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12 febrero 2026

EL ABRA DE TICLIO, PAISAJE Y GEOGRAFÍA DE CUMBRES NEVADAS Y LAGUNAS CON POTENCIAL TURÍSITICO - EQUIPO TÉCNICO RDAA

 


El Abra de Ticlio: Cumbre de los Andes y Portal Natural del Perú Central. Ubicado a más de 4,800 metros sobre el nivel del mar, el Abra de Ticlio, también conocido como Anticona, es uno de los pasos montañosos más imponentes del Perú y de América del Sur. Este punto de conexión entre la costa y la sierra central no solo es una vía estratégica para el transporte, sino también un escenario natural de belleza majestuosa, donde se conjugan historia, geografía y paisajes que cortan la respiración, literalmente y en sentido figurado.

Un paisaje de altura y contrastes.

Al llegar al Abra de Ticlio, el viajero se ve rodeado por un ambiente de puna andina, dominado por vastas extensiones de ichu (pasto andino), montañas nevadas y cielos de azul profundo que parecen estar a tan solo un brazo de distancia. El aire es frío, seco y delgado; la altitud supera los 4,818 msnm, lo que lo convierte en uno de los pasos carreteros más altos del mundo.

Desde este punto se observan imponentes picos andinos que forman parte de la Cordillera Central del Perú, muchos de ellos con nieves perpetuas. En días despejados, es posible contemplar la majestuosidad de montañas como el Rajuntay, que supera los 5.400 metros. Entre estos gigantes andinos se esconden lagunas de origen glacial, de aguas frías y cristalinas, como la laguna Ticticocha, cuyas tonalidades azuladas o verdosas varían según la luz solar.











Atractivos naturales del entorno

Además de la grandiosidad del paisaje, Ticlio es un lugar propicio para la observación de fauna altoandina. Es común avistar vicuñas, alpacas y aves como el caracara andino o incluso al majestuoso cóndor, surcando los vientos de altura. Los bofedales de la zona también son hábitat de aves migratorias y parte de rutas ecológicas que despiertan el interés de biólogos y ecoturistas.

La tranquilidad del lugar, interrumpida solo por el silbido del viento o el paso esporádico de vehículos y trenes, lo hace ideal para los amantes de la naturaleza, la fotografía de paisajes extremos y el turismo vivencial.

Historia de las vías que cruzan el Abra

Ticlio es también un hito histórico de la ingeniería peruana. Por este paso cruza la Carretera Central, una de las más importantes del país, que une Lima con ciudades del centro como La Oroya, Huancayo y más allá. Construida en el siglo XX, esta carretera ha sido clave para la integración económica y social entre la costa y el interior del Perú.

Más fascinante aún es la vía férrea que lo atraviesa: el Ferrocarril Central Andino. Inaugurado en 1908 bajo la dirección del ingeniero estadounidense Henry Meiggs, este tramo fue por mucho tiempo el ferrocarril más alto del mundo, alcanzando su punto máximo en Ticlio. La estación homónima —ahora desactivada— solía ser una de las más elevadas del planeta. Este ferrocarril es un verdadero logro de la ingeniería, con túneles, puentes y zigzags que permiten superar la agreste topografía andina.
















Un lugar donde la naturaleza y la historia se encuentran

El Abra de Ticlio no es solo un paso montañoso: es un símbolo del desafío humano frente a la geografía andina. Aquí, la naturaleza impone respeto con su altitud y su belleza salvaje, mientras que las obras del hombre —carretera y ferrocarril— cuentan historias de conexión, modernidad y esfuerzo titánico.

Para los viajeros, Ticlio es una parada obligatoria, no solo por su ubicación, sino por la experiencia sensorial que ofrece: respirar aire de montaña, contemplar la inmensidad del paisaje, sentir el frío andino en la piel y comprender un poco más la grandeza del Perú profundo.

Ticlio es un paso de montaña en la Cordillera de los Andes de Perú, ubicado a 4.818 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra en el límite entre las regiones de Lima y Junín, y es conocido por sus bajas temperaturas y el riesgo de soroche (mal de altura). 

Ticlio, también conocido como el abra de Anticona, es un paso montañoso de los Andes peruanos ubicado a 4.818 metros sobre el nivel del mar, en el límite entre los departamentos de Lima y Junín. Este destino, situado en el distrito de Chicla, en la provincia de Huarochirí, es reconocido por su clima extremo y la nieve que cae sobre tierra baldía.

Sobre el clima y la nieve:

Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), las temperaturas en la zona son extremas, con una máxima de 9 °C y una mínima que puede llegar a los -7 °C. Además, el aire en esta ubicación tiene aproximadamente un 60% menos de oxígeno que en las localidades costeras.

La nieve se convierte en Ticlio en un destino perfecto para quienes desean escapar del calor de la costa peruana. No obstante, su acumulación en un tramo de la Carretera Central representa un gran desafío para los conductores. Es sabido que los intervalos tapan la vía en diciembre y los primeros meses del año, convirtiendo lo que debería ser un viaje agradable en una odisea.

Ahora bien, este lugar no se limita solo a su nieve y los retos que impone. Cuando el frío amaina y los cielos despejados son bañados por los primeros rayos del sol, el paisaje revela bellezas ocultas. Las montañas que abrazan la zona ocultan atractivos turísticos que pasan desapercibidos bajo la densa neblina. Para conocer estos rincones, se requieren caminatas prolongadas; Sin embargo, quienes prefieren no alejarse demasiado pueden disfrutar de otras ubicaciones a tan solo unos pasos.















Sobre el bofedal de Ticlio

Se trata de un humedal alto andino, ubicado sobre los 4.500 metros sobre el nivel del mar. Se forma por el deshielo del nevado Anticona, que al llegar a una explicada da lugar a un oasis de vegetación y vida permanentes, que atrae numerosas especies de aves. Se encuentra ubicado antes del Abra Anticona ó Ticlio, al lado del Km 129 de la Carretera Central ó PE-22, Lima - Huancayo. 

Este bofedal se encuentra poco afectado por la gran minería existente en la zona, pero tiende a desaparecer por la actividad humana del pastoreo y la extracción informal de las turberas para el cultivo de orquídeas en la ciudad de Lima.

Observación de aves y biodiversidad.

En este lugar apartado y de duro clima es el mejor lugar para encontrar al endémico y raro White-bellied Cinclodes, que recorre las turbas en busca de artrópodos que son atraídos por la humedad del lugar.

También se puede ver al Tirano terrestre de Taczanowski, al Focha Gigante o Gallareta Gigante, Agachadiza Pecho Gris, Avefría Andina, Gaviota Andina.

Información del lugar:

Ubicación:  En el límite entre Lima y Junín. 

Temperatura:  Bajas temperaturas, que pueden alcanzar los -5 °C. 

Soroche:  Debido a la altitud, es común sufrir el mal de altura o soroche. 

Estación ferroviaria:  Ticlio alberga una estación ferroviaria, que fue la más alta del mundo durante muchos años. 

Atractivos turísticos:  Ticlio es un destino turístico popular, con paisajes de nieve y la posibilidad de practicar deportes de invierno. 

Llegada desde Lima:  Se puede llegar desde Lima por la Carretera Central, en un viaje de aproximadamente 3.30 horas. 


















31 agosto 2018

Construcciones rurales - Los putucos de Taraco en Puno - Yasmani Vitulas Quille



En la construcción de un Putuco, intervienen materiales extraídos directamente del suelo (ch’ampa) o transformados a partir de una mezcla de insumos (adobe), los cuales fueron estudiados en el capítulo de ingeniería, dichos materiales son productos indispensables y son colocados uno tras otro de forma especial, para concebir la vivienda nueva dependiendo los requerimientos del dueño. 

El presente artículo explica los procedimientos seguidos para la construcción de la vivienda, los cuales se fundamentan en un conocimiento vernacular ancestral, además de la etno ingeniería escondida en este proceso, transmitido desde hace mucho tiempo.

Las técnicas utilizadas, para sistema especializado de construcción de los Putucos, corresponden a un conjunto ordenado de pasos, aprendidos de los antiguos constructores; conocido como técnica constructiva tradicional.

En la actualidad sigue siendo practicado por los maestros de constructores de la zona, además es imprescindible tener conocimientos de mitos y ritos relacionados a cada proceso (ver capítulo VIII), con alguna variación arquitectónica del techo en función de las necesidades actuales y las costumbres practicadas de antaño, pero siempre teniendo como pilar, a los sistemas de construcción, heredados y perfeccionados con el transcurrir del tiempo.

Es importante entonces, revalorar, la técnica y tecnología constructiva tradicional practicada por nuestros antepasados, además de tomar conciencia para recuperarla y retomarla. En distrito de Taraco, los Putucos son típicos de la cultura Colla, y es una vivienda característica y simbólica de esta zona, aunque en varios contextos de Titicaca el acabado arquitectónico tiene denotadas variaciones, podemos decir que el éxtasis del proceso constructivo es fusionado con tendencias modernas en las estructuras construidas en Taraco.

Para la construcción de los Putucos, se utiliza como unidad básica a la ch’ampa, el cual no debe tener alto contenido de arena, debido a que, son vulnerables a la erosión hídrica y eólica. En este tipo de construcciones, se ha verificado, que el techo construido con estas unidades de ch’ampa ha sido erosionado por las precipitaciones que se presentan durante los meses de diciembre a abril.










Iniciando la construcciòn

La ch’ampa además de ser resistente y flexible, según el cuidado que se tenga, se consolida a sí mismo, ya que el período de vida de las raíces se prolonga mas allá de la fecha de conclusión del Putuco, y estas, en una aparente búsqueda de agua, continúan creciendo y de esta forma penetrando los bloques superiores (ya que las ch’ampas se colocan con las raíces hacia arriba) hasta que progresivamente mueren.

Pero en este último intento de sobrevivencia, generan un proceso al que denomino refuerzo por consolidación de un enmallado natural, y garantizar la consolidación de todo el elemento estructural, como si esto fuera un aporte en bien de las familias que utilizan estas viviendas; y que aparentemente justifica la creencia en la Pachamama ya que está en su representación de madre, protege al hombre; además las viviendas construidas son resistentes a los efectos de erosión (siempre en cuando se hagan mantenimientos eventuales) a causa de las precipitaciones pluviales y efectos del viento.

Para que la ch’ampa, sea un material seguro, para el adecuado comportamiento estructural, su refuerzo radicular, debe de ser bien desarrollado; es por ello que, se exige que la edad del suelo sea mayor de 5 años, para que las plantas silvestres puedan desarrollarse con facilidad, alcanzar altas resistencias y estar aptas para contrarrestar los efectos de los agentes atmosféricos.

Solo para no dejar de lado al adobe, se puede mencionar que para el fin buscado, este es de mala calidad, cuando presenta contenido excesivo de arena y esto es producto de una mezcla no homogénea en el proceso de su elaboración.

El suelo que en el futuro servirá de cantera para la extracción de unidades de ch’ampa, tiene que cumplir las siguientes características: tiene que ser un suelo orgánico de color oscuro, tiene que existir vegetación (ch’iji), la profundidad que alcanza el material orgánico tiene que ser adecuado, las capas del suelo tienen que ser uniformes y finalmente el suelo debe de estar cubierto de césped en un estrato de 0.30m de profundidad ó mayores. 

Si el suelo cumple con estas características, el siguiente paso es averiguar cuánto tiempo se ha dejado de labrar, teniendo en cuenta que, un adecuado suelo debe desarrollarse por un espacio mínimo de cinco (05) años, es decir, que la edad mínima del césped debe ser de cinco años, donde los tallos subterráneos y las raíces deben desarrollarse hasta adquirir altas resistencias.

El proceso de selección para las canteras de ch’ampa, comienza 5 años atrás a la fecha de extracción. En este periodo, el suelo que en años atrás servía para actividades de agricultura poco a poco se nivela hasta obtener una superficie plana, sin mogotes u ondulaciones. Así mismo el suelo debe reunir los siguientes requisitos:

  • La cantera de extracción, debe de ser un suelo fino de mediana plasticidad, en general, un suelo limo arcilloso orgánico tipo ML.
  • El color del suelo debe ser negro a gris oscuro.
  • El olor del suelo debe ser parecido a material orgánico quemado.
  • Las unidades deben ser resistentes, es decir, que si soltamos al suelo desde una altura de 1.50m, este no debe romperse.
  • Las unidades de ch’ampa deben estar totalmente tejidos por los tallos subterráneos y las raíces de plantas nativas.
  • El contenido de humedad promedio al momento de extraer cada unidad, debe aproximarse a 22%.
  • La calidad del material, se debe comprobar haciendo rollitos de 3 mm de diámetro, los mismos que deben alcanzar longitudes mayores a 5.00cm en caso de adobe, y en el caso de ch’ampa, deben ser mayores a 10.00cm.
  • El suelo no bebe tener arena, lo cual se puede comprobar haciendo rollitos; si el rollito se rompe antes de alcanzar los 5.00cm, el suelo tiene arena, por lo que se debe descartar este material.









El suelo debe ser de preferencia un suelo ML de mediana plasticidad. Para ello existen otras formas de comprobarlo: se puede realizar ensayos de resistencia seca, consistente en fabricar tres o más bolitas pequeñas de suelo de aproximadamente 2.00cm de diámetro. Una vez secado (a las 24 horas) se aplasta cada bolita entre los dedos pulgar e índice, si las bolitas son tan fuertes que ninguna se puede romper, el suelo tiene suficiente arcilla por lo que es un material excelente para la elaboración de las Ch’ampas; si por el contrario se rompen, el suelo es inadecuado, ya que falta arcilla y debe descartarse.





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