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28 febrero 2018

Concurso Nacional para el diseño de la nueva Plaza en el Ovalo Paz Soldán Y Pancho Fierro - Municipalidad de San Isidro.





La Municipalidad de San Isidro y el Grupo Centenario anuncian el lanzamiento de un concurso abierto, nacional y anónimo para el diseño de una nueva plaza en el óvalo Paz Soldán y la calle Pancho Fierro. Como parte del diseño, la convocatoria contempla además una propuesta de arte público y estrategias para mitigar las externalidades asociadas al tránsito vehicular del lugar. 

El concurso apunta a la integración espacial de la plaza Paz Soldán con la zona monumental del bosque El Olivar, creando además un referente para el diseño de espacios públicos en áreas remanentes o subutilizadas del trazado vial de la ciudad. También se busca generar una reflexión sobre el rol del arte en el espacio público, más allá del objeto escultórico aislado. 

El proyecto correspondiente al área de la nueva laza Paz Soldán (véase Alcances y lineamientos) será ejecutado entre julio y agosto del 2018. Se solicitan, por lo tanto, propuestas que demuestren la viabilidad constructiva del mismo dentro del plazo y el presupuesto descrito en este documento. Dicha intervención deberá ser pensada como parte de una visión general para la zona. 


 Historia y lugar 

El óvalo Paz Soldán es uno de los lugares más transitados y con mayor potencial peatonal en el distrito de San Isidro. Ubicado en la intersección de las avenidas Camino Real, Conquistadores, Paz Soldán y Víctor Andrés Belaúnde, y las calles Pancho Fierro  Santa Luisa, el óvalo reúne en su perímetro a tres edificios históricos que reflejan las distintas etapas de la evolución urbana del distrito: la Casa Hacienda Moreyra, la parroquia Nuestra Señora del Pilar y el Centro Comercial Camino Real. Funciona, además, como una de las principales puertas de ingreso al emblemático bosque El Olivar. Lo siguiente es un breve recuento de las transformaciones históricas de este sector, a fin de dibujar el enorme potencial que tiene como conjunto urbanístico. 

La zona estuvo irrigada hasta principios del siglo XX por el antiguo canal Huatica (actual Av. Camino Real) que formaba parte de la red de canales prehispánicos de Lima. En 1560, las tierras fueron otorgadas a Antonio de Ribera, maestro de campo de Gonzalo Pizarro y Alcalde de Lima, quien habría anteriormente sembrado olivos al este del damero de Pizarro, en la Huerta Perdida, y dispuso de más de veinte hectáreas  las orillas del Huatica para el sembrío de olivos al sur de la
ciudad (en lo que luego se conocería como Hacienda El Olivar y subsecuentemente Hacienda San Isidro).1


La Casa Hacienda Moreyra, residencia campestre del antiguo fundo San Isidro, fue construida en la segunda mitad del siglo  XVII, a cargo del arquitecto catalán Pedro de Noguera. El  inmueble fue reconstruido después del terremoto de 1746, y en 1853, luego de pasar por varios propietarios —entre ellos Isidro de Cortázar y Abarca, Conde de San Isidro— la hacienda fue adquirida por José Gregorio Paz Soldán, tres veces Canciller de la República y rector de la Universidad de San Marcos.

Fue la nieta de Paz Soldán, Luisa Paz Soldán Roaud de Moreyra, quien, exhortada por el presidente Augusto B. Leguía y frente a la irrefrenable expansión de Lima, creó en 1920 la Compañía Urbanizadora San Isidro, responsable de lotizar el fundo. 2

Buena parte de la urbanización fue financiada por la venta de terrenos dentro de El Olivar, siguiendo el diseño del reconocido arquitecto, escultor y urbanista español, Manuel Piqueras Cotolí. El proyecto de Piqueras conservó el espíritu campestre del bosque, proponiendo una trama de setenta y siete manzanas irregulares, con el sesenta por ciento del área dedicada a vías, lazas y jardines, y caminos que atravesaban sinuosamente el campo de olivos. 3
   
En 1926, habiéndose ya iniciado la urbanización del fundo, el padre Lucas Zarandona, sacerdote vasco de los Misioneros Pasionistas de la Selva, propuso a los señores Moreyra Paz Soldán construir un convento en los algodonales de la hacienda. 

Ese mismo año se inauguró el convento y en 1937 se finalizó la construcción de una parroquia dedicada a Nuestra Señora del Pilar, o “Virgen del Pilar”, cuya torre original ostentaba un diseño moderno, con guiños hacia un indigenismo en ciernes, al poco tiempo destruido por el terremoto de 1940. En 1948, bajo la supervisión del padre Constancio Bollar, se reconstruye la parroquia con un estilo marcadamente neocolonial, renuente a la osadía que demostró el primer diseño. 4

A pocos metros de la parroquia Virgen del Pilar se encuentra el Centro Comercial Camino Real, inaugurado por el presidente Fernando Belaúnde Terry a fines de 1980. El complejo se construyó sobre un terreno que pertenecía a la familia Ayulo ardo e introdujo en pleno corazón de San Isidro un modelo de urbanismo comercial, de cuadra entera, nunca antes visto en la ciudad (y menos tan próximo a un modelo bucólico como el de El Olivar). 

Proclamado como el “Nuevo Centro de Lima”, Camino Real contaba con más de doscientas tiendas, restaurantes, supermercados, dos salas de cine, una pista de patinaje y tres torres de oficinas. Pese a todo, su declive fue inminente: la crisis desatada por el primer gobierno de Alan García, aunado al atentado senderista de 1992 y la inmanejable  estructura administrativa del complejo —compuesta por más de  doscientos propietarios— convirtieron a este “Nuevo Centro de Lima” en un símbolo del desplome económico y político del país.


El reciente esfuerzo por reactivar y remodelar el centro comercial, actualizando su relación con la ciudad, anuncia cambios positivos en el área del óvalo Paz Soldán. Las “activaciones urbanas” promovidas por la Municipalidad de San Isidro son un primer paso hacia la transformación de este espacio, tan cargado de historia y oportunidades.






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