Chichitara
Ubicado a 10 kilómetros al este de Palpa, en el departamento de Ica y dispersándose sobre tres sectores de la parte baja de los cerros, existen más de 150 rocas con petroglifos que corresponden al período Inicial hasta inicios del período Horizonte Temprano. La temática de las imágenes expone gran cantidad de tipos entre figuras antropomorfas y zoomorfas; destaca, por ejemplo, un mono en la Roca 1, en donde existen dos escenas en las que aparecen formas ornitomorfas y una imagen femenina revuelta (Orefici 2012: 43). Aun así, a comparación de la abundante presencia de otros animales como felinos, serpientes, aves, etc., la imagen del mono destaca por su singularidad. Para Orefici esta imagen se vinculaba a “…fenómenos meteorológicos y a la fertilidad”, lo cual se expresaría en sus cualidades físicas que expresan “… la agilidad y el movimiento plástico y rápido, sobre un perfil espiraliforme y sinuoso… concepto del viento invisible. Todavía esto armoniza perfectamente con toda la simbología meteórica que en sus expresiones figurativas se asocia de frecuente al culto de la fertilidad” (Orefici 2012: 43).
Geoglifos de Palpa
Además de los Nasca, que han sido los más conocidos mundialmente, casi todas las sociedades costeras realizaron geoglifos, forma de expresión muy característica en donde se vinculan creencias religiosas, técnicas ambientales y soluciones estéticas de profundo valor.
En el mismo paisaje desértico de Nasca, siglos antes. la sociedad Paracas desplegó un repertorio de geoglifos que en los últimos años se vienen publicitando, la mayoría de los cuales se encuentra en el valle y las quebradas aledañas sobre la tenue inclinación de las faldas de los cerros bajos; estos geoglifos poseen las cualidades formales similares a las existentes en sus famosos textiles en donde destacan las formas figurativas mítico religiosas, líneas sinuosas, figuras encorvadas, áreas llenas y círculos pequeños.
Recuay y Conchucos
Para Julio C. Tello en el Norte Andino existían las civilizaciones Recuay-Pasto y Chavín-Kotosh, y en las zonas del Huaylas, Marañón, Huallaga y la Codillera Negra; en esta zona adquieren importancia las obras escultóricas… grupos de estatuas de hombres y mujeres, de animales monstruosos humanizados, lajas con figuras en relieve en una de sus caras con una misma concepción alegórica consistente en una figura humana o semihumana, de cuerpo entero o sólo la cabeza, acompañada o custodiada por monos, cóndores, felinos y perros (Tello 1942: 658).
Posteriormente las evidencias especiales de este arte lítico se agruparon en tres grupos estilísticos: Pallasca, Arma y Kollok. Sobre este último grupo al parecer procede el llamado mono de Kollok, y su arte lítico “debe fecharse entre el Intermedio Temprano y el Horizonte Medio” (Herrera 2003: 123). Una de las piezas importantes de este estilo es un relieve es conocida como “Mono de Kollok”, es descrita así:
Relieve sobre una laja de granodiorita no modificada que muestra una vista lateral de una figura zoomorfa agazapada. Presenta un cuerpo esbelto, cabeza redonda orejas semicirculares pequeñas y una cola recta interrumpida por el borde de la laja. Según nuestros informantes colcabambinos se trataría de la representación de un mono (Herrera 2003: 128).
Ancón
En la zona costera de Ancón también aparecen por este tiempo representaciones de monos, más precisamente en su cerámica. El Proyecto Arqueológico tumbas de Ancón realizó trabajos a inicios de 1994 en la zona de Miramar, aquí se hallaron 20 contextos funerarios. Aunque toda el área excavada tenía tumbas del Horizonte Medio (nivel VII capa G), en donde existían contextos funerarios simples y algunos múltiples, una tumba, denominada CF 01 se distinguía por las siguientes características:
Tumba con boca rectangular en forma de bota, con cámara orientada al Sur, contenía un fardo en mal estado de conservación con máscara funeraria. El individuo estuvo colocado en cuclillas con los brazos recogidos hacia la cabeza.
El ajuar se encontró distribuido en semicírculo en la norma delantera del fardo y contó con 3 niveles de ofrendas. (Kauffman 1994: 30)
En cuanto al propio bulto funerario presentaba las siguientes:
…máscara presenta en su parte superior pigmentos de color rojo. El envoltorio del cráneo incluía una botella escultórica antropomorfa (CF-01 E:03). El cráneo presentaba una notoria deformación de tipo bilobular.
Los ojos de la máscara están formados por fragmentos de conchas de molusco y la pupila de algún tipo de resina y como nariz un trozo de madera en forma cónica hecha en ´palo santo´ (Kauffman 1994: 54)
Este tipo de tumbas era relativamente común pero el ejemplar alfarero mencionado… “Botella de cuerpo ovoide; con decoración pictórica polícroma y aplicaciones. Cara gollete; base semi convexa” (Kauffman 1994: 89), era muy interesante, tenía a ambos lados del pico dos pequeños monos negros en acción de sujetarse de las asas. El resto de la profusa decoración muy simbólica parece corresponder temporalmente al “Horizonte Medio 2B, 3 y 4” (Kauffman 1994: 61).
Wari
Wari es una de las sociedades más importantes que se ha desarrollado en la sierra peruana y tiene al departamento de Ayacucho como uno de los centros donde se gestó el fenómeno Huari. Las excavaciones desarrolladas en la urbe Huari han permitido evidenciar representaciones de aves, camélidos, serpientes y monos. Este último, es un animal poco recurrente entre la cultura material recuperada en las excavaciones. Sobre su presencia, Cabrera (2023: 110) lo describe así:
El mono fue un animal de compañía muy frecuente en las culturas amazónicas y raramente presentes en la sierra y en la costa. La presencia de los primates está evidentemente asociada a los bosques que conforman su hábitat natural que en el caso Wari, está muy vinculada a los valles de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro donde existen asentamientos y un centro administrativo en el sitio de Vilcabamba ubicado en la provincia de la Convención en el Cusco.
Pariti
Pariti es una pequeña isla situada en el lago Titicaca, en territorio boliviano. Según el material cerámico recuperado y los fechados radiocarbónicos obtenidos del sitio, Pariti se situaría entre los 800 y 1150 d.C., abarcando las fases finales de la cultura Tiwanku. Pariti es reconocida actualmente por su cerámica escultórica, donde se representan animales y personas, entre ellas queremos resaltar las figuras de los monos. Korpisaari y Pärssinen (2011: 142) al describir la cerámica con representaciones de monos, las describen así:
las vasijas…representan un mono con el rostro de color claro y una corona negra…estas cabezas-retrato de mono probablemente representan al mono capuchino con penacho (Cebus apella…Esta identificación se basa en la coloración típica de la cabeza del capuchino con penacho, que lo distingue claramente de todas las demás especies de monos presentes en Bolivia. Los capuchinos con penachos viven en las tierras bajas tropicales hasta una altitud de 1.500 m.s.n.m…
Chachapoyas
Siendo una sociedad vinculada a contextos de la Amazonía es natural que en la representación de su cosmovisión aparezcan monos de manera constante. En este caso presentamos varios mates decorados procedentes de la Laguna de los Cóndores los cuales fueron registrados en el 2000 por el arqueólogo Enrique Vergara. Estos mates fueron publicados por Kauffmann y Ligabue (2003) y en especial destaca el 391 del Museo de Leymebamba el cual ha sido identificado como estilo chachapoya. Este espécimen es un calero ceremonial pirograbado con punzón fino con interior chamuscado. Una descripción precisa es la siguiente:
En la parte superior se encuentra cuatro cuadrados enmarcados don delgadas franjas de color negro en donde se encuentran dibujadas dos aves en negro y gris que al parecer podrían tratarse de los famosos “pavos” de los montes, e intercaladamente en los dos restantes dos parejas de monos en actitud de jugueteo. En el espacio inferior, los diseños de cuatro parejas de monos que se repiten en actitudes de juego y sobre ellos tres dibujos que representan una serpiente en color negro (Kaufmann y Ligabue 2003: 422).
A pesar de sus reducidas dimensiones (altura 16 cm; Diámetro 11.5 cm) presenta una composición de: “…admirable creatividad, belleza, mensaje y recreación del ambiente que lo albergaba y rodeaba.” (Kaufmann y Ligabue 2003: 422).
Chimú
La gran sociedad norteña, cuyo poder estatal y fuerza política influyó en otras sociedades costeñas promoviendo y redistribuyendo canales de intercambio, sin duda también artístico ideológico, asumió la identidad del mono dentro de sus expresiones ubicándolo en un papel aparentemente muy específico. Lo vemos preferentemente representado en su cerámica negra, tan característica y confluyendo en perfecta armonía con las líneas sobrias de las formas alfareras. La interpretación realista de los especímenes representados muestra una actitud controlada y supeditada.
Ychsma
Los grupos sociales que habitaron la costa de Lima, desde Lurín hasta el Chillón, pocos siglos antes que llegaran los españoles se han denominado en las últimas décadas como “Ycshma”, término proveniente de la etnohistoria y que supera una antigua denominación “Huancho”. Esta gente, profundamente influenciada por la ideología irradiada desde Pachacamac habitó varios ecosistemas, los cerros bajos, el litoral, el valle, las lomas, etc., en ninguno de estos habitaba originalmente el mono, pero aun así este animal fue insertado en algunos contextos rituales.
Por ejemplo, en el propio sitio de Pachacamac se halló el fardo de un mono (Cebus albifrons) momificado con una “concha a la altura de la oreja” (Eeckhout 2004. Pachacamac y el Proyecto Ychsma (1999-2003). Lo interesante en este caso es el contexto arquitectónico del hallazgo pues el edificio fue denominado “Templo del Mono” y corresponde a un edificio ceremonial catalogado como “Pirámide con rampa” (en este caso la rampa se encuentra adosada de costado). El primate fue hallado como ofrenda en un relleno constructivo de tal manera que se puede deducir que
…dicho animal, así como otras ofrendas y sacrificios, subrayan el carácter especial del edificio, el cual no muestra ninguna huella de ocupación doméstica… Las evidencias recolectadas sugieren que el Templo del Mono tal vez sirvió para preparar a las momias que debían de enterrarse en uno de los cementerios del sitio (Eeckhout, 2002).
Del mismo sitio procede una pequeña escultura tridimensional de un mono con la parte superior de la cabeza, nariz y orejas pintadas de negro y tonalidades rojizas en el resto del cuerpo, hallado en 2006 (Fig. 62). El mono también aparece en los textiles (cosa que sucede en otros lugares de la costa en los mismos períodos y sobre el mismo soporte), en este caso asociado a un personaje importante; la presencia de animales en textiles no es extraña en Pachacamac: “…durante el Intermedio tardío las aves y los seres marinos cobraron gran importancia, denotando deidades locales referentes a la pesca y a la agricultura. Los diseños con batracios y serpientes muestran la importancia del agua para los costeños” (Feltham y Ángeles 2017: 273). Sin embargo, los monos parecen haber sido admitidos en este repertorio.
Otro de los soportes más frecuentes son los mates cuando son decorados, siempre de perfil y activo, aunque también es posible que también se trate de una zarigüeya u otro mamífero costero.
El mate de Maranga
Una imagen icónica ha sido identificada en un pequeño mate hallado hace varias décadas en la Huaca Corpus 1, en Pando, Cercado de Lima. De forma semiglobular, base casi plana y boca elíptica, su altura no sobrepasa los 8 centímetros siendo el diámetro de la boca de 13 centímetros. Es en la decoración grabada en donde se descubre figuras icónicas. Alrededor del cuerpo del mate se distribuyen ocho espacios con sus respectivas figuras separadas entre ellas por tres líneas negras (dos franjas laterales de 6 mm de ancho y una central de 3 mm de ancho); la base también está delimitada por dos círculos concéntricos de igual ancho. Los importante son las ocho figuras o composiciones de figuras, pero citaremos la que corresponde a la que incluyen a los monos:
…unos animales simiescos, dispuestos en forma vertical uno sobre el otro, de los cuales uno es mayor y se ubica en la parte superior, este simio tiene los miembros flexionados parece estar sentado. La cara es redonda, los dos ojos son dos círculos pequeños, la nariz triangular un poco larga, desciende de la línea que marca la frente y ojos, la boca es semicircular. Sobre la cabeza lleva un adorno que es medio círculo de tono oscuro negro rodeado por una semicircunferencia que presenta unos triángulos hacia el exterior, como superficie en relieve, hay otro de estas figuras la parte central es abierta desprovista de este borde exterior.
Ambos simios están de perfil con la cabeza de frente.
El primer mono tiene una larga cola prensil dirigida hacia arriba por detrás de la espalda, llegando hasta la altura de la cara, termina en una espiral, dibujado en forma de dos círculos concéntricos y un punto central, de esta espiral pende un adorno largo formado por una cadena de triángulos dispuestos uno debajo de otro y son en total tres, el inferior tiene cinco líneas sobresalientes a manera de flecos. La cola es de 21 mm., ambos miembros superior e inferior presentan cuatro dedos, el superior flexionado en “L” y dirigido hacia arriba, el inferior flexionado sirve de apoyo al animal que está sentado. El cuello es breve, no tiene orejas (probablemente cubiertas por el tocado). (Corbacho 1969: 7-8).
Este mono al poseer un “tocado” adquiere, creemos, una preminencia incluso sobre el hecho de ser animal, probablemente posee una cualidad distintiva. La forma del objeto que porta se asemeja a las formas curvas que se ubican en la parte superior de las composiciones de las telas pintadas de la costa y que se presentan como serpientes bicéfalas, precisamente con terminaciones triangulares. El siguiente mono es más sencillo en atributos:
El otro animal en la parte inferior hacia la base del mate es de menor tamaño 24 mm. A diferencia del otro que mide 48 mm. Este segundo simio es de rasgos similares al primero a diferencia de la cabeza que no tiene tocado y muestra unas orejas más bien redondas y pronunciadas, sobre la frente hay una franja curva a manera de pelo; la cola un poco más gruesa que la del primero (2.5 mm) también dirigida hacia arriba no llega a formar un espiral sino una curva en forma de gancho constituyendo una larga “S”, los dos simios tocan con los dedos la franja que delimita esta figura en el lado derecho.” (Corbacho 1970: 8).
Dentro del contexto de las figuras del mate estas parecen haber sido distribuidas de manera planificada, así:
…las figuras se presentan en forma tal que semejan un relato o proceso que incluye diferentes manifestaciones así se ven cuadros festivos como el cuadro n° 8 de los simios y el n° 4 de los acróbatas o danzarines, figuras opuestas entre sí… por otro lado las escenas de lucha o rivalidad también están opuestas, como los cuadros n° 5 (huanacos?) y n° 1 la langosta que toma 9 un pez, igualmente las figuras de felinos que se repiten y oponen, representa el acecho a un ser menor, y a un hombre respectivamente cuadros n°2 y N°6 y finalmente la figura de un hombre que es devorado por gigantescas aves de rapiña, figura opuesta al cuadro n° 3 personaje que es probablemente una deidad por su atuendo tan especial. (Corbacho 1969: 9).
El mono Chancay
La gente que ocupó los valles del área costera de los valles del norte de la actual Lima fueron escenario del desarrollo de una sociedad muy particular que arqueológicamente posee el nombre de Chancay. Esta sociedad se desarrolló en los valles de la costa norcentral de Lima, sus características culturales la vinculan al mar, pero también a otros contextos geográficos.
En sus obras artísticas aparecen seres de su contexto sin embargo también otros que se podrían calificar como exóticos como los monos los cuales aparecen siempre asociados, o sujetos, a un personaje principal ante el cual son representados de pequeño tamaño y casi siempre comiendo.
En la expresión alfarera nuevamente aparecen como representación escultórico total y como decoración aparece adosado a composiciones mayores; técnicamente son aplicaciones de arcilla generalmente procedentes de moldes pequeños.
Tawantinsuyu
La incorporación de las distintas sociedades al Tawantinsuyu adquirió muchas veces una complejidad cultural muy profunda a pesar del poco tiempo de vigencia durante el Horizonte Tardío. Desde el aspecto religioso la presencia de huacas o entidades sagradas muchas veces fueron respetadas y asimiladas a las creencias andinas durante el siglo XVI, una de estas pudo haber sido el mono.
También puede suceder que el mono haya sido conocido antes por los cusqueños y reverenciado, aunque esto (fuera de las referencias etnohistóricas como veremos después) tendría que ser probado arqueológicamente de manera más sólida.
Sayhuite
Sitio en el distrito de Curahuasi, Abancay, departamento de Apurímac, a 3,500 m.s.n.m. En Saywite, además de edificios como un ushnu, terrazas, canales y mampostería de tipología inca, existen trabajos en roca de alta calidad y que parecen sustentar las finalidades religiosas del sitio. Es conocida la gran roca de Saywite en donde aparecen talladas más de 203 figuras, a modo de una maqueta, gran cantidad de representaciones geográficas, edificios, animales y personas, de tal manera que compone una cosmovisión del mundo; entre las representaciones aparece la figura de monos (aunque a veces es difícil distinguirlo de felinos pues la roca ha sufrido la mutilación de muchas cabezas de las representaciones) con su característica gran cola. Para Rebeca Carrión estos seres, y el mono en particular tienen que ver con la fertilidad y la agricultura:
… el mono desempeña rol importante como en el caso de la piedra-altar de Saihuite, Abancay. La superficie está totalmente cubierta de símbolos alusivos al agua y a la germinación entre los que figuran fuentes, manantiales con sapos, parejas de dioses protectores de vegetación, plantas de maíz y parejas de dioses protectores de la vegetación, plantas de maíz y parejas de monos acoplados. (Carrión 1959: 22)
Aquí es vital el culto al agua que estaría expresada en fuentes simbólicas como en Saywite que para Carrión es "…una gigantesca fuente o paccha, con complejas composiciones en su morfología, en la que el agua de las lluvias empozada eventualmente en las fuentecillas, cisternas y pocitos, salían al exterior a través de varias decenas de perforaciones, de diferentes tamaños que existen en el borde o circunferencia del block. Era la piedra sagrada del templo de Sayhuite, en la que el cielo ´derramaba´ sus aguas, que eran recogidas por este ´colector mágico terrestre´”. (Carrión 1955: 17).
De esta manera, aunque algunos investigadores han cuestionado la presencia de formas representativas del mono en el arte de la sierra andina hacia el siglo XVI la integración ideológica pudo llevar su imagen a estos contextos.
Petroglifos
Aunque es difícil ubicar cronológicamente un petroglifo, algunos poseen un estilo marcadamente tardío y se asocian a otros elementos culturales cercanos por lo que a priori suele asociárselos. Aun así, el territorio andino es tan amplio y muchas veces existen distintos procesos culturales que ocuparon el mismo sitio, cambiando incluso de función social. Los petroglifos poseen la cualidad de ser, generalmente, inmóviles, y cuya naturaleza material es muy resistente al paso del tiempo, por lo cual puede ser testigo de muchos procesos sociales y, por lo tanto, ser receptor de sus respectivas manifestaciones estéticas.
Comenzando, es importante la presencia de petroglifos en las provincias de la Concepción y Calca en Cusco, territorios más cercanos a los ecosistemas amazónicas o más tradicionalmente conocidos como Selva Alta. En las últimas décadas se han encontrado algunos sitios importantes:
Petroglifo de Balcón pata. Ubicado en sector de La Florida (Sindicato de Campesinos), distrito de Ocobamba, provincia de La Convención, región Cusco, a 1,635 msnm, ocupa un área de 50m2. Sobre este lugar se describe lo siguiente:
El sitio está constituido por dos bloques líticos y un elemento lítico, de superficie plana y rugosa, se encuentran en un espacio cubierto de vegetación arbórea y arbustiva, dentro de una propiedad privada invadido por terrenos de cultivo. Para realizar los grabados utilizaron roca metamórfica y los petroglifos han sido divididos en tres paneles:
Panel I…presenta siete representaciones zoomorfas en diferentes direcciones, de las cuales tres son primates (monos) y cinco no se pueden determinar el animal representado… Asimismo, en la parte media inferior se observa una representación de un ofidio y las otras figuras no se pueden determinar su representación iconográfica.
Panel II… presenta figuras zoomorfas y fitomorfas. En las figuras zoomorfas se tiene representaciones de primates (monos) y animales en diferentes posiciones, probablemente sean animales de la zona. En las representaciones fitomorfas se tiene a helechos, muy probable sea el Raki raki. Además, se tiene una figura geométrica rectangular y otras figuras sin determinar su representación iconográfica... (Cáceres 2008: 47-49)
Petroglifo de Chontayoq. Se ubica en el sector de Nueva Granada, distrito de Ocobamba, provincia de la Convención, Región Cusco a una altitud 1585 msnm.
Está constituido por tres elementos líticos en espacio abierto, la superficie es rugosa y trabajada mediante la técnica de percusión. El material en donde fue trabajado los grabados es roca metamórfica y consta de cuatro paneles:
Panel II … en donde se observan tres figuras de animales, dos de ellos en la parte inferior son representaciones de primates (monos) y la figura en la parte superior no se puede determinar a qué animal está representando… Panel III… observa dos representaciones de primates (monos) y dos figuras de animales probablemente de la zona y una figura sin determinar su representación iconográfica... (Cáceres 2008: 91).
Petroglifo de Milagruyoq. Se ubica en el sector de Nueva Granada, distrito de Ocobamba, provincia de La Convención, Región Cusco a una altura 2011 msnm.
…la superficie es plana y rugosa. Los grabados han sido trabajados en roca metamórfica y se ha dividido en dos paneles.
Panel I… se observa una figura zoomorfa representando a un primate (mono), dos hoyos de forma alargada y un ovoide junto a la representación zoomorfa… Panel II… El panel está constituido por tres figuras zoomorfas representando a primates (monos), tres líneas geométricas, hoyos de formas irregulares y tamaños diferentes, y una figura sin determinar su representación iconográfica… (Cáceres 2008: 56).
Petroglifo de Vista Alegre. Distrito de Ocobamba, provincia de Convención, Región Cusco a una altura 1709. El área del petroglifo 6m2
“…El petroglifo esta trabajada mediante la técnica de percusión. La superficie es plana y rugosa, el material es roca metamórfica… se observan tres figuras zoomorfas representando a primates (monos) y una figura sin definir su iconografía...” (Cáceres 2008: 94-95)
Palamenco. Ubicado a 45 kilómetros al este de Chimbote en Ancash, es un sitio que posee varios centenares de rocas con representaciones figurativas y simbólicas de la fauna, así como otros personajes humanizados. Es probable que las representaciones más antiguas tengan una antigüedad entre 3,000 a 1,500 a.C. Son numerosos los camélidos, aves, lagartos, y deidades con atributos muy especiales vinculados al período Horizonte Temprano.
Cerro Mulato. También llamado Chongoyape, se ubica en Lambayeque, es un sitio con más de 100 petroglifos de distinta temporalidad representando animales y seres mitológicos “en estilo chavinesco en gran parte de las figuras” (Hostnig 2003: 219). Una de estas representaciones es la de un mono sentado con una larguísima y sinuosa cola, sin duda una cualidad resaltada por el artista.
Huáncor. Espléndido sitio ubicado en la provincia de Chincha, departamento de Ica, a 50 kilómetros del litoral, presenta centenares de petroglifos antropomorfos, zoomorfos, geométricos y astros; entre los zoomorfos existen “…cuadrúpedos, yawar fiesta, zorros, aves, camélidos, alcatraces, lechuzas, patos, ranas, figuras lagartiformes, vermiformes, mono, miriápodos, etc.” (Hostnig 2003: 171). Nuñez había logrado ubicar un mono en la parte superior de una roca y asociado a la figura de un camélido que no pudimos hallar.
En nuestra visita al sitio se ha podido corroborar la ubicación y posición de las rocas, y sus facetas trabajadas, a modo expositivo. Las rocas más grandes poseen varias figuras, probablemente en interacción una con otra sin superposición, entre ellas al menos dos rocas presentan monos.
Yonan. Ubicado en la provincia de Contumazá, Cajamarca, en el valle medio del río Jequetepeque. Con más de 200 petroglifos parecen corresponder a distintos periodos (al menos dos de acuerdo a su estilo y pátina). Campana propone una diferenciación de técnicas y motivos: antropomorfos, zoomorfos, fitomorfos, geométricos y objetomorfos (Campana y Deza 2006). “Hay imágenes zoomorfas que presentan un tocado en media luna y líneas radiales, tal como son representadas en algunas imágenes Chimú” (Campana y Deza 2006).
Una imagen presenta lo que Núñez menciona como “zorra coronada”
El Pongo.
Ubicado en el río Jequetepeque cerca al cerro el Pongo, a 1860 m.s.n.m., provincia de Contumazá, Cajamarca. Las rocas con petroglifos se encuentran asociadas a tumbas y cerámica Virú.
Quebrada San Juan. Ubicado en el distrito y provincia de Virú, departamento de La Libertad, a 16 kilómetros del litoral y a 200 m.s.n.m., cercano a las antiguas ruinas de Queneto y a otros sitios con petroglifos.
El llamado “Petroglifo del Mono” contiene varias marcas, pero la propia imagen del mono “…está situado en la parte más alta… El ´mono´ en sí mide 45 cm de altura; 40 cm de ancho (de la cola a la mano) mientras que su ´cabeza´… mide 12 cm de ancho y 11 cm de altura” (van Hoek 2007). La reproducción de Núñez muestra el perfil derecho en posición vertical con las extremidades flexionadas y la cabeza hacia el espectador, así como una larga cola con el extremo enroscado. La cabeza presenta ojos y boca además de 80 apéndices rectos que salen radialmente de la cabeza (un noveno se envuelve en el extremo derecho de la serie).
Sobre esta figura van Hoek señala algunas observaciones que hacen pensar que podría ser que la imagen sería el resultado de distintas intervenciones, inicialmente aprovechando y trabajando ciertas formas de la roca y dando forma a la cabeza y, posteriormente se agregarían los rayos y, mucho después, el cuerpo.
Posiblemente, el 'mono' no fue creado en absoluto por un solo fabricante al mismo tiempo…Esta secuencia podría explicar por qué el ´mono´ presenta el ´aureola de aspecto extraño´… Si la aureola es una propiedad que se encuentra solo en imágenes antropomorfas en el arte rupestre peruano, podría implicar que, efectivamente, este 'mono' comenzó originalmente como una 'cabeza humana' aislada. (van Hoek 2007)
Petroglifo de Pusharo
Ubicados en las márgenes del río Palotoa, Parque Nacional del Manu, en Madre de Dios a 529 msnm. La zona de Pusharo ha sido vinculada a la leyenda del Paititi y es frecuentada por místicos incluso. Luego de los primeros reportes en 1909 y la primera referencia articulada de Cenitagoya … Existen tres sectores dispuestos cerca y en ambas márgenes del río. Sobre una gran cantidad de figuras dispuestas de manera casi abigarrada destaca la figura estilizada magistralmente de un mono. Su cola da más de 2 giros formando una espiral que empalma con el cuerpo elíptico que sigue la curva del brazo izquierdo flexionado y finalmente remata en una cabeza ovalada con una línea y dos puntos internos. Trabajada con percusión profunda destacando no el área sino el empalme de las líneas curvas es una construcción estilística muy fuerte.
Gorgor
El sitio de Gorgor se encuentra ubicado en la sierra limeña, en la provincia de Cajatambo. Las pinturas se encuentran en una montaña que localmente es conocida como Pintayrumi, a unos 4000 de altitud (Gorgor Peru 2022). Entre las paredes de la montaña, destacan las figuras antropomorfas, de camélidos, círculos concéntricos y monos. Lamentablemente no tenemos mucha información sobre sitio ni de las figuras de los primates. Lo poco que se sabe, es gracias a la publicación de Arturo Ruiz (2015). El autor describe que en el sitio existen varias figuras de monos, cuyas representaciones las describe así:
Pero destacan principalmente los primates en actitud dinámica, de cola larga en diferentes actitudes y de perfil con el cuerpo relleno, distribuidos por la parte superior de los paneles y varios otros motivos bajo ellos como pequeñas figuras antropomorfas y cuadrúpedos que tal vez representan camélidos. El estilo que adoptaron fue esquemático y simbólico como fruto del lenguaje estético de su tiempo. Los primates son de gran tamaño en relación al resto de figuras. Uno de ellos mide 1.10 m de largo […] (Ruiz 2015: 220).
Checta
Ubicado en la margen izquierda del valle medio del río Chillón a 1,100 m.s.n.m. es un espléndido sitio que congrega centenares de rocas con arte rupestre; contiene representaciones antropomorfas, zoomorfas, abstractas, de distinta cronología y estilo que muchas veces se encuentran superpuestas. Aunque la mayoría de figuras zoomorfas representan reptiles y camélidos, en algunos sectores existen figuras que parecen referir a monos.
5. Los monos y el advenimiento occidental. Una nueva visión
Durante siglos los monos habían sido incluidos dentro de la cosmovisión de las distintas sociedades andinas, su presencia muchas veces se incluía en situaciones domésticas o sagradas, pero con la llegada de los europeos se pudo complicar su entendimiento pues eran especies desconocidas para los mismos. Los cronistas fueron los primeros en observar a estos animales que eran nuevos a sus ojos. En 1550 Pedro Cieza de León menciona por ejemplo que en
…Estos Andes, adonde los Ingas tuvieron aposentos y casas principales… bien adentro de estas montañas y espesuras afirman que hay gente tan rústica, que ni tienen casa ni ropa, antes andan como animales, matando con flechas aves y bestias las que pueden comer… en las más de las cuales dicen también (que yo no las he visto) que hay unas monas muy grandes que andan por los árboles con las cuales por tentación del demonio (que siempre busca cómo y por dónde los hombres cometerán mayores pecados y más graves) estos usan con ellas como mujeres. Y afirman que parían algunos monstruos que tenían las cabezas y miembros deshonestos como hombres, y las manos y pies como mona. Son según dicen de pequeños cuerpos y de talle monstruoso y vellosos. En fin parecerán (si es verdad que los hay) al demonio su padre. Dicen más que no tienen habla, sino un gemido o aullido temeroso. ( Cieza de León, P. (2000 [1550]) La Crónica del Perú. Cap. XCV. 330-331. Dastin S.L. Edición Manuel Ballesteros. Madrid.)
Cierta baja consideración es expresada por Garcilaso de la Vega al vincular al mono con gente anterior a los Incas, como si de un estadio ideológico inferior les hiciera adorarla:
…Adoraban diversos animales. A unos por su fiereza, como al tigre, león y oso. Y por esta causa, teniéndolos por dioses, si acaso los topaban no huían de ellos sino que se echaban en el suelo a adorarlos y se dejaban matar y comer, sin huir ni hacer defensa alguna. También adoraban a otros animales por su astucia, como a la zorra y a las monas. Adoraban al perro por su lealtad y nobleza y al gato cerval por su ligereza. (Garcilaso de la Vega [1609] 1991, Tomo I. Libro IX. 29)
Una visión distinta, de convivencia, es la que señala Guamán Poma de Ayala quien asegura la tenencia de estos animales por la realeza inca:
ypa uaco mama machi coya tenia su lliclla de azul claro y lo del medio escuro y su acxo de uerde y su chumbe de colorado fea de narices larga y rrostro largo y del talle flaca y seca larga fue amiga de criar paxaritos papagayos y guacamayas y micos y monos y otros paxaros… (Huaman Poma de Ayala. (2017). Nueva Crónica y Buen Gobierno. Tomo I. Ministerio de Relaciones Exteriores. Biblioteca Nacional del Perú. Edición Carlos Araníbar. Lima. 86).
En todas estas referencias cargadas de lógicos sesgos históricos los monos son considerados exóticos, lejanos, hasta cierto punto secundarios dentro de una cosmovisión que privilegiaba otras existencias. Es evidente que luego de la conquista y, al mismo tiempo que decaían las poblaciones indígenas solo las especies domesticadas útiles para la economía colonial (y otras que fueron traídas de Europa) se mantuvieron vigentes. Algo más tarde, fueron las órdenes religiosas, pero los artistas mestizos directamente, quienes volvieron a rescatar la imagen del mono en las iglesias, de esta manera aparecen en las portadas de las iglesias jesuitas del altiplano
6. El mono en el significado estético
Muchos animales fueron representados en el arte andino, los felinos, los perros, los camélidos, las aves de todo tipo; la mayoría han sido objeto de muchos estudios incluso con respaldo arqueológico y de alguna manera se ha establecido su importancia en la cosmovisión del hombre; el ser andino sin duda poseía una sensibilidad por su entorno y ambiente, lo comprendía y asimilaba sus cualidades en su existencia; sin embargo, no hemos comprendido aún el significado que podrían alcanzar los primates dentro de ese mismo mundo.
Es difícil saber el significado de los monos para el hombre andino, las explicaciones como animal de lujo representativo de opulencia o incluso de “compañía” a modo de mascota, sospechamos que pueden ser superficiales. Es cierto que eran domesticados, al menos mantenidos en cautiverio, tal como se aprecian en varias presentaciones costeñas, probablemente formaban parte de un comercio y hubo adiestradores o al menos mercaderes que los conocían muy bien, pero su valor comercial es solo una parte de su importancia. Rodríguez piensa que los monos, natural de los bosques amazónicos “…fue motivo de intercambio en el comercio que establecieron con las otras dos regiones, razón por la cual se encuentra la misma forma en sitios no propios de su hábitat. (Rodríguez 2012: 258).
La subsistencia del mono en la sierra debido al clima propio de esos pisos altitudinales se hace prácticamente imposible. Por otro lado, sabemos que en los valles de la costa y su chaupiyunga debieron existir en períodos tardíos algunos bosques densos (como lo mencionan algunos cronistas), entre cada valle se extienden desiertos muy extensos, de tal manera que atravesarlos sería casi imposibles para cualquier mono. El clima caluroso y ciertos frutos locales pudieron posibilitar la manutención de monos importados como especies exóticas e incluso como animales de compañía, según lo vemos aparecer en algunas representaciones, pero es dudoso que hayan sobrevivido de manera silvestre en contextos distintos a los de la Amazonía, aunque esto aún es materia de investigación.
Por otro lado, debe haber existido una antigua explicación mitológica para su existencia, para explicar porque viven en los árboles o tienen cola, esa proyección del cuerpo que es como otro brazo y forma una espiral. La espiral, por ejemplo, una de las formas geométricas más interesantes de construir, forma que también parece representar al tiempo o Pachacuti, o también se asocia al culto al agua; sobre este tema, por ejemplo, se piensa que en lugares como en Nazca en donde el agua es vital, las figuras:
… espirales, en zigzag y las líneas fueron frecuentemente utilizadas en los cultos al agua en los andes. Larraín (1979) observó que, en el Antiguo Perú, las conchas de forma espiral se usaban con frecuencia en los cultos relacionados con la obtención del agua. Él cree que los motivos espirales de algunos geoglifos pertenecen al culto al agua. La concha de caracol o pututu es un instrumento común en la ceremonia para llamar a las divinidades del cerro o bien implorar a las nubes para la lluvia.” (Salinas F. 2003: 36)
Las cualidades físicas del mono, además, sus extremidades alargadas, orejas prominentes, pelo fuerte, etc., poseen gran potencial estético como su plasticidad, sinuosidades, dinámica de movimientos y riqueza gestual en el rostro. Nosotros hemos podido observar que a lo largo de varios milenios existieron representaciones de monos, desde las representaciones artísticas más realistas, en extremo detalladas, hasta las abstracciones más libres, sobre diversas superficies y soportes, haciendo de la materia un vehículo de la expresividad sensorial más fuerte o delicada. En todas estas situaciones apareció el mono, aunque en mucho menor recurrencia, por lo cual pocos reparan en él. Siempre escurridizo, inquieto y observando todo, él también fue observado y registrado hábilmente.
Finalmente queremos preguntarnos: ¿Qué representa la imagen de este animal en el pasado o qué pensaba la gente sobre él? Al igual que muchas de las evidencias que encontramos en el registro arqueológico cuando éstas pertenecen a un contexto ideológico o estético no es posible llegar a una interpretación exacta y única, podemos vincularlas a ciertas funciones, pero su cabal entendimiento escapará siempre de nosotros.
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