de 1535, era una zona poblada probablemente desde el Intermedio Temprano. Era ahí, justamente detrás del actual Palacio de Gobierno, donde los "Maranga" construyeron la bocatoma del río que fertilizó durante siglos las tierras que rodeaban su extensa capital, cuyos restos, como informes túmulos de adobitos, yacen a ambos lados de la avenida Venezuela, camino al Callao.

La explanada frente al Palacio de Taurichusco, cacique-guardián de la compuerta en el río Maranga, fue escogida como punto de partida para el trazo de la nueva ciudad. Lo que hoy llamamos Lima Cuadrada era, en realidad, una encrucijada de caminos. A escasas cuadras, hacia el mar, en diagonal, pasaba el camino inca de los llanos, cruzando el Rímac por el único puente de crisnejas que encontraron los españoles, a la altura del actual puente del Ejército, según Lizárraga. 

Un camino más antiguo, probablemente Wari (jirones Quilca y Miró Quesada), unía el Callao con Cajamarquilla, cruzando al anterior en la Plaza de la Salud. Un tercer camino, que formaba la base de un triángulo invertido con los caminos descritos, pasaba frente a las actuales puertas de Palacio, uniendo puente de crisnejas con el camino Wari en "Cinco Esquinas" (jirones Lima y Junín). Desde ahí salía la quinta esquina rumbo a La Molina y Huarochirí. Por último, en la esquina de Pescadería con Arzobispo nacía un ramal (jiron Ancash) que paralelo al río, en dirección de "Late", controlaba quizá las demás bocatomas de los ríos que regaban el resto del valle.

Esta red vial básica se complementaba, entretejiéndose, con los senderos que, como bordes de los canales de riego, daban acceso a cada una de las parcelas de cultivo que los españoles llamaron posteriormente chácras.

No existe plano ni descripción de esta Lima prehispánica, pese a haber visto pasar tantos conquistadores durante los dos años previos a su fundación. En 1533, Hernando Pizarro la cruzó en su ruta a Pachacamac para apresurar el envío del rescate de Atahualpa. Luego, centenares de ex-compañeros de Cortés y Alvarado que se dirigían al Cusco, ya conquistado, en busca de las migajas del Imperio Inca. Ninguno se detuvo para describirnos este obligado lugar de paso, debido al acoso permanente de los generales Rumiñahui y Quisquis sobre quienes usaban el camino inca de la sierra norte.

La noticia de la llegada inminente, no ya de ex-compañeros suyos, sino del propio Adelantado Pedro de Alvarado, para conquistar los "vacíos" dejados por Pizarro en su marcha al Cusco, es decir, Quito al norte y desde Chincha al sur, lo obligaron a venir precipitadamente para fundar "su" capital donde consideraba era el centro de su gobernación.

Para cumplir con las ordenanzas, en relación a la fundación de ciudades, dictadas por Carlos V en 1523, Pizarro encargó a Diego de Agüero la traza de la nueva ciudad. Agüero trabajó entre el 13 y 17 de enero, seguramente siguiendo las indicaciones topográficas de Juan Tello de Guzmán, el más entendido de los comisionados que días antes habían "reconocido el sitio del Rímac".
Este primer plano de Lima, hecho en pergamino, figuraba junto al Acta de la Fundación, en el Primer Libro de Cabildos, hasta 1649 en que desapareció.

Manuel Atanasio Fuentes, Enrique Torres Saldamando y Jose Barbagelata han elaborado reconstrucciones históricas de este plano en base a la "Historia de la Fundación de Lima" de Bernabé Cobo, que conoció el documento.
La traza era un diámetro de 9 x 13 manzanas o "islas", divididas en cuatro solares, dejando en blanco una, frente a Palacio, para la Plaza.
Al repartir "sus plazas, calles y solares, a cordel y regla, comenzando desde la Plaza Mayor" se sobrepuso la cuadricula a la trama pre-existente, produciendo deformaciones en todos sus contornos, razón por la cual sólo 62 manzanas de las 117 proyectadas son cuadradas en la "Lima Cuadrada".

No existen referencias de otros planos de Lima para el siglo XVI, salvo el caso muy especial de Felipe Guamán Poma de Ayala. Este es una perspectiva de Lima realizada, según Porras Barrenechea, entre 1567 y 1615, que muestra, a ojos llenos de benevolencia, en primer plano la primitiva Catedral, derribada en 1602, que efectivamente era paralela a la Plaza; hacia el fondo se vería el Portal de Escribanos; a la derecha quizá el Palacio de Gobierno y en la esquina superior derecha una rechoncha torre de Santo Domingo.
Se podrían hacer reconstrucciones sucesivas, mostrando el desarrollo urbano de la Lima primitiva, en base a la descripción de los caminos de ronda que, año tras año, aparecen en los Libros de Cabildo.

El más antiguo plano de Lima, aunque parcial porque muestra algunas manzanas alrededor de la Plaza y al otro lado del río solamente, fue hecho en colores, en 1611, por mano anónima, para acompañar al expediente en el litigio de la ciudad contra Rodrigo de Mendoza, sobrino del virrey, Jefe de la Escuadra y General del Callao, que se había apropiado de la "Plaza Real", lugar detrás de Palacio donde se encontraba la picota y que servía también para feria de mulas y caballos.

Otro plano parecido, aunque de inferior calidad, fue levantado en 1626 por Cristóbal de Espinoza. Muestra a Su Majestad la forma de defender Lima, emplazando cañones en torres y conventos.
Entre uno y otro plano, en 1613, el marqués de Montesclaros, tío del usurpador de Mendoza, comisionó al escribano real Miguel de Contreras para levantar un "Padrón de los indios del Lima", indicando nombre, edad, oficio, lugar de procedencia, anotando minuciosamente la ubicación exacta de los escasos 2,616 indios que encontró. Como censo fue un fracaso, seguramente por haber sido levantado con fines tributarios, ya que para la fecha Cobo estimaba 5,000 indios y Fray Buenaventura de Salinas y Córdova 6,000. Sin embargo, la detallada descripción urbana del diligente escribano sirvió para que, 332 años después, en 1945, Juan Bromley y José Barbagelata pudieran hacer una reconstrucción muy aproximada del plano de Lima de esa fecha. Este plano (N° 1) calza perfectamente con la descripción que hace de la capital del Virreinato, por esa misma época, el ex-anónimo Judío Portugués (Pedro de León Portocarrera, según Guillermo Lohmann Villena). Muestra una Lima que ya ha alcanzado su máxima expansión territorial, la que, ceñida por murallas o no, mantendría hasta comienzos del siglo XX.

El primer plano total de Lima, más detallado y completo que los sucesivos inmediatos, es el que, a todo color, dedica Bernardo Clemente Príncipe al Vicario General de la Merced, en 1674 (N° 2). Este plano, jamás impreso hasta ahora, que se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Washington, detalla monumentos, calles, huertas y caminos de acceso a la ciudad, ofreciendo multitud de datos desconocidos.

En la noche del viernes 13 de febrero de 1579, Francis Drake, en su viaje que se convertiría en la segunda circunnavegación terrestre, atacó sorpresivamente a la escuadra surta en el Callao, llevándose una nave cargada de plata y cortando las amarras de otras once. Esta aventura del favorito de Isabel Tudor, y futuro destructor de la Armada Invencible, inició una polémica sobre la defensa de Lima que iba a durar más de un siglo. Los limeños preferían una armada poderosa en el Pacífico, costeada y mantenida por la corona. En cambio, la metrópoli recomendaba la construcción de una muralla alrededor de Lima a costa de los limeños.
El Callao, mucho más vulnerable que Lima, construyó su muralla en 1639, tras una serie de intentos fallidos de defensas en forma de casas fuertes, plataformas, trincheras y cinturones de parapetos.

Ante la tenaz resistencia monárquica de invertir en una escuadra, que seguramente hubiera amparado más sus intereses que los de los limeños, esto, luego de cada ocasional incursión de los émulos de Drake, desarrollaron su ingenio en diversos proyectos defensivos, de los cuales citamos ya el de 1626, que convertía los conventos de Lima en fortines erizados de cañones. No faltó alguien que propuso convertir a Lima en una isla, dividiendo el cauce del Rímac para volverlo a unir aguas abajo, o aquel que soñaba rodear Lima con una serie de ciudadelas fortificadas con torreones y almenas. La presencia cada vez más insistente de piratas, muchos de los cuales, de paso, han dejado bellísimas descripciones y algunos mapas de la costa peruana, obligaron a los limeños a solicitarle al presbítero Jean Raymond Coninck (que firmaba escuetamente Doc. Juan Ramón) un plan para amurallar la ciudad y "razonar los medios de costear económicamente tal fábrica".

Coninck llegó al Perú en 1647, desde su lejana Holanda, vistiendo la sotana jesuita, llegando a ser, sucesivamente, gracias a su inteligencia y preparación, Capellán Mayor de Palacio, docto en la Escuela Náutica, catedrático de Matemáticas en San Marcos y, por último, Cosmógrafo Mayor del virreinato, en cuya virtud, comenzó a publicar en 1680 los calendarios-guías del Perú o "Conocimiento de los tiempos". Fue un erudito que se carteaba con las academias del Viejo mundo, quien al morir dejó, como herencia a su amigo el P. Louis Feuillée, más de ochocientos tratados técnico, un planisferio, así como instrumentos matemáticos, astronómicos y geodésicos. Herencia que nunca recibió por oposición de los jesuitas.

El plano de Lima, con el proyecto de murallas de Coninck, fue enviado al Consejo de Indias en 1682, desde donde, un año después, regresó corregido por el Mariscal Duque de Bournonville, fortificador de Bruselas. Este experto en arquitectura militar, ante las continuas críticas de Coninck, confeccionó un tercer plano en 1685.

Mientras esta morosa especulación teórica cruzaba el Atlántico de ida y vuelta, los limeños al enterarse del saqueo de Veracruz, en 1684, así como de la presencia del corsario Davies en las costas chilenas, decidieron apresuradamente construir, al fin, sus murallas protectoras.
La obra, que duró de junio de 1684 a diciembre de 1687, se hizo con la participación de autoridades, corporaciones, gremios, órdenes religiosas, corregimientos e, inclusive, con el aporte de personas adineradas a quienes se les ofreció título nobiliarios, ante la constante amenaza de Davies que, mientras tanto, se dedicó a saquear Arica, Pisco, Cañete, Guacho, Huaura, Huarmey, Casma, Santa, Saña y Paita.

El resultado final, luego de tanta polémica, fue un híbrido de las ideas de Coninck, las de un ingeniero Venegas Osorio, corregidor de la saqueada Saña, que había llegado en tiempos lejanos como "Visitador de las Fortificaciones de Tierra Firme y costas del Mar del Sur" y las, mucho más pragmáticas, del maestro de la obra, el alarife Manuel de Escobar. Casi no hay templo limeño que no haya conocido su mano entre 1660 y 1690.

El término de esta monumental obra, única en Lima por su carácter participatorio, llenó de legítimo orgullo a sus constructores, y así, junto a los exagerados elogios literarios, en que destaca Lima "Inexpugnable, Discurso Hercotectónico" del Dr. D. Pedro de Peralta y Barnuevo, aparecen las artes gráficas ofreciendo dos grabados de Lima amurallada, del padre mercedario Pedro Nolasco Mere.

Este insigne grabador llegó a Lima en 1663, donde de seis años después tomó el hábito mercedario. Cuando en 1674 trataba de regresar a Europa, acompañado como Capellán a la viuda del Conde de Lemos, fue apresado en Panamá por orden del nuevo virrey. Conde Castelar, remitido al Callao en la nave capitana, en la que permaneció dos años, hasta que enfermo fue trasladado a la cárcel de Lima, desde donde, todavía en 1678, clamaba por su libertad. El motivo de esta prisión fue la invasión, por parte de Luis XVI, de los Países Bajos, que desató la guerra de España entre 1672 y 1678, cuyos ecos se relejaron en Lima con la súbita prisión de franceses el sábado 3 de noviembre de 1674, relatada en el "Diario de Lima" de Mugaburu.

Al padre Nolasco Mere se le debe la más bella iconografía limeña del siglo XVII: una Santa Rosa de Lima, en 1670, para la obra de Meneses Arce sobre esa Santa; en 1674 la primera "Verdadera efigie del Santo Cristo de los Milagros"; en 1675, desde la cárcel, la fachada y el claustro principal del Convento de San Francisco para la obra de Suárez de Figueroa, en elogio a la inauguración de dicho templo; en 1692 grabó a un ex - judío convertido en fraile mercedario, cuyo pase se consideró un milagro, y en 1697 grabó en una gran lámina, el tumulto levantado Catedral para las honras fúnebres de la reina madre Doña Mariana de Austria. Según el historiador Rubén Vargas Ugarte, Nolasco Mere escribió también, después del terremoto de 1687, un tratado, ilustrado con láminas, sobre la manera de sustituir los muros por tabiques "que comenzaron a usarse desde entonces". Es decir, es nada menos, que el descubridor de la limeñísima quincha.

En 1685, mientras Lima levantaba sus murallas, el padre Nolasco Mere grabó dos sucesivos planos de Lima amurallada para mostrar al Consejo de Guerra en España lo que aquí se hacía. Ninguno de los pianos incluía el arrabal de San Lázaro, o Rímac, que no venía al caso, pero si ofrecían la longitud de la fortificación (nueve millas) y el autor de la misma (Coninck) en el primer plano, aunque no en el Segundo. ¿Discusiones entre el sabio jesuita y los coautores de la obra, Venegas y Escobar, lo alejaron del proyecto?

Ambos planos, dibujado en perspectiva "hipodámica" el primero e "isométrica" el segundo, son distintos tanto en la magnitud de los fosos como en las dimensiones y características más simples en los baluartes del Segundo plano, indudablemente en busca de mayores economías, posible origen del alejamiento de Coninck. Pero, desde el punto de vista de calidad artística y de valor documental, el último plano de Nolasco Mere, por su realismo y profusión de detalles, es superior al primero, cuyas manzanas, simples esquemas, no son sino un ocasional relleno intermuros. Es fácil suponer que el artista, insatisfecho de su primera obra, quizá arrancada precipitadamente de su tablero, aprovechó en la segunda oportunidad que le dieron, por razones puramente fortuitas, en relación a economías en los baluartes, para crear la mas bella imagen de Lima colonial, cuyos méritos están muy por encima de los fines puramente informativos a que estaba destinada.

El primer plano de Nolasco Mere fue adornado con imágenes santas y animales fantásticos por el grabador holandés Joseph Mulder (N°4) para la obra del corregidor de El Cercado, Francisco de Echave y Assu, La Estrella de Lima, convertida en Sol, sobre sus Tres Coronas (Santa Rosa, San Francisco Solano y San Juan Evangelista), el beato Toribio Alfonso de Mogrobexo, su Segundo Arzobispo, publicada en Amberes en 1688. 

La presencia de San Juan Evangelista en este grabado, en homenaje a la beatificación del santo Arzobispo limeño, se debe a que, en 1541, la Catedral de Lima se convirtió en Metropolitana bajo la advocación de ese santo, por bula de Paulo III. Al Segundo plano de Nolasco Mere los científicos Jorge Juan y Antonio de Ulloa hicieron agregar un barrio "de Abajo el Puente", totalmente equivocado, más algunos caminos imaginarios de acceso, para publicarlo en 1748 en la relación de su viaje a la América Meridional, de donde se ha reproducido (N° 5). 

A su vez, este último plano fue calcado sin la perspectiva, pero sí con todos sus errores y fantasías, por el geógrafo (?) Jacobo Nicolás Bellin para publicarlo en la primera traducción francesa de la obra de Juan y Ulloa. Con ligeras modificaciones, este plano de Bellin apareció en todos los tratados geográficos, científicos o de viajes, hasta casi mediados del siglo pasado, coma un homenaje de casi dos siglos, seguramente sin quererlo, al humilde grabador mercedario, que maltratado por Lima le lego, sin embargo, su más bella y duradera obra gráfica.

La excepción solitaria, a este tráfico de la obra de Nolasco Mere, fue su compatriota el científico Amedée Frezier quien, asombrosamente, después de apenas 15 días de estadía en Lima, del 24 de setiembre al 9 de octubre de 1713, confecciona el plano de Lima más exacto del siglo XVIII (N° 6) para publicarlo en uno de los más sabrosos libros de viajes, por su visión social y sicológica de la población limeña.
Este plano muestra las murallas sin foso, tal como realmente se hicieron, con la misma deformación a la altura de la Portada de Cocharcas que muestra el plano de Dupard (N° 10) 140 años después, que empleó instrumental más exacto, además del barrio de San Lázaro sin los errores de los pianos anteriores.

En el siglo XVIII Lima, "Capital y Emporio de estos Reinos del Imperio Peruano", entró en un proceso de franca decadencia debido a una conjunción de factores naturales y políticos que atentaron contra la hegemonía y monopolio que la habían enriquecido anteriormente: las plagas de sojo que acabaron con el autoabastecimiento de trigo, la baja de la producción minera de plata y azogue, la creación de los virreinatos de Santa Fe y Buenos Aires, la destrucción de Lima y desaparición del Callao por el terremoto de 1746, la cancelación del régimen de encomiendas que tanto había enriquecido a muchos limeños y la desaparición del sistema de armadas o convoyes que, previo pago de derechos de exportación, obligaba el paso de todas las mercaderías sudamericanas por el Callao.

Así, los impresos limeños dejan de tener grabados, los planos cuando son necesarios se calcan y las artes graficas prácticamente desaparecen. En todo el siglo XVIII sólo se produce un plano, en 1787, "fabricado por don Josef Ximenez" que existía en la Municipalidad, donde afortunadamente alguien lo calcó antes de ser sustraído en 1862. Bromley y Barbagelata lo reproducen en su obra de 1945.

Son las grandes expediciones científicas del siglo XVIII las que aportan a la cartografía limeña una visión regional totalmente nueva de Lima. Jorge Juan y Antonio de Ulloa nos entregan el más antiguo de estos planos (N° 17), frecuentemente copiado durante todo el siglo. Luego vendrían los nunca publicados planos del viaje del botánico Hipólito Ruiz, realizados entre 1777 y 1788. El "Plano del Fondeadero del Callao de Lima..." (N° 18) levantado por los oficiales de las corbetas Descubierta y Atrevida, de la expedición científica de Alejandro Malaspina, en 1790 y publicado en Madrid en 1811. El plano del piloto de la armada Andrés Baleato de 1793 que incluye un "diseño orizontal" de las ruinas de Pachacamac y que se encuentra en el Museo Naval de Madrid. Por último, cierra la serie de estos planos "portulanos" el levantado, en 1807, por don Francisco Javier de Mendizábal y Manuel de León que se encuentra en el Servicio Histórico Militar de Madrid.

A fines del siglo XVIII, luego de la rebelión de Túpac Amaru II, la corona emprendió un tardío programa de obras públicas en Lima, que no tuvo la suerte de ser registrado en plano alguno, obras que comprendían: el nuevo camino al Callao (avenida Colonial), el cuartel de Santa Catalina y el Panteón.

Al no existir planos originales de Lima correspondientes a la época de la Independencia, el infatigable ingeniero José Barbagelata hizo una reconstrucción histórica de la Lima de 1821 (N° 8) para el libro de Fernando Gamio Palacio La municipalidad de Lima y la Emancipación.
Es interesante comparar este plano con la otra reconstrucción de Lima de 1613, hecha por el mismo Barbagelata (N° 1), para constatar el casi nulo crecimiento del área central de la ciudad en más de 200 años.

Sólo en el largo y pacífico gobierno de Ramón Castilla, entre 1855 y 1862, acompañado de un significativo aumento de los ingresos fiscales por la venta del guano, se crearon las condiciones no sólo para emprender muchas obras públicas sino, también, labores necesarias para estructurar el Estado, por lo que en 1855 se decretó levantar la carta Geográfica y planos de las ciudades. Los frutos de esta política fueron: el primer mapa del Perú levantado, en 1862, por el Dr. Mariano Felipe Paz Soldán; en 1857 el plano de los alrededores de Lima del ingeniero Luis Mariani y el magnífico plano de Lima del ingeniero Antonio María Dupard (N° 10), publicado en 1859.

Contagiados por este fervor cartográfico, dos ilustres limeños produjeron sendos planos: el que mandó dibujar Manuel Atanasio Fuentes al litógrafo Julio Jullia (N° 9), adornado con seis grabados limeños, para publicarlo en la primera edición de su Estadística de Lima, de 1858 y que según Barbagelata sería una copia de un perdido plano del presbítero Matías Maestro. Otro es el que dibujó, en 1862, el coronel Mariano Bolognesi (N° 11), hermano del héroe de Arica, que sirvió para hacer aprobar al Municipio la nueva nomenclatura de calles que hasta hoy lleva Lima.

En 1872 el gobierno del coronel José Balta contrató con Enrique Meiggs la destrucción de las murallas, a cambio de la urbanización y venta de los terrenos sobrantes que resultaran al remplazarlas por un boulevar. Con este fin se contrató con el ingeniero Luis Sadá un plano del "ensanche" de Lima, verdadero plano regulador, que figura en la obra de Barbagelata con el N° 19. A su vez, este imitador de Hausmann, en 1975 contrató al mismo Sadá para que hiciera un nuevo proyecto, un poco más económico en áreas públicas, aprobado durante el gobierno de Manuel Pardo. La historia de la destrucción de las murallas quedó registrada en dos planos de P. V. Jouanny. Uno, grabado en Hamburgo en 1872, con las murallas intactas y otro, grabado en París (N° 12), en 1880, que muestra restos de la muralla, en parte aún existentes, que Meiggs dejó, incumpliendo su contrato, por no ser negocio urbanizar en esa zona pobre de Lima.

A cambio de todo lo saqueado en Lima, las fuerzas chilenas dejaron dos planos, uno realizado pocos días después de declarada la guerra (N°19), mandado hacer por el Ministro de Marina chileno y otro después de algunas semanas de la invasión de Lima (N° 20), levantado por orden del Ministerio de Guerra en campaña. El primero, con fines obviamente bélicos fue calcado del plano de Mariani de 1857, y el segundo, con sabe Dios qué finalidades, es un collage de los planos de Jouanny, Mariani, Baleato (de 1793) y algo de la imaginación de su autor, Augusto Orrego.
La guerra, al empobrecernos, impidió nuevamente cierta continuidad en el desarrollo de planos. Durante años se siguió copiando los de la época de Castilla, para publicarlos en las guías, demografía y sociologías de Lima.

A fines de siglo, con la formación de la Sociedad Geográfica de Lima, el Ministero de Fomento y el Cuerpo Técnico de Tasaciones renace la cartografía urbana. Para el Arancel de 1896, el último de los nombrados elabora un plano en que todavía las áreas, a uno y otro lado, de las avenidas Grau y Alfonso Ugarte seguían en proyecto (N° 13).
Comparando este último plano con el de Santiago M. Basurco muestra en detalle y que Tizón "urbaniza", ya existía desde el gobierno de Balta. Los proyectos de moda, que ambos muestran, eran las avenidas Interior y Central.
Por esa misma época, Alejandro Garland incluye en su libro "El Perú en 1906" un plano de los valles del Rímac y Chillón (N° 22) y Federico Costa y Laurent otros del Rímac solamente (N° 21), planos que revelan cierto interés por conocer las áreas que servirían para la expansión de Lima. El segundo, especialmente, que incluye las áreas en proceso de urbanización de Lima, Callao y balnearios como un claro anticipo del proceso que Lima iniciaba, aunque muy lentamente todavía, como se observa en el plano de Spalding de 1919 (N° 23).

El plano panorámico, en homenaje al centenario de la Batalla de Ayacucho (N° 16), dibujado por Julio E. Berrocal, es el último plano en que Lima sigue siendo el área antiguamente amurallada, más unos cuantos alrededores todavía despoblados. Aparecen ya los grandes ejes, como la avenida Arequipa, que servirán de canales por donde se inundará toda el área del valle.
En 1927, de acuerdo al plano del Cuerpo Técnico de Tasaciones (N° 24) la expansión se ha iniciado vigorosamente. Los planos se van estirando hacia el sur, conforme Lima va creciendo en esa dirección, tratando de engullir a sus balnearios.

A partir de los años siguientes es imprescindible recurrir al Servicio Geográfico del Ejército para contar con planos más o menos exactos, como lo hace el Cuerpo Técnico de Tasaciones en 1935 (N° 25) y como se ve en el plano "Lima y alrededores" de ese Servicio (N° 26).
Confeccionar planos a partir de esa fecha dejó de ser la labor genial de algún grabador para convertirse en obra colectiva de una institución especializada. Esta institución se inició en 1904 coma Sección Topográfica de la Escuela Militar haciendo planos de Chorrillos y alrededores. Desde 1907 se llamó Servicio Topográfico del Estado Mayor General, que levantó los alrededores de Lima y de Ancón. A partir de 1912 toma el nombre de Servicio Geográfico del Estado Mayor General, convirtiéndose en el órgano oficial para proporcionarle cartas al Ejército y, como tal, confecciona planos de Puno, Moquegua, Canta, Chiclayo y uno de Lima a escala 1:100,000.

Entre 1916 y 1920 una comisión especial del Servicio Geográfico, a manera de gran entrenamiento, hizo un plano de Arequipa y alrededores, con procedimientos e instrumentos modernos de precisión, en 9 hojas a escala 1: 20,000. En 1921, se le encomendó la Carta National, rebautizándolo como Servicio Geográfico del Ejército. Actualmente coma Instituto Geográfico Nacional (I.G.N.) trabaja con ayuda del Servicio Aerofotográfico Nacional, la NASA, la "Defense Mapping Agency Topographic Center" de Washington y otras instituciones internacionales especializadas.

Todavía, y como un último esfuerzo individual, de 1941 a 1962, la Municipalidad de Lima encomendó, al tantas veces mencionado ingeniero José Barbagelata, la confección de cinco planos-guías de Lima, de los que se ofrece el de 1943 (N° 27). En su época constituían el decorado obligado de muchas oficinas públicas.

En 1954, usando como base las hojas del Servicio Geográfico Militar, la Oficina Nacional de Planeamiento y Urbanismo elaboró un plano básico de Lima en el cual, año tras año, se fueron agregando las nuevas urbanizaciones, hasta que se dejó de lado el sistema al comprobarse la inutilidad de tratar de atrapar a la ciudad en su rápida expansión (N° 28). Hoy, ya no se puede representar a Lima en una hoja más o menos manejable. Para hacerlo hay que suprimir muchas calles. En el plano que se presenta (N° 29) que es un "calendario", forma clásica de presentar los planos en el pasado, de 1983 nos muestra los cerros, imposibles de urbanizar, como un abanico claro alrededor una Lima que ocupa ya totalmente el valle que le prestó su nombre, hace ya casi 450 años.

Para terminar, la fotografía satélite (N° 30) es la nueva forma de ver Lima: verdes prados en "rojo" y grises arenales en "celeste". La vía satélite nos trae imágenes "limeñas" que seguramente nuestros hijos sabrán manejar y utilizar más inteligentemente que nuestros planificadores, para que mañana, en el año 2000, con 12 millones de habitantes, no le robemos el "rojo" a los valles vecinos.

Lima, diciembre de 1983.
JUAN GUNTHER DOERING


Plano de la Ciudad de los Reyes o de Lima en el año 1613. Reconstrucción histórica realizada por Juan Bromley y José Barbagelata en 1945, en base al Padrón de Indios levantado par el escribano real Miguel de Contreras par encargo del Virrey, cuyo manuscrito se conserva en la Biblioteca Nacional de Lima. En el plano no figura el gran Camino de los Llanos 0 Camino del Inca que diagonalmente debería cruzar de izquierda a derecha y de arriba abajo, tal como figura en todos los planos siguientes.





Planta de la Muy Ilustre Ciudad de los Reyes, corte del Reino del Perú, delineada par Bernardo Clemente Príncipe en 1674. El original pintado en colores se encuentra en la Biblioteca del Congreso en Washington y puede considerarse como el mas antiguo piano total de Lima, ya que solo existen en el Archivo de Indias pianos parciales del centro de la ciudad levantados en 1611 y 1626. (Biblioteca del Congreso en Washington).


Plan de la Villa de Lima, capital de Perú. Levantado par el padre francés Louis Feuillee en octubre de l709, calcándolo del proyecto para las murallas de Lima, elaborado par su amigo el padre jesuita Juan Ramón Coninck. Las murallas que ya estaban construidas no se hicieron de acuerdo al proyecto de Coninck, par 10 que el piano es totalmente distinto a la realidad, con el extraído agravante que el barrio de El Cercado que agrego Feuillee estaba dentro de las murallas, par 10 que debe suponerse que este conoció otro piano de Lima sin murallas, desconocido a la fecha. (Archivo JGD).




Lima, Ciudad de los Reyes, Corte y Emporio del Imperio Peruano, amurallada según la arquitectura militar y planta moderna. . . Primer pIano dibujado por el padre mercedario Pedro Nolasco Mere en 1685 y que el grabador holandés Joseph Mulder adorno con las figuras de los santos limeños, así como con anima les (algunos extravagantes) , en 1688, para el libro que en homenaje a la beatificación de Toribio Alfonso de Mogrovejo, titulado "La Estrella de Lima Convertida en Sol", escribió el Licenciado Francisco de Echave y Assu. (Archivo JGD').




Plano escenográfico de la Ciudad de los Reyes, 0 Lima Capital de los Reinos del Perú. Es según el pIano dibujado por el padre mercedario Pedro Nolasco Mere en 1685 y que los viajeros científicos Jorge Juan y Antonio de Ulloa, previo agregado del barrio del Rimac, publicaron en su "Relación Histórica del Viaje a la América Meridional. . ." en 1748. Este es sin lugar a dudas el mas bello y detallado pIano que existe de la Lima virreinal. (Archivo JGD).




Plan de la Ville de Lima, capitale du Perou. Obra del cientifico francés Amedee Frezier publicada en su libro "Relation du Voyage de l'Amerique du Sudaux COtes du Chily et du Perou, fait pendant leiannees 1712, 1713 et 1714" en Paris el ano 1716. A pesar de su rigidez es el pIano mas exacto de Lima publicado en el siglo XVIII. Fue copiado impunemente en muchos libros seudo científicos que tratan sobre el terremoto de 1746, como la traducción inglesa de la relación del padre Pedro Lozano de 1748 y el libro de M. Hales de 1752, así como en varios trabajos mas serial, incluyendo el de D. Miguel Antonio de Leabreta en 1797. (Archivo JGD).



Plan Senographique de la Cite des Rois ou Lima, capitale du Royaume de Perou. PIano que el geógrafo francés Jacobo Nicolás Bellin copio en 1752 con todos los errores y sin la perspectiva del 29 pIano del padre Nolasco Mere (N9 5). Nótese el jirón Trujillo en el Rimac que une equivocadamente el Puente con la Alameda. Este pIano se publico, con distintos nombres, en numerosas obras geográficas y de relaciones de viajes a 10 largo de la segunda mitad del siglo XVIII y las dos primeras décadas del XIX. El que se presenta esta en la primera edición francesa del viaje de Jorge Juan y Antonio de Ulloa. (Archivo JGD).


Plano de la ciudad de Lima en 1821. Reconstruido por el ingeniero José Barbagelata para la obra "La Municipalidad de Lima y la Emancipación" del Dr. Fernando Gamio Palacio. La reconstrucción se hizo en base al pIano de Dupard (N9 10) y teniendo en cuenta los pIanos y documentos que el autor señala en la esquina superior izquierda.



Plano de la ciudad de Lima, rectificado por Manuel A. Fuentes, año de 1858. Es una bella litografía hecha par Julio Jullia con seis paisajes urbanos, incluyendo el portal de la Plazuela del Teatro recientemente inaugurado. En el piano aparecen el primer ferrocarril de América (entre Lima y Callao) inaugurado en 1851 Y el ferrocarril a Chorrillos que aun estaba en construcción. Este plano fue publicado en la primera edición de la "Estadística General de Lima" de Fuentes en 1858. (Archivo JGD).




Plano de la ciudad de Lima, capital de Ia República, levantado en 1859 por Antonio Maria Dupard, ingeniero y arquitecto de Estado. Impreso en París, se publico en el "Atlas Geográfico del Perú" de Mariano Felipe Paz Soldan en 1865. En 1861 y 1863 se hizo una 2' y 3' edición del mismo plano en París variando solamente detalles del titulo. Este plano, par su precisión y por la calidad del dibujo, es el mejor de todos los elaborados en el siglo pasado. (Archivo ] GD).




Nuevo plano de la ciudad de Lima confeccionado por el coronel Mariano Bolognesi (hermano del héroe), en 1862. Contiene la nueva denominación de las calles, asignándoles nombres de los departamentos y provincias del Perú, que fue aprobada por la Municipalidad en ese mismo año. El plano fue levantado por medio de un desconocido instrumento llamado el Viametro. Contiene un extracto de geografía y un curioso alfabeto reformado que el autor presenta como "Una Semilla para 1962". (Colección que fue de Barbagelata).




Plano de Lima por P. V. Jouanny, 1880. Existen dos planos del mismo autor: uno, que se encuentra en la Biblioteca Nacional, fotografiado en Hamburgo por C. Adler en 1872 '; que muestra la muralla completa de Lima; otro, el que se ofrece, grabado por F. Dufour en Paris, que solamente presenta los baluartes hasta hoy existentes en El Cercado. Hay una copia de este ultimo, también coloreado como los dos primeros, impreso en Lima en 1885 por el tipógrafo M. Englander. (Archivo JGD).




PIano de Lima (1896), preparado par el Cuerpo Técnico de Tasaciones para el avalúo de las áreas urbanas de Lima de ese año y publicado en los Anales de ese mismo Cuerpo en 1899. Es la primer a vez que aparece en un pIano el Paseo Colon, aunque todavía no figura la Plaza Bolognesi. (Archivo JGD).




Plano de Lima par Santiago M. Basurco, ingeniero de Estado, doctor en Ciencias, 1904. Plano impreso en ocho colores, muy bien ejecutado, como todo 10 que hacia este" famoso ingeniero, proyectista del Colegio de Guadalupe, la Facultad de Medicina de San Fernando y de las primeras cuadras de La Colmena, que como proyecto figura en este pIano, así como de la avenida Central que era una prolongación de la avenida Brasil, aquí llamada Pierola. De este plano se hicieron numerosas copias. (Archivo JGD).




Plano de Lima por Ricardo Tizón y Bueno, ingeniero civil y agrimensor, 1908. Este plano se imprimió en seis colores, a dos escalas 1 :5,000 y 1 :10,000. El autor 10 incluyo, en 1916, en su libro "El Plano de Lima. Apuntaciones Históricas y Estadísticas". (Archivo ] GD).




Plano panorámico de Lima en homenaje al primer centenario de la Batalla de Ayacucho, dibujado por Julio E. Berrocal en 1924 y editado par la Librería F. y E. Rosay. Es una perspectiva isométrica muy detallada que ofrece una visión bastante real de Lima en el momento que empezaba a expandirse. (Biblioteca Nacional de Lima).




Plano de la región de Lima entre Ancón y la Chira, elaborado par orden del Rey en 1744 y publicado en la traducción francesa del viaje de Jorge Juan y Antonio de Ulloa en 1752. Es probablemente el mas antiguo plano que muestra los alrededores de Lima y se inserto en muchas obras geográficas de la época hasta finales del siglo, en que aparecieran los planos del viaje de Malaspina en 1790 (N918), de D. Andrés Baleato en 1793 y el de Mendizábal y León en 1807. (Archivo JGD).




Plano del Fondeadero del Callao, de Lima y de la costa inmediata, desde los farallones de Pachacamac basta las Islas Hormigas. Elaborado par los comandantes y oficiales de las corbetas Descubierta y Atrevida en 1790 y publicado par la Dirección Hidrográfica (Madrid) en 1811. Este es uno de los tantos frutos que dio al Perú la Expedición Científica dirigida par D. Alejandro Malaspina entre 1789 y 1794. Aunque no es muy exacto en las representaciones del interior del territorio, fue el plano en el que se apoyaron todos los autores posteriores para. hacer los llamados Atlas Portulanos y derroteros de la costa. (Biblioteca Nacional de Lima).




Costas del Perú entre Puerto Chilca y Puerto Chancay. Elaborado y publicado par la Oficina Hidrográfica del Ministerio de Marina de Chile el 20 de junio de 1879,  76 días después de declararle la guerra al Perú. (Archivo JGD).



Plano de 105 terrenos comprendidos entre Lurin y Lima. Contiene la explicación de las operaciones militares de San Juan, Chorrillos y Miraflores. Levantado según la orden del Ministerio de la Guerra en campana (chileno), par Augusto Orrego, ingeniero agregado al Estado Mayor, Mayo 1981. Apenas cuatro meses después de esas batallas este plano muestra el emplazamiento y movimiento de 105 distintos cuerpos militares que intervinieron en la caída de Lima. (Archivo JGD).



Empresas Eléctricas Asociadas, Plano General de Ios Ferrocarriles Eléctricos de Lima, Callao y Chorrillos par el ingeniero Enrique E. Silgado. EI plano se publico en cuatro colores el año 1908 en el libro "Reseña Histórica de los Ferrocarriles del Perú" de Federico Costa y Laurent. Es la primera vez que se muestra toda la superficie de Lima, Callao, balnearial y fundal intermedios, incluyendo Ios proyectos de urbanización que a la fecha estaban en marcha. Silgado es autor de una extensa cartografía limeña par haber participado en la mayoría de Ios proyectos urbanísticos de la época, tales como el de la avenida Brasil y otros. (Archivo JGD).




Plano topográfico de Lima, Callao y sus alrededores. Trazado y dibujado par Camilo Vallejos Z. Publicado en 1907 par Alejandro Garland en "El Perú en 1906". Este plano fue impreso en cuatro colores y viene a ser la síntesis de seis pIanos y varios estudios que versan sobre el valle del Rimac desde 1857 a 1906. Incluye par primera veo el valle del Chillón y abarca desde Ancón hasta la playa de Conchan. (Archivo IGD).




Junta Municipal del Agua de Lima. Nuevo proyecto de abastecimiento. Plano general de las fuentes y sistema de distribución urbana y suburbana. Este plano, el primero en mostrar la topografía real del valle, fue copiado en 1919 par el ingeniero Walter J. Spalding del Plano Catastral de Lima, hecho par el Cuerpo de ingenieros de Minas en 1912. EI que se presenta forma parte de una carpeta de doce planos incluida en "EI Agua Potable de Lima". (Archivo JGD).




Plano de la ciudad de Lima. Confeccionado por el Presidente del Cuerpo Técnico de Tasaciones, ingeniero Cristóbal Caballero y Lastres, para el Arancel de 1927. La zona punteada al sur estaba en proyecto, totalmente diferente a 10 que posteriormente se urbanizó. (Archivo JGD).




Plano de Lima. Primer plano elaborado con el sistema de fotogrametría por el Servicio Geográfico del Ejercito en 1935 para el Cuerpo Técnico de Tasaciones, Escala 1:10,000. (Archivo ]GD).




Lima y alrededores. Levantado e impreso en seis colores en dos hojas de 55 x 72.5 cms. par el Servicio Geográfico del Ejercito en 1935 a partir de un mosaico fotográfico confeccionado por Héctor Neumann. Esta es la culminación de la labor emprendida por dicho servicio desde 1921, cuando se Ie encomendó la confección de la Carta Nacional. (Archivo JGD).



Concejo Provincial de Lima, Departamento de Obras Publicas, Sección Catastro. Plano de la ciudad de Lima. Alcalde Sr. Luis Gallo Porras. Inspector ingeniero Alberto Alexander, 1943. Este es uno de la serie de cinco estupendos planos publicados por el Municipio de Lima entre 1941 y 1962, que adornaron prácticamente todas las oficinas publicas de esa época y que se debieron a la tesonera y humilde labor del ingeniero José Barbagelata, autor de muchas obras relacionadas con el desarrollo urbano de Lima. La serie de planos muestra el proceso de fusión de Lima con los balnearios y pueblos que la rodeaban. (Archivo JGD).




Plano base elaborado por la desaparecida Oficina Nacional de Planeamiento y Urbanismo, en 1954. Fue publicado en "Lima Metropolitana, algunos aspectos de su expediente urbano y soluciones parciales varias" por esa misma entidad. AI original de este pIano, las diversas instituciones que sucedieron a la ONPU, dependientes alternativamente del Municipio o del Gobierno Central, agregaron basta época reciente las urbanizaciones conforme se iban aprobando. Esto nos daría, si dispusiéramos de todas las copias sucesivas del pIano, una visión cinematográfica del desarrollo de Lima en los últimos cuarenta años. (Planoteca de la Dirección General de Desarrollo Urbano).




Lima Metropolitana y alrededores. Publicado como almanaque de 1983 por el lnstituto Geográfico Nacional. Lima ocupa ya todo el valle del Rimac y se va extendiendo tanto en el valle del Chillón como sobre las quebradas y 105 arenales vecinos. (Archivo JGD).


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